{"id":10398,"date":"2013-06-14T12:25:59","date_gmt":"2013-06-14T17:25:59","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=10398"},"modified":"2019-08-26T15:09:57","modified_gmt":"2019-08-26T20:09:57","slug":"fernando-hernandez-las-formulas-de-la-participacion-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2013\/06\/fernando-hernandez-las-formulas-de-la-participacion-politica\/","title":{"rendered":"Fernando Hern\u00e1ndez: Las f\u00f3rmulas de la Participaci\u00f3n Pol\u00edtica"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/FerH.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/FerH.png\" alt=\"\" title=\"FerH\" width=\"140\" height=\"105\" class=\"alignleft size-full wp-image-10399\" \/><\/a><br \/>\nAhora, en La Habana, comienza el debate de otro tema de hondo calado. Y como en el primero, el del tema agrario, no hay nada de extraordinario en ello. Lo extraordinario es poner sobre la mesa esta discusi\u00f3n, por fuerza de una negociaci\u00f3n pol\u00edtica con las Farc y no porque el pa\u00eds se lo haya planteado como paso necesario en su modernizaci\u00f3n. <\/p>\n<p>No es extraordinario que se plantee que las Farc busquen hacer pol\u00edtica y que la negociaci\u00f3n tiene que pasar por garantizarles a las Farc hacer pol\u00edtica. Desde los sectores m\u00e1s reaccionarios del pa\u00eds se dir\u00e1 que son estas las que no han dejado hacer pol\u00edtica, por su accionar violento y evidente control y veto en las zonas de su influencia. Pero para bien de lo que no puede volver a pasar en Colombia, no olvidemos el exterminio al que fue sometida la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica, movimiento fruto del \u00fanico punto acordado a principios de la d\u00e9cada de los 80 entre la administraci\u00f3n de Belisario Betancur y este grupo guerrillero y hoy sin personer\u00eda jur\u00eddica por el formalismo de no lograr los votos necesarios para su subsistencia, como si la mayor\u00eda de sus militantes no estuvieran muertos o en el exilio.<\/p>\n<p>Esto sin mencionar aqu\u00ed el desangre de dirigentes pol\u00edticos y l\u00edderes sociales de otras vertientes.<br \/>\nLa Corriente de Renovaci\u00f3n Socialista, CRS, agrupaci\u00f3n a la que represent\u00e9 en los di\u00e1logos de 1993-1994, con el entonces presidente C\u00e9sar Gaviria, es muestra viva de que en Colombia puede ejercerse la pol\u00edtica sin armas. Pero tambi\u00e9n, y en honor a la verdad, es muestra viva de las limitaciones que sufren las minor\u00edas en los sistemas pol\u00edticos hechos a la medida de los intereses que hist\u00f3ricamente han dominado econ\u00f3mica y militarmente la pol\u00edtica colombiana.<\/p>\n<p>Nos decidimos por la paz sin armas en momentos en que la Constituci\u00f3n de 1991 contemplaba en sus art\u00edculos 12 y 13 transitorios la probabilidad para movimientos en armas en curso de negociaciones de paz ascender a esca\u00f1os en el Congreso de la Rep\u00fablica. Era un ambiente de evidente reformismo e inclusi\u00f3n de sectores por siempre olvidados como los campesinos, los ind\u00edgenas y los afrodescendientes.<\/p>\n<p>Con todo, ya para esa \u00e9poca personalidades como Antonio Caballero advert\u00edan la estrechez de esta \u2018amplia\u2019 participaci\u00f3n, al percatarse que ni los poderes militares ni econ\u00f3micos hab\u00edan sido tocados por la Asamblea Nacional Constituyente. Hay que decir, para ser francos, que tampoco en esta oportunidad est\u00e1n siquiera en discusi\u00f3n estos aspectos en La Habana, y, por el contrario, el propio Presidente se ha anticipado a advertir que el modelo econ\u00f3mico no est\u00e1 en juego y, quiz\u00e1,por congraciarse con los militares, propuso la disparatada idea del ingreso de Colombia a la Ot\u00e1n.<br \/>\nComo tuve oportunidad de decirlo en una columna anterior, Colombia entr\u00f3 en el siglo XXI debatiendo c\u00f3mo hacerles frente a problemas estructurales que la mantienen rezagada en el siglo XX. La distribuci\u00f3n de la tierra es uno de estos. La participaci\u00f3n pol\u00edtica es otro.<\/p>\n<p>Me refiero a la verdadera participaci\u00f3n pol\u00edtica, esa que pasa por un Estatuto de la Oposici\u00f3n, que en Colombia no existe; y por devolverle, en un justo acto de reparaci\u00f3n, la personer\u00eda jur\u00eddica a movimientos como la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica; pero que trasciende todas las instituciones y moldea al nuevo ciudadano que ve en el ejercicio de la pol\u00edtica una probabilidad cierta de transformar su entorno pr\u00f3ximo a trav\u00e9s del ejercicio consciente del voto o de la opci\u00f3n leg\u00edtima de liderar nuevas alternativas pol\u00edticas.<\/p>\n<p>No es gratuito lo que est\u00e1 pasando en Bogot\u00e1, cuando modelos de izquierda buscan transformar las estructuras econ\u00f3micas que est\u00e1n acostumbradas a imponer sus reglas de juego. F\u00edjense como proyectos como el del POT, que discut\u00edan el aporte del capital privado al bienestar de lo p\u00fablico, se vieron envueltos en mala prensa al punto que lo hundieron sin siquiera debatirel modelo de ciudad de la propuesta.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, dos organismos de control conservadores hacen uso de los recursos legales para oponerse a la construcci\u00f3n de la ciudad del alcalde Petro. Y como todo est\u00e1 revestido de la solemnidad que abroga la ley, pues nada es objeto de sospecha.<\/p>\n<p>La discusi\u00f3n de la participaci\u00f3n pol\u00edtica no es en abstracto. Hay que vincular el pasado, con hechos como los sucedidos a la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica, y el presente, con hechos como el inter\u00e9s de adelantarle la revocatoria a Petro, para darse cuenta del hondo calado que contiene este debate, en un pa\u00eds que est\u00e1 acostumbrado a defender con violencia los intereses establecidos cuando las herramientas legales que ha construido para preservar su dominio fallan con ocasi\u00f3n a situaciones impredecibles como una negociaci\u00f3n en La Habana.<\/p>\n<p>Fernando Hern\u00e1ndez Valencia<br \/>\nDirector Corporaci\u00f3n Nuevo Arco Iris\t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ahora, en La Habana, comienza el debate de otro tema de hondo calado. Y como en el primero, el del tema agrario, no hay nada de extraordinario en ello. 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