{"id":10826,"date":"2013-07-15T16:11:00","date_gmt":"2013-07-15T21:11:00","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=10826"},"modified":"2019-08-26T15:09:52","modified_gmt":"2019-08-26T20:09:52","slug":"las-inconsistencias-y-contradicciones-de-la-negociacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2013\/07\/las-inconsistencias-y-contradicciones-de-la-negociacion\/","title":{"rendered":"Las inconsistencias y contradicciones de la negociaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/jose-Giron1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-10827\" title=\"jose Giron\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/jose-Giron1.png\" alt=\"\" width=\"118\" height=\"105\" \/><\/a>Cuando el gobierno decidi\u00f3 negociar con las FARC, sobre la base de una agenda a la cual denominaron \u201cAcuerdo general para la terminaci\u00f3n del conflicto y la construcci\u00f3n de la paz\u201d, se daba por sentado que las partes llegaban a la certeza, despu\u00e9s de una ofensiva militar profunda e intensa, imaginada y pensada para provocar la derrota de quien fung\u00eda como la fuerza armada hist\u00f3rica del r\u00e9gimen, de que dicha derrota no era posible y que lo era menos la posibilidad de la toma del poder por las armas de parte de cualquier fuerza insurgente. La din\u00e1mica de las partes, devela hasta ahora que no es dentro del marco de esta certeza desde donde se desenvuelve esta negociaci\u00f3n, sino que asistimos a inconsistencias y contradicciones que bien podr\u00edan situarse en las expectativas de unos y de otros. Miremos esto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. \u00bfCon qui\u00e9n se negocia y Para qu\u00e9? En los seis meses de las discusiones adelantadas en La Habana, tanto el gobierno como la guerrilla pareciera que se situaran en una l\u00f3gica distinta. El gobierno, con un aire de triunfalismo, en general no muy bien fundamentado, pareciera por momentos que no estuviera en un escenario de negociaci\u00f3n de un conflicto sino en un escenario para negociar algunas garant\u00edas para quien ha sido derrotado en el campo de batalla. Las FARC, por su lado, parecieran no tener claro que del Cagu\u00e1n a hoy ha corrido mucha agua bajo los puentes y que a los cinco puntos del acuerdo aludido no se le puede colgar todo su proyecto pol\u00edtico: el pa\u00eds ha cambiado, el mundo ha cambiado y su condici\u00f3n de fuerza insurgente ha sido objeto de importantes golpes pol\u00edticos y militares, que si bien no la han diezmado, si la han neutralizado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. \u00bfAcaso el problema es quien tiene la autoridad moral para proponer los cambios que necesita el pa\u00eds? Asistimos propiamente a un debate p\u00fablico que pareciera de sordos. Cada propuesta de las FARC, el Gobierno corre en coro a negarla y los medios a ridiculizarla, dando a entender que esta fuerza armada no tiene autoridad moral para ello. Democratizar la sociedad, hablar de libertad y de justicia son palabras de cuyo uso s\u00f3lo puede ser depositaria, seg\u00fan parece, una \u00e9lite que a manera de clan se cree investida, no se sabe en raz\u00f3n de qu\u00e9, de todos los valores y toda la autoridad. Irrita, por decir lo menos, la indolencia que acusa dicha \u00e9lite que se abroga una autoridad moral que desmiente la historia y una realidad apabullante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No son pocos los lunares. La Est\u00e1ndar &amp; Poor\u00b4s, acaba de darle al Gobierno colombiano la peor calificaci\u00f3n que se le pueda dar a un pa\u00eds en materia de derechos humanos, a lo cual debe agregarse que Colombia mantenga los m\u00e1s altos indicadores de inequidad social; un sistema judicial con los mayores indicadores de impunidad; una corrupci\u00f3n que carcome a todo el Estado, recientemente denunciada por la conferencia episcopal; un sistema electoral carente de credibilidad y organismos como el Congreso y la polic\u00eda, calificados por la ciudadan\u00eda con la peor imagen seg\u00fan encuesta reciente. En una democracia como \u00e9sta, \u00bfc\u00f3mo puede entenderse que alguien pueda convertirla en paradigma? Ser\u00eda alentador que el Gobierno, que pareciera asistir a una negociaci\u00f3n donde s\u00f3lo unos proponen, explicitara las ideas que tiene respecto de estos lunares, de un modelo dise\u00f1ado para beneficiar a quienes siempre lo han tenido todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Unas realidades como las