{"id":14506,"date":"2014-06-24T10:59:21","date_gmt":"2014-06-24T15:59:21","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=14506"},"modified":"2019-08-26T15:09:10","modified_gmt":"2019-08-26T20:09:10","slug":"aqui-me-quede-memoria-de-la-resistencia-en-san-carlos-antioquia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2014\/06\/aqui-me-quede-memoria-de-la-resistencia-en-san-carlos-antioquia\/","title":{"rendered":"Aqu\u00ed me qued\u00e9: memoria de la resistencia en San Carlos, Antioquia"},"content":{"rendered":"<h5 style=\"text-align: justify;\">Las acciones guerrilleras y paramilitares poco a poco desolaron este municipio del Oriente antioque\u00f1o. Muchos se fueron, pero otros se quedaron. Esta cr\u00f3nica exalta la valent\u00eda y fortaleza ante tanta adversidad de quienes se resistieron a salir.<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.verdadabierta.com\/images\/300-BettyL.jpg\" alt=\"\" align=\"left\" \/>Profesora Betty Loaiza, una mujer que se resisti\u00f3 a abandonar San Carlos. Foto Jenny Echavarr\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTen\u00eda su mano debajo de la mesa, la empu\u00f1\u00f3 y apret\u00f3 la imagen de la Virgen de la Milagrosa. La profesora Betty Loaiza viaj\u00f3 hasta el corregimiento de El Jord\u00e1n para hablar a solas con el comandante paramilitar Gabriel Mu\u00f1oz Ram\u00edrez, conocido con el alias de \u2018Casta\u00f1eda\u2019. Entr\u00f3 a una casa y se sent\u00f3 al frente de \u00e9l. Pens\u00f3, y a\u00fan lo piensa, que los papeles se intercambiaron. Casta\u00f1eda, a quien sus subalternos tem\u00edan, permaneci\u00f3 en silencio mientras Betty le hablaba. \u201cSi usted me va a matar d\u00edgame por qu\u00e9 y me da tiempo para decirle a mi familia. \u00bfA usted no le parece muy lamentable que a una persona la maten y que nadie sepa qu\u00e9 pas\u00f3?\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siendo ni\u00f1a, Betty y algunas monjas del Movimiento Mariano le llevaban cigarrillos y comida a los reclusos de la c\u00e1rcel de San Carlos, entre los que estaba \u2018Casta\u00f1eda\u2019. Ella nunca supo si \u00e9l la recordaba, su presentimiento le dice que s\u00ed, eso explicar\u00eda los reproches y las ofensas que \u00e9l nunca le hizo y que acostumbraba hacerle a quienes se acercaban a hablar con \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Betty termin\u00f3 de hablar, \u2018Casta\u00f1eda\u2019 cogi\u00f3 un cuaderno de una mesa y se lo mostr\u00f3. \u201cVea, contra usted no hay nada\u201d, le dijo el paramilitar mientras le se\u00f1alaba una lista donde estaba su nombre, con un espacio en blanco debajo, y los de sus compa\u00f1eras. Algunas de las maestras en la lista ten\u00edan escrito por qu\u00e9 se les acusaba: \u201csu hija est\u00e1 con un polic\u00eda\u201d, \u201csale con un soldado\u201d o \u201chabla con un guerrillero\u201d. (Ver:<a href=\"http:\/\/www.verdadabierta.com\/masacres-seccion\/4419-todas-las-guerras-atacaron-a-san-carlos\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Todas las guerras atacaron a San Carlos<\/a>)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Betty le pidi\u00f3 a \u2018Casta\u00f1eda\u2019 borrarla de la lista. \u00c9l\u00a0 cogi\u00f3 el cuaderno y lo puso debajo de su brazo, se ri\u00f3, unos segundos despu\u00e9s lo abri\u00f3, arranc\u00f3 una hoja y le dijo: \u201cvea, haga con ella lo que quiera\u201d. Ella apret\u00f3 con fuerza la imagen de la Virgen. En esa hoja estaba su nombre, el de sus compa\u00f1eras y el de algunas personas que no conoc\u00eda. Ella rasg\u00f3 la hoja, se meti\u00f3 cada papelito en la boca y se los trag\u00f3. El paramilitar la miraba en silencio. Al terminar la reuni\u00f3n \u2018Casta\u00f1eda\u2019 le dio las \u00faltimas indicaciones: \u201cAhora que cite a los otros maestros, tambi\u00e9n la voy a citar a usted para que despu\u00e9s no digan que tenemos un trato\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ocho d\u00edas despu\u00e9s, \u2018Casta\u00f1eda\u2019 dio la orden de reunir a todos los profesores de San Carlos en el coliseo de El Jord\u00e1n, como ya lo hab\u00eda hecho con los funcionarios de la Alcald\u00eda y los comerciantes. \u201cEl Pol\u00edtico\u201d, uno de los hombres de confianza del comandante, llam\u00f3 a algunos de los maestros que aparec\u00edan en la lista y los llev\u00f3 hasta donde estaba su jefe. De nuevo llam\u00f3 a Betty y a sus compa\u00f1eras. La orden era vigilarlas a todas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00eda y noche, durante un mes, viajara a la escuela, a la iglesia o a su casa, Betty ve\u00eda el mismo hombre detr\u00e1s de ella. Aunque la vigilaron por poco tiempo, se acostumbr\u00f3 a caminar r\u00e1pido de la iglesia a su casa o de la casa al colegio en la vereda Vallejuelos, donde dictaba clases.