{"id":11379,"date":"2013-08-30T10:31:00","date_gmt":"2013-08-30T15:31:00","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=11379"},"modified":"2019-08-26T15:09:44","modified_gmt":"2019-08-26T20:09:44","slug":"entre-la-corte-y-las-movilizaciones-la-paz-ahi-va","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2013\/08\/entre-la-corte-y-las-movilizaciones-la-paz-ahi-va\/","title":{"rendered":"Entre la Corte y las movilizaciones: La Paz ah\u00ed va"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Jose-Giron12f.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-11380\" title=\"Jose Giron12f\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Jose-Giron12f.jpeg\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" \/><\/a>As\u00ed por momentos el gobierno pretenda demeritar la confluencia de los inconformes en movilizaciones que comprometen a varios departamentos, la realidad es que dichas movilizaciones son la expresi\u00f3n aut\u00e9ntica de un movimiento social que por a\u00f1os hab\u00eda estado adormecido y que hab\u00eda soportado en forma estoica toda una bater\u00eda de pol\u00edticas: unas dise\u00f1adas dentro del marco de los TLC firmados, otras, promovidas desde sectores de una elite mezquina e indolente responsable inequ\u00edvoca de las tasas de inequidad y de exclusi\u00f3n que nos ha colocado en deshonrosos primeros lugares. Por eso no deber\u00eda sorprender a nadie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa tormenta\u201d, como bien caracteriza el Presidente Santos el momento, se desenvuelve en una coyuntura especialmente significativa. El agro en todas sus facetas se ha vuelto el tema del momento: lo ha puesto las negociaciones en la Habana y lo ha puesto la protesta social. Esta coincidencia plantea indudables retos. La manera como el gobierno afronte la tormenta tendr\u00e1 sus indudables consecuencias. En primer lugar, podr\u00eda ser el punto de partida para que Estado y campesinado desde la civilidad, inicien la tarea de resolver la deuda social pendiente y aclimate la tan indispensable confianza tan resquebrajada por d\u00e9cadas en los que el lenguaje no ha sido otro que el olvido y la violencia. Una posibilidad como \u00e9sta, abrir\u00eda ciertamente los espacios a la construcci\u00f3n de la paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En segundo lugar, podr\u00eda tratarse de una gran oportunidad para las aspiraciones reeleccionistas de Santos. En la \u201ctormenta\u201d Santos podr\u00eda eventualmente ser uno de sus beneficiarios si logra desde la oferta del dialogo que ofrece pero que a\u00fan no convence, llegar a un acuerdo eficaz que desactive la bomba de tiempo que se cocina. Un mal manejo de la situaci\u00f3n ahondar\u00eda el desprestigio de un Presidente que no ha podido despejar las dudas que se ciernen sobre \u00e9l desde hace rato y cuyas ejecutorias en cuanto a la prosperidad se refiere- eslogan central de su gobierno-, en nada es convincente. Pero a la paz tambi\u00e9n le interesa que al gobierno le vaya bien en la coyuntura aludida. Un gobierno debilitado en extremo en nada beneficia el proceso de la Habana y menos el que se anuncia con el ELN. El desgate a la cual llegan los gobiernos al final de sus mandatos han sido en parte el causante de las soledades a las cuales se han visto abocados los gobiernos y que ha tenido sus repercusiones en la capacidad de maniobra pol\u00edtica y de liderazgo cuando hay procesos de paz en curso. El riesgo es evidente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un escenario tormentoso como al que se alude, la Corte Constitucional le acaba de dar v\u00eda libre al Marco Jur\u00eddico para la paz acogiendo de manera importante las observaciones que desde las organizaciones sociales y de DDHH se le hicieron. Desde la izquierda y desde la derecha este marco jur\u00eddico ha sido cuestionado de manera importante pues se ha advertido sobre la omisi\u00f3n que este hace de tratados internacionales en materia de DDHH y las altas posibilidades de que se cree no un marco para la paz si no para la impunidad. Las FARC han reiterado su rechazo a este marco jur\u00eddico y su postura al parecer inamovible, de no aceptar ning\u00fan tipo de castigo a sus dirigentes y por lo tanto su no acogimiento a ninguna norma internacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El paso dado por la Corte Constitucional crea un hecho jur\u00eddico y pol\u00edtico que gobierno y guerrilla deber\u00e1n tomar en consideraci\u00f3n con la debida atenci\u00f3n. El gobierno debe proceder a legislar sobre la base de las condicionantes establecidos y la Guerrilla debe bajarse de la nube en que parece a veces situarse. No estamos en la \u00e9poca del perd\u00f3n y olvido y en el campo de los DDHH en conflictos armados internos las cosas han cambiado de manera sustancial. No se puede, pues, de manera ol\u00edmpica, negar la injerencia que en la actualidad tiene la justicia internacional en una guerra en donde se han cometido tantos delitos degradantes y que han herido tan hondo a la humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la esperanza no debe sufrir menoscabo cuando a\u00fan bajo obst\u00e1culos y tropezones de todo orden, las partes mantengan la voluntad de no levantarse de la mesa de negociaciones. La Paz ah\u00ed va, mostrando que llegar a ella no es un regalo, que hay que sufrirla y que tiene su costo. Despu\u00e9s de todo, no hay otro camino, para que al final valoremos a donde hemos llegado.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Gir\u00f3n Sierra<br \/>\nAgosto 2013<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>As\u00ed por momentos el gobierno pretenda demeritar la confluencia de los inconformes en movilizaciones que comprometen a varios departamentos, la realidad es que dichas movilizaciones son la expresi\u00f3n aut\u00e9ntica de un movimiento social que por a\u00f1os hab\u00eda estado adormecido y que hab\u00eda soportado en forma estoica toda una bater\u00eda de pol\u00edticas: unas dise\u00f1adas dentro del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":11380,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[32,5],"tags":[],"class_list":["post-11379","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnistas","category-comunidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11379","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11379"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11379\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11380"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11379"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11379"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11379"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}