{"id":15662,"date":"2014-09-29T10:44:19","date_gmt":"2014-09-29T15:44:19","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=15662"},"modified":"2019-08-26T15:08:58","modified_gmt":"2019-08-26T20:08:58","slug":"elogio-de-la-poesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2014\/09\/elogio-de-la-poesia\/","title":{"rendered":"Elogio de la poes\u00eda"},"content":{"rendered":"<div>\n<div id=\"attachment_15663\" style=\"width: 415px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/roca-foto-honoris-vidales.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-15663\" class=\"size-large wp-image-15663\" title=\"roca foto honoris vidales\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/roca-foto-honoris-vidales-640x439.jpg\" alt=\"Juan Manuel Roca, Doctor Honoris Causa, Universidad Nacional de Colombia. Tomada de: https:\/\/losimportunos.wordpress.com\/2014\/09\/28\/elogio-de-la-poesia\/\" width=\"405\" height=\"277\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/roca-foto-honoris-vidales-640x439.jpg 640w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/roca-foto-honoris-vidales-300x205.jpg 300w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/roca-foto-honoris-vidales.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 405px) 100vw, 405px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-15663\" class=\"wp-caption-text\">Juan Manuel Roca, Doctor Honoris Causa, Universidad Nacional de Colombia. Tomada de: https:\/\/losimportunos.wordpress.com\/2014\/09\/28\/elogio-de-la-poesia\/<\/p><\/div>\n<p>Texto presentado y le\u00eddo en la ceremonia de entrega del<\/p>\n<\/div>\n<div><strong>Doctorado Honoris Causa<\/strong>,<strong>\u00a0<\/strong><\/div>\n<div>por la\u00a0Universidad Nacional de Colombia.<\/div>\n<div>\n<p>Bogot\u00e1, septiembre 25, 2014<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"right\">Para\u00a0<strong>Juan Manuel Roca\u00a0<\/strong>y\u00a0<strong><a href=\"http:\/\/ntc-documentos.blogspot.com\/2014_09_28_archive.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Alfredo Molano<\/a>\u00a0*<\/strong>, \u00a0nuestros reconocimientos y admiraci\u00f3n por el Doctorado*.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Mi generaci\u00f3n ha o\u00eddo y recibido m\u00e1s nombres que una pila bautismal. Para seguir en el juego nominal, que parece el de las mu\u00f1ecas rusas que tienen adentro otras que a su vez contienen una m\u00e1s, he propuesto para ella el nombre de Poetas del inxilio, en raz\u00f3n de que sus obras aparecen y se consolidan en los a\u00f1os de mayor desplazamiento en Colombia.<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">El inxilio es una suerte de exilio interior, un despojo de n\u00facleos humanos, de familias desplazadas a las que les han usurpado sus tierras. Quienes padecen el drama del exilio interior saben que muchos de estos generadores de expulsi\u00f3n -paramilitarismo, guerrilla, violencia estatal y paraestatal-, han sido atrapados por el negocio de la guerra y por los pol\u00edticos venales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n la poes\u00eda ha sido desplazada de los medios impresos con contadas excepciones y, m\u00e1s a\u00fan, de los grandes sellos editoriales. As\u00ed que inxiliada en su propia b\u00fasqueda, esta generaci\u00f3n sabe que el desplazamiento humano es el mayor drama colombiano actual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El inxilio quiz\u00e1 tenga unos rasgos de enajenaci\u00f3n y de expolio peor que el de quienes tienen que exiliarse. Es la p\u00e9rdida del pa\u00eds dentro del pa\u00eds mismo, tener que habitar en la periferia como un \u00fanico territorio posible, sentirse ciudadano de ninguna parte, exiliado de s\u00ed mismo, pertenecer a un no-lugar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Colombia es uno de los pa\u00edses con m\u00e1s n\u00famero de desarraigados en el mundo. En 2013 se se\u00f1ala la cifra de 230 mil personas entre hombres, mujeres y ni\u00f1os obligados a abandonar sus tierras. Mi generaci\u00f3n ha asistido de manera dolorosa a ese inmenso desalojo. Y no pocas veces lo registra en sus poemas. Naturalmente, el desplazamiento que da nacimiento al inxilio colectivo no es privativo de estos tiempos y podr\u00edamos remontarnos a la violencia de los a\u00f1os