{"id":11258,"date":"2013-08-23T11:00:19","date_gmt":"2013-08-23T16:00:19","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=11258"},"modified":"2019-08-26T15:09:46","modified_gmt":"2019-08-26T20:09:46","slug":"jani-silva-el-derecho-a-ser-campesina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2013\/08\/jani-silva-el-derecho-a-ser-campesina\/","title":{"rendered":"Jani Silva: el derecho a ser campesina"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Jani-Silva_b.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-11259\" title=\"Jani Silva_b\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Jani-Silva_b-640x394.jpg\" alt=\"\" width=\"405\" height=\"249\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Jani-Silva_b-640x394.jpg 640w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Jani-Silva_b-300x185.jpg 300w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Jani-Silva_b.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 405px) 100vw, 405px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida de Jani Silva, l\u00edder campesina del Putumayo, ha estado marcada por la violencia desde que era ni\u00f1a. Su historia es la de muchos campesinos cansados de la guerra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se disculp\u00f3 cuando hablamos por tel\u00e9fono. Se disculp\u00f3 al exponer sus diapositivas. Se disculp\u00f3 cuando ley\u00f3 un documento. Se disculp\u00f3 al final de la presentaci\u00f3n. Se disculp\u00f3 por no saber redactar. Se disculp\u00f3 durante la entrevista. Jani Silva, l\u00edder de la Zona de Reserva Campesina de la Perla Amaz\u00f3nica, pese a llevar a\u00f1os en el activismo, es ajena a los protocolos. Su trabajo es rural, en el Putumayo, y su lucha es para poder ser campesina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apoya el proceso de paz y reclama el derecho constitucional a la paz. Ve en este proceso la oportunidad de que se reconozca la situaci\u00f3n actual del campo colombiano y de los campesinos sin tierra. Quiere que se los incluya en los planes de desarrollo. Que haya un cese al fuego de todas las partes. Que desminen el territorio y se entienda que la paz no solo se construye desde las partes armadas, sino con el equilibrio de los intereses econ\u00f3micos de todos los que se han visto involucrados en el conflicto. Que ellos deben hacer parte de este proceso en busca de un avance hacia la justicia social. Sin embargo, se\u00f1ala que hay fuerzas que a\u00fan se oponen a la paz, al fortalecimiento de la soberan\u00eda de los pueblos y que hay poderosos intereses empresariales y econ\u00f3micos en juego en el territorio donde ella vive. Pero que hay un pueblo que se est\u00e1 despertando y levantando y busca defender sus recursos, sus derechos y su futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reserva que lidera Silva hace parte la Asociaci\u00f3n Nacional de Zonas de Reserva Campesina (Anzorc), interlocutor del Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (Incoder). Anzorc ha intentado participar del proceso en la Habana y est\u00e1 vinculada a los foros convocados por el Gobierno y las Farc, y coordinadas por la Universidad Nacional y el Pnud; la asociaci\u00f3n present\u00f3 sus propuestas sobre el conflicto de la tierra en las mesas de paz del Congreso y en el Foro Agrario en Bogot\u00e1. De hecho las Farc tomaron estos documentos y presentaron las zonas de reserva campesina (ZRC) como una alternativa. Para Silva, fue una alegr\u00eda que sus propuestas fueran acogidas, aunque cuestiona que se piense que estas vienen directamente del grupo guerrillero, y a esto atribuye parte de la estigmatizaci\u00f3n que las zonas de reserva campesina han tenido. Pese a esto insiste: \u00abnosotros ya pr\u00e1cticamente vamos de salida. Lo hacemos por lo hijos y por los nietos. Por darles un futuro. Porque en realidad tengan derecho a un territorio (&#8230;) De pronto aqu\u00ed en la ciudad no lo vemos como algo