{"id":14019,"date":"2014-05-14T11:27:54","date_gmt":"2014-05-14T16:27:54","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=14019"},"modified":"2019-08-26T15:09:15","modified_gmt":"2019-08-26T20:09:15","slug":"estado-criminales-y-post-conflicto-las-claves-del-futuro-de-la-violencia-en-colombia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2014\/05\/estado-criminales-y-post-conflicto-las-claves-del-futuro-de-la-violencia-en-colombia\/","title":{"rendered":"Estado, criminales y post-conflicto: las claves del futuro de la violencia en Colombia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/juan_garzon_informe_onu_desplazados_narino.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-large wp-image-14020\" title=\"juan_garzon_informe_onu_desplazados_narino\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/juan_garzon_informe_onu_desplazados_narino-640x155.jpg\" alt=\"\" width=\"405\" height=\"98\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/juan_garzon_informe_onu_desplazados_narino-640x155.jpg 640w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/juan_garzon_informe_onu_desplazados_narino-300x72.jpg 300w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/juan_garzon_informe_onu_desplazados_narino.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 405px) 100vw, 405px\" \/><\/a>Mirada penetrante a los niveles y causas de la mucha violencia que sigue afectando a determinadas ciudades y regiones. La experiencia mundial muestra que, despu\u00e9s de un acuerdo de paz, la clave est\u00e1 en la relaci\u00f3n entre el Estado y las econom\u00edas ilegales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Peor de lo que creemos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Informe Global de Homicidios 2013 de la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (UNODC) ubica a Colombia como el segundo pa\u00eds m\u00e1s violento de Suram\u00e9rica y el quinto de Am\u00e9rica Latina, con una tasa de homicidios (32 por cada cien mil habitantes), muy superior al promedio mundial. Si bien estamos mejor que hace algo una d\u00e9cada, el ritmo de mejor\u00eda se ha venido frenando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Colombia est\u00e1 estancada en un nivel de violencia epid\u00e9mica, que se manifiesta persistentemente en ciertos territorios. Las bajas y las alzas en las tasas municipales se prestan para un juego de sumas y restas que sirve a las autoridades para arg\u00fcir que el homicidio sigue disminuyendo. Su conclusi\u00f3n: si bien en comparaci\u00f3n con otros pa\u00edses seguimos mal, al menos no estamos peor en relaci\u00f3n con nuestro pasado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Informe se\u00f1ala que hacemos parte del continente m\u00e1s violento del mundo (con el 36 por ciento de los homicidios que ocurrieron en 2012), y que en Colombia ocurre uno de cada 30 homicidios del total mundial. Solo nos superan los pa\u00edses del \u201ctri\u00e1ngulo norte\u201d (Honduras, Guatemala, Salvador) y Venezuela. Si esto no es un motivo de preocupaci\u00f3n, habr\u00eda que preguntarse si hemos perdido la noci\u00f3n de lo que no es aceptable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Informe pone sobre la mesa dos puntos claves para el futuro de la violencia en Colombia: el papel del crimen organizado y las econom\u00edas ilegales, y los riesgos de la etapa de post-conflicto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien parte de la idea de que la violencia tiene muchas explicaciones y facetas, el Informe resalta que Am\u00e9rica los homicidios vinculados a la delincuencia organizada constituyen el 30 por ciento del total \u2013 en Europa, As\u00eda y Ocean\u00eda apenas llegan al 1 por ciento. En el caso de Colombia, hasta el 60 por ciento de los homicidios estar\u00edan relacionados con actividades criminales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para decirlo claro: no es la intolerancia de los ciudadanos lo que nos ha llevado a esta situaci\u00f3n, sino la inercia de una violencia instrumental por parte de actores \u201clegales\u201d e ilegales. El resultado: se han formado contextos de impunidad donde surgen y operan m\u00faltiples formas de violencia criminal e interpersonal, que se entrecruzan poniendo en duda la noci\u00f3n de lo leg\u00edtimo y lo legal. No hay que olvidar que, seg\u00fan la cuentas de DeJusticia en \u201cEsfuerzos irracionales: investigaci\u00f3n penal del homicidio y otros delitos complejos\u201d, los homicidios dolosos en Colombia tienen un nivel de impunidad procesal del 95 por ciento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De otro lado, el Informe de Naciones Unidas hace una advertencia: \u201cPara los pa\u00edses que van saliendo de un conflicto es decisivo prestar atenci\u00f3n a la delincuencia y el homicidio en todas sus formas, ya que la violencia vinculada al crimen puede igualar, e incluso superar, a aqu\u00e9lla generada por el conflicto mismo\u201d. Esta suerte de profec\u00eda, repetida pero no suficientemente atendida en Colombia, plantea incertidumbres sobre lo que podr\u00eda suceder tras la firma de los acuerdos con las FARC. Si el Estado no es capaz de contener la violencia, la violencia acabar\u00e1 por configurar \u2013 una vez m\u00e1s &#8211; al Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es la intolerancia de los ciudadanos lo que nos ha llevado a esta situaci\u00f3n, sino la inercia de una violencia instrumental por parte de actores \u201clegales\u201d e ilegales.<br \/>\nViolencia persistente y \u201cconstrucci\u00f3n del Estado\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El crimen organizado en Am\u00e9rica tiene un peso importante en el total de homicidios, sobre todo en los pa\u00edses m\u00e1s afectados por el narcotr\u00e1fico. Sin embargo no hay una relaci\u00f3n directa ni causal entre el tr\u00e1fico de drogas y los niveles de violencia. Esta violencia se expresa de manera cr\u00edtica y persistente en ciertos territorios donde el Estado no logra consolidarse y donde tienen asiento diversas econom\u00edas ilegales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La violencia del crimen organizado en zonas de presencia d\u00e9bil \u2013 o ef\u00edmera- del Estado tiene tres rasgos b\u00e1sicos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Se manifiesta de manera persistente en ciertos territorios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomando datos de la Polic\u00eda Nacional, la Fundaci\u00f3n Ideas para la Paz (FIP) se\u00f1ala que durante la \u00faltima d\u00e9cada un promedio de 200 municipios no registraron homicidios. En el a\u00f1o 2013, esta cifra llego a 277 municipios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, la tercera parte del pa\u00eds enfrenta niveles de violencia parecidos a los del \u201ctri\u00e1ngulo norte\u201d de Centroam\u00e9rica, la regi\u00f3n m\u00e1s violenta del mundo. La FIP se\u00f1ala que en 2013, 348 municipios superaron el promedio nacional de 32 por cien mil habitantes (hpch). De estos, 131 (cerca del 10 por ciento de los municipios) superaron dos veces el promedio, es decir est\u00e1n por encima de 64 hpch. Por otra parte, el ejercicio estad\u00edstico de Javier Moreno \u2013 sobre registros de Medicina Legal \u2013 confirma que la violencia en determinadas regiones es persistente y que no obstante las bajas recientes, sigue muy por encima del promedio nacional; as\u00ed se puede ver en el siguiente mapa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante los \u00faltimos ocho a\u00f1os, Cali ha encabezado la lista de urbes principales con mayores tasas de homicidios. El Norte del Valle lleva m\u00e1s de una d\u00e9cada con tasas que triplican el promedio nacional. Regiones como El Catatumbo, el Bajo Cauca, el piedemonte de Caquet\u00e1 y Meta, la costa pac\u00edfica y municipios de Arauca y Putumayo figuran con insistencia en la narrativa reciente de la violencia. En estos lugares no parece aplicarse la historia del \u00e9xito del \u201cmodelo\u201d de seguridad colombiano: para tomar una expresi\u00f3n del historiador Raymond Craib, son territorios fugitivos a la idea de construcci\u00f3n del Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. El