{"id":15188,"date":"2014-08-21T09:22:01","date_gmt":"2014-08-21T14:22:01","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=15188"},"modified":"2019-08-26T15:09:03","modified_gmt":"2019-08-26T20:09:03","slug":"masacre-de-la-gabarra-15-anos-despues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2014\/08\/masacre-de-la-gabarra-15-anos-despues\/","title":{"rendered":"Masacre de La Gabarra: 15 a\u00f1os despu\u00e9s"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/aliascamilo1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-15189\" title=\"aliascamilo1\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/aliascamilo1-300x173.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"173\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/aliascamilo1-300x173.jpg 300w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/aliascamilo1.jpg 640w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>Esta v\u00edctima de La Gabarra tuvo en sus manos la vida de alias Camilo, comandante del Bloque Catatumbo. Finalmente se abstuvo de matarlo. Lo dem\u00e1s es historia. (Foto Juan Pablo Bayona\/La Opini\u00f3n)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El s\u00e1bado 21 de agosto de 1999, Felipe (*), de apenas 16 a\u00f1os, estaba en el bar El Sapo de La Gabarra cortejando a una de las tantas prostitutas que por esos d\u00edas viv\u00edan en ese caluroso corregimiento de Tib\u00fa. Junto a unos amigos, hab\u00eda llegado a este lugar desde temprano a \u201cver a las mujeres\u201d y hablar con quienes le acompa\u00f1aban.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A El Sapo no solo asist\u00edan habitantes de La Gabarra. La mayor\u00eda de sus clientes proven\u00edan de las monta\u00f1as cercanas que, despu\u00e9s de varios d\u00edas de estar \u2018raspando\u2019 coca, utilizaban los fines de semana para bajar al pueblo a comprar v\u00edveres, beber cerveza y estar \u2018un rato\u2019 con las putas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese s\u00e1bado parec\u00eda normal. No hab\u00eda nada que les hiciera pensar a los emparrandados habitantes de este corregimiento que las cosas se iban a poner feas pasadas las 7 de la noche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien desde finales de mayo, un grupo de paramilitares proveniente de C\u00f3rdoba hac\u00eda presencia en la carretera entre Tib\u00fa y La Gabarra y hab\u00edan asesinado a varias personas a quienes sindicaron de pertenecer a la guerrilla o de ser sus colaboradoras, los habitantes de este corregimiento se sent\u00edan seguros por la presencia constante de la Polic\u00eda y el Ej\u00e9rcito en su pueblo y las inmediaciones del mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el centro del corregimiento, la estaci\u00f3n de Polic\u00eda albergaba en su interior un n\u00famero significativo de uniformados que patrullaban las polvorientas calles de La Gabarra, tropez\u00e1ndose en las esquinas con soldados de la base que el Ej\u00e9rcito tiene instalada a escasos 200 metros del pueblo, pasando el puente sobre el r\u00edo Catatumbo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cComo a las 7:50 de la noche de ese s\u00e1bado se fue la luz. Sin embargo, ah\u00ed en El Sapo ten\u00edan una planta el\u00e9ctrica y nos quedamos a oscuras un momento no m\u00e1s. Luego se volvi\u00f3 a ir la luz otra vez pero la planta nos ilumin\u00f3 nuevamente. A la tercera vez ya no volvi\u00f3 m\u00e1s. Fue justo en ese momento cuando llegaron los \u2018paracos\u2019 y de una patada entraron al bar\u201d, recuerda Felipe con la mirada perdida en el r\u00edo Catatumbo, el mismo en el que vio decenas de cuerpos correr, la mayor\u00eda de las veces mutilados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cCuando los \u2018paras\u2019 entraron tra\u00edan una lista en sus manos. Dijeron \u2018el que est\u00e9 en esta lista se muere y el que no tenga c\u00e9dula tambi\u00e9n\u2019. Ah\u00ed en El Sapo alcanc\u00e9 a ver c\u00f3mo mataban a un se\u00f1or que estaba borracho y quiso enfrent\u00e1rsele a un \u2018para\u2019 con un