{"id":14291,"date":"2014-06-05T11:59:53","date_gmt":"2014-06-05T16:59:53","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=14291"},"modified":"2019-08-26T15:09:13","modified_gmt":"2019-08-26T20:09:13","slug":"un-secuestrado-que-le-tendio-la-mano-a-su-secuestrador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2014\/06\/un-secuestrado-que-le-tendio-la-mano-a-su-secuestrador\/","title":{"rendered":"Un secuestrado que le tendi\u00f3 la mano a su secuestrador"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/431d6cb1f1cd1e93e1b8aefc12d69d23.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-large wp-image-14292\" title=\"431d6cb1f1cd1e93e1b8aefc12d69d23\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/431d6cb1f1cd1e93e1b8aefc12d69d23-640x366.jpg\" alt=\"\" width=\"405\" height=\"231\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/431d6cb1f1cd1e93e1b8aefc12d69d23-640x366.jpg 640w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/431d6cb1f1cd1e93e1b8aefc12d69d23-300x171.jpg 300w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/431d6cb1f1cd1e93e1b8aefc12d69d23.jpg 848w\" sizes=\"(max-width: 405px) 100vw, 405px\" \/><\/a>C\u00e9sar Montealegre, un empresario que estuvo ocho meses secuestrado, contrato a Luis Moreno, ex guerrillero del grupo que le quit\u00f3 su libertad. Ahora es su hombre de confianza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPor efecto de la guerra, hoy qued\u00e9 sin ning\u00fan lugar.<br \/>\nDeambulando por las calles y mis hijos sin pap\u00e1.<br \/>\nNo queremos m\u00e1s violencia. Esto debe acabar.<br \/>\nColombia se est\u00e1 desangrando. No resiste un muerto m\u00e1s\u201d.<br \/>\nMe afect\u00f3 la guerra, canci\u00f3n in\u00e9dita de Piedad Julio Ruiz<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vivir en el Caquet\u00e1, uno de los departamentos con mayor presencia de las FARC, nunca ha sido f\u00e1cil para C\u00e9sar Montealegre. \u00c9l ha tenido que esforzarse para levantar a sus cinco hijos y ser pr\u00f3spero con su negocio de alimentos, en medio de un entorno dif\u00edcil, en el que tuvo que sufrir un secuestro de ocho meses.<\/p>\n<p>Pero eso no lo dobleg\u00f3. Al contrario, le mostr\u00f3 una faceta que no hab\u00eda conocido de s\u00ed mismo. Luego de ser liberado encontr\u00f3 que el perd\u00f3n es posible, y hoy es un convencido de que quienes lucharon en el conflicto necesitan, m\u00e1s que todo, oportunidades para salir adelante.<\/p>\n<p>La historia de Montealegre<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1999 C\u00e9sar era un comerciante que generaba empleo en su finca, en donde sembraba yuca y platano, ten\u00eda criadero de pollos y codornices, y produc\u00eda carne de res y de cerdo. Adem\u00e1s, ten\u00eda contactos comerciales en todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Para esa misma \u00e9poca el municipio de San Vicente del Cagu\u00e1n (Caquet\u00e1) era epicentro de los di\u00e1logos de paz entre la administraci\u00f3n del presidente Andr\u00e9s Pastrana y las FARC, para lo cual se decret\u00f3 el despeje de un \u00e1rea de 42.000 kil\u00f3metros cuadrados que tambi\u00e9n inclu\u00eda los municipios de La Uribe, Mesetas, La Macarena y Vista Hermosa, en Meta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C\u00e9sar recuerda que ese a\u00f1o, JH, comandante del tercer frente de las FARC, le mand\u00f3 a pedir una \u2018vacuna\u2019 de 18 millones de pesos. \u201cMe mand\u00f3 llamar y yo le dije que no ten\u00eda todo ese capital. Lo \u00fanico que hac\u00eda era generar empleo. La aspiraci\u00f3n m\u00eda en esa \u00e9poca era darles una buena educaci\u00f3n a mis cinco hijo. \u00c9l me dijo que le diera lo que pudiera\u201d.