{"id":11801,"date":"2013-10-04T17:54:16","date_gmt":"2013-10-04T22:54:16","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=11801"},"modified":"2019-08-26T15:09:38","modified_gmt":"2019-08-26T20:09:38","slug":"firmando-un-acuerdo-las-farc-contribuyen-a-despejar-el-camino-de-la-izquierda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2013\/10\/firmando-un-acuerdo-las-farc-contribuyen-a-despejar-el-camino-de-la-izquierda\/","title":{"rendered":"\u201cFirmando un acuerdo las Farc contribuyen a despejar el camino de la izquierda\u201d"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/farc_xdick_emanuelsson.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-11802\" title=\"farc_xdick_emanuelsson\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/farc_xdick_emanuelsson-640x457.jpg\" alt=\"\" width=\"405\" height=\"289\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/farc_xdick_emanuelsson-640x457.jpg 640w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/farc_xdick_emanuelsson-300x214.jpg 300w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/farc_xdick_emanuelsson.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 405px) 100vw, 405px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Por: Yezid Arteta D\u00e1vila | octubre 01, 2013<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Colombia est\u00e1 en un momento crucial. Las decisiones que adopten el gobierno y las FARC en un futuro cercano determinar\u00e1 la historia del pa\u00eds en la presente y la pr\u00f3xima d\u00e9cada. Los l\u00edderes que integran la totalidad del arco pol\u00edtico colombiano y los jefes guerrilleros tienen una cita con la historia. Unos y otros deben responder con realismo y sin demagogia al imaginario de paz que predomina en la gente colombiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el tama\u00f1o del pa\u00eds, por el tama\u00f1o de las FARC, por el tama\u00f1o de las Fuerzas Militares, por el tama\u00f1o de la poblaci\u00f3n victimizada, por el tama\u00f1o del narcotr\u00e1fico y por el tama\u00f1o de las organizaciones criminales, la implementaci\u00f3n de un acuerdo de paz en Colombia, puede convertirse en una de las operaciones m\u00e1s complejas del siglo veintiuno. Una operaci\u00f3n que desborda la capacidad del pa\u00eds y obliga el apoyo del sistema de Naciones Unidas para su ejecuci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el gobierno de Santos la firma de un acuerdo de paz con las guerrillas est\u00e1 contaminada por los c\u00e1lculos electorales. La propuesta de paz del expresidente \u00c1lvaro Uribe y sus seguidores carece de realismo y es exageradamente ideol\u00f3gica. Y para las FARC la dejaci\u00f3n de las armas a\u00fan les crea temor e incertidumbre. Una cuarta pieza de este tejemaneje es la incierta ruta del ELN.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proceso de paz en La Habana puede languidecer y morir. El tiempo de cosecha y acopio est\u00e1 pasando y es el momento de separar el grano de la paja. Desde su fundaci\u00f3n como rep\u00fablica, Colombia no ha tenido la posibilidad de resolver sus grandes problemas estructurales sin violencia. Los operadores pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales del pa\u00eds tienen en este proceso la oportunidad de superar el ciclo de violencia pol\u00edtica y encarar bajo un nuevo pacto los problemas estructurales que distorsionan el bienestar de la naci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Lo que piensa el gobierno sobre las FARC.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gobierno y sus defensores ven a las FARC como el embarazoso hijo psic\u00f3pata de una familia burguesa a quien hay que llevar adonde el psic\u00f3logo o el siquiatra. Niegan que la enfermedad sea de tipo gen\u00e9tico y aducen a causas fisiol\u00f3gicas su comportamiento. Ven a la guerrilla como una anomal\u00eda que se puede tratar con medicaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo parece indicar que la oferta de negociaci\u00f3n presentada por el gobierno de Santos se inclina por someter a las FARC a un tratamiento psicol\u00f3gico para que el hijo d\u00edscolo entre en raz\u00f3n y pueda ser aceptado en casa. Si esta estrategia no logra su objetivo queda, pues, la alternativa de choque. Algo similar a las que aplican a los locos violentos en los manicomios de cuarta categor\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Lo que piensan otros sobre las FARC.