cincuenta, pero nunca este drama ha sido m\u00e1s cruento que a partir de los a\u00f1os en los que esta generaci\u00f3n se ha venido expresando. No es un capricho. En aras de se\u00f1alar un per\u00edodo de nuestra historia, el nombre de Poetas del Inxilio podr\u00eda ser una forma sencilla de recordar\u00a0 nuestro drama colectivo. Quiz\u00e1 sea cierto lo que afirma el m\u00e1s citado de los poetas argentinos: \u201cla realidad no es verbal\u201d. Pero a\u00fan as\u00ed, creo que hay que nombrar a los desplazados internos una y otra vez, hasta que se acaben la guerra y el desarraigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La poes\u00eda se mueve en los terrenos de la duda, en algo que avasalla todos los g\u00e9neros art\u00edsticos hasta el punto de poder se\u00f1alar que donde no hay poes\u00eda dif\u00edcilmente hay arte, desde la pl\u00e1stica y la cinematograf\u00eda hasta la narrativa y la dramaturgia. Y es que esta an\u00f3mala forma del pensar que nunca ha debido escindirse de manera radical de la filosof\u00eda, parece que m\u00e1s que escribirse, sucede.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He sido cauto a la hora de se\u00f1alarle un papel mesi\u00e1nico a la poes\u00eda y a pedirle de manera irrestricta una utilidad inmediata. Pero como soy de la creencia de que\u00a0 es algo m\u00e1s que un g\u00e9nero literario, que es m\u00e1s bien una forma de andar por el mundo, de respirar al un\u00edsono con los dem\u00e1s, me resulta impensable que no atendamos a\u00fan sin un \u201cdeber ser\u201d program\u00e1tico a nuestra historia, que en nuestro caso est\u00e1 atravesada por una suma interminable de violencias. Por un absurdo temor a la ambig\u00fcedad, a las verdades que no pertenecen al orden de lo inmediatamente comprobable, por la falta de rigor cient\u00edfico y otros aparatos del concepto l\u00f3gico, algunos le enrostran a la poes\u00eda una falta de tratos con la realidad en otra forma de violencia cultural, de imposici\u00f3n. Creo, con Ra\u00fal Gustavo Aguirre, que \u201clo inexpresable tambi\u00e9n forma parte de la realidad del hombre\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aim\u00e9 C\u00e9saire, un poeta que se sent\u00eda torturado y humillado en cada hombre o mujer torturados o humillados, se asum\u00eda como v\u00edctima pensando que somos parte los unos de los otros y que no vivimos en un mundo abstracto, enajenados de la realidad.\u00a0 Es poco probable que haya un pensamiento de orden filos\u00f3fico que no se pregunte por lo que nos sucede en los dem\u00e1s, en sus alegr\u00edas y desvelos. Lo mismo ocurre con la m\u00e1s alta poes\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensar que hay miles de estrellas muertas en el cielo que nos siguen alumbrando conduce a pensar en los cientos de poetas muertos que a\u00fan nos siguen, de la misma manera, alumbrando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sola imaginaci\u00f3n es subversiva y casi sin premeditaci\u00f3n se vuelve una suerte de resistencia espiritual. Ahora, es bien sabido, como dec\u00eda C\u00e9sar Fern\u00e1ndez Moreno, que como no se ha podido poetizar la pol\u00edtica se ha politizado la po\u00e9tica. Y hay ejemplos de grandes poetas que se manifiestan pol\u00edticamente en sus versos sin perder de vista su alto rigor est\u00e9tico, como Ren\u00e9 Char, C\u00e9sar Vallejo, Yannis Ritsos, Carl Sandburg, Osip Maldestam, Vladimir Holan, Anna Ajm\u00e1tova, Nelly Sachs, Bertolt Brecht, Paul Celan y tantos otros que no cabr\u00edan en esta p\u00e1gina. Si hago este breve listado, es solo porque generalemente y de manera maliciosa, desde la orilla de los manieristas s\u00f3lo se recuerda a los malos poetas pol\u00edticos, que tambi\u00e9n son legi\u00f3n, y de esa forma despachan y rehuyen el asunto de una necesaria impureza l\u00edrica que tambi\u00e9n hace parte de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto al poder transformador de la palabra, el mejor ejemplo lo encontr\u00e9 en una c\u00e1rcel de Chile, donde un preso me expres\u00f3 el m\u00e1s alto elogio de la poes\u00eda que haya escuchado.