{"id":14089,"date":"2014-05-19T11:02:41","date_gmt":"2014-05-19T16:02:41","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=14089"},"modified":"2019-08-26T15:09:14","modified_gmt":"2019-08-26T20:09:14","slug":"los-kuna-atrapados-buscando-salida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2014\/05\/los-kuna-atrapados-buscando-salida\/","title":{"rendered":"Los kuna atrapados, buscando salida"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/620-lostules.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-14090\" title=\"620-lostules\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/620-lostules-300x193.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/620-lostules-300x193.jpg 300w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/620-lostules.jpg 620w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Una comunidad ind\u00edgena kuna o tule resiste hoy, aislada, acechada por bandas criminales y guerrillas, en el Tap\u00f3n del Dari\u00e9n, a donde los forz\u00f3 a vivir la enfermedad y las guerras. Ahora le piden a la Unidad de Restituci\u00f3n que consiga que un juez les restituya los derechos sobre su territorio.<br \/>\nEn pleno siglo XXI, y mientras Panam\u00e1 ensancha su canal y levanta mega-autopistas sobre el mar, ah\u00ed pegado a la frontera, en las selvas profundas del Tap\u00f3n del Dari\u00e9n, sobreviven hoy unas cuatro centenas de ind\u00edgenas integrantes de los pueblos kuna o tule en la pobreza, sin poder vender sus productos y hostigados constantemente por las guerrillas y las bandas criminales que trafican droga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las enfermedades, la colonizaci\u00f3n, los empresarios interesados en explotar madera, banano y palma africana, y los grupos armados que buscaban esconderse en la espesa selva y traficar con drogas il\u00edcitas hacia Centroam\u00e9rica fueron los que los empujaron a ese rinc\u00f3n del pa\u00eds, y les arrebataron casi todas las 10 mil hect\u00e1reas que les hab\u00eda reconocido el gobierno del presidente Alfonso L\u00f3pez Pumarejo en 1936. Ahora les queda una quinta parte de ese territorio, y una m\u00ednima parte de lo que hab\u00eda sido en tiempos ancestrales sus dominios que llegaban hasta el r\u00edo Atrato.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Colombia s\u00f3lo quedan dos comunidades de esta etnia: la de Caim\u00e1n Nuevo, entre los municipios de Turbo y Necocl\u00ed a lo largo del r\u00edo Caim\u00e1n, y la de Makilakuntiwala, a lo largo del r\u00edo Arqu\u00eda en el municipio de Ungu\u00eda. La mayor\u00eda de los kunas vive en Panam\u00e1 en la regi\u00f3n de San Blas, separados de sus hermanos, la etnia que queda en Colombia, por un camino de herradura. Sus lazos se debilitaron cuando en 2003, luego de cometer una masacre, los paramilitares les prohibieron a los ind\u00edgenas pasar por esta trocha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy la comunidad asentada en el r\u00edo Arqu\u00eda, en Ungu\u00eda, solicit\u00f3 ante la Direcci\u00f3n de Asuntos \u00c9tnicos de la Unidad de Restituci\u00f3n de Tierras comenzar un proceso para que un juez les reconozca sus derechos territoriales. Quieren vivir tranquilos, cazar, transitar por los caminos y tener garant\u00edas para mejorar sus condiciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero tambi\u00e9n buscan recuperar sus costumbres, pues como lo narra el estudio En Estado de Sitio: Los Kunas en Urab\u00e1, del antrop\u00f3logo Mauricio Al\u00ed*, ya los tule, en alerta constante, ya no pueden darse una a\u00f1o para tejer las hamacas, ni encontrarse en fiestas con pares de otros pueblos, pues el miedo no los deja salir. Y los j\u00f3venes incluso tienen problemas para encontrar pareja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1n cercados por guerrillas y la banda criminal de Los Urabe\u00f1os. Una gran parte de su territorio, quiz\u00e1s el 40 por ciento, est\u00e1 minado. Y la inseguridad ha impedido que el Programa Presidencial para la Acci\u00f3n