muy importante. Pero nosotros decimos que en el campo vivimos m\u00e1s o menos bien. Cuando no hay nada que comer simplemente se mata una gallina y se hace un sancocho. Entonces eso es lo que estamos reclamando, eso es lo que estamos discutiendo, ese derecho a vivir como campesinos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Malas costumbres<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cIjueputa tus oras tan contadas\u201d, \u201cDeje de meterse en lo que no le importa vieja pirova lla ueles a formol malparaida ijueputa\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este fue el mensaje de texto que recibi\u00f3 Jani el 20 de abril de este a\u00f1o. Pero ella, como Colombia, ya est\u00e1 acostumbrada a las amenazas. \u00abDesde los 16 a\u00f1os yo no me conformaba con todo lo que ocurr\u00eda. Entonces, la primera amenaza la tuve a los 24 y han seguido y han seguido\u00bb. La voz tranquila y suave que acompa\u00f1a sus palabras transmite una calma que poco tiene que ver con lo que est\u00e1 diciendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus ojos siempre est\u00e1n bien abiertos y sus cejas marcan un gesto de preocupaci\u00f3n permanente. Parecen agotados. Jani estuvo presente en el paro cocalero de 1996. Miles de campesinos del Putumayo se movilizaron en contra de las fumigaciones para erradicar los cultivos il\u00edcitos. La protesta se extendi\u00f3 al Guaviare, Caquet\u00e1, Bol\u00edvar y Norte de Santander. M\u00e1s de 200 mil campesinos cocaleros marcharon. La movilizaci\u00f3n fue acusada de tener infiltraci\u00f3n guerrillera, y el gobierno tuvo carta abierta para reprimirla. Murieron muchos y ah\u00ed estaba ella; embarazada y arroj\u00e1ndose al piso mientras ve\u00eda morir a sus compa\u00f1eros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jani se define como una superviviente y siente un compromiso con sus compa\u00f1eros muertos. Sin alterar su tono de voz pregunta: \u00ab\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 con lo muertos y desaparecidos del Putumayo? \u00bfQui\u00e9nes recuerdan los hechos violentos de represi\u00f3n en el paro del 96 cuando el ej\u00e9rcito ametrall\u00f3 a la multitud? Cuando hay testigos de que los helic\u00f3pteros recog\u00edan los cuerpos en esas mochilas donde ve\u00edan los brazos y las piernas de las personas muertas, \u00bfcu\u00e1ndo se va a mostrar la participaci\u00f3n y complicidad de las fuerzas armadas en las acciones cometidas por el paramilitarismo en el Putumayo?\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jani decidi\u00f3 quedarse quieta durante un tiempo. Por su hija reci\u00e9n nacida y por sus dem\u00e1s hijos abandon\u00f3 su actividad de l\u00edder campesina. En 1998 las acciones del Bloque Central Bol\u00edvar de las Autodefensas se volvieron casi cotidianas. Los cuerpos de las v\u00edctimas bajaban por el r\u00edo. La poblaci\u00f3n aterrorizada los sacaba y les daba sepultura, pero los paramilitares prohibieron recogerlos. Las v\u00edctimas quedaban trancadas y la poblaci\u00f3n, que beb\u00eda agua de este r\u00edo, no tuvo m\u00e1s que empujarlos con palancas para que siguieran la corriente de nuestra historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre hay cosas que nos sacan de nuestra cotidianidad. Para Jani no fue la imagen m\u00e1s afortunada. Estaba con su hija en el r\u00edo, cuando vieron bajar el cuerpo mutilado de una \u00abmuchacha\u00bb. Le hab\u00edan cortado los senos y las piernas. Jani tom\u00f3 la decisi\u00f3n de perder la costumbre. \u00abEse d\u00eda como que algo me toc\u00f3. Y me dije: si no hay nadie y yo no hago nada, \u00bfqu\u00e9 es lo que espera uno? Y a esa hora me puse a pensar que si la herencia que le vamos a dar a los hijos es eso, yo hice mal en tener cuatro hijos. No es por nosotros, es por los que vienen. Hay que tratar de generar condiciones para que ellos vivan dignamente, nosotros no lo hemos podido hacer. Esa es la fuerza