\u00a0 All\u00ed, en un lugar que parece negar de entrada la libertad, me cont\u00f3 que todas las noches se escapaba de su celda y saltaba los cuatro muros cardinales mientras le\u00eda los poemas m\u00edsticos de San Juan de la Cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo mejor podr\u00eda haber sido otro poeta el que leyera,\u00a0 pero el efecto de transformaci\u00f3n del \u00e1nimo y por tanto de la realidad, podr\u00edan haber sido los mismos. El reo chileno me hizo dudar de algo que siempre he afirmado en contra de los mesianismos, aquello de que intentar cambiar la realidad con poes\u00eda es como intentar descarrilar un tren atraves\u00e1ndole una rosa en la carrilera. Una condena al fracaso. El hombre enjaulado volaba encima de los muros sin que le aplicaran la ley de fuga, gracias a la voz de un remoto poeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y vuelvo al territorio de la duda. En poes\u00eda una verdad mal dicha f\u00e1cilmente se vuelve mentira mientras que una ficci\u00f3n bien lograda puede volverse para siempre verdadera, como Hamlet, Sherezada o Moby Dick, y digna como ese personaje del coronel que no ten\u00eda quien le escribiera y que no usaba sombrero para no tener que quit\u00e1rselo ante nadie, seg\u00fan la magn\u00edfica novela de Garc\u00eda M\u00e1rquez. No le basta con las verdades f\u00e1cilmente compartibles y arrulladoras, pues al igual que la filosof\u00eda su territorio de exploraci\u00f3n natural est\u00e1 en la duda. La poes\u00eda se pregunta c\u00f3mo andar al mismo tiempo en dos orillas de la realidad, en medio de lo que Simone Weil llama \u201cuna comunidad ciega\u201d, una aturdida comunidad dividida entre la realidad y el deseo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A cada rato, cuando se habla de la utilidad de la poes\u00eda en un medio de naturaleza violenta como el nuestro, se acude una y otra vez a una pregunta del rom\u00e1ntico alem\u00e1n: \u201c\u00bfpara qu\u00e9 la poes\u00eda en tiempos de penuria?\u201d Creo que es mejor cambiar, invertir la pregunta y decir \u00bfpara qu\u00e9 la poes\u00eda en tiempos que no sean de penuria? \u00bfComo simple adorno? \u00bfComo manierismo? \u00bfComo un mero esteticismo? De ser cierto que la poes\u00eda no tiene sentido en tiempos de penuria nunca se habr\u00eda escrito, pues todos los tiempos del hombre han sido de penuria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un aparente escollo para la poes\u00eda tiene que ver con la crisis de la palabra, en particular por su constante manoseo. La palabra es la primera baja en una crisis social: para qu\u00e9 el vocablo pan si no remplaza al pan, para que la palabra libertad si tantas veces est\u00e1 en los labios de los carceleros. Sin embargo esto, antes de crearle un desaliento obliga al poeta a buscar la palabra justa en el inmenso pajar del lenguaje y a habitar de nuevo las palabras que el mal uso han ido volviendo huecas, calc\u00e1reas. Es parad\u00f3jico, hasta la libertad en el poema resulta tantas veces contradictoria por el hecho mismo de querer fijarla en palabras. Como es parad\u00f3jico que estando la poes\u00eda constru\u00edda con vocablos aspire al silencio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La poes\u00eda, y tomo ac\u00e1 su nombre de manera gen\u00e9rica para toda creaci\u00f3n art\u00edstica, como un epicentro de todas las artes, parece recordarnos que resulta tan precaria, tan irriosoria la llamada realidad\u00a0 (y \u201crealidad\u201d es una palabra que al decir de Vladimir Nabokov siempre deber\u00eda ir entre comillas) que a cada momento tenemos que inventarla. Esto hace que la poes\u00eda no sea tan lejana de la ciencia, no obstante sus b\u00fasquedas se den en diferentes estadios del pensar, en diferentes gabinetes de la imaginaci\u00f3n. (Aldo Pellegrini, dixit).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que hace m\u00e1s rica y diversa a la poes\u00eda escrita es que las verdades est\u00e9ticas que se agolpan en la interpretaci\u00f3n de la l\u00edrica nunca han podido, a pesar de credos y de manifiestos cerrados, del aluvi\u00f3n interpretativo, imponer un sentido \u00fanico a la expresi\u00f3n creadora. Que no tenga nunca el rango de f\u00f3rmula matem\u00e1tica, sino que el sentido de lo impersonal y de lo abierto la visiten, hace que la poes\u00eda resida m\u00e1s all\u00e1 del poema, a\u00fan en los linderos del lenguaje, en los bordes de la palabra que se