Integral contra las Minas Antipersonal comience all\u00ed un proceso de desminado humanitario. Seg\u00fan datos de esta instituci\u00f3n, entre 2003 y 2012 siete personas han sido v\u00edctimas de minas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Monitor de la Sala de Situaci\u00f3n Humanitaria de la Oficina para la Coordinaci\u00f3n de Asuntos Humanitarios (Ocha) ha documentado entre 2009 y 2012 varios desplazamientos internos en Ungu\u00eda as\u00ed como asesinatos y combates. Para protegerse, los ind\u00edgenas que solo tienen machetes para cortar la maleza y arrancar ra\u00edces de la tierra han recolectado bamb\u00fa. Cuando sienten que un actor armado acecha, ellos lo arrojan al fuego y este chasquea como cuando salen disparos de un arma. Esta simulaci\u00f3n la hacen para espantar a los armados porque quieren mantenerlos lejos mientras ellos resisten en sus negas (casas).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuentes de la Direcci\u00f3n de Asuntos \u00c9tnicos de la Unidad dijeron que presentar\u00e1n el caso del resguardo Makilakuntiwala ante un Juez Especializado de Restituci\u00f3n en las pr\u00f3ximas semanas. El gobierno media de forma paralela en un conflicto entre los ind\u00edgenas y la comunidad afrodescendiente del Consejo Comunitario de Ungu\u00eda con el fin de hacer el proceso m\u00e1s fluido y sin obst\u00e1culos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La misma instituci\u00f3n documenta el caso de otro pueblo tule, el resguardo de Cuti, que solicita reconocimiento de sus derechos territoriales, es decir protecci\u00f3n sobre su comunidad, asentada en 244 hect\u00e1reas. Y, por \u00faltimo la Unidad tambi\u00e9n est\u00e1 preparando el caso de los pueblos Embera-Dobida de los resguardos Ey\u00e1kera y Tanela, que piden protecci\u00f3n en total sobre casi 6 mil hect\u00e1reas. Todas las comunidades est\u00e1n en Ungu\u00eda y esperan que el gobierno presente sus casos ante un juez especializado de tierras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Direcci\u00f3n de Asuntos \u00c9tnicos explica que aunque a los tules o kunas tienen reconocido su territorio con un decreto presidencial, los derechos territoriales no se agotan con que la comunidad tenga la tierra en el papel. \u201cLos derechos territoriales implican el uso de sus bienes y recursos, la ocupaci\u00f3n, el ejercicio de la autonom\u00eda, del derecho y gobierno propios as\u00ed como el acceso a sitios sagrados\u201d, indica un funcionario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los efectos de la guerra pero sobre todo la permanencia de actores armados ilegales, han hecho que los kunas no puedan transitar por sus caminos y cazar. \u201cNi siguiera tienen posesi\u00f3n material de todo el territorio porque se presume que hay minas antipersonal\u201d, agrega el funcionario. La comunidad busca adem\u00e1s que el gobierno les reconozca la llamada trocha de Arqu\u00eda, el camino que une a su resguardo con la comunidad de Paya, en Panam\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque los kunas son conscientes que los colonos explotan el 80 por ciento de su territorio ancestral no los ven como opositores en el proceso de restituci\u00f3n, pues consideran que ha sido el Estado el que no ha actuado a tiempo. Los ind\u00edgenas les han dicho a los investigadores que documentan su caso que quienes m\u00e1s afectan sus derechos son los actores armados as\u00ed como los empresarios que est\u00e1n interesados en desarrollar obras de infraestructura, como la interconexi\u00f3n el\u00e9ctrica y una carretera para conectar a Colombia y Panam\u00e1 por el Dari\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Anmar tule (nosotros los kunas)<br \/>\nEl estudio del antrop\u00f3logo Al\u00ed document\u00f3 que los Tule eran conocidos antiguamente como \u201cindios bravos\u201d porque sacaron corriendo a las primeras colonias espa\u00f1olas, entre ellas, la de Santa Mar\u00eda la Antigua del Dari\u00e9n, que no aguant\u00f3 en el territorio 