que me impulsa, mis cuatros hijos y mis dos nietos y dos m\u00e1s que vienen en camino\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Retom\u00f3 actividades. Se organiz\u00f3 y en 2000 oficializ\u00f3 la zona de reserva campesina de la Perla Amaz\u00f3nica. Hoy esta zona de reserva est\u00e1 compuesta por 52 familias desplazadas desde el 10 de abril. La guerrilla se encuentra en las veredas y el ej\u00e9rcito est\u00e1 lanzando bombas. Caen, seg\u00fan Jani, a escasos 70 metros de las viviendas. La Cruz Roja Internacional tiene registradas a ciento treinta personas que se han desplazado por el estruendo y el p\u00e1nico que han causado los bombardeos: \u00abLos militares nos dicen que lo van seguir haciendo. Que es de acostumbrarse. Que suena duro, pero que tarde o temprano nos acostumbraremos\u00bb. Colombia se acostumbr\u00f3 al ruido de la guerra. Pero estas costumbres pueden perderse. Jani cuenta que los ni\u00f1os sienten pavor. Que con solo caerse la tapa de una olla al suelo ellos gritan. No quieren ir a la escuela. La profesora, hace el esfuerzo de dejarles tareas y los pone a dibujar. \u00abDibujan helic\u00f3pteros tirando balas, ca\u00f1ones, personas mutiladas. Ese es el ambiente en que viven esos ni\u00f1os\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Las zonas de reserva<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por necesidad hace mucho se vienen gestando procesos campesinos. Por necesidad ejercieron \u00abautonom\u00eda de hecho\u00bb, como ellos la denominan. Por la ausencia del Estado se convirti\u00f3 en una forma de resistir al conflicto. Por necesidad, hacia la d\u00e9cada del ochenta, llegaron colonos al corregimiento de la Perla Amaz\u00f3nica en el bajo Putumayo. Escapaban de la Violencia -con \u00abV\u00bb may\u00fascula. Por necesidad ocuparon tierras bald\u00edas que fueron condicionando. Ya hac\u00edan presencia las Farc y el M-19, quienes luchaban por el control del territorio. Pero por necesidad, los campesinos se organizaron en el trabajo comunitario y fueron estructurando un proyecto que se concret\u00f3 en el a\u00f1o 2000. Por necesidad, naci\u00f3 entonces en Puerto As\u00eds la Zona de Reserva Campesina de Bajo Cuemb\u00ed-Comandante. Se ubica en la llanura amaz\u00f3nica, al sur occidente del pa\u00eds. Es territorio fronterizo con Ecuador, pintado con un abanico de verdes, ba\u00f1ado por el r\u00edo Putumayo y por sus afluentes Toay\u00e1, Cuemb\u00ed, Lorenz\u00f3, La Pi\u00f1a, Chufiy\u00e1 y Mansoy\u00e1. Son 23 veredas las que hacen parte de la zona, comprende unas 22 mil hect\u00e1reas y cobija unos cuatro mil campesinos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los campesinos buscan garantizar su permanencia en el territorio, exigiendo que se limite el latifundio. Quieren fortalecer la identidad campesina y recuperar y conservar el medio ambiente. Buscan un modelo de vida propio que les permita construir la sociedad en la que quieren vivir. Est\u00e1n cansados, y quieren participar en actividades que promuevan una salida pol\u00edtica al conflicto colombiano. Exigen que el Estado limite la inversi\u00f3n de capital privado y las concesiones a empresas extractivas que choquen con su Plan de Desarrollo Sostenible. Quieren que este financie y cofinancie dicho plan de desarrollo. Buscan que se les garantice \u00abla efectividad de los derechos econ\u00f3micos, sociales, culturales y ambientales de la poblaci\u00f3n campesina, as\u00ed como la participaci\u00f3n en las instancias de planificaci\u00f3n y decisi\u00f3n regionales y nacionales\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son ambiciosos. El 31 de marzo de 2012, presentaron en Puerto As\u00eds su Plan de Desarrollo Sostenible (PDS). Como se\u00f1ala Prensa Rural, involucra \u00abproyectos basados en materia de saneamiento b\u00e1sico, acueducto, alcantarillado, vivienda, salud, educaci\u00f3n, cultura, deporte, recreaci\u00f3n, medio ambiente, productividad, y enfatiza en el respeto y reivindicaci\u00f3n de los derechos humanos, la preservaci\u00f3n de la vida humana, la defensa del territorio y la biodiversidad\u00bb. Plantea la soberan\u00eda alimentaria y la econom\u00eda justa, donde se promueve la diversidad de cultivos y la producci\u00f3n ganadera, pecuaria, av\u00edcola y acu\u00edcola.