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros, opuestos a la anterior interpretaci\u00f3n, consideran que la guerrilla es el resultado de una sociedad enferma. Piensan que el sistema engendr\u00f3 a la guerrilla y las FARC no son m\u00e1s que la s\u00edntesis de los problemas estructurales del pa\u00eds y por tanto el tratamiento de la misma debe ir m\u00e1s all\u00e1 de una simple medicaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recomiendan al gobierno una actitud generosa frente a las protestas sociales que se extienden por todo el territorio nacional y ven en ellas la oportunidad de hacer un cambio de ritmo para meterle mano a los asuntos estructurales del pa\u00eds. Una honesta e inteligente negociaci\u00f3n con los sujetos sociales, sugieren, facilitar\u00eda el entendimiento con la guerrilla. Negociar en Bogot\u00e1 el conflicto social y en La Habana la terminaci\u00f3n del conflicto armado y la transformaci\u00f3n de las FARC.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Un gobierno uribista tendr\u00eda que hacer lo mismo que Santos o m\u00e1s para alcanzar la paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La estrategia del expresidente \u00c1lvaro Uribe contra las FARC durante sus ocho a\u00f1os de gobierno fue netamente b\u00e9lica. Nunca antes un gobierno hab\u00eda desplegado una operaci\u00f3n militar tan larga en lo temporal y tan extensa en lo espacial. Fue un ataque masivo y potente contra la retaguardia profunda de las FARC. El mapa de la guerra cambi\u00f3 sustancialmente pero no la resolvi\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta ofensiva, que ha continuado durante el gobierno de Santos, se han derivado varios razonamientos que var\u00edan de acuerdo al lugar desde donde se hagan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los razonamientos que llegan desde los mentideros rigurosamente pol\u00edticos o desde meras columnas de opini\u00f3n publicadas en los peri\u00f3dicos, ven la derrota de las FARC como un asunto que est\u00e1 a la vuelta de la esquina y la \u00fanica promesa posible a los alzados es el sometimiento absoluto y sin contraprestaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra cosa es cuando los an\u00e1lisis lo hacen hombres vestidos con trajes de fatiga desde un puesto de mando y observando mapas y ordenes de batalla mientras escuchan por un radio de alta frecuencia a un capit\u00e1n que reporta un feroz ataque contra la unidad bajo su mando. Son oficiales que saben de guerra y han dirigido operaciones reales de combate.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos oficiales de las Fuerzas Armadas consideran que las FARC no podr\u00e1n tomarse el poder por las v\u00eda de las armas, es decir que est\u00e1n vencidas estrat\u00e9gicamente, pero esta derrota, agregan, no es definitiva puesto que los rebeldes conservan su capacidad de ataque y destrucci\u00f3n y pueden existir indefinidamente en el tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ej\u00e9rcito de tierra de Colombia es el m\u00e1s capacitado y eficiente en el planeta para librar guerras irregulares. La ofensiva contra las FARC ha sido la operaci\u00f3n militar m\u00e1s compleja y sofisticada contra una fuerza guerrillera en la historia reciente. A pesar de la perdida de numerosos mandos y haber recibido varios reveses en los \u00faltimos a\u00f1os, las FARC cuentan todav\u00eda con cuadros, hombres y medios log\u00edsticos para reproducir sus acciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante estos a\u00f1os de dura ofensiva las FARC demostraron que tienen una asombrosa capacidad de manejarse en condiciones inh\u00f3spitas. En la selva remota consiguieron crear formas econ\u00f3micas y administrativas de autoabastecimiento. A diferencia del Vietcong y el FMLN que tuvieron a China y Nicaragua respectivamente como aliados