calla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Previene Ren\u00e9 Menard sobre \u201cdos clases de poetas sin porvenir: los que protestan por el Para\u00edso Perdido y los que prometen una Edad de Oro. Los primeros lisonjean sue\u00f1os que el hombre persigue desde su madurez; los segundos seducen hasta el momento en que demuestran su esp\u00edritu de tiran\u00eda\u201d. Habla el mismo Menard de \u201clos poetas ide\u00f3logos\u201d para quienes \u201cel fanatismo o la esterilidad son su refugio\u201d. La poes\u00eda es algo m\u00e1s que un cat\u00e1logo de ideas. Los francotiradores del inmediatismo pol\u00edtico ve\u00edan mal a Rub\u00e9n Dar\u00edo porque cruzaba en medio de gallineros en Managua pero los imaginaba cisnes, ve\u00eda ind\u00edgenas chorotegas sin dientes pero cre\u00eda que eran princesas de una corte de Versalles, con lo cual tambi\u00e9n condenar\u00edan a cualquier caballero de triste figura capaz de trocar, como todo gran poeta, molinos en gigantes, mujeres de espl\u00e9ndida fealdad en arquetipos de belleza. \u201cLa verdadera poes\u00eda no consuela de nada\u201d, dec\u00eda Ren\u00e9 Menard.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque el poeta sabe que, m\u00e1s temprano que tarde, ser\u00e1 como todos los hombres victimizado por la realidad, le opone la palabra al nombrarla, tiene clara conciencia de que pastorear lo real, domesticar lo real para sumergirse en zonas de significado mitol\u00f3gico, es una funci\u00f3n devoradora. Ese \u201ccambiar la vida\u201d, la vieja divisa de Rimbaud, cada vez parece asistirlo menos. Pero es su aspiraci\u00f3n el encuentro con la esencia, la b\u00fasqueda de una \u00e9tica ligada a la belleza superior lo que lo pone en contacto con la eterna fugacidad, con lo que huye llevando en s\u00ed jirones de otras realidades m\u00e1s complejas. Realidades que, al cambio feroz de los d\u00edas y a\u00fan de los milenios, exigen particularmente unos nuevos tratos con el lenguaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La poes\u00eda se parece, en su calidad invasora, a la ara\u00f1a que sube por la escoba que la barre: pone un contrapunto a la raz\u00f3n. Y es en esa satanizaci\u00f3n de lo po\u00e9tico en aras de la realidad que pregonan los tiempos y que pregonan las sociedades hipnotizadas por el miedo a pensar, donde -de nuevo la ara\u00f1a trepa a la escoba- le queda a la poes\u00eda su antigua y renovada condici\u00f3n de resistencia. De ese centro brota el hombre negado a la clonaci\u00f3n o al autismo. Es ah\u00ed, en el reino paradojal, donde la poes\u00eda expulsada de la Rep\u00fablica de Plat\u00f3n, que en nuestro caso podr\u00eda ser la Rep\u00fablica de Plut\u00f3n, tiene un reino de individuos insumisos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser poeta en un pa\u00eds salvaje es elegir una larga cuarentena, guardar como un talism\u00e1n la palabra m\u00e1s breve y, por momentos, la m\u00e1s bella. Esa que en Colombia parece olvidada, la rotunda voz que casi nadie dice, que casi nadie oye, las dos letras que conforman la palabra no.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nunca antes la poes\u00eda y el poeta -y no hablo desde la ideolog\u00eda- tiene mayores est\u00edmulos para diferenciarse del pa\u00eds que no desea suyo. No es un deber ser, no es algo program\u00e1tico, pero qu\u00e9 necesario es enfatizar la distancia frente al crimen, no tanto por sentirnos m\u00e1s buenos como por sentirnos lejos de los pases hipn\u00f3ticos de la muerte espiritual y del gregarismo tribal frente a la nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Libertad y poes\u00eda son dos palabras siamesas: la una conduce a la otra y dif\u00edcilmente se pueden separar para que tengan vidas escindidas. A no ser que al enunciarse se trate de una falsa libertad, como la que est\u00e1 casi siempre en labios de carceleros y liberticidas, de una parte, y de la impostaci\u00f3n po\u00e9tica, de otra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esas dos palabras, esos dos conceptos por los cuales han corrido verdaderos mares de tinta, me parece que han sido muy bien definidos por una dupla de escritores de talantes afines y de percepciones cercanas al anarquismo. Albert Camus, que dec\u00eda que la libertad es el derecho a no mentir, y Henri David Thoreau, quien