<\/p>\n<p>A los veinte d\u00edas, C\u00e9sar le mand\u00f3 cinco millones de pesos. \u201cDespu\u00e9s me mandaron llamar porque necesitaban que les sacara unos heridos. Me negu\u00e9 rotundamente. Al personaje le dio como rabia y los primeros d\u00edas de enero mand\u00f3 un poco de gente y me sacaron de mi casa, me llevaron junto con mi esposa\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasaron ocho meses antes de ser liberado. \u201cEstaban pidiendo 7.000 millones de pesos, plata que obviamente no ten\u00edamos. Nosotros no \u00e9ramos los due\u00f1os de los locales. Las fincas las hab\u00edamos conseguido con entidades bancarias. Est\u00e1bamos haciendo empresa, como todo ser humano, pero nos dieron ese ultim\u00e1tum y ah\u00ed empez\u00f3 el calvario para los dos\u201d.<\/p>\n<p>A su esposa la soltaron a los cinco d\u00edas para que consiguiera el dinero. Para C\u00e9sar la experiencia fue dif\u00edcil desde el primer d\u00eda. Caminaba de cinco de la ma\u00f1ana a seis de la tarde sin pausa. Todas las noches lo trasladaban, no hab\u00eda linternas y la selva se le empezaba a meter en la piel. Lo hab\u00edan juzgado de ser auxiliador de los paramilitares y la orden era matarlo.<\/p>\n<p>\u201cRecuerdo que me dec\u00edan: necesitamos cavar un hueco hermano porque lo vamos a matar. A pura pica y pala hice el hueco donde me iban a enterrar. Me acuerdo que al comandante que me hizo abrir la fosa, cuando yo estaba arrodillado y llorando con la pala, se le vinieron las l\u00e1grimas. El tipo no dec\u00eda nada porque lo estaban mirando. Ese d\u00eda me di cuenta que \u00e9l era un ser humano que ten\u00eda sentimientos\u201d.<\/p>\n<p>Tierra, lombrices, pica y pala, acomodar el cuerpo, cavar, cavar y cavar la propia tumba se volvi\u00f3 un recuerdo que a\u00fan hoy atormenta a C\u00e9sar.<\/p>\n<p>Lo que se aprende en la selva<\/p>\n<p>Antes de su secuestro, C\u00e9sar s\u00f3lo pensaba en trabajar. \u201cYo era de los hombres que trabajaba 24 horas y me inventaba otras 24. Me acuerdo tanto que, por all\u00e1, eso me doli\u00f3 mucho\u201d. Por eso, durante su cautiverio aprendi\u00f3 a disfrutar de los momentos en los que le tocaba subir a la monta\u00f1a a ba\u00f1arse en calzoncillos debajo de un chorro de agua cristalina.<\/p>\n<p>En las Farc vio muchos ni\u00f1os y j\u00f3venes reclutados por la guerra, junto con otros que se hab\u00edan ido siguiendo ideales que no entend\u00edan. Encontr\u00f3 que muchos no sab\u00edan leer fluidamente, pero ten\u00edan libros de Marx y Hegel. Cuando sub\u00eda con ellos a la monta\u00f1a, C\u00e9sar les cantaba y les hablaba. \u201cLes hac\u00eda reflexiones sanas. Creer en el cambio, pero no as\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>240 d\u00edas despu\u00e9s de su secuestro, fue liberado. Pero apenas sali\u00f3, C\u00e9sar se encontr\u00f3 con una sorpresa desagradable. Su esposa hab\u00eda sido secuestrada. \u00c9l tuvo que volver a conseguir dinero para poder liberarla, lo que se dio luego de un par de semanas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, cuando volvi\u00f3 a trabajar sus negocios ya no exist\u00edan. Le toc\u00f3 empezar de ceros. Los empleados llegaban pidi\u00e9ndole las prestaciones, los comerciantes reclamando lo que les deb\u00eda. \u201cLuego me lleg\u00f3 el SENA, pues estaba obligado a tener aprendices. Como no los tuve en ese tiempo, me multaron con 18 millones de pesos. Habl\u00e9 con el abogado, y me dijo que lo lamentaban, pero que no pod\u00edan hacer nada, que esa era la ley de nuestro pa\u00eds. Tambi\u00e9n me requiri\u00f3 la DIAN\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">A los tres meses de ser liberado, mientras atend\u00eda su negocio, lo mandaron llamar. Hab\u00eda un se\u00f1or que quer\u00eda hablar con \u00e9l. \u201cCu\u00e1l ser\u00eda mi sorpresa. Yo sent\u00ed que me iba a morir. Era el tipo que me hizo cavar la tumba\u201d.<\/p>\n<p>El guerrillero le pidi\u00f3 que le aceptara una cerveza. \u201cCompa\u00f1ero C\u00e9sar, -le dijo- no crea pero yo y mucha gente lo admiramos. Perd\u00f3neme, por Dios, perd\u00f3neme. Yo no soy un hombre malo, lo que pasa es que en la guerrilla si dan una orden, uno tiene que cumplirla\u201d.