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Soberan\u00eda alimentaria y econom\u00eda solidaria: dos conceptos que aprendieron de las Hermanas de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe y que son ejes fundamentales de su proyecto. No hay grandes teor\u00edas, ni complicados t\u00e9rminos administrativos. Jani lo explica de forma sencilla: \u00abC\u00f3mo lo hacemos: hay unas veredas que tienen la ca\u00f1a y est\u00e1n produciendo panela. La Pedregosa, donde yo vivo, tiene cachama y se est\u00e1 produciendo arroz tambi\u00e9n. Entonces, la idea de la econom\u00eda solidaria es ver c\u00f3mo, as\u00ed sea por medio de intercambio, se consume lo que producimos. Los excedentes los podemos cambiar y que todos podamos tener acceso a eso. Tambi\u00e9n se est\u00e1n haciendo principios en comercializaci\u00f3n, estamos llevando a Puerto As\u00eds la panela y las cachamas, pues no contamos con todos los medios para hacerlo r\u00e1pido, pero estamos empezando\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Suena sencillo y podr\u00eda serlo. Pero los problemas siempre son im\u00e1n de m\u00e1s problemas. Jani, reclama que en \u00abel aspecto econ\u00f3mico social y pol\u00edtico, no existen pol\u00edticas claras y programas estatales que atiendan las verdaderas necesidades de las comunidades campesinas. Estas est\u00e1n empobrecidas y agudizadas con el conflicto y particularmente el departamento del Putumayo\u00bb. Tambi\u00e9n protesta porque se han violado los derechos humanos en todos los niveles. Jani dice que la \u00fanica presencia del Estado es militar, que buscando combatir a la guerrilla implementa pol\u00edticas nocivas para la poblaci\u00f3n rural. Reniega del Plan Colombia en cualquiera de sus fases, y afirma que los mismos erradicadores les piden a los campesinos volver a sembrar coca para preservar su empleo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuenta que cuando crearon la zonas de reserva campesina fueron perseguidos y amenazados de muerte. Pero ella sigui\u00f3 trabajando. Lleg\u00f3 el gobierno de \u00c1lvaro Uribe y las zonas de reserva campesina se vieron obligadas a seguir en sigilo. La zona del valle del r\u00edo Cimitarra, que cubr\u00eda los territorios de Yond\u00f3 en Antioquia, y Cantagallo y San Pablo en el Bol\u00edvar, fue clausurada por el gobierno; solo tuvo cuatro meses de vida entre 2002 y 2003. En 2011 el Incoder le volvi\u00f3 a dar vida jur\u00eddica, despu\u00e9s de que la Asociaci\u00f3n Campesina del Valle del R\u00edo Cimitarra (Acvc) ganara el Premio Nacional de Paz por sus aportes a la regi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a la desacreditaci\u00f3n que sufrieron las zonas de reserva campesina durante el gobierno de Uribe, la Zona de la Perla amaz\u00f3nica tambi\u00e9n continu\u00f3. \u00abCuando empez\u00f3 el gobierno de \u00c1lvaro Uribe a nosotros nos toc\u00f3 quedarnos calladitos. No se pod\u00eda ni decir que \u00e9ramos Zona de Reserva Campesina\u2026 Zona de Reserva, la guerrilla y todo iba junto. Ahorita el gobierno de Santos, pues no digamos que es lo mejor que hay, pero al menos ha abierto esta posibilidad de que las Zonas de Reserva Campesina surjan (\u2026) ahoritica es que estamos m\u00e1s envalentonados\u00bb, dice Jani.