{"id":13882,"date":"2014-05-02T10:52:29","date_gmt":"2014-05-02T15:52:29","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=13882"},"modified":"2019-08-26T15:09:16","modified_gmt":"2019-08-26T20:09:16","slug":"victimas-de-bojaya-se-sanan-con-el-perdon-12-anos-despues-de-la-masacre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2014\/05\/victimas-de-bojaya-se-sanan-con-el-perdon-12-anos-despues-de-la-masacre\/","title":{"rendered":"V\u00edctimas de Bojay\u00e1 se sanan con el perd\u00f3n, 12 a\u00f1os despu\u00e9s de la masacre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Si ella los tuviera enfrente, no los insultar\u00eda. No les dir\u00eda que son los culpables de que no pudiera regresar a esa casa grande que construy\u00f3, ladrillo a ladrillo, en Bojay\u00e1 (Choc\u00f3). No les recordar\u00eda que ese 2 de mayo debi\u00f3 esquivar las balas y los cilindros bomba con su muchacho enfermo de paludismo. No les recriminar\u00eda porque, as\u00ed ella se niegue, las mismas im\u00e1genes regresan y regresan a su mente: la iglesia atestada de muertos amontonados como bultos y aplastados por los escombros; las calles repletas de cabezas y piernas y brazos que volaron con la explosi\u00f3n; el r\u00edo Atrato invadido de heridos ensangrentados que hu\u00edan de aquel campo de batalla; los rostros desfigurados de esas mujeres que gritaban porque sus hijos no aparec\u00edan&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tampoco les reprochar\u00eda porque entre esos 31 adultos y 48 ni\u00f1os que murieron aquel d\u00eda estaban una sobrina y sus seis hijas. Ni mucho menos les confesar\u00eda que cuando una periodista la llama a recordarle que hoy se cumplen doce a\u00f1os de la Masacre de Bojay\u00e1, ella rompe a llorar, como si el reloj y el calendario se hubieran detenido, como si aquella barbarie acabara de ocurrir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No. Si Flor tuviera enfrente a los guerrilleros de las Farc que lanzaron ese cilindro bomba contra la iglesia de su pueblo Bellavista y a los paramilitares que se escondieron detr\u00e1s de ese templo y utilizaron a la poblaci\u00f3n como escudo, no los juzgar\u00eda. Ella le deja esa labor a Dios, a la vida, al destino. \u201c\u00bfO acaso qui\u00e9n soy yo para hacerles un juicio?\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/bojaya-interna.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-13883\" title=\"bojaya-interna\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/bojaya-interna.jpg\" alt=\"\" width=\"350\" height=\"525\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/bojaya-interna.jpg 350w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/bojaya-interna-200x300.jpg 200w\" sizes=\"(max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><\/a>Es que doce a\u00f1os ya han sido suficientes, para odiar, para sentir rencor, para quererse vengar. A la mujer de 63 a\u00f1os el sufrimiento la tiene agotada. Ahora se pregunta para qu\u00e9 le ha servido lamentarse todos los d\u00edas por la injusticia que cometieron en su pueblo, por la indiferencia del Estado, por la falta de castigo para los culpables. \u201c\u00bfPara qu\u00e9, d\u00edgame para qu\u00e9?\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque nada ha cambiado. Ella sigue viviendo en Quibd\u00f3, en ese barrio que lleva el nombre \u20182 de mayo\u2019, como una marca que le recuerda que est\u00e1 all\u00ed por culpa de aquel d\u00eda, que por eso desde entonces su segundo nombre es desplazada. \u201cSufrir y sufrir por lo mismo no me ha servido de nada\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Flor est\u00e1 convencida de que hay otro camino: perdonar, para liberarse, para sanar todo aquello, para empezar a borrar esas im\u00e1genes: los cuerpos desmembrados, los heridos agonizando, los ni\u00f1os aterrados&#8230; Quiz\u00e1 sea resignaci\u00f3n, qui\u00e9n sabe. Pero eso, solo eso, es lo \u00fanico que a ella le queda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Erlyn hace una advertencia apenas responde el tel\u00e9fono: \u201cde ese d\u00eda no quiero hablar\u201d. Es que ya muchas veces ha contado lo mismo: que estaba all\u00ed, dentro de la iglesia, cuando explot\u00f3 la bomba; que su hermanito de 11 a\u00f1os muri\u00f3 a su lado, sin que \u00e9l pudiera hacer nada; que ese d\u00eda tambi\u00e9n perdi\u00f3 a una sobrina, una t\u00eda, un primo&#8230; Y, claro, recordar todo eso le duele. Siente un apret\u00f3n en el pecho, como si lo aplastaran con una roca, una y otra vez. \u201cNo, no, no, yo de eso prefiero no hablar\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Erlyn quiere dejar el pasado atr\u00e1s. Esa es su batalla diaria. En el cuerpo no tiene ninguna cicatriz que le recuerde aquel d\u00eda porque a \u00e9l solo lo rozaron algunas esquirlas. Pero es que esas heridas, las f\u00edsicas, no son las peores. \u201cMis heridas fueron del alma\u201d. A los 14 a\u00f1os Erlyn qued\u00f3 con el coraz\u00f3n amputado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en los \u00faltimos a\u00f1os \u00e9l ha intentado sanarse. Entonces, el perd\u00f3n tambi\u00e9n se ha convertido en su medicina. Erlyn empez\u00f3 por reconciliarse con esa tierra que parec\u00eda maldita. Aunque luego de la masacre, huy\u00f3 a Quibd\u00f3, donde termin\u00f3 el bachillerato y estudi\u00f3 Ingenier\u00eda de Sistemas, hace unos a\u00f1os regres\u00f3 a Bellavista. Ten\u00eda que hacerlo. Sent\u00eda que algo le faltaba, como si la mitad de su alma se hubiera quedado en