log\u00edsticos en la frontera, las FARC se han valido por s\u00ed solas para aprovisionarse y reproducirse en un ambiente internacional enrarecido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">uribe_santos_general_freddy_padilla_xpresidencia<br \/>\nPor ocho a\u00f1os Uribe dispuso de la Pol\u00edtica de Seguridad Democr\u00e1tica que ejecut\u00f3 con Juan Manuel Santos como ministro de Defensa. Aunque logr\u00f3 alejar a las Farc de los centros urbanos, no pudo derrotarlas por la v\u00eda militar. FOTO: Presidencia de la Rep\u00fablica<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo pudo mantenerse un subej\u00e9rcito, una subcultura, una subsociedad como los son las FARC y su mundo agrario en las profundidades de la geograf\u00eda colombiana? Son respuestas que deben explicarle los expertos militares a los pol\u00edticos que se identifican con el ex presidente \u00c1lvaro Uribe y sus conmilitones a fin de que puedan darle realismo a sus propuestas de guerra y paz. Ofrecer cuatro, ocho o doce a\u00f1os m\u00e1s de guerra parece una idea disparatada si se observa con realismo, pero rentable como estrategia electoral dirigida a un p\u00fablico pasional que no ve m\u00e1s all\u00e1 de la hora que est\u00e1 viviendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un corresponsal de guerra que ha cubierto los conflictos de Irak, Afganist\u00e1n, Sur de L\u00edbano y Libia no encontraba explicaci\u00f3n a la manera como ha sobrevivido las FARC a una potente operaci\u00f3n ejecutada por el ej\u00e9rcito de tierra m\u00e1s diestro y profesional del mundo, am\u00e9n de que dichas maniobras llevan m\u00e1s de una d\u00e9cada ininterrumpida. Si se mira en t\u00e9rminos puramente militares, asegur\u00f3 el reportero, lo que ha hecho las FARC es una obra de arte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. El gobierno y las FARC unidos a un mismo cord\u00f3n umbilical.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay dos tiempos en un proceso de paz. El tiempo para firmar un acuerdo y el tiempo para implementarlo. La firma es la formalidad y la implementaci\u00f3n es la realidad. La suscripci\u00f3n de un acuerdo para finalizar el conflicto es lo que en realidad desata a un proceso de paz. La riqueza de un proceso de paz est\u00e1 en su implementaci\u00f3n y no en la firma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Qu\u00e9 pierden las FARC firmando. Nada. En cambio pueden ganar ahora y m\u00e1s en la fase de implementaci\u00f3n. La firma del acuerdo puede ser pronto pero la fase de transici\u00f3n debe ser lenta, organizada y viable. Firmando un acuerdo las FARC contribuyen a despejar el camino de la izquierda colombiana y ahorran interminables discusiones que restan antes que sumar. Una firma que posesionaria a Cuba y Venezuela comprometidos honestamente con este proceso y robustecer\u00eda el compromiso del bloque de pa\u00edses de la izquierda latinoamericana en favor de la paz y la integraci\u00f3n regional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gobierno de Santos y las FARC est\u00e1n umbilicalmente unidos en est\u00e1 intentona de La Habana. Ambos pueden salir golpeados o salir beneficiados. Tal como van las cosas el gobierno y las FARC son dos n\u00e1ufragos que consiguieron hacerse a una canoa en medio de un siniestro en altamar y si quieren llegar a tierra firme deben gobernar la embarcaci\u00f3n de forma r\u00edtmica. Est\u00e1n obligados a remar juntos hacia una misma direcci\u00f3n a riesgo de extraviar el rumbo o chocarse contra una devastadora tormenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el momento actual el gobierno y los rebeldes est\u00e1n unidos a una misma matriz: el proceso de paz. Pero si firman estar\u00e1n much\u00edsimo m\u00e1s unidos. La mayor responsabilidad en un proceso de transici\u00f3n recae en el Estado porque es la parte que cuenta con los medios y la legitimidad ante la comunidad de naciones. La guerrilla tambi\u00e9n tiene su trozo de responsabilidad y su papel en la transici\u00f3n es la que pacte con el gobierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la sociedad colombiana hay que decirle sin