narcotr\u00e1fico es una explicaci\u00f3n importante de la violencia pero no es la \u00fanica, ni la m\u00e1s acertada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguiendo un trabajo reciente de Daniel Mej\u00eda y Pascual Restrepo, el Informe de Naciones Unidas advierte que en los municipios con presencia de cultivos il\u00edcitos, la tasa de homicidios es de 70 por cien mil habitantes, mientras que en las regiones sin cultivos es de 30. Y a\u00f1ade que en ciudades como Cali y Medell\u00edn, los ajustes de cuentas o vendettas alrededor del tr\u00e1fico de drogas son causal importante de la violencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero cabe anotar que detr\u00e1s de esta correlaci\u00f3n entre cultivos de coca y violencia se encuentra la incapacidad del Estado para afirmar su presencia integral. En esos lugares se asientan los poderes de facto, para condicionar y reconfigurar los intentos de construcci\u00f3n de la institucionalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el Estado no es capaz de contener la violencia, la violencia acabar\u00e1 por configurar \u2013 una vez m\u00e1s &#8211; al Estado.<br \/>\nEl Ministerio de Justicia reconoce que \u201cEl an\u00e1lisis de la serie hist\u00f3rica de cultivos de coca indica que las \u00e1reas afectadas actualmente ya lo estaban hace 10 a\u00f1os. Esto indica que a pesar de los esfuerzos de lucha contra los cultivos il\u00edcitos, lo territorios no logran liberarse del fen\u00f3meno\u201d. El Ministerio estima que despu\u00e9s de 15 meses de la erradicaci\u00f3n manual forzosa, la resiembra alcanza el 50 por ciento y en el caso de la aspersi\u00f3n, la resiembra llega a 57 por ciento (1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estos territorios no solo persiste la econom\u00eda ilegal, sino que a menudo se traduce en violencia, porque el Estado es incapaz de controlar la una o prevenir la otra. En otras palabras, la violencia no se debe a los cultivos ilegales, sino que ambos nacen de la incapacidad o la ausencia del Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado importa recordar que el tr\u00e1fico de drogas no es la \u00fanica econom\u00eda ilegal. Por ejemplo el trabajo de Idrobo y coautores \u201cMiner\u00eda Ilegal y Violencia en Colombia\u201d (2013) muestra como el auge de la miner\u00eda ilegal del oro ha causado un aumento significativo de las tasas de homicidio o el n\u00famero de v\u00edctimas de masacres. De la misma manera, el contrabando, la extorsi\u00f3n y la lucha por las rentas del Estado inciden de manera notable sobre los \u00edndices de violencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. El crimen organizado contribuye a explicar las altas de homicidio, pero tambi\u00e9n a veces los descensos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Naciones Unidas, los estudios y datos disponibles se\u00f1alan que el cultivo, producci\u00f3n, tr\u00e1fico y venta de drogas il\u00edcitas pueden ir acompa\u00f1ados de niveles elevados de violencia. El Informe sin embargo advierte que esta relaci\u00f3n no es constante sino que var\u00eda seg\u00fan cu\u00e1les sean el modus operandi de los grupos de delincuencia organizada y la respuesta por parte del Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en efecto, las tasas de homicidio en aquellas regiones del pa\u00eds suben o bajan al comp\u00e1s de las disputas o los acuerdos que afectan al crimen organizado. El caso m\u00e1s estudiado es Medell\u00edn, donde se discute abiertamente si la baja notable de la violencia se debe a la gesti\u00f3n del gobierno local o si result\u00f3 del pacto entre las facciones criminales que operan en la urbe. Tambi\u00e9n se encuentran bajas en el nivel de violencia que parecen resultar del predominio de un determinado actor armado sobre sus competidores\u2013 como decir los territorios donde los \u201cUrabe\u00f1os\u201d ha logrado imponer su control.