esa iglesia y \u00e9l tuviera que regresar a completarla. \u201c No estaba bien, necesitaba volver a mi casa\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde entonces, Erlyn se convirti\u00f3 en uno de los l\u00edderes del Comit\u00e9 2 de mayo, una organizaci\u00f3n que trabaja con proyectos de inclusi\u00f3n para la poblaci\u00f3n vulnerable de Bojay\u00e1 y todo el Choc\u00f3. Hoy, por ejemplo, el joven participar\u00e1 en los actos de conmemoraci\u00f3n de los doce a\u00f1os de la masacre. Hoy, como en los otros once aniversarios, pedir\u00e1 que el Estado le cumpla las promesas a Bojay\u00e1: que el puesto de salud tenga un m\u00e9dico permanente, que la energ\u00eda dure m\u00e1s de siete horas al d\u00eda para que no tengan que atender a los heridos con velas, que existan proyectos productivos para esos afrodescendientes que no tienen de qu\u00e9 vivir, que los muchachos cuenten al menos con un instituto donde puedan hacer una carrera profesional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solo que el discurso de Erlyn es otro. \u00c9l no quiere seguirse vistiendo todos los d\u00edas con la camiseta de v\u00edctima. Para \u00e9l, su pueblo se merece todo eso no porque sea un m\u00e1rtir de la guerra. \u201cNos lo merecemos porque somos colombianos. Y punto\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al otro lado de la l\u00ednea, el padre Jeison, p\u00e1rroco de la iglesia de Bellavista, escucha atento las historias de Flor y Erlyn, de esas dos v\u00edctimas que ya no quieren ser v\u00edctimas. Entonces, cuenta que ellos no son los \u00fanicos. Que en el pueblo hay muchas personas que quieren liberarse de todo ese sufrimiento y por eso est\u00e1n dispuestas a perdonar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y ahora que el Gobierno avanza en una negociaci\u00f3n con las Farc, en Bojay\u00e1 hay una nueva esperanza. \u201cTodos queremos que ese proceso traiga la paz\u201d. Pero el sacerdote sabe que el perd\u00f3n solo es posible si hay verdad. Si las Farc les cuentan a sus v\u00edctimas por qu\u00e9 mataron a tantas personas, d\u00f3nde est\u00e1n los desaparecidos, por qu\u00e9 no respetaron ni siquiera la vida de los ni\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solo que la guerrilla no es la \u00fanica que deber\u00eda hablar. El padre Jeison recuerda que el Estado tambi\u00e9n le debe muchas explicaciones a las v\u00edctimas por su presunta complicidad con los paramilitares, quienes llegaron hasta Bojay\u00e1 sin ser detenidos por ning\u00fan control militar. \u201cEl Estado tambi\u00e9n sabe qu\u00e9 pas\u00f3 y debe contarlo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y para eso es necesario que algunos representantes de la poblaci\u00f3n puedan viajar a La Habana y estar all\u00ed, sentados en la mesa de negociaci\u00f3n. Leyner Palacios, por ejemplo, quiere participar en ese di\u00e1logo. El l\u00edder de la Coordinaci\u00f3n Regional del Pac\u00edfico cree que es lo justo, porque solo as\u00ed el proceso ser\u00e1 equitativo con las v\u00edctimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, ya hay una iniciativa para que algunas personas viajen, pero Leyner de eso sabe muy poco. \u201cCreo que la Di\u00f3cesis de Quibd\u00f3 est\u00e1 trabajando en una propuesta, pero todav\u00eda no nos han confirmado\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las v\u00edctimas de Bojay\u00e1 quieren perdonar, pero esperan hacerlo de frente, mirando a los ojos a sus victimarios, escuchando de su voz que no volver\u00e1n a ensa\u00f1arse con su pueblo, que la violencia y el miedo jam\u00e1s regresar\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joe Valencia, otro de los l\u00edderes del Choc\u00f3, explica que se trata de una necesidad b\u00e1sica: c\u00f3mo perdonar a quienes a\u00fan no les han perdido perd\u00f3n, c\u00f3mo perdonar a quienes no pueden ver ni escuchar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 les dir\u00eda, entonces, si los tuviera enfrente? Al otro lado de la l\u00ednea, Flor hace una pausa. Seguro se est\u00e1 secando esas l\u00e1grimas que le hicieron agua sus mejillas cuando record\u00f3 el horror de aquel 2 de mayo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego de un suspiro, Flor retoma la voz. Responde que si los tuviera enfrente, les dir\u00eda que ya no los odia, que entiende que muchos empu\u00f1aron esas armas sin saber lo que hac\u00edan, que quiere que vuelvan a la vida civil, que se reencuentren con sus familias, que consigan un trabajo decente. Que ella quiere perdonarlos. Liberarse. \u201c\u00bfO acaso qui\u00e9n soy yo para hacerles un juicio?\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomado de:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.elpais.com.co\/elpais\/judicial\/noticias\/victimas-bojaya-sanan-con-perdon-12-anos-despues-masacre?utm_source=rss&amp;utm_medium=rss-pais&amp;utm_campaign=&amp;utm_source=twitterfeed&amp;utm_medium=twitter\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.elpais.com.co\/elpais\/judicial\/noticias\/victimas-bojaya-sanan-con-perdon-12-anos-despues-masacre?utm_source=rss&amp;utm_medium=rss-pais&amp;utm_campaign=&amp;utm_source=twitterfeed&amp;utm_medium=twitter<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si ella los tuviera enfrente, no los insultar\u00eda. No les dir\u00eda que son los culpables de que no pudiera regresar a esa casa grande que construy\u00f3, ladrillo a ladrillo, en Bojay\u00e1 (Choc\u00f3). 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