cuchillo. Luego me dejaron ir porque vieron que yo era menor de edad\u201d, cuenta este joven que a\u00fan hoy no olvida c\u00f3mo al tratar de esconderse de la masacre que se acababa de desatar en su pueblo, termin\u00f3 acurrucado junto a un cad\u00e1ver en el negocio donde vend\u00edan carne y que estaba ubicado junto a este bar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que vendr\u00eda despu\u00e9s, hasta bien entrada la madrugada del domingo 22, ser\u00eda considerado por las v\u00edctimas de esta masacre como el peor infierno de sus vidas. Una bengala, que muchos habitantes de La Gabarra no dudaron en afirmar que fue lanzada desde la base del Ej\u00e9rcito, signific\u00f3 el fin de esa primera incursi\u00f3n paramilitar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al despuntar el d\u00eda, los cuerpos de 35 personas yac\u00edan regados por varios puntos del corregimiento. Los cad\u00e1veres fueron recogidos por el tractor que hac\u00eda las veces de recolector de la basura. Los rostros conocidos hicieron su aparici\u00f3n entre la pila de muertos y las l\u00e1grimas, que a\u00fan hoy brotan de los rostros de estas v\u00edctimas, llegaron para quedarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los paramilitares, m\u00e1s de 200, se adue\u00f1aron de La Gabarra a punta de plomo, motosierra y violaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez instalados, el negocio de la droga se convirti\u00f3 en su \u00fanica obsesi\u00f3n. Para ello, los hombres de Mancuso, bajo el mando de Armando Alberto P\u00e9rez Betancourt (alias Camilo), designaron a Los Azules, un escuadr\u00f3n que vest\u00eda con overoles de este color y cuya misi\u00f3n era velar porque toda la coca producida en La Gabarra y sus alrededores solo les fuera vendida a ellos o a quienes ellos designaran.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cTodo en La Gabarra pas\u00f3 a ser controlado por ellos. No se hac\u00eda nada sin su permiso. Hasta los problemas conyugales eran resueltos por estos sujetos\u201d, afirma Felipe, quien tuvo en sus manos el poder darle un giro radical a esta historia de dolor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan cont\u00f3 a La Opini\u00f3n, un d\u00eda un ni\u00f1o de \u20187 o 10 a\u00f1os\u2019 que en La Gabarra era conocido como \u2018Paraquito\u2019 por la cercan\u00eda que ten\u00eda con algunos miembros del Bloque Catatumbo y por, aunque suene dif\u00edcil de creer, haber propiciado la muerte de varias personas tras sindicarlas de ser guerrilleras, acus\u00f3 a su hermano de ser el responsable del robo de unas joyas de un \u2018para\u2019 que viv\u00eda en el pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cMi hermano administraba un negocio de juegos de video. \u2018Paraquito\u2019 iba all\u00e1 a jugar. Un d\u00eda, a mi hermano se lo llevaron los \u2018paras\u2019 porque ese ni\u00f1o lo acus\u00f3 de haberse robado unas joyas. Camilo, que viv\u00eda al lado de mi casa, era quien deb\u00eda decidir qu\u00e9 hacer con mi hermano. Por eso, me sub\u00ed a un \u00e1rbol con una escopeta de mi pap\u00e1 y lo tuve varias horas en la mira. Si a mi hermano lo hubiesen matado, yo lo hubiese matado a \u00e9l as\u00ed luego me mataran a m\u00ed y a toda mi familia\u201d, sostuvo Felipe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para su fortuna y, sobretodo la de Camilo, el hermano de Felipe fue liberado luego de que se lograra establecer que \u2018Paraquito\u2019 era quien hab\u00eda robado las joyas para ir a jugar con las consolas del negocio que este administraba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte de Camilo, sin duda, habr\u00eda marcado otro escenario en La Gabarra, un escenario que Felipe tuvo en sus manos. No obstante, con Camilo vivo, la historia de La Gabarra fue otra, cargada de miles de muertos, miles de desplazados y miles de desaparecidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(*) Nombre cambiado<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<strong>\u2018La coca se le vende a la guerrilla\u2019<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/campesino1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-15191\" title=\"campesino1\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/campesino1-300x173.