25 a\u00f1os. En la actualidad, los Tules se consideran personas pac\u00edficas que tratan de sobrevivir con la venta de las molas\u00b8 los tejidos tradicionales elaborados por las mujeres que comercializan en el pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de la llegada de los espa\u00f1oles, los Tules vieron c\u00f3mo su territorio fue apetecido por piratas, contrabandistas y bandoleros. Luego el gobierno impuls\u00f3 un proceso de colonizaci\u00f3n con la entrada de empresas extranjeras como la Casa Emery, de Estados Unidos, que, en 1906, comenz\u00f3 a explotar la madera de la tagua; el Consorcio Albingia de Hamburgo, de Alemania, que entre 1904 y 1914 cultiv\u00f3 5 mil hect\u00e1reas de banano; el Ingenio Sautat\u00e1, que construy\u00f3 en 1932 un ferrocarril de cinco kil\u00f3metros para la comercializaci\u00f3n del oro extra\u00eddo de estas tierras y del cacao que se empezaba a producir; la entonces United Fruit Company ahora Chiquita Brands que, en 1959, lleg\u00f3 a cultivar banano; y la empresa Condesa, que le compr\u00f3 las tierras a Albingia para desarrollar una plantaci\u00f3n de palma africana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, los territorios tules, conocidos como Onguitiwala, Etortiwala, Akanti, Caburgana, Sapsur, Sapitane, Cutty, Tigletiwala, Peye, Sagalsapi y Kakirtiwala fueron rebautizados como Ungu\u00eda, R\u00edo Tolo, Acand\u00ed, Capurgan\u00e1, Sapzurro, Tanela, Cuti, Cuque, Tible, Peye, Sautat\u00e1 y Cacarica. Pero no solo fue un cambio en los nombres. Los for\u00e1neos les contagiaron una epidemia de sarampi\u00f3n que forz\u00f3 a los sobrevivientes a meterse selva adentro. Y despu\u00e9s se les apropiarion de sus tierras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEstamos como en una isla\u2026 en el medio de un oc\u00e9ano de ganado\u2026 pero somos nosotros los que estamos acorralados\u201d, le cont\u00f3 Jes\u00fas Andrade, un l\u00edder que durante setenta a\u00f1os fue cacique de Makilakuntiwala, al antrop\u00f3logo Al\u00ed. El reconocimiento que hizo el gobierno de L\u00f3pez Pumarejo al resguardo de Arqu\u00eda de 10 mil hect\u00e1reas qued\u00f3 reducido a 2 mil 342, donde sobreviven unos 466 ind\u00edgenas seg\u00fan un registro que llevaba el cacique Andrade en 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando los Tule huyeron del territorio colombiano y se desplazaron hacia la regi\u00f3n de San Blas, conocida tambi\u00e9n como el Archipi\u00e9lago de Las Mulatas, en Panam\u00e1, all\u00e1 el gobierno los aval\u00f3 como comarca adjudic\u00e1ndoles t\u00edtulos sobre 235 mil hect\u00e1reas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cArqu\u00eda queda entonces como el \u00faltimo basti\u00f3n de la presencia kunas (tules) en el Urab\u00e1 chocoano, probablemente por el hecho de encontrarse en una zona m\u00e1s alejada y de muy dif\u00edcil acceso, cuyo suelo resulta menos f\u00e9rtil y entonces menos interesante para quienes estuvieran interesados en su explotaci\u00f3n agr\u00edcola\u201d, se\u00f1ala el estudio de Al\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los nyas (esp\u00edritus malos)<br \/>\nEn Arqu\u00eda los sailas, los gu\u00edas espirituales, cuentan que su territorio qued\u00f3 tan reducido que adentro ya no hay kalus, sitios sagrados que ellos proteg\u00edan para mantenerse en armon\u00eda con la naturaleza. Durante los siguientes a\u00f1os, parece que los nyas, los esp\u00edritus malos, se quedaron para atormentarlos. En los a\u00f1os noventa, el Frente 57 de las Farc comenz\u00f3 a hacer presencia en la regi\u00f3n y al final de la d\u00e9cada, la violencia arreci\u00f3 con la llegada de los paramilitares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La aplicaci\u00f3n Rutas del conflicto, realizada por VerdadAbierta.com y el Centro de Memoria Hist\u00f3rica, document\u00f3 que los primeros paramilitares en llegar a Ungu\u00eda fueron los de Fidel Casta\u00f1o, que el 27 de febrero de 1990 desaparecieron a ocho campesinos, todos