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1n envalentonados. La Asociaci\u00f3n de Desarrollo Integral Sostenible de La Perla Amaz\u00f3nica (Adispa), lucha por reactivar la zona. Cuentan con el acompa\u00f1amiento en Derechos Humanos de la Comisi\u00f3n Intereclesial de Justicia y Paz, y las Misioneras de la Inmaculada Concepci\u00f3n. El Incoder se ha pronunciado intentando velar por los derechos humanos en el territorio de la Perla Amaz\u00f3nica. En abril de 2012 estuvo presente en la zona con los pobladores. En su comunicado del 13 de diciembre de ese a\u00f1o, el Incoder declarar\u00f3 que brind\u00f3 orientaci\u00f3n a las personas que tienen dificultades con los t\u00edtulos de tierra y recibi\u00f3 solicitudes para titulaci\u00f3n de bald\u00edos en diferentes veredas de la zona. Tambi\u00e9n se comprometi\u00f3 a dar copias de las resoluciones expedidas en su tiempo por el Instituto Colombiano de Reforma Agraria (Incora). Los pobladores est\u00e1n a la espera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proyecto que lidera Jani lleva tiempo y a\u00fan est\u00e1n aprendiendo. Dar\u00edo Fajardo Monta\u00f1a, antrop\u00f3logo y profesor de la Universidad Nacional, se\u00f1ala como este es un aprendizaje de la vida cotidiana. Un aprendizaje que antepone la cooperaci\u00f3n y la solidaridad a la tergiversada competitividad. Lo cotidiano se vive paso a paso y el proceso es largo, pero por lo pronto, tienen muchas gallinas de campo y una buena producci\u00f3n de huevos. Los llevan a Puerto As\u00eds y venden la docena a seis mil, pero hay quienes se quejan porque son muy caros. \u00abSon caros porque las gallinas solo comen ma\u00edz, y para preparar una gallina de campo pr\u00e1cticamente son 8 meses para que empiece producir- explica Jani-, Pero tambi\u00e9n est\u00e1 el valor nutricional. Dec\u00eda un compa\u00f1ero que los huevos que comemos aqu\u00ed, en la Zona de Reserva Campesina, son huevos con pasi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jani cuenta la historia de \u00abChelo\u00bb. Un joven de la zona a quien llevaron a trabajar al Caquet\u00e1. Volvi\u00f3 a la Perla Amaz\u00f3nica hace tres a\u00f1os, \u00abdesplazado por la guerrilla, por los paras, por el ej\u00e9rcito, por todos\u00bb. Le gusta bolear machete y sembrar ma\u00edz. Le gusta el deporte, especialmente el f\u00fatbol. No sabe leer ni escribir. Lo cogieron en un ret\u00e9n y \u00able hicieron pagar servicio\u00bb. Chelo le pidi\u00f3 ayuda a Jani: \u00abPor favor ay\u00fadenme, yo no quiero. Yo he visto muchos militares muertos. A m\u00ed no me gustan las armas, yo no quiero matar a nadie, yo no quiero pelear contra nadie\u00bb. Pero el servicio es obligatorio y nada pudieron hacer. Unos d\u00edas despu\u00e9s de ser reclutado llam\u00f3 a la l\u00edder campesina: \u00abme vol\u00e9, estoy por ac\u00e1 tirado en un alambre. Yo prefiero morirme, pero no voy a coger las armas. Me vol\u00e9. H\u00e1game el favor y ay\u00fademe a llegar mi casa\u00bb. Chelo se escondi\u00f3 en una finca donde, seg\u00fan Jani, planea esperar 8 a\u00f1os, hasta cuando ya no tenga que prestar servicio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor eso nosotros decimos \u00a1esto tiene que acabar!\u00bb, sentencia Jani. Esta es la historia de personas cansadas de la guerra. Es la historia de gente que quiere ser campesina.<\/p>\n<p>Por: Juan Pablo Conto Jurado, Mar, 2013-08-06 07:12<\/p>\n<p>*<em>Juan Pablo Conto es estudiante de la Maestr\u00eda en periodismo del CEPER. Este reportaje se produjo en la clase G\u00e9neros Period\u00edsticos I.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cerosetenta.uniandes.edu.co\/el-derecho-a-ser-campesino\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/cerosetenta.uniandes.edu.co\/el-derecho-a-ser-campesino\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La vida de Jani Silva, l\u00edder campesina del Putumayo, ha estado marcada por la violencia desde que era ni\u00f1a. Su historia es la de muchos campesinos cansados de la guerra. Se disculp\u00f3 cuando hablamos por tel\u00e9fono. Se disculp\u00f3 al exponer sus diapositivas. Se disculp\u00f3 cuando ley\u00f3 un documento. Se disculp\u00f3 al final de la presentaci\u00f3n. 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