rodeos que en La Habana no se est\u00e1 negociando la rendici\u00f3n de las FARC sino un final acordado del conflicto. La opini\u00f3n p\u00fablica debe entender que para alcanzar la paz deseable es necesario firmar un acuerdo que, para efectos pr\u00e1cticos, convierte a las FARC en un socio del Estado en la fase de implementaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. La tormenta perfecta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los procesos de paz son tormentas con su propio ambiente clim\u00e1tico. Si se toman medidas de protecci\u00f3n se puede disminuir el impacto de la tormenta. Si el gobierno de Santos, las FARC, las Fuerzas Armadas, el ELN y las fuerzas opositoras a la negociaci\u00f3n no logran entender el momento decisivo que vive el pa\u00eds lo m\u00e1s probable es que se junten una serie de factores clim\u00e1ticos que conduzcan a una tormenta perfecta y aniquiladora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son vectores que por s\u00ed solos pueden ser conjurados si hay compromisos nacionales ajenos a la mezquindad pol\u00edtica o electoral. En cambio si estos mismos factores se juntaran a consecuencia de una salida en falso \u2013 tan habitual en el medio ambiente pol\u00edtico nacional \u2013 de las negociaciones de paz, Colombia puede verse avocada a una situaci\u00f3n similar o peor de la que est\u00e1 viviendo M\u00e9xico o naciones como Guatemala y El Salvador donde hubo aplaudidos procesos de paz, aunque en realidad sus resultados han sido muy violentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed una lista de estos factores:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un territorio 55 veces m\u00e1s grande que El Salvador, con una geograf\u00eda remota y una topograf\u00eda complicada.<br \/>\nUna cultura de violencia end\u00e9mica y una criminalidad que no es una excepci\u00f3n sino que est\u00e1 inmersa en toda la sociedad.<br \/>\nOrganizaciones gansteriles, con un largo historial desestabilizador y con sustrato social que est\u00e1n listas para llenar cualquier vac\u00edo creado por un acuerdo de paz.<br \/>\nLa existencia de estructuras criminales con capacidad de realizar acciones a gran escala.<br \/>\nEstructuras sicariales con largo prontuario dispuestas a venderse al mejor postor.<br \/>\nProducci\u00f3n de drogas a gran escala y un mercado internacional cada vez m\u00e1s insaciable.<br \/>\nAusencia del Estado en vastas regiones del territorio nacional.<br \/>\nUna alto \u00edndice de pobreza y desempleo estructural que facilita el reclutamiento de peones para finalidades criminales de gran tama\u00f1o.<br \/>\nEn los pa\u00edses que se han adelantado procesos de paz han existido uno, dos o tres vectores de los mencionados en la anterior lista, pero Colombia los re\u00fane todos, y si todos se juntaran a consecuencia de un vac\u00edo, todo est\u00e1 dado para una tormenta perfecta que puede devolver al pa\u00eds a un tiempo m\u00e1s peligroso y violento que los vividos durante la guerra de los carteles contra el Estado a principio de los noventa o al de las despiadadas masacres ocurridas durante la hegemon\u00eda del paramilitarismo en toda la costa norte colombiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Transformaci\u00f3n de las FARC en oposici\u00f3n a la desmovilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El abc de los procesos de paz contemplan tres fases para los combatientes inmersos en los acuerdos: Desarme, Desmovilizaci\u00f3n y Reintegraci\u00f3n (DDR). Algo parecido se hizo en Colombia con organizaciones guerrilleras como el M-19, EPL, PRT, Quint\u00edn Lame y CRS. La cifra de desmovilizados, seg\u00fan el Ministerio del Interior, fue de 3690 entre hombres y mujeres pertenecientes a las cinco agrupaciones citadas. Una cifra muy inferior a lo que eventualmente pueden ser el n\u00famero de combatientes de las FARC comprometidos en un acuerdo de paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">m_19_semana_dos<br \/>\nLa d\u00e9cada del 90 dej\u00f3 3.600 miembros de las guerrillas fuera de la guerra. Ahora el solo pie de fuerza de las Farc superar\u00eda los 9.000 combatientes. FOTO: Semana.