{"id":11988,"date":"2013-10-24T18:05:16","date_gmt":"2013-10-24T23:05:16","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=11988"},"modified":"2019-08-26T15:09:36","modified_gmt":"2019-08-26T20:09:36","slug":"los-verdaderos-artifices-de-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2013\/10\/los-verdaderos-artifices-de-la-paz\/","title":{"rendered":"Los verdaderos art\u00edfices de la paz"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Por:\u00a0<a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/timochenko.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-11989\" title=\"timochenko\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/timochenko-300x256.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"256\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/timochenko-300x256.jpg 300w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/timochenko.jpg 468w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Timoshenko<br \/>\nLa pregunta en torno a qui\u00e9nes est\u00e1n realmente cansados con el proceso de paz, mueve en verdad a importantes reflexiones. Una de ellas corresponde al comienzo mismo de las conversaciones entre el gobierno nacional y las FARC-EP. \u00bfPor qu\u00e9 se inici\u00f3 el proceso? Tras los ocho a\u00f1os de guerra total practicados por Uribe, \u00bfqu\u00e9 movi\u00f3 a Santos a dar el giro?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la nota anterior pon\u00edamos de presente su convicci\u00f3n, de hecho \u00e9l fue uno de los cruentos protagonistas de la seguridad democr\u00e1tica, de que las FARC nos hall\u00e1bamos en una situaci\u00f3n desesperada, urgidos de una oportunidad para salvar nuestros pellejos a punto de ser cortados por el Estado. Aunque errada, tal idea ejerci\u00f3 notable influencia en su decisi\u00f3n de conversar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y se\u00f1al\u00f3 el criterio gubernamental acerca del \u00fanico contenido posible delos di\u00e1logos. La inmensa mayor\u00eda de los observadores, siempre al servicio del r\u00e9gimen, con mayor descaro o cuidadoso disimulo seg\u00fan su grado de compromiso, dedicaron muchas l\u00edneas a celebrar la decisi\u00f3n de Santos al ensayar la v\u00eda dialogada para poner fin al conflicto. Y sobre esa base construyeron su prestigio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En adelante se aprestaron a medir los \u00e9xitos del proceso en torno a los resultados perseguidos por el Presidente. Pero, para que Santos hubiera podido dar curso a la posibilidad de los di\u00e1logos, tuvo que crear un consenso importante entre los poderes econ\u00f3micos y pol\u00edticos que determinan los rumbos del pa\u00eds. La mayor\u00eda de ellos termin\u00f3 por aceptar sus suposiciones y le otorg\u00f3 el aval.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue cuando sobrevino la fiesta medi\u00e1tica por la apertura de las conversaciones de paz. Todos a una, con excepci\u00f3n del desprestigiado uribismo fundamentalista, se dedicaron a expresar loas en torno a la inminencia del fin del conflicto, que habr\u00eda de conseguirse muy pronto en la Mesa. Se dijo entonces que Colombia, el pa\u00eds, la sociedad en su conjunto, apoyaban el proceso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conviene tener cautela cuando los grandes medios de comunicaci\u00f3n se a\u00fanan para hablar en nombre de toda Colombia. Si bien es cierto que al emerger ciertos sentimientos de hondo calado nacional, como la reciente clasificaci\u00f3n de nuestra selecci\u00f3n al campeonato mundial de futbol, los medios se ven obligados a registrarlo, tambi\u00e9n es cierto que muchas veces suelen inventarlos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O los manipulan de manera astuta, para beneficio exclusivo de los poderes que representan. Es as\u00ed como la celebraci\u00f3n general producida con el anuncio de las conversaciones, no s\u00f3lo inclu\u00eda la \u00f3ptica gubernamental propia de las clases dominantes, sino que tambi\u00e9n abrigaba la otra, la de los de abajo, la de los invisibles, la de quienes registran y aparecen s\u00f3lo si conviene a los de arriba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras palabras, el otro pa\u00eds, el de los negros, los indios, los campesinos, los desempleados, los profesionales frustrados, los millones de colombianos que ante la falta de oportunidades se rebuscan la vida como pueden, el de la gente buena pensante, el de la izquierda consecuente, el que comprende las razones de la guerrilla, tambi\u00e9n estaba de fiesta con el inicio de los di\u00e1logos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque ese pa\u00eds es realmente el verdadero interesado en que termine la guerra. Y ese pa\u00eds llevaba muchos a\u00f1os clamando por que se iniciaran nuevamente conversaciones en busca de una salida incruenta al conflicto. Desde luego, hasta el momento en que las \u00e9lites anunciaron las nuevas conversaciones, ese pa\u00eds no hab\u00eda existido para los medios, ni para nadie que no fuera \u00e9l mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La oligarqu\u00eda colombiana siempre ha cre\u00eddo que esa masa amorfa de desharrapados, de hambrientos sin techo, de despose\u00eddos, de inconformes impertinentes, de chillones enga\u00f1ados por terroristas, s\u00f3lo merece atenci\u00f3n cuando puede derivar un importante beneficio de ella. Ya se trate de sus votos, de sus cuerpos para la guerra o de mano de obra miserablemente paga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando esa masa humana de gentuza se niega a transitar por el camino que ella le se\u00f1ala, se convierte en enemiga a combatir sin consideraci\u00f3n de ninguna clase. As\u00ed, si resulta un obst\u00e1culo material para sus planes de agro carburantes, gran miner\u00eda a cielo abierto o infraestructura funcional a la globalizaci\u00f3n, o si se inclina por peligrosas opciones izquierdistas, hay que matarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que desaparecerla, hay que aterrorizarla, desplazarla, encarcelarla, someterla como sea. La conjunci\u00f3n de poderosos intereses econ\u00f3micos for\u00e1neos y de sectores dominantes en la econom\u00eda nacional, con proyectos pol\u00edticos excluyentes y sectarios, termin\u00f3 por generar el conflicto armado que ha marcado la existencia de nuestro pa\u00eds en las \u00faltimas cinco d\u00e9cadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No son las Ingrid, ni los pol\u00edticos o militares muertos en aventureros y fallidos intentos de rescate, las verdaderas v\u00edctimas del conflicto armado colombiano. Ni siquiera los miles ca\u00eddos en los enfrentamientos entre guerrilla y fuerza p\u00fablica. Sino los millones de colombianos que lo han perdido todo para que el \u00edndice de crecimiento econ\u00f3mico subaa favor de las clases pudientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las decenas de miles de familias que pierden sus viviendas con las entidades crediticias, o las centenares de miles que trabajan como esclavos gran parte de su vida para acrecentar felizmente las ganancias de los grandes grupos financieros, son v\u00edctimas de este sistema que se sostiene s\u00f3lo porque cuenta con un inmenso aparato de fuerza bruta que se reclama leg\u00edtimo sin serlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa Colombia, y no la de las familias Santos, Uribe, Santodomingo o Sarmiento, entre otras, es la que clama por paz con justicia social, con profundas reformas institucionales y en el manejo econ\u00f3mico del pa\u00eds. Las FARC-EP, que somos apenas una de las expresiones de esa Colombia largamente humillada y perseguida, sabemos que gran parte de ella nos acompa\u00f1a en esta brega.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos perfectamente claros de que el actual proceso de paz jam\u00e1s hubiera sido posible sin el concurso decidido de los colombianos del mont\u00f3n, que en innumerables actos y declaraciones, a\u00fan en los momentos en que todo parec\u00eda perdido, se lanzaron a la calle y a los foros a exigir la apertura de los di\u00e1logos. Ese sentimiento persiste, y se halla hoym\u00e1s fortalecido que nunca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La paz, la soluci\u00f3n pol\u00edtica del conflicto, la continuidad del proceso de La Habana, no s\u00f3lo no est\u00e1 en dependencia de los intereses de Santos, sino que reposa en la voz y la presencia de los millones y millones de compatriotas que no quieren m\u00e1s esta guerra. La oligarqu\u00eda de siempre no puede continuar devorando la patria mientras invoca su nombre. La paz no es cosa suya, es de todos.<\/p>\n<p>\u2013 23\/10\/2013<\/p>\n<p>_______________________________________________<br \/>\nsocial mailing list<br \/>\nsocial@pazfarc-ep.org<br \/>\nhttp:\/\/pazfarc-ep.org\/cgi-bin\/mailman\/listinfo\/social<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por:\u00a0Timoshenko La pregunta en torno a qui\u00e9nes est\u00e1n realmente cansados con el proceso de paz, mueve en verdad a importantes reflexiones. Una de ellas corresponde al comienzo mismo de las conversaciones entre el gobierno nacional y las FARC-EP. \u00bfPor qu\u00e9 se inici\u00f3 el proceso? 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