{"id":14162,"date":"2014-05-22T15:14:56","date_gmt":"2014-05-22T20:14:56","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=14162"},"modified":"2019-08-26T15:09:14","modified_gmt":"2019-08-26T20:09:14","slug":"votar-por-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2014\/05\/votar-por-la-paz\/","title":{"rendered":"Votar por la paz"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Llegaron las elecciones presidenciales y el pr\u00f3ximo domingo se juega el primero de dos tiempos para escoger al pr\u00f3ximo jefe de Estado y de gobierno en nuestro pa\u00eds. Nuevamente, como otras veces, el tema del conflicto armado y las maneras para acabarlo copan el centro de la campa\u00f1a, as\u00ed en apariencia otros asuntos vitales para la vida nacional parecieran igual de importantes: salud, educaci\u00f3n, agro, empleo, infraestructura y vivienda. Con todo, es la postura sobre la guerra y la paz la que tiene la capacidad de mover la disputa electoral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es este tema fundamentalmente el que gener\u00f3 el cisma entre el presidente Santos y el ex presidente Uribe. Y el que es fuente de los graves y s\u00f3rdidos esc\u00e1ndalos de estos d\u00edas. Otra vez, de manera renovada, estamos llamados a escoger el medio que creamos m\u00e1s conveniente para terminar una confrontaci\u00f3n armada y sangrienta que empez\u00f3 a principios de los a\u00f1os sesenta. Da la impresi\u00f3n, a veces, de que al llevar m\u00e1s de medio siglo viviendo en medio de la violencia nos hubi\u00e9ramos acostumbrado a ella, incluso enviciado, y que por esto no contemplamos con rigor una manera distinta para terminar la guerra que no sea la de las armas. Hay una fractura enorme en la sociedad colombiana al respecto: una parte acepta y ve como convenientes los di\u00e1logos con las guerrillas, y otra solo quiere su combate armado, incluso resignando cualquier acuerdo que termine la guerra, pues hace suya la tesis de que \u2018al enemigo ni agua\u2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta profunda divisi\u00f3n se refleja en las posturas de los candidatos: Santos, Pe\u00f1alosa y Clara L\u00f3pez completamente decididos y a favor de una salida negociada y comprometidos con llevar a feliz t\u00e9rmino el proceso de paz de La Habana. Marta Luc\u00eda Ram\u00edrez a mitad de camino entre la negociaci\u00f3n y la confrontaci\u00f3n, y Oscar Iv\u00e1n Zuluaga en franca oposici\u00f3n al di\u00e1logo, incluso en momentos en los que la negociaci\u00f3n va dando sus frutos, como la semana pasada cuando se alcanz\u00f3 un acuerdo entre Gobierno y FARC en el tema del narcotr\u00e1fico. Esta vertical oposici\u00f3n y su ambici\u00f3n por ser presidente, llevaron al candidato Zuluaga a cometer varios errores imperdonables para su condici\u00f3n; y hasta que no se pruebe lo contrario, lo cual parece supremamente dif\u00edcil, su conducta reciente lo inhabilita moralmente para ser el jefe de Estado de los colombianos: su relaci\u00f3n con el delincuente del internet Andr\u00e9s Sep\u00falveda y su evidente disposici\u00f3n a boicotear el proceso de paz a como d\u00e9 lugar le generan una indignidad insalvable para gobernar al pa\u00eds. Las acciones desplegadas y los medios usados por la campa\u00f1a de Zuluaga y por \u00e9l mismo pueden incluso constituir graves delitos, lo cual est\u00e1 estudiando la fiscal\u00eda, entidad competente para ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proceso de paz va bien, se han logrado acuerdos nunca pensados y las dos partes est\u00e1n en la total disposici\u00f3n de seguir adelante. Las FARC y el ELN quieren firmar la paz y desaparecer como guerrillas. Claro que hay enormes retos en la mesa de negociaci\u00f3n, especialmente en los temas de justicia, verdad y reparaci\u00f3n. Estos asuntos son el n\u00facleo, el coraz\u00f3n del proceso. Tampoco ayuda la tozudez de las guerrillas de continuar con sus acciones armadas que tanto da\u00f1o causan. Pero es obligaci\u00f3n seguir adelante y encontrar caminos que resuelvan estos desaf\u00edos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Buscar un norte de convivencia guiados por la br\u00fajula del di\u00e1logo para poder coexistir con quien ha sido un feroz y en ocasiones despiadado enemigo es supremamente dif\u00edcil, pero es un camino m\u00e1s constructivo y sensato que la guerra eterna. Tambi\u00e9n hay que decir que ni el Estado ni la sociedad est\u00e1n libres de responsabilidad del estado de cosas al que llegamos. Por el contrario, arengar contra este esfuerzo por la paz, desconociendo las complejidades que tiene, llamar a una nueva cruzada b\u00e9lica, haci\u00e9ndolo con un simplismo grosero y manipulador, es mucho m\u00e1s f\u00e1cil y da m\u00e1s dividendos pol\u00edticos. Pero ya sabemos c\u00f3mo terminan esas convocatorias euf\u00f3ricas a la guerra, como cuando Alemania entera exalt\u00f3 a Hitler y le dio todo el poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy tenemos el enorme reto y la gran oportunidad para desactivar la guerra interna. El momento y las perspectivas son inmejorables. Adem\u00e1s, para tranquilidad de los electores, los acuerdos a que se lleguen en La Habana ser\u00e1n puestos a su consideraci\u00f3n mediante un mecanismo de participaci\u00f3n democr\u00e1tica. No podemos dejar pasar este momento ni ser inferiores al desaf\u00edo. Este domingo que viene tenemos la oportunidad de hacer nuestro aporte a la sanaci\u00f3n del esp\u00edritu del pa\u00eds con un voto por la paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escrito por: Ricardo Correa Robledo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llegaron las elecciones presidenciales y el pr\u00f3ximo domingo se juega el primero de dos tiempos para escoger al pr\u00f3ximo jefe de Estado y de gobierno en nuestro pa\u00eds. Nuevamente, como otras veces, el tema del conflicto armado y las maneras para acabarlo copan el centro de la campa\u00f1a, as\u00ed en apariencia otros asuntos vitales para [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-14162","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14162","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14162"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14162\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14162"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14162"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14162"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}