<br \/>\nLa fuerza principal de las FARC son sus combatientes armados cuya pertenencia a la organizaci\u00f3n carece de l\u00edmites temporales y con los que cuentan las 24 horas del d\u00eda mientras est\u00e9n vivos. Sean 8000 o 10.000 est\u00e1 clase de combatientes son en s\u00ed un subej\u00e9rcito. Esto sin contar a otros miles de milicianos y n\u00facleos de apoyo \u00bfEs viable aplicar un modelo de desmovilizaci\u00f3n t\u00edpico para este componente de fuerza? Pienso que no. Preferir\u00eda emplear el concepto de transformaci\u00f3n de las FARC y desechar\u00eda el modelo de desmovilizaci\u00f3n que usualmente se han efectuado en el pa\u00eds y otras latitudes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la seguridad nacional e internacional es recomendable observar a una FARC coherentes y bajo el mando y control de sus jefes durante buena parte de la fase de transici\u00f3n. Liberar de la noche a la ma\u00f1ana a miles de combatientes entrenados en golpes de mano, manejo de armas y explosivos, uso de comunicaciones operativas, asaltos y emboscadas, t\u00e9cnicas de francotirador y otros tantos etc\u00e9teras es un acto de irresponsabilidad en un territorio que re\u00fane las condiciones para absorber y transformar en criminales a ex combatientes despistados o con hambre. El fracaso de un proceso de paz puede venir precisamente de una desmovilizaci\u00f3n expr\u00e9s tal como lo piden algunos impacientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo m\u00e1s racional, pienso, es conseguir la transformaci\u00f3n de las FARC en un proyecto viable y actuante en la vida pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social del pa\u00eds. Nadie conoce mejor a la tercera parte del territorio colombiano como las FARC y esta particularidad puede ser \u00fatil para construir y ampliar las ramificaciones del Estado en extensas regiones del pa\u00eds en las que las instituciones y la legalidad no son m\u00e1s que meras ficciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00e9xito del proceso de paz se podr\u00eda medir por la capacidad que demuestre el Estado y la Comunidad Internacional en conseguir la transformaci\u00f3n de las FARC.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Las FARC tienen que hacer su propia transici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La treintena de delegatarios que hoy representan a las FARC en las negociaciones partieron a La Habana desde sus trincheras de combate. Hombres y mujeres agiles para atacar y eludir a sus enemigos pero con las entendibles limitaciones de quien ha puesto la mayor parte de sus esfuerzos mentales en garantizar su supervivencia y la del grupo en condiciones agrestes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay una distancia entre las primeras declaraciones de los negociadores de las FARC y las sucedidas unos cuantos meses despu\u00e9s. El acceso pleno a la informaci\u00f3n, los intercambios con dirigentes pol\u00edticos y expertos, las relaciones diplom\u00e1ticas, los foros tem\u00e1ticos realizados en Colombia, la tranquilidad para escuchar y pensar\u2026en fin\u2026todas estas y m\u00e1s circunstancias han contribuido a que las FARC hayan decantado y acompasado muchas de sus ideas a una realidad que va m\u00e1s all\u00e1 de sus campamentos de campa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy se ven unas FARC que transan con la pluralidad y aceptan que en Colombia existen l\u00edderes y organizaciones genuinamente transformadoras m\u00e1s all\u00e1 de ellas mismas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las armas fueron \u00fatiles para que las FARC llegaran a una mesa de di\u00e1logo y negociaci\u00f3n. No es necesario lanzar una moneda al aire o deshojar una margarita para elegir el camino a seguir. El camino ya est\u00e1. Es uno solo. No hay dos caminos. El camino es el presente y las armas son el pasado. Entre m\u00e1s lejos vayan quedando las armas m\u00e1s cerca se est\u00e1 del poder y s\u00f3lo llegando al poder se puede ejecutar un programa de transformaci\u00f3n social. Una mesa de negociaciones tiene much\u00edsimas limitaciones el poder