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"173\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/campesino1-300x173.jpg 300w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/campesino1.jpg 640w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><em>Este campesino tiene sembrada cerca de una hect\u00e1rea de coca que le deja alrededor de $800.000 de ganancia al mes.(Foto Juan Pablo Bayona\/La Opini\u00f3n)<\/em><\/p>\n<p>Luego de la desmovilizaci\u00f3n del Bloque Catatumbo, el 10 de diciembre de 2004, La Gabarra volvi\u00f3 a quedar en manos de quienes por a\u00f1os hab\u00edan ejercido la autoridad en este lugar: la guerrilla de las Farc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la salida de los \u2018paras\u2019, el negocio de la droga no se vio afectado, lo \u00fanico que cambi\u00f3 fueron las personas que cada cierto tiempo pasan por las fincas recogiendo la base de coca que all\u00ed en esta zona de Norte de Santander se produce.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una persona que habl\u00f3 con La Opini\u00f3n bajo la condici\u00f3n de que su nombre no fuera revelado, cont\u00f3 detalles acerca de c\u00f3mo funciona en estos momentos el lucrativo negocio de la droga en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cActualmente estamos sembrando la coca injerto, que tiene cerca de 4 a\u00f1os de haber llegado a la regi\u00f3n. Antes se sembraba la coca dulce o peruana, que ten\u00eda la hoja m\u00e1s ancha y era m\u00e1s blandita para raspar\u201d, sostuvo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan esta persona, la coca injerto crece m\u00e1s r\u00e1pido y echa m\u00e1s hojas, pero su transformaci\u00f3n a base de coca requiere de m\u00e1s insumos que la peruana, lo que hace m\u00e1s cara su producci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPor aqu\u00ed hemos intentado sembrar la coca cuarentana, que es muy buena para producir base con poca cantidad, pero la tierra no nos deja. Con esa coca se produce un kilo de base por cada 30 arrobas, mientras que la injerto apenas bota un kilo por 50 arrobas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta persona cont\u00f3 que los cultivos de coca han crecido en La Gabarra, sobre todo \u201cr\u00edo arriba, por la zona de Ca\u00f1o Tom\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n indic\u00f3 que el kilo de base de coca se est\u00e1 pagando a $2.400.000, \u201caunque a veces baja o sube el precio dependiendo de lo dif\u00edcil que sea conseguir los insumos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, coment\u00f3 que la coca que all\u00ed se siembra se le vende a la guerrilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEllos son los due\u00f1os del negocio. Si usted le quiere vender a otra persona, tiene que ser con su permiso. Ellos tienen personas que les recogen la coca en los puntos donde uno va a venderla. La guerrilla de las Farc lleva los controles por la bulla que se hace cuando uno va a \u2018raspar\u2019, pues para eso tiene que contratar unas 20 o 25 personas y ah\u00ed es donde ellos se dan cuenta qui\u00e9n rasp\u00f3 y qui\u00e9n tiene mercanc\u00eda para vender\u201d.<\/p>\n<p>JHON J\u00c1COME |<\/p>\n<p>jhon.jacome@laopinion.com.co<\/p>\n<p>Tomado de:\u00a0<a title=\"Masacre de La Gabarra: 15 a\u00f1os despu\u00e9s\" href=\"http:\/\/www.laopinion.com.co\/demo\/index.php?option=com_content&amp;task=view&amp;id=446075&amp;Itemid=33#.U_X9xPl5OKW\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.laopinion.com.co\/demo\/index.php?option=com_content&amp;task=view&amp;id=446075&amp;Itemid=33#.U_X9xPl5OKW<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta v\u00edctima de La Gabarra tuvo en sus manos la vida de alias Camilo, comandante del Bloque Catatumbo. Finalmente se abstuvo de matarlo. Lo dem\u00e1s es historia. 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