{"id":10541,"date":"2013-06-24T16:56:32","date_gmt":"2013-06-24T21:56:32","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=10541"},"modified":"2019-08-26T15:09:55","modified_gmt":"2019-08-26T20:09:55","slug":"boaventura-de-sousa-santos-el-precio-del-progreso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2013\/06\/boaventura-de-sousa-santos-el-precio-del-progreso\/","title":{"rendered":"Boaventura de Sousa Santos: El precio del progreso"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/deSousa-detdn1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-10543\" title=\"deSousa detdn\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/deSousa-detdn1.jpg\" alt=\"\" width=\"109\" height=\"137\" \/><\/a>Doctor en Sociolog\u00eda del Derecho por la Universidad de Yale y catedr\u00e1tico de Sociolog\u00eda en la Universidad de Co\u00edmbra.<\/p>\n<p>Con la elecci\u00f3n de la presidenta Dilma Roussef, Brasil quiso acelerar el paso para convertirse en una potencia global. Muchas de las iniciativas en ese sentido ven\u00edan de atr\u00e1s, pero tuvieron un nuevo impulso: Conferencia de la ONU sobre el Medio Ambiente, Rio+20 en 2012, Mundial de F\u00fatbol en 2014, Juegos Ol\u00edmpicos en 2016, lucha por un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, papel activo en el creciente protagonismo de las \u201ceconom\u00edas emergentes\u201d, los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y \u00c1frica del Sur), nombramiento de Jos\u00e9 Graziano da Silva como director general de la Organizaci\u00f3n para la Agricultura y la Alimentaci\u00f3n (FAO) en 2012 y de Roberto Azevedo como director general de la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio a partir de 2013, una pol\u00edtica agresiva de explotaci\u00f3n de los recursos naturales, tanto en Brasil como en \u00c1frica, principalmente en Mozambique, fomento de la gran agricultura industrial, sobre todo para la producci\u00f3n de soja, agrocombustibles y la cr\u00eda de ganado.<\/p>\n<p>Beneficiado por una buena imagen p\u00fablica internacional granjeada por el presidente Lula y sus pol\u00edticas de inclusi\u00f3n social, este Brasil desarrollista se impone ante el mundo como una potencia de nuevo tipo, ben\u00e9vola e inclusiva. No pod\u00eda, pues, ser mayor la sorpresa internacional ante las manifestaciones que en la \u00faltima semana sac\u00f3 a la calle a centenares de miles de personas en las principales ciudades del pa\u00eds. Si ante las recientes manifestaciones en Turqu\u00eda la lectura sobre las \u201cdos Turqu\u00edas\u201d fue inmediata, en el caso de Brasil fue m\u00e1s dif\u00edcil reconocer la existencia de \u201cdos Brasiles\u201d. Pero est\u00e1 ah\u00ed a ojos de todos.<\/p>\n<p>La dificultad para reconocerla reside en la propia naturaleza del \u201cotro Brasil\u201d, un Brasil furtivo a an\u00e1lisis simplistas. Ese Brasil est\u00e1 hecho de tres narrativas y temporalidades. La primera es la narrativa de la exclusi\u00f3n social (uno de los pa\u00edses m\u00e1s desiguales del mundo), de las oligarqu\u00edas latifundistas, del caciquismo violento, de las \u00e9lites pol\u00edticas restrictas y racistas, una narrativa que se remonta a la colonia y se ha reproducido sobre formas siempre mutantes hasta hoy.<\/p>\n<p>La segunda narrativa es la de la reivindicaci\u00f3n de la democracia participativa, que se remonta a los \u00faltimos 25 a\u00f1os y tuvo sus puntos m\u00e1s altos en el proceso constituyente que condujo a la Constituci\u00f3n de 1988, en los presupuestos participativos sobre pol\u00edticas urbanas en centenares de municipios, en el impeachment del presidente Collor de Mello en 1992, en la creaci\u00f3n de consejos de ciudadanos en las principales \u00e1reas de pol\u00edticas p\u00fablicas, especialmente en salud y educaci\u00f3n, a diferentes niveles de la acci\u00f3n estatal (municipal, regional y federal).