<\/p>\n<p>El guerrillero le coment\u00f3 que hab\u00eda decidido desmovilizarse de la guerrilla despu\u00e9s de 16 a\u00f1os de militancia en las Farc. \u201cLe dije que ya estaba perdonado, lo abrac\u00e9 y, de verdad, lo hice de coraz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Segunda parte. La historia de Lucho<\/p>\n<p>En 2005, Luis Moreno, conocido como Lucho, un desmovilizado de las FARC que hab\u00eda completado su proceso de reintegraci\u00f3n en Bogot\u00e1, volvi\u00f3 a Florencia para buscar las oportunidades que no hab\u00eda encontrado en la capital para \u00e9l y su hijo de dos a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p>Se enter\u00f3 de que C\u00e9sar estaba buscando un jornalero para su finca. Se present\u00f3 y obtuvo el trabajo, pero no le dijo que hab\u00eda sido guerrillero. \u201cA nosotros nos discriminan mucho. Cuando uno dice que fue guerrillero se le cierran muchas puertas\u201d.<\/p>\n<p>Pero tiempo despu\u00e9s, Lucho decidi\u00f3 contarle que era desmovilizado de las Farc, del mismo frente que lo hab\u00eda secuestrado. \u201cYo me asust\u00e9. Pens\u00e9 en quitarle el trabaj\u00f3, pero luego reflexion\u00e9 un poco. El muchacho me hab\u00eda demostrado que pod\u00eda confiar en \u00e9l y sab\u00eda hacer muchas cosas bien\u201d, cuenta C\u00e9sar.<\/p>\n<p>A partir de ese momento, comenzaron a trabajar juntos. \u201cLe abr\u00ed un espacio en la sociedad\u201d.<\/p>\n<p>Esa oportunidad fue un aliciente para Lucho. Hoy, con el capital semilla que le dio la Agencia Colombiana para la Reintegraci\u00f3n, ACR, tiene un proyecto agr\u00edcola que C\u00e9sar le ha dejado mantener en su finca. \u201cEso es lo que necesitamos los desmovilizados. M\u00e1s oportunidades. No s\u00f3lo un diploma y plata. Necesitamos que nos abran las puertas para salir adelante\u201d, dice Lucho.<\/p>\n<p>La historia de su vida ha llevado a C\u00e9sar a reflexionar acerca del futuro de Colombia. \u201cNuestro pa\u00eds no cambia por la falta de oportunidades. Ni todos los guerrilleros, ni todos los paramilitares son malos porque s\u00ed. A nuestra sociedad le da pavor darle trabajo a un desmovilizado. Est\u00e1 ese estigma de que todos son malos. Hay que dar oportunidades. Son seres humanos\u201d.<\/p>\n<p>A \u00e9l le ha costado entender por qu\u00e9 la gente que no ha vivido la guerra de cerca tiene conceptos y percepciones tan negativas. \u201cSi fui capaz de perdonar a esa persona que representaba a quienes me hicieron tanto da\u00f1o, por qu\u00e9 otros no. Hubiera sido peor que yo hubiese mandado a matar o yo mismo hubiese matado. La soluci\u00f3n no es acabar al que nos hizo da\u00f1o. La soluci\u00f3n es que la gente ayude, genere empleo, por ejemplo\u201d.<\/p>\n<p>Hoy Lucho vive con su esposa y su hijo mayor, y est\u00e1 esperando el nacimiento de otro hijo. C\u00e9sar, trabaja en reconstruir lo que perdi\u00f3. Y aunque a\u00fan llora cuando recuerda su experiencia, dice que el perd\u00f3n le ha quitado un peso de encima. Est\u00e1 convencido de que si \u00e9l pudo hacerlo, Colombia tambi\u00e9n est\u00e1 en capacidad de seguir adelante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por: Natalia Riveros Anzola y Jos\u00e9 Vicente Guzm\u00e1n<br \/>\nProyecto Reconciliaci\u00f3n Colombia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomado de:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.reconciliacioncolombia.com\/historias\/detalle\/38\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.reconciliacioncolombia.com\/historias\/detalle\/38<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e9sar Montealegre, un empresario que estuvo ocho meses secuestrado, contrato a Luis Moreno, ex guerrillero del grupo que le quit\u00f3 su libertad. Ahora es su hombre de confianza. \u201cPor efecto de la guerra, hoy qued\u00e9 sin ning\u00fan lugar. Deambulando por las calles y mis hijos sin pap\u00e1. No queremos m\u00e1s violencia. Esto debe acabar. 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