afirmaba que la poes\u00eda es la salud del lenguaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo contrario, la servidumbre intelectual del poeta y la docilidad del ciudadano, no es otra cosa que la pr\u00e1ctica de una voraz autofagia, una forma de devorarse a s\u00ed mismo. Es la muerte del que disiente, el destierro del outsider, el exilio del fuera de lugar o del perpetuo insatisfecho. En realidad, m\u00e1s que en un exilio, el outsider vive ahora su\u00a0 periferia, el convertirse en extranjero en su propia tierra, muchas veces hasta el extremo de verse arrinconado en los l\u00edmites del lenguaje. Todo por saber que la poes\u00eda puede llegar a convertirse en un territorio aut\u00f3nomo, algo as\u00ed como la banda sonora de la desobediencia. Por supuesto que ejercer ese derecho a no mentir es castigado de una y mil maneras por bedeles y comisarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea orwelliana de que \u201csi la libertad significa algo es el derecho a decir a los dem\u00e1s lo que no quieren oir\u201d, en sociedades ensimismadas por el\u00a0 unanimismo conduce hasta al extremo de poner en riesgo la vida del ejercitante. Del que se atreve a decir, a pesar de todo, lo indecible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando John Donne afirma que nadie puede dormir en la carreta que lo conduce de la c\u00e1rcel al pat\u00edbulo, podr\u00eda estar hablando tambi\u00e9n del poeta. El poeta es el que canta en medio de las encrucijadas, el insomne frente al destino colectivo que no obstante hace del sue\u00f1o su irremplazable alimento. A lo largo de mi vida de escribano no he intentado otra cosa que ejercer la libertad y con ella la independencia. Libertad de culto, de ideolog\u00eda, de fortuna, de banderas y esteticismos. La libertad de ejercer la imaginaci\u00f3n sin pagar aduanas, sin el soberano permiso de nadie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Soy de la idea de que mientras persista la imaginaci\u00f3n, la capacidad de fabular m\u00e1s all\u00e1 de la espesa nata de la uniformidad y el gregarismo, mientras la poes\u00eda sea arena y no aceite en las maquinarias ideol\u00f3gicas y cerradas de un mundo sin matices, el hast\u00edo, el miedo y la miseria, ese tr\u00edpode en el que se monta la visi\u00f3n del mundo actual, no extender\u00e1 del todo su aire espeso, el agujero negro de la satisfacci\u00f3n y el aturdimiento colectivo que tanto exaltan los tartufos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo en los poetas de la intemperie, en los que no sufren la claustrofobia de su mundo intimista, en los que tienen al mismo tiempo que muchas reflexiones y lecturas, un tramado de calles, de ret\u00edculas y trazados por los que transitan los hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que la poes\u00eda es una religi\u00f3n sin feligreses se nos repite a cada tanto en los medios y en los bufetes, invocando la inutilidad y llamando al desaliento, y tras manifestarlo corren a reunirse y a hablar en el esperanto de la tonter\u00eda y los lugares comunes, en una religi\u00f3n cuyo \u00fanico dios tir\u00e1nico es el embotamiento de los sentidos, la p\u00e9rdida irreparable del sentido de la individualidad creativa y la aventura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quisiera repetir con Ren\u00e9 Char que \u201cen todas nuestras comidas en com\u00fan invitamos a la libertad a sentarse\u201d. Y agregar en consenso con el poeta\u00a0 que \u201cel lugar permanece vac\u00edo pero el cubierto est\u00e1 puesto\u201d. A esto conduce la mejor poes\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomado de:<a href=\"http:\/\/ntcpoesia.blogspot.com\/2014_09_26_archive.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u00a0http:\/\/ntcpoesia.blogspot.com\/2014_09_26_archive.html<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto presentado y le\u00eddo en la ceremonia de entrega del Doctorado Honoris Causa,\u00a0 por la\u00a0Universidad Nacional de Colombia. Bogot\u00e1, septiembre 25, 2014 Para\u00a0Juan Manuel Roca\u00a0y\u00a0Alfredo Molano\u00a0*, \u00a0nuestros reconocimientos y admiraci\u00f3n por el Doctorado*. Mi generaci\u00f3n ha o\u00eddo y recibido m\u00e1s nombres que una pila bautismal. 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