anotadas, demandar\u00edan de quienes nos gobiernan bajarle a la arrogancia y a un triunfalismo por momentos desmedido. Hay que llenarse de realismo y ponderaci\u00f3n e incluso de cierta humildad. Es indispensable creerle al gobierno que sus esfuerzos los centre en una idea como la prosperidad, la cual al fin de cuentas no ser\u00eda otra cosa que cambiar lo que tenga que cambiarse para que esos lunares, aunque no desaparezcan, por lo menos se aten\u00faen en gran medida, sin importar quien lo proponga a trav\u00e9s de un mecanismo ineludible: la construcci\u00f3n de una democracia radical. A un cambio de sociedad, como lo desean las FARC, no se puede oponer el que todo anda muy bien y se dispone de una legalidad desde la cual todo es posible. Lo curioso es que esa legalidad no s\u00f3lo es precaria sino que, en no pocos casos, ha operado en sentido contrario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. La movilizaci\u00f3n social una prueba de fuego que devela importantes contradicciones. Teniendo como centro el campo, la movilizaci\u00f3n social es hoy una fuente de desajustes en el sentido de que al irrumpir la protesta social, se han develado importantes contradicciones del Gobierno. No se negocia con los campesinos del Catatumbo porque desarrollan una movilizaci\u00f3n que se expresa con acciones de fuerza, pero se impone una negociaci\u00f3n en medio del conflicto armado a las FARC, que no han sido propiamente unos \u00e1ngeles y cuyas acciones de fuerza se han traducido en algunos casos en cr\u00edmenes de lesa humanidad, y se invalida la protesta social bajo el supuesto real o ficticio de que hay infiltraci\u00f3n de la insurgencia; pero por otro lado se dice que esta misma fuerza carece de base social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La realidad es que ha sido la indolencia oficial, antes indicada, la que ha inducido a que se llegue a la fuerza como \u00faltimo recurso para obtener las reivindicaciones. Son muchos a\u00f1os de solicitudes y de reclamos de todo orden que han terminado en las gavetas de los ministerios. La estrategia de ver fuerzas ocultas que atizan la violencia es hist\u00f3rica como manera equivocada de ocultar la justeza de la protesta social y mantener el statu quo. A los indignados no se les puede seguir respondiendo con los infiltrados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primavera \u00e1rabe, el movimiento de los indignados y las movilizaciones recientes en el Brasil, indican que en la l\u00f3gica del poder a\u00fan no est\u00e1 inscrito propiamente que los conflictos sociales, inherentes a toda sociedad, se tramiten por canales pac\u00edficos. Aun la democracia acusa vac\u00edos para dotar de los instrumentos que prevengan la violencia como medio para resolver las diferencias sociales, Colombia no es la excepci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es prioritario, entonces, que en un marco de tantos enemigos y de tantos palos atravesados, se acuda a la trasparencia en el proceso de La Habana. Parte de esa trasparencia es llenarse de realismo, coherencia y de sensatez; a veces tan ajeno(as) al c\u00e1lculo pol\u00edtico, pero que en el caso de la paz son absolutamente indispensables. El proceso podr\u00eda estar entrando en un punto muerto y en un escenario que podr\u00eda facilitar la acci\u00f3n de sus enemigos.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Giron Sierra<br \/>\nJulio 12 de 2013<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando el gobierno decidi\u00f3 negociar con las FARC, sobre la base de una agenda a la cual denominaron \u201cAcuerdo general para la terminaci\u00f3n del conflicto y la construcci\u00f3n de la paz\u201d, se daba por sentado que las partes llegaban a la certeza, despu\u00e9s de una ofensiva militar profunda e intensa, imaginada y pensada para provocar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":10827,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-10826","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-a-profundidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10826","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10826"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10826\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10827"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10826"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10826"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10826"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}