{"id":14105,"date":"2014-05-21T11:31:31","date_gmt":"2014-05-21T16:31:31","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=14105"},"modified":"2019-08-26T15:09:14","modified_gmt":"2019-08-26T20:09:14","slug":"el-postconflicto-tiene-nombre-de-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2014\/05\/el-postconflicto-tiene-nombre-de-mujer\/","title":{"rendered":"El postconflicto tiene nombre de mujer"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Discurso pronunciado en la presentaci\u00f3n del libro \u201cLa paz es ahora, carajo\u201d, en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliaci\u00f3n de Bogot\u00e1<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Han decidido los guerreros combatir hasta la extenuaci\u00f3n, hasta el instante mismo de la firma de los acuerdos de final de la guerra, no porque crean que pueden ganarla, sino para infringir la mayor cantidad de da\u00f1o antes de dejar de disparar; porque una guerra que no se gana durante cincuenta a\u00f1os no se va a ganar en el \u00faltimo combate.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero qu\u00e9 clase de guerra es \u00e9sta, que ha perdido sus prop\u00f3sitos iniciales, guerra en la que ya no se pelea por los objetivos supremos de tomar el poder y el de la defensa de la patria?, guerra que antes de su extinci\u00f3n definitiva mantiene las cifras de letalidad, dolor y da\u00f1o de \u00e9pocas de mediados del conflicto, guerra que hoy mata tanto como si estuviera a las puertas del poder o de la derrota definitiva de los alzados?, y la respuesta es el desgaste.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es esta una guerra de desgaste, caracterizada por la disposici\u00f3n de las partes en hacer el mayor da\u00f1o posible a su oponente, sin ninguna otra consideraci\u00f3n que el da\u00f1o mismo. Da\u00f1o que ser\u00e1 medido en la p\u00e9rdida de valiosas vidas humanas de soldados, agentes de polic\u00eda, guerrilleros y civiles, que no merecen morir en los \u00faltimos tiros de la guerra. Es en suma una guerra asesina, en la que los muertos habr\u00e1n muerto por nada, solo por la febril terquedad de los jefes de los dos bandos de mantener el pulso de la guerra a sabiendas que nadie la ganar\u00e1 ya. Por eso demando, pido, reclamo, parar la guerra ya. Para que como dijera el compa\u00f1ero presidente Salvador Allende momentos antes de inmolarse: \u00abSigan ustedes sabiendo que, mucho m\u00e1s temprano que tarde, se abrir\u00e1n las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan as\u00ed, no puedo dejar de expresar mi alborozo por el inicio, el d\u00eda de hoy, de una tregua en la guerra que conservar\u00e1 por unos d\u00edas la vida a por lo menos a 32 guerreros de las dos partes y heridas a 64 de los mismos. Estas cifras resultan de la operaci\u00f3n elemental de multiplicar el n\u00famero de muertos y heridos, que se producen diariamente en promedio, por el n\u00famero de d\u00edas de duraci\u00f3n de la tregua, pero m\u00e1s all\u00e1 de las cifras, son personas que ser\u00e1n salvadas de la muerte, o de las mutilaciones, son personas que en vida ser\u00e1n de gran utilidad para enaltecer la vida misma y para el pa\u00eds, porque no hay nada m\u00e1s noble que salvar vidas ante la certeza de la muerte; por lo que desde aqu\u00ed, en el d\u00eda de hoy y en este escenario levantado para construir la memoria, la paz y la reconciliaci\u00f3n, clamo a las dirigencias de las partes, tomar en consideraci\u00f3n el valor que supone la decisi\u00f3n unilateral de las dos organizaciones insurgentes de FARC-EP y ELN, para invitarlos a la creaci\u00f3n de un estado de tregua permanente, hasta que se firmen los acuerdos de armisticio final, lo cual se puede lograr con una acci\u00f3n rec\u00edproca y equivalente por parte de las fuerzas Militares del Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es decir, si el Estado responde con reciprocidad a la tregua formulada unilateralmente por las guerrillas, se habr\u00e1 configurado una tregua bilateral de facto, solo se requiere la voluntad de no matar, que equivale a procurar un alivio a la sociedad entera, a estimular la esperanza en la paz venidera, a generar la confianza que necesitan las partes para los acuerdos que despu\u00e9s ser\u00e1n refrendados, mediante el mecanismo que