menos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este paso requiere una transici\u00f3n interna. Una transici\u00f3n que deben hacerla las propias FARC y con la contribuci\u00f3n de otros. Las FARC deben adaptar a su organizaci\u00f3n para un nuevo tiempo pol\u00edtico que no permite llevar un fusil de asalto colgado al hombro. Los cientos de integrantes de las FARC son listos para resolver los quehaceres de la guerra pero no tanto para moverse en los escenarios puramente pol\u00edticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A m\u00e1s del contenido la pol\u00edtica moderna exige unas formas y un lenguaje que no corresponden a una estructura absolutamente militar. Y aunque parezca fr\u00edvolo decirlo la pol\u00edtica de hoy se complementa con movidas cosm\u00e9ticas y est\u00e9ticas. La \u00fanica batalla que el establecimiento le gan\u00f3 a la guerrilla fue la medi\u00e1tica y la dirigencia de las FARC debe tomar nota de esta situaci\u00f3n para volver su organizaci\u00f3n m\u00e1s atractiva a los sentidos y la mente del p\u00fablico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Desarme o dejaci\u00f3n de armas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece ser lo mismo pero no lo es. El desarme es un acto material mediante el cual un combatiente entrega su arma a un organismo pactado entre las partes. En cambio la dejaci\u00f3n de armas es un proceso material y mental que desarrolla el combatiente cuando tiene la certeza de que su desarrollo pol\u00edtico y social es seguro y el empleo de un arma se vuelve obsoleto y carente de sentido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que ponerse en el pellejo de un combatiente que ha sobrevivido a una guerra gracias a su industria t\u00e1ctica y su arma. Desarmarlo de la noche a la ma\u00f1ana no es un acto sencillo y m\u00e1s en Colombia que posee un infame historial de guerrilleros que no murieron en combate y luego los mataron como en la novela de Kafka: como perros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">falsos_positivos<br \/>\nCasos como los falsos positivos del Ej\u00e9rcito y los secuestros de las Farc merecen un especial cap\u00edtulo de los acuerdos, donde se sepa toda la verdad y se garanticen v\u00edas de no repetici\u00f3n de estas dolorosos episodios. FOTO: Archivo Dos Orillas.<br \/>\nHay que pensar en un proceso gradual y verificable de dejaci\u00f3n de armas que garantice la seguridad de los mandos y combatientes de las FARC, lo mismo que la seguridad de las poblaciones que han constituido su base de apoyo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los temas finales de un proceso de paz son los m\u00e1s importantes. La manera como se resuelva el asunto de la dejaci\u00f3n de armas y la seguridad de los combatientes y de las zonas de retaguardia profunda, condicionar\u00e1 el \u00e9xito o fracaso del proceso de paz en Colombia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El asesinato de uno o varios jefes guerrilleros o la ejecuci\u00f3n de una masacre por cuenta de grupos criminales con motivaci\u00f3n pol\u00edtica en una de las bases de apoyo de la guerrilla pueden llevar a los combatientes en proceso de transici\u00f3n a volver a las armas. Siempre quedar\u00e1n armas escondidas para ser empu\u00f1adas. Casos abundan en el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desarmarse y volver armarse es una contingencia cierta que s\u00f3lo se puede conjurar si la implementaci\u00f3n de los acuerdos crea un clima propicio que lleve, en este caso a las FARC, a un escenario irreversible de tal manera que cualquier intento de tornar a disparar se vuelva una operaci\u00f3n ruinosa para sus intereses pol\u00edticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La firma de un acuerdo en La Habana entre el gobierno de Santos y las FARC en los pr\u00f3ximos meses llevar\u00eda inmediatamente a las partes a acordar los t\u00e9rminos del alto al fuego bilateral definitivo y verificable. Durante el periodo de alto al fuego es cuando las partes, con el apoyo internacional, deben crear las condiciones materiales para la dejaci\u00f3n de armas. No