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aprendi\u00f3 a caminar sola. Prend\u00eda la radio y escuchaba la misa. Aunque la se\u00f1al no se escuchara bien, era lo \u00fanico que la distra\u00eda del silencio y el caer de las hojas, a lo que m\u00e1s le tem\u00eda Betty. Algunas veces se encontraba con ocho maestros a la entrada del pueblo, junto a los charcos de San Antonio. Otras veces caminaba acompa\u00f1ada del profesor Omar Cardona. Hablaban y rezaban. As\u00ed, Betty venc\u00eda el miedo de caminar por la carretera y encontrarse con alg\u00fan grupo armado o con un cad\u00e1ver. De regreso a su casa caminaba r\u00e1pido, mientras rezaba 33 Credos. \u201cYo ni miraba, porque aprend\u00ed a caminar como un perro con la cabeza agachada\u201d, recuerda Betty. (Ver:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.verdadabierta.com\/masacres-seccion\/3721-asi-vivieron-el-conflicto-armado-en-san-carlos-antioquia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">As\u00ed vivieron el conflicto armado en San Carlos, Antioquia<\/a>)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de Betty representa a por lo menos 3 mil sancarlitanos que se quedaron en el municipio, resistiendo las estrategias de miedo y terror que los grupos armados ilegales, tanto guerrillas como paramilitares, aplicaron a sus pobladores, forzando su desplazamiento a otras regiones del departamento y del pa\u00eds. Se calcula que entre 1997 y 2005 abandonaron la poblaci\u00f3n, seg\u00fan cifras oficiales, 22.076 personas, es decir el 85 por ciento de la poblaci\u00f3n, estimada en\u00a0 25.840. Quienes se quedaron fueron v\u00edctimas y testigos de extorsiones, confinamientos, secuestros, desabastecimientos y persecuciones por parte de grupos armados legales e ilegales. (Ver:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.verdadabierta.com\/masacres-seccion\/5303-un-pueblo-que-paso-de-las-masacres-a-los-retornos\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Un pueblo que pas\u00f3 de las masacres a los retornos<\/a>)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cUna guerra contra todos\u201d<br \/>\nEn respuesta a los constantes ataques de la insurgencia contra los comandos de polic\u00eda, la Direcci\u00f3n de la Polic\u00eda Nacional orden\u00f3 a comienzos de agosto de 1999 la evacuaci\u00f3n de los agentes destacados en San Carlos y en otras cinco poblaciones de Antioquia: Altamira, Argelia, Peque, Sabanalarga y San Jos\u00e9 del Nus.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Horas despu\u00e9s de la retirada de los uniformados de San Carlos, ocurrida el 7 de agosto de ese a\u00f1o, facciones de las Farc se ubicaron en los alrededores del pueblo y comenzaron a bajar al casco urbano con total naturalidad, sin que ninguna autoridad los combatiera. Ese d\u00eda, los guerrilleros reunieron en el polideportivo a los pobladores que encontraron para advertirles que desde ese momento iban a estar a cargo de la seguridad de pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los d\u00edas siguientes, hombres armados y uniformados se paseaban por las calles, los restaurantes, las cafeter\u00edas, las canchas, los bares y la plaza de mercado. Los sancarlitanos viv\u00edan entonces bajo una nueva autoridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Guillermo Mej\u00eda, due\u00f1o de la cafeter\u00eda Luz de Luna, ubicado en una de las esquinas de la plaza, atend\u00eda a los insurgentes en su negocio y les daba lo que pidieran, pagaran o no pagaran. \u201cEsto era manejado por la guerrilla. Ellos entraban y sal\u00edan como Pedro por su casa. Aqu\u00ed llegaba gente que yo no conoc\u00eda y, de todas maneras, me tocaba atenderlos para no ganarme alg\u00fan problema\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prevenido, como permanec\u00edan la mayor\u00eda de las personas que se quedaron en San Carlos, este comerciante guardaba en la parte\u00a0 de atr\u00e1s de la cafeter\u00eda, donde ten\u00eda la bodega, una escalera, un lazo y una linterna, que le servir\u00edan para huir por el techo de su\u00a0 negocio en el caso de que hubiera alguna confrontaci\u00f3n armada con el Ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el corto