{"id":10222,"date":"2013-05-27T16:35:53","date_gmt":"2013-05-27T21:35:53","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=10222"},"modified":"2019-08-26T15:09:58","modified_gmt":"2019-08-26T20:09:58","slug":"de-la-desesperanza-a-la-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2013\/05\/de-la-desesperanza-a-la-esperanza\/","title":{"rendered":"Jose Giron: De la desesperanza a la esperanza"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/jose-Giron.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/jose-Giron.png\" alt=\"\" title=\"jose Giron\" width=\"118\" height=\"105\" class=\"alignleft size-full wp-image-10223\" \/><\/a><\/p>\n<p>No obstante la afirmaci\u00f3n de los equipos negociadores de que \u201c Nada est\u00e1 acordado mientras todo no est\u00e9 acordado\u201d, el acuerdo inicial sobre el primer punto objeto de negociaci\u00f3n, se constituye no s\u00f3lo en un hecho hist\u00f3rico sino ante todo en la  superaci\u00f3n de uno, sino el m\u00e1s importante punto de la agenda \u2026\u2026 ., por ello, existen motivo suficientes para que de la incertidumbre, desconfianza  e incredulidad, hoy empiece a tener cabida con mayores razones el ingreso a un terreno de certezas y a un campo de confianza y credibilidad.   La raz\u00f3n es apenas elemental: se est\u00e1 tocando el coraz\u00f3n del origen del conflicto.<\/p>\n<p>Si  bien no se conocen con precisi\u00f3n la naturaleza de lo acordado, se evidencia desde sus titulares que se ha llegado a un acuerdo que se desenvuelve  en  un enfoque integral de intervenci\u00f3n sobre el problema agrario. Acuerdo en torno a la democratizaci\u00f3n de la posesi\u00f3n  de la tierra, la creaci\u00f3n de la jurisdicci\u00f3n agraria que proteja los derechos de posesi\u00f3n, la aceptaci\u00f3n de las zonas de reserva campesina como instrumento viable al desarrollo de la  agricultura y la protecci\u00f3n del medio ambiente y la llegada al campo de los derechos econ\u00f3micos, sociales y culturales como la educaci\u00f3n, la salud y la vivienda, son los iconos del giro radical que se propone. No se  trata pues de s\u00f3lo entrega de tierras, es un marco de intervenci\u00f3n que busca ante todo dignificar a los hombres y mujeres del campo que por decenas de a\u00f1os han sufrido  no s\u00f3lo los rigores de la exclusi\u00f3n social sino de un conflicto armado que ha tenido como efectos la victimizaci\u00f3n en extremo y la desposesi\u00f3n violenta de sus habitantes. <\/p>\n<p>Obviamente  aun falta mucho por recorrer pues del dicho al hecho, como se dice popularmente, hay mucho trecho. Pero hay motivos suficientes para que renazca la esperanza no obstante la f\u00e9rrea oposici\u00f3n de quienes no han renunciado a la guerra y son pues ven en este proceso una amenaza real  a un modelo de sociedad apuntalada en privilegios para una elite que han defendido a sangre y fuego. Como bien lo se\u00f1alara el vocero del gobierno, la sociedad colombiana se encuentra ante la posibilidad real de adentrase a otro modelo de sociedad que tenga como escenario de resoluci\u00f3n de sus conflictos a la democracia, que imagine tambi\u00e9n, el desarrollo de las potencialidades del  campo de cara  a un mundo cada vez m\u00e1s escaso en alimentos, biodiversidad y recursos naturales.  La oportunidad es inmensa.<\/p>\n<p>Este primer paso, tambi\u00e9n incorpora un hecho de mucha importancia: Cada avance positivo  en la direcci\u00f3n de los acuerdos, crea un obst\u00e1culo a la posibilidad de una reversa o a la posibilidad de levantarse de la mesa, pues quienes estuvieron en la ilegalidad se adentran en un terreno in\u00e9dito para ellos: la legalidad y el reconocimiento de un estado que esperaban destruir y la institucionalidad con el gobierno a la cabeza, la coloca de cara a repensarse e inclusive a reconsiderar su democracia y modelo econ\u00f3mico as\u00ed  exprese que esto no est\u00e1 en discusi\u00f3n. Para los negociadores y para la sociedad que desea la paz pero no cree seg\u00fan lo indican encuestas recientes, es un momento que  presiona a la tan necesaria confianza y vislumbra un escenario que propicie la reconciliaci\u00f3n.  La cicatrizaci\u00f3n de tantas heridas causadas, lo que al fin de cuentas es la reconciliaci\u00f3n en si misma, no advendr\u00e1 sino hay hechos que como experiencia individual y colectiva, disponga las voluntades a aceptar las consecuencias de un imponderable como la justicia transicional.<\/p>\n<p>En una coyuntura  en la cual se asiste a una guerra que no deja de victimizar, una guerra en la cual siguen cayendo j\u00f3venes que desde la tropa legal o  el bloque guerrillero combaten por ideales propios o ajenos, se llega a un acuerdo como el descrito lo cual no deja de sorprender. Pero as\u00ed somos, por ello ese transito de la esperanza  hacia la desesperanza pueda ser la primera consecuencia de este paso hist\u00f3rico y necesario, al hecho del cual debamos aferrarnos quienes no nos acostumbramos a la guerra porque nos duele uno y otro as\u00ed los medios de manera perversa los trate de manera diferenciada: unos son asesinados, los otros son dados de baja, para los primeros  hay un despliegue inusitado de informaci\u00f3n para los otros son unos innominados.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Giron Sierra<br \/>\nMayo 26 de 2013<\/p>\n<p><strong>Este es un espacio de opini\u00f3n del portal ArcoIris.com.co destinado a columnistas y blogueros. Los puntos de vista y juicios aqu\u00ed expresados pertenecen exclusivamente a sus autores y no reflejan ni comprometen institucionalmente a la Corporaci\u00f3n Nuevo Arco Iris.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No obstante la afirmaci\u00f3n de los equipos negociadores de que \u201c Nada est\u00e1 acordado mientras todo no est\u00e9 acordado\u201d, el acuerdo inicial sobre el primer punto objeto de negociaci\u00f3n, se constituye no s\u00f3lo en un hecho hist\u00f3rico sino ante todo en la superaci\u00f3n de uno, sino el m\u00e1s importante punto de la agenda \u2026\u2026 ., [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":10223,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[32,5,17],"tags":[],"class_list":["post-10222","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnistas","category-comunidad","category-paz"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10222","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10222"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10222\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10223"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10222"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10222"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10222"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}