antes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Igual o m\u00e1s Ej\u00e9rcito para la transici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una pareja rom\u00e1ntica dir\u00eda: si se firma el fin del conflicto hay que reducir dr\u00e1sticamente el tama\u00f1o de las Fuerzas Militares y con los recursos liberados se puede hacer inversi\u00f3n social. Las cosas no son tan sencillas mis queridos rom\u00e1nticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comencemos con un ejemplo evidente. La publicitada Ley de V\u00edctimas se ha vuelto inoperante porque no hay garant\u00edas de fuerza que disuadan a las agrupaciones que matan a los campesinos cuando tratan de recuperar sus tierras. El acuerdo sobre desarrollo rural acordado entre el gobierno y las FARC desencadenar\u00e1 un considerable flujo campesino tras la posesi\u00f3n de la tierra. Son miles de labriegos que necesitan ser protegidos. \u00bfQui\u00e9n los proteger\u00e1?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que dar por descontado la presencia de fuerzas extranjeras en las tareas de protecci\u00f3n de los miembros de la guerrilla durante el proceso de transici\u00f3n. Pero la protecci\u00f3n de la poblaci\u00f3n civil local es una misi\u00f3n que debe desempe\u00f1ar el Estado mediante el ej\u00e9rcito y la polic\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la fase de implementaci\u00f3n de los acuerdos la persecuci\u00f3n, neutralizaci\u00f3n o aniquilamiento de las organizaciones criminales con finalidades pol\u00edticas que operan en diversas regiones del pa\u00eds es una faena que no le corresponde a las FARC ni de las fuerzas de disuasi\u00f3n internacional. Esto tiene que hacerlo el aparato militar del Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema no es la disminuci\u00f3n de las fuerzas gubernamentales. El problema real es la mentalidad con la que asuman los miembros de la Fuerza P\u00fablica su papel en la implementaci\u00f3n de los acuerdos. Eso significa que las fuerzas militares y de polic\u00eda deben hacer tambi\u00e9n su propia transici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La transici\u00f3n en el seno de las Fuerza P\u00fablica tiene un nombre: depuraci\u00f3n. Un oficial de inteligencia que piensa que un l\u00edder de izquierda es un enemigo al que hay que combatir no puede continuar dentro de la instituci\u00f3n castrense. Un oficial superior con un prontuario de violaci\u00f3n de los Derechos Humanos o bajo la sospecha de sus v\u00ednculos con actividades criminales o narcotr\u00e1fico no puede lucir un uniforme de las fuerzas militares o de polic\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La legitimidad de un componente militar est\u00e1 determinada por su relaci\u00f3n con la Constituci\u00f3n y la ley. Hay avances importantes en las fuerzas militares de Colombia en este aspecto pero, empleando el lenguaje oficial, a\u00fan no son suficientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se podr\u00eda pensar en un adelgazamiento del componente militar colombiano pero a largo plazo, pero esto no puede ocurrir durante la implementaci\u00f3n de los acuerdos. Si el n\u00facleo duro de la criminalidad con finalidades pol\u00edticas no es derrotada durante la transici\u00f3n el escenario que le espera a Colombia probablemente ser\u00e1 el de una violencia extendida en t\u00e9rminos territoriales y una violencia indefinida en t\u00e9rminos temporales. La violencia de Guatemala multiplicada por 11 o la violencia de El Salvador multiplicada por 55. As\u00ed ser\u00eda el tama\u00f1o de la violencia en Colombia si esta historia fracasara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Quien debe ayudar a la transici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace m\u00e1s de 20 a\u00f1os la misi\u00f3n de Naciones Unidas para la implementaci\u00f3n del proceso en El Salvador (ONUSAL 1991-1995) cost\u00f3 107 millones de d\u00f3lares y emplearon 1339 funcionarios, entre ellos 631 observadores de polic\u00eda[1].