<\/p>\n<p>La tercera narrativa tiene apenas diez a\u00f1os de edad y versa sobre las vastas pol\u00edticas de inclusi\u00f3n social adoptadas por el presidente Lula da Silva a partir de 2003, que condujeron a una significativa reducci\u00f3n de la pobreza, a la creaci\u00f3n de una clase media con elevada vocaci\u00f3n consumista, al reconocimiento de la discriminaci\u00f3n racial contra la poblaci\u00f3n afrodescendiente e ind\u00edgena y a las pol\u00edticas de acci\u00f3n afirmativa, y a la ampliaci\u00f3n del reconocimiento de territorios y quilombolas [descendientes de esclavos] e ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Lo que sucedi\u00f3 desde que la presidenta Dilma asumi\u00f3 el cargo fue la desaceleraci\u00f3n o incluso el estancamiento de las dos \u00faltimas narrativas. Y como en pol\u00edtica no existe el vac\u00edo, ese terreno bald\u00edo que dejaron fue aprovechado por la primera y m\u00e1s antigua narrativa, fortalecida bajo los nuevos ropajes del desarrollo capitalista y las nuevas (y viejas) formas de corrupci\u00f3n. Las formas de democracia participativa fueron cooptadas, neutralizadas en el dominio de las grandes infraestructuras y megaproyectos, y dejaron de motivar a las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes, hu\u00e9rfanas de vida familiar y comunitaria integradora, deslumbradas por el nuevo consumismo u obcecadas por el deseo de \u00e9ste.<\/p>\n<p>Las pol\u00edticas de inclusi\u00f3n social se agotaron y dejaron de responder a las expectativas de quien se sent\u00eda merecedor de m\u00e1s y mejor. La calidad de vida urbana empeor\u00f3 en nombre de los eventos de prestigio internacional, que absorbieron las inversiones que deb\u00edan mejorar los transportes, la educaci\u00f3n y los servicios p\u00fablicos en general. El racismo mostr\u00f3 su persistencia en el tejido social y en las fuerzas policiales. Aument\u00f3 el asesinato de l\u00edderes ind\u00edgenas y campesinos, demonizados por el poder pol\u00edtico como \u201cobst\u00e1culos al crecimiento\u201d simplemente por luchar por sus tierras y formas de vida, contra el agronegocio y los megaproyectos mineros e hidroel\u00e9ctricos (como la presa de Belo Monte, destinada a abastecer de energ\u00eda barata a la industria extractiva).<\/p>\n<p>La presidenta Dilma fue el term\u00f3metro de este cambio insidioso. Asumi\u00f3 una actitud de indisimulable hostilidad hacia los movimientos sociales y los pueblos ind\u00edgenas, un cambio dr\u00e1stico respecto a su antecesor. Luch\u00f3 contra la corrupci\u00f3n, pero dej\u00f3 para los aliados pol\u00edticos m\u00e1s conservadores las agendas que consider\u00f3 menos importantes. As\u00ed, la Comisi\u00f3n de Derechos Humanos, hist\u00f3ricamente comprometida con los derechos de las minor\u00edas, fue entregada a un pastor evang\u00e9lico hom\u00f3fobo, que promovi\u00f3 una propuesta legislativa conocida como cura gay.<\/p>\n<p>Las manifestaciones revelan que, lejos de haber sido el pa\u00eds que se despert\u00f3, fue la presidenta quien se despert\u00f3. Con los ojos puestos en la experiencia internacional y tambi\u00e9n en las elecciones presidenciales de 2014, la presidenta Dilma dej\u00f3 claro que las respuestas represivas solo agudizan los conflictos y a\u00edslan a los gobiernos.<\/p>\n<p>En ese sentido, los alcaldes de nueve capitales ya han decidido bajar el precio de los transportes. Es apenas un comienzo. Para que sea consistente, es necesario que las dos narrativas (democracia participativa e inclusi\u00f3n social intercultural) retomen el dinamismo que ya hab\u00edan tenido. Si fuese as\u00ed, Brasil mostrar\u00e1 al mundo que s\u00f3lo merece la pena pagar el precio del progreso profundizando en la democracia, redistribuyendo la riqueza generada y reconociendo la diferencia cultural y pol\u00edtica de aquellos que consideran que el progreso sin dignidad es retroceso.<\/p>\n<p><strong id=\"yui_3_7_2_1_1372109783984_3600\">\u00a0Tomado de\u00a0<a id=\"yui_3_7_2_1_1372109783984_3602\" href=\"http:\/\/blogs.publico.es\/\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" target=\"_blank\">http:\/\/blogs.publico.es<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Edici\u00f3n N\u00b0 00356 \u2013 Semana del 21 al 27 de Junio de 2013<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Doctor en Sociolog\u00eda del Derecho por la Universidad de Yale y catedr\u00e1tico de Sociolog\u00eda en la Universidad de Co\u00edmbra. Con la elecci\u00f3n de la presidenta Dilma Roussef, Brasil quiso acelerar el paso para convertirse en una potencia global. 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