{"id":14360,"date":"2014-06-11T11:42:31","date_gmt":"2014-06-11T16:42:31","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=14360"},"modified":"2019-08-26T15:09:12","modified_gmt":"2019-08-26T20:09:12","slug":"decisivo-para-la-reconciliacion-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2014\/06\/decisivo-para-la-reconciliacion-2\/","title":{"rendered":"Decisivo para la reconciliaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\">\u201cEs esta la guerra que muchos colombianos no han visto pero que se vive<br \/>\ncotidianamente en la marginalidad de las zonas rurales, en medio de un<br \/>\npa\u00eds en proceso de acelerada urbanizaci\u00f3n que no pudo ver o que quiz\u00e1s<br \/>\nopt\u00f3 por ver solo lo que le era pr\u00f3ximo y m\u00e1s llamativo. En este sentido,<br \/>\nla nuestra es una violencia con mucho impacto en lo local y lo regional,<br \/>\npero con muy poca resonancia en lo nacional. A eso quiz\u00e1s se deban la<br \/>\nsensaci\u00f3n generalizada de habituaci\u00f3n al conflicto y la limitada movilizaci\u00f3n<br \/>\nciudadana por el fin de la guerra.\u201d IGMH.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/jose-Giron1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-13052\" title=\"jose-Giron\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/jose-Giron1-100x100.png\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>En un ambiente electoral en donde las apetencias electorales parecieran colocar en suspenso el futuro del Proceso de negociaci\u00f3n en la Habana pues a\u00fan no est\u00e1 asegurada su continuidad, el gobierno y la insurgencia aprueban una carta de 10 principios que deben regir las discusiones y los acuerdos a los que se llegue con respecto al numeral 5 de la agenda acordada referente a las v\u00edctimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La importancia de esto no es menor. Pasar de v\u00edctimas a victimarios no es algo que pueda pasar desapercibido y exige que sea debidamente valorado. En los m\u00e1s de 50 a\u00f1os de nuestro largo conflicto armado los actores de la guerra se la han pasado justificando en unos casos y en otros hasta negando, sus responsabilidades en los efectos de una confrontaci\u00f3n que en un 85% ha comprometido a la poblaci\u00f3n civil y s\u00f3lo en un 18% a los combatientes seg\u00fan lo reporta el informe de Memoria Hist\u00f3rica. Sin ocuparnos de las formas violentas en que propiamente incurri\u00f3 esta guerra, estos datos explicitan la mayor caracter\u00edstica de degradaci\u00f3n a la cual llegaron estos agentes de la guerra que hicieron de pobladores inermes el mejor bot\u00edn para sus prop\u00f3sitos ideol\u00f3gicos, pol\u00edticos y econ\u00f3micos. Estado e insurgencia, se la han pasado exhibiendo una postura de v\u00edctima que nadie ha cre\u00eddo, escud\u00e1ndose en los mal llamados \u201c\u201defectos colaterales\u201d de una confrontaci\u00f3n en la que ninguna violaci\u00f3n a los derechos humanos y del derecho internacional humanitario puedan eximirse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso la declaraci\u00f3n de que el abordaje de este tema en nada es\u201d Un intercambio de impunidades\u201d, establece uno de los puntos de inflexi\u00f3n m\u00e1s decisivos cuando en t\u00e9rminos de sostenibilidad del proceso se habla y por ello, el giro radical con respecto a los anteriores procesos de negociaci\u00f3n. El camino de la reparaci\u00f3n y de la no repetici\u00f3n no ser\u00e1 posible si el camino de la verdad no est\u00e1 despejado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando en el quinto principio se establece que esclarecer la verdad es: \u201cEsclarecer lo sucedido a lo largo del conflicto, incluyendo sus m\u00faltiples causas, or\u00edgenes y sus efectos, es parte fundamental de la satisfacci\u00f3n de los derechos de las v\u00edctimas, y de la sociedad en general. La reconstrucci\u00f3n de la confianza depende del esclarecimiento pleno y del reconocimiento de la verdad\u201d.<br \/>\nEste principio, est\u00e1 por primera vez en la historia del conflicto armado obligando al Estado y a la insurgencia a desnudarse ante la sociedad, pero sobre todo, ante las familias de los 220000 muertos y los 25000 desaparecidos, los m\u00e1s de 6 millones de desplazados y los 27000 secuestrados, los que ante todo quieren entender porque se lleg\u00f3 a tanta crueldad y sevicia, porqu\u00e9 los convirtieron en carne de ca\u00f1\u00f3n en la disputa de unos intereses en los cuales no estaban los propios.<br \/>\nUna de las consecuencias y da\u00f1os m\u00e1s profundos de los conflictos de larga duraci\u00f3n es la instalaci\u00f3n en los habitantes de los territorios en los cuales se desenvuelve la guerra, la tr\u00edada miedo- pesimismo-desconfianza que fractura el mundo relacional de las personas y anula toda posibilidad del trabajo por lo com\u00fan. Es el escenario de un mundo en el que se instauran las salidas individuales y ante la profunda desconfianza hacia quienes dicen representar la legalidad, se abre camino la ilegalidad.<br \/>\nLlegar a estos principios en los que se reconoce a las v\u00edctimas como el actor m\u00e1s relevante de este proceso de negociaci\u00f3n como as\u00ed lo expresara el vocero del Gobierno, es dar posiblemente el m\u00e1s importante paso para romper la din\u00e1mica de la tr\u00edada antes indicada y dar cabida a la que se estructurar\u00eda en la confianza-credibilidad-optimismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como bien lo indicara John Paul Lederach al hablar de los procesos de negociaci\u00f3n de los conflictos de larga duraci\u00f3n: el flujo de las aguas est\u00e1n en camino de tomar la direcci\u00f3n del amor, no dejemos que retomen el camino del miedo y del odio. S\u00f3lo as\u00ed, podremos acariciar el sue\u00f1o de una sociedad reconciliada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 Gir\u00f3n Sierra<br \/>\nObservatorio de DDHH-IPC<br \/>\nJunio 9 de 2014<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEs esta la guerra que muchos colombianos no han visto pero que se vive cotidianamente en la marginalidad de las zonas rurales, en medio de un pa\u00eds en proceso de acelerada urbanizaci\u00f3n que no pudo ver o que quiz\u00e1s opt\u00f3 por ver solo lo que le era pr\u00f3ximo y m\u00e1s llamativo. 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