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La actual Misi\u00f3n de Estabilizaci\u00f3n de las Naciones Unidas en Hait\u00ed (MINUSTAH) tiene un presupuesto aprobado (1 de julio de 2013-30 de junio de 2014) de 576 millones de d\u00f3lares. Hay desplegados 8.754 efectivos uniformados en el terreno pertenecientes a 62 pa\u00edses y casi 2000 civiles entre funcionarios internacionales, locales y voluntarios de las Naciones Unidas[2].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos dos casos nos dan una idea de lo que puede costar la implementaci\u00f3n de un acuerdo de paz en Colombia, teniendo en cuenta el tama\u00f1o del pa\u00eds, las fuerzas involucradas y los desastres creados como consecuencia del conflicto armado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por razones de \u00edndole regional le corresponder\u00eda a la CELAC y UNASUR jugar un papel prioritario en la implementaci\u00f3n de un acuerdo de paz en Colombia. Pero estas dos organizaciones de muy reciente creaci\u00f3n no tienen a\u00fan ni los huesos ni las carnes para acometer una misi\u00f3n que se perfila tit\u00e1nica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo las Naciones Unidas pueden conseguir los recursos para financiar una transici\u00f3n de tal envergadura. S\u00f3lo las Naciones Unidas pueden garantizar a trav\u00e9s de un mandato del Consejo de Seguridad desplegar fuerzas, recursos y funcionarios para garantizar la verificaci\u00f3n de un alto al fuego y proteger a los miembros de la guerrilla hasta la dejaci\u00f3n de armas, su legalizaci\u00f3n y participaci\u00f3n en la vida regular del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusiones Finales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. El fin del conflicto deber\u00eda definirse en los pr\u00f3ximos meses a riesgo de un nuevo fracaso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. El proceso de paz va dirigido a la naci\u00f3n colombiana y a todas las v\u00edctimas. No est\u00e1 concebido para llenar las expectativas de un partido u una ONG en particular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Existen los instrumentos legales para acordar un modelo de justicia transicional genuino que transforme a los rebeldes y satisfaga los derechos de la v\u00edctimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. La transici\u00f3n ser\u00e1 chocante para el establecimiento y para las guerrillas pero ambos deben entender que hay un pa\u00eds m\u00e1s all\u00e1 de ellos mismos con el que deben convivir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Las FARC y las Fuerzas Militares deben demostrar generosidad y reconocimiento reciproco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. El objetivo de la transici\u00f3n es llegar a un estado en que los conflictos pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales puedan ser resueltos sin el empleo de la violencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Las FARC no pueden concebir un escenario mixto de participaci\u00f3n: legal y armado. El \u00fanico escenario viable es el legal y sin armas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. El concurso de las Naciones Unidas es vital para la implementaci\u00f3n y verificaci\u00f3n de los acuerdos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Hay que guardar un sentido de las proporciones. En La Habana no se ver\u00e1n resueltos los grandes problemas estructurales del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. El sentido real de la negociaci\u00f3n en La Haba es el de llegar a una dimensi\u00f3n posb\u00e9lica pactada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. El fracaso del proceso de paz afectar\u00eda a toda la sociedad pero a unos sectores m\u00e1s que a otros. Cabe preguntar c\u00f3mo se ver\u00eda afectada las FARC, c\u00f3mo la izquierda legal y c\u00f3mo los movimientos sociales.<\/p>\n[1] Fuente de las Naciones Unidas<\/p>\n[2] Fuente de las Naciones Unidas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Yezid Arteta D\u00e1vila | octubre 01, 2013 Colombia est\u00e1 en un momento crucial. Las decisiones que adopten el gobierno y las FARC en un futuro cercano determinar\u00e1 la historia del pa\u00eds en la presente y la pr\u00f3xima d\u00e9cada. 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