pacten, a hacer que los \u00faltimos muertos en la guerra, fueron los que cayeron ayer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero debo ser realista, no me hago ilusiones y me temo, que tras el final de los comicios electorales, volver\u00e1n los bombardeos y los combates, las voladuras y las emboscadas, los muertos y los heridos, y as\u00ed tiempo despu\u00e9s, con el cuerpo enardecido y la mirada enfebrecida por el fragor del combate, las partes firmar\u00e1n la paz y sobrevendr\u00e1 el d\u00eda despu\u00e9s, ese que llamamos pomposamente el posconflicto armado, que no es otro que la apertura a los tiempos de reconstruir, recomponer, reconciliar, reparar, reconocer, resocializar, reinsertar, rehabilitar, aunque no faltar\u00e1 quien crea que se debe iniciar todo desde ceros, como si se tratara de la creaci\u00f3n misma, como tambi\u00e9n habr\u00e1 quien crea que nada hay que cambiar, que todo lo hecho est\u00e1 bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es frecuente encontrar recomendaciones de expertos, acerca de qu\u00e9 tipo de gobierno debe manejar el posconflicto, y la mayor\u00eda coincide en recomendar un gobierno fuerte, como recientemente lo hiciera el acad\u00e9mico Michel Wieviorka, disc\u00edpulo de Alain Touraine, en su paso reciente por Colombia, recomendaci\u00f3n que por lo general es interpretada de manera err\u00f3nea, sentando las bases de la fortaleza en las Fuerzas Armadas de los Estados; lo cual termina siendo la proyecci\u00f3n del estado de guerra, la extensi\u00f3n del autoritarismo castrense a los nuevos tiempos de paz. Pero muy por encima de tal extremo, tan viril y lleno de testosterona, suficiente como para iniciar otra guerra, est\u00e1 la tarea de curar, cuidar, cultivar, construir, convocar, contener, convencer, concertar, convidar, culturizar; actividades todas de sumo cuidado, de gran temple y determinaci\u00f3n, que solo con la mano y sentido de mujer es posible realizar, porque es la mujer quien durante la guerra ha permanecido en casa, la ha mantenido y conservado, ha criado a los hijos y educado, ha mantenido vivo el recuerdo del hijo, esposo o padre ausente por la guerra, ha sufrido las consecuencias de la ausencia y de la guerra misma, as\u00ed lo gritan las cifras que cuentan que el 65% de las v\u00edctimas son mujeres y es ahora quien al final de todo va cuidar las heridas del guerrero que regresa, va a surcir sus calcetines, va a saciar la sed y hambre de alimentos y de amor, pero tambi\u00e9n va poner el orden en la casa, sin titubeos y decisi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es la mujer, la que en la casa Colombia, nuestra casa, podr\u00e1 alzar la voz para pronunciar aquellas frases cotidianas en la vida de los hogares: \u201cno m\u00e1s calle, es hora de pintar las paredes, tapar las goteras de los techos, de reforzar los cimientos, es hora de dedicar tiempo a los hijos, es hora de dedicar tiempo para m\u00ed y para ti mismo, es hora de reemprender una nueva vida, sin las angustias, zozobras y el dolor del pasado, es la hora de vivir en paz\u201d.<br \/>\nPor ello, y tan categ\u00f3rico como he titulado este libro que hoy comparto con todos ustedes, digo: el posconflicto tiene nombre de mujer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias<br \/>\nCarlos Arturo Velandia Jagua<br \/>\nCentro de Memoria, Paz y Reconciliaci\u00f3n, 20 de mayo de 2014<br \/>\n@carlosvelandiaj<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso pronunciado en la presentaci\u00f3n del libro \u201cLa paz es ahora, carajo\u201d, en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliaci\u00f3n de Bogot\u00e1 Han decidido los guerreros combatir hasta la extenuaci\u00f3n, hasta el instante mismo de la firma de los acuerdos de final de la guerra, no porque crean que pueden ganarla, sino para infringir la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-14105","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14105","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14105"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14105\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14105"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14105"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14105"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}