integrantes de la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica (Lea la historia aqu\u00ed). Al finalizar la d\u00e9cada lo hicieron los paramilitares del Bloque \u00c9lmer C\u00e1rdenas a cargo de Fredy Rend\u00f3n Herrera alias \u2018El Alem\u00e1n\u2019, quien ten\u00eda el respaldo del los otros dos hermanos Casta\u00f1o, Vicente y Carlos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Les prohibieron cazar y andar por los caminos ancestrales. Luego vinieron los asesinatos y despu\u00e9s una masacre que termin\u00f3 por fracturar a la comunidad. El 18 de enero de 2003 los kunas festejaban la surba-inna, la primera menstruaci\u00f3n de una ni\u00f1a con una fiesta en Paya, otra comunidad Tule pero al otro lado de la frontera, en Panam\u00e1. Como era costumbre, incluso para intercambiar alimentos o visitar parientes, los ind\u00edgenas de Arqu\u00eda caminaban durante un d\u00eda por una trocha para llegar hasta Paya. Y ese d\u00eda estaban listos para festejar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan el relato que hicieron los kunas al antrop\u00f3logo as\u00ed como al periodista Jos\u00e9 Navia (Lea: La trocha de Arqu\u00eda: historia de un pueblo), ese d\u00eda los paramilitares secuestraron a Daniel Guti\u00e9rrez quien iba de camino a Pucuru, una comunidad vecina a Paya, para que les indicara la ruta. A Guti\u00e9rrez lo asesinaron. Ya en Paya, los paramilitares acabaron con la fiesta despu\u00e9s de se\u00f1alar a los ind\u00edgenas como guerrilleros. All\u00ed asesinaron a los caciques Ernesto Ayala y Pascual Ayala, y a Enrique Mart\u00ednez. Cacildo Ayala se salv\u00f3 porque se hizo el muerto. Luego secuestraron al cacique Gilberto V\u00e1squez, el cacique de Pucuru, para que los guiara hasta su comunidad que era vecina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alguien alcanz\u00f3 a avisarle a Pucuru que los paramilitares iban hacia all\u00e1. Algunos ind\u00edgenas lograron esconderse entre la selva y otros escaparon hacia Bocas de Cupe, un asentamiento afro. Enfurecidos por no encontrar a nadie en el pueblo, los paramilitares asesinaron al cacique V\u00e1squez, incendiaron las viviendas y mataron a los animales. El miedo en la regi\u00f3n fue tal que ning\u00fan ind\u00edgena volvi\u00f3 a caminar por la trocha que comunicaba a Arqu\u00eda con Paya, pues los paramilitares rondaban por la zona y de paso hab\u00edan dejado minas antipersonal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta ofensiva caus\u00f3 el mayor desplazamiento hacia Panam\u00e1. No obstante, en una reuni\u00f3n con los sailas decidieron resistir y volver a Paya, Pucuru y Arqu\u00eda. Los Kunas quedaron confinados, con la dificultad para comercializar las molas y los alimentos en el casco urbano de Ungu\u00eda, a ocho kil\u00f3metros por un pantano desde Arqu\u00eda. El cacique An\u00edbal Padilla, del resguardo de Makilakuntiwala, estuvo entre los que se desplaz\u00f3 hacia Panam\u00e1 buscando ayuda pero al poco tiempo decidi\u00f3 volver a Arqu\u00eda. All\u00ed resiste hoy junto a su comunidad, esperanzada que las nuevas legislaciones les permita volver a gozar sus territorios y mejorar sus condiciones de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">*La reconstrucci\u00f3n de los hechos de c\u00f3mo viven los ind\u00edgenas Kunas del Dari\u00e9n chocoano fue tomado del estudio del antrop\u00f3logo Mauricio Al\u00ed, de la Universidad de Los Andes.<\/p>\n<p>Tomado de:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.verdadabierta.com\/lucha-por-la-tierra\/5332-los-kuna-atrapados-buscando-salida\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.verdadabierta.com\/lucha-por-la-tierra\/5332-los-kuna-atrapados-buscando-salida<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una comunidad ind\u00edgena kuna o tule resiste hoy, aislada, acechada por bandas criminales y guerrillas, en el Tap\u00f3n del Dari\u00e9n, a donde los forz\u00f3 a vivir la enfermedad y las guerras. 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