tiempo que estuvieron los hombres de las Farc en San Carlos, se celebraba la octava versi\u00f3n de las Fiestas del Agua. A las diversas actividades culturales acud\u00edan los guerrilleros. Pero las cosas iban a cambiar el mi\u00e9rcoles 11 de agosto, cuatro d\u00edas despu\u00e9s de su llegada y de la evacuaci\u00f3n de los agentes de polic\u00eda. Alrededor de 300 paramilitares descendieron del Alto de la Cruz, ubicado en la parte alta de la vereda El Ca\u00f1averal, para tomarse el pueblo. Entraron a algunas de las casas y sacaron a la fuerza e indiscriminadamente a hombres, mujeres, ni\u00f1os, ni\u00f1as y ancianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el coliseo estaban los integrantes del grupo de teatro La Gotera de San Carlos, con algunos actores del teatro Matacandelas de Medell\u00edn, quienes se preparaban para su obra de t\u00edteres y de m\u00fasica. Todos estaban maquillados: ten\u00edan la cara pintada de blanco y una sonrisa dibujada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marly Carvajal, una de las integrantes de La Gotera sali\u00f3 del coliseo hacia la Casa de la Cultura, ubicada a una cuadra de la plaza, en busca de los telones para armar el escenario. Cuando vio a los paramilitares caminando por el parque corri\u00f3 hasta la Casa de la Cultura y se escondi\u00f3 all\u00ed. Los ilegales fueron detr\u00e1s de ella, la sacaron y la llevaron a la plaza. De lejos, la actriz ve\u00eda a Faber, uno de los actores, con su cara pintada de payaso y su sonrisa dibujada mientras era requisado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, la profesora Betty, quien estaba en coliseo con sus tres hijos y un sobrino, vio a varios uniformados acerc\u00e1ndose. Pensando que era el Ej\u00e9rcito se arrim\u00f3 a uno de ellos para preguntarle qu\u00e9 pasaba. Uno de los hombres se present\u00f3 como paramilitar y le dijo que se escondiera junto con los cuatro ni\u00f1os. Sorprendida por el aviso, carg\u00f3 a dos de los ni\u00f1os y a los otros dos los tom\u00f3 de la mano. Corri\u00f3 y se resguard\u00f3 en una de las casas cercanas al coliseo, donde viv\u00edan dos se\u00f1oras. Cerraron puertas y ventanas. Tom\u00f3 el tel\u00e9fono y llam\u00f3 a su esposo, que se hab\u00eda quedado en la casa recuper\u00e1ndose de una fiebre. \u201cNegrito apague todo, m\u00e9tase a la \u00faltima pieza y no abra nada que yo lo llamo cuando vaya a llegar\u201d, le dijo con la voz quebrantada y acelerada por los nervios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Betty y las due\u00f1as de la casa comenzaron a rezar el Padrenuestro y el Credo. A las 6 de la tarde les avisaron que ya hab\u00edan dejado salir a las mujeres y a los ni\u00f1os. Cogi\u00f3 a sus hijos y su sobrino y los llev\u00f3 a la casa. Su mam\u00e1 le avis\u00f3 que su hermano y su cu\u00f1ado estaban retenidos, sin c\u00e9dulas, en el coliseo. Ella y\u00a0 Mercedes, la Personera del municipio en ese momento, salieron a llevarlas. \u201cEse pueblo parec\u00eda un pueblo fantasma. Cuando pasamos por el quiosco de la plaza estaban esos paramilitares bebiendo y empezaron a vacilarnos\u201d, recuerda la docente. Al llegar al coliseo, le entregaron las c\u00e9dulas a un hombre conocido como \u2018El Mocho\u2019.<\/p>\n<p>En medio de la requisa, guerrilleros de las Farc alertados sobre lo que estaba pasando en la cancha de f\u00fatbol del Polideportivo, comenzaron a dispararle a los paramilitares. Las personas que estaban retenidas corrieron hacia todos lados. Betty y Mercedes sintieron los primeros disparos justo cuando entraban a la casa. \u201cEse d\u00eda ya hab\u00eda gente para matar. La gente toda sali\u00f3 corriendo, por eso se salvaron\u201d, afirma la profesora.<\/p>\n<p>Tomado de:<a href=\"http:\/\/www.verdadabierta.com\/victimas-seccion\/los-resistentes\/5365-aqui-me-quede-memoria-de-la-resistencia-en-san-carlos-antioquia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u00a0http:\/\/www.verdadabierta.com\/victimas-seccion\/los-resistentes\/5365-aqui-me-quede-memoria-de-la-resistencia-en-san-carlos-antioquia<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las acciones guerrilleras y paramilitares poco a poco desolaron este municipio del Oriente antioque\u00f1o. Muchos se fueron, pero otros se quedaron. Esta cr\u00f3nica exalta la valent\u00eda y fortaleza ante tanta adversidad de quienes se resistieron a salir. &nbsp; Profesora Betty Loaiza, una mujer que se resisti\u00f3 a abandonar San Carlos. 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