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como Ariel \u00c1vila nuestra en \u201cViolencia urbana, radiograf\u00eda de una regi\u00f3n\u201d, el homicidio no es la \u00fanica expresi\u00f3n de la incidencia de las organizaciones criminales sobre la vida cotidiana de los ciudadanos. Por eso pese al descenso de los homicidios en varias ciudades del pa\u00eds, la poblaci\u00f3n local se siente m\u00e1s insegura; y esto se debe en mucho a la persistencia de econom\u00edas ilegales, como la extorsi\u00f3n, que siguen afectando a muchas personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La advertencia: el crimen y las econom\u00edas ilegales podr\u00edan poner en riesgo el postconflicto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan el Informe de Naciones Unidas, la delincuencia organizada puede \u201c\u2026 aprovechar los vac\u00edos de poder que surgen entre el conflicto y el establecimiento de instituciones s\u00f3lidas; adem\u00e1s, la impunidad de la delincuencia puede mirar la confianza de la poblaci\u00f3n en el aparato de justicia\u201d. As\u00ed ocurri\u00f3 en Afganist\u00e1n y en Irak, donde la violencia ha resurgido, especialmente en contra de los civiles. La tasa de homicidios en Hait\u00ed se ha duplicado en seis a\u00f1os y en Sud\u00e1n del Sur la abundancia de armas de fuego ha aumentado la letalidad asociada con robo de ganado. A estos podr\u00edan sumarse los casos de Guatemala y Salvador, que siguen figurando en los primeros lugares de homicidios despu\u00e9s de los acuerdos que pusieron fin a sus guerras civiles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La violencia no se debe a los cultivos ilegales, sino que ambos nacen de la incapacidad o la ausencia del Estado.<br \/>\nEsta vulnerabilidad es m\u00e1s notable justamente en aquellos territorios donde la violencia se ha expresado de manera persistente, as\u00ed como en los municipios o ciudades donde las mejor\u00edas han dependido de pactos fr\u00e1giles o del dominio temporal de alguna organizaci\u00f3n criminal. Por tanto, una pregunta central de cara al postconflicto es c\u00f3mo puede hacer el Estado colombiano para que las m\u00faltiples econom\u00edas criminales no se traduzcan en violencia persistente. Como dice el Informe, \u201cm\u00e1s que atender las causas (del conflicto)\u2026 hay que prevenir el surgimiento de la violencia debido a la delincuencia organizada y a la violencia interpersonal, que pueden dispararse en entornos donde es d\u00e9bil el Estado de Derecho\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y aqu\u00ed encaja el hallazgo de Vanda Felbab-Brown en el sentido de que los gobiernos que han logrado reducir la violencia no han librado al pa\u00eds de la delincuencia organizada pero s\u00ed han disminuido su influencia sobre la sociedad y el Estado. Para llegar a esto es necesario que las econom\u00edas criminales no (re)configuren al Estado sino que el Estado las controle de manera que se reduzca al m\u00ednimo su potencial de corrupci\u00f3n y violencia. Como dice Le\u00f3n Valencia en \u201cViolencia Urbana, radiograf\u00eda de una regi\u00f3n\u201d, es justamente en la relaci\u00f3n entre agentes del Estado, l\u00edderes pol\u00edticos y organizaciones ilegales donde se definir\u00e1 la continuidad o la desaceleraci\u00f3n definitiva de la violencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habr\u00e1 que insistir entonces en que una tasa de 32 homicidios por cada cien mil habitantes sigue siendo un problema y en que la reducci\u00f3n de la violencia tendr\u00e1 que ser un punto central de la agenda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomado de:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.razonpublica.com\/index.php\/conflicto-drogas-y-paz-temas-30\/7615-estado,-criminales-y-post-conflicto-las-claves-del-futuro-de-la-violencia-en-colombia.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.razonpublica.com\/index.php\/conflicto-drogas-y-paz-temas-30\/7615-estado,-criminales-y-post-conflicto-las-claves-del-futuro-de-la-violencia-en-colombia.html<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mirada penetrante a los niveles y causas de la mucha violencia que sigue afectando a determinadas ciudades y regiones. 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