{"id":16052,"date":"2014-10-29T11:31:08","date_gmt":"2014-10-29T16:31:08","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=16052"},"modified":"2019-08-26T15:08:54","modified_gmt":"2019-08-26T20:08:54","slug":"las-mujeres-en-el-posconflicto-y-los-peligros-de-la-re-victimizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2014\/10\/las-mujeres-en-el-posconflicto-y-los-peligros-de-la-re-victimizacion\/","title":{"rendered":"Las mujeres en el posconflicto y los peligros de la re-victimizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_16055\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Andree_viana_mujeres_paz_madre_hija.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-16055\" class=\"wp-image-16055 size-medium\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Andree_viana_mujeres_paz_madre_hija-300x72.jpg\" alt=\"Foto: Razonpublica.com\" width=\"300\" height=\"72\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Andree_viana_mujeres_paz_madre_hija-300x72.jpg 300w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Andree_viana_mujeres_paz_madre_hija-640x155.jpg 640w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Andree_viana_mujeres_paz_madre_hija.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-16055\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Razonpublica.com<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0Las mujeres han sido v\u00edctimas del conflicto pero tambi\u00e9n agentes de la reconstrucci\u00f3n. Ahora que se habla de transici\u00f3n hacia la paz hay que evitar los peligros de re-victimizarlas o de verlas de manera unidimensional.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Andr\u00e9e Viana*<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Por la no repetici\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para alcanzar con \u00e9xito la transici\u00f3n hacia la paz, la ciudadan\u00eda activa y la democracia\u00a0 incluyente, resulta indispensable asegurar el derecho a la no repetici\u00f3n del horror, y a que las v\u00edctimas no sean re-victimizadas ni discursiva ni materialmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las realidades invisibles y las historias manipuladas son barreras infranqueables atravesadas en el camino de esas transiciones, porque impiden plantear las preguntas correctas y dise\u00f1ar pol\u00edticas adecuadas para resolverlas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La variable de g\u00e9nero es un buen medidor de la dificultad de las transiciones logradas, sobre la base de las realidades y no de las suposiciones.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mujer-del-conflicto, no puede convertirse en un personaje \u00fanico y homog\u00e9neo.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este \u00e1mbito conceptual hace mucho da\u00f1o la tradici\u00f3n feminista que atrapa a la mujer-del-conflicto dentro de modelos heredados con est\u00e1ndares invariables de la identidad femenina y a partir de reivindicaciones espec\u00edficas ancladas en sociedades y tiempos remotos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, la mujer-del-conflicto, que ser\u00e1 la ciudadana de la transici\u00f3n, la agente de la democracia, no puede convertirse en un personaje \u00fanico y homog\u00e9neo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No puede suponerse que cada mujer, de cualquier \u00e9poca y en cualquier situaci\u00f3n nos habla de la condici\u00f3n humana en id\u00e9nticos t\u00e9rminos, ni que cada mujer puede apartarse de sus condiciones y ser puesta sobre un fondo uniforme para proyectar una sombra igual a s\u00ed misma y a las dem\u00e1s o para ser un modelo femenino \u00fanico y preestablecido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que pensar (en clave de transici\u00f3n) la garant\u00eda de la no repetici\u00f3n y de no revictimizaci\u00f3n como construcciones jur\u00eddicas que deben pasar por el reconocimiento de la pluralidad de identidades que se intersectan en cada mujer, y con las que se tejen sus fortalezas y vulnerabilidades particulares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las garant\u00edas de la no repetici\u00f3n y del derecho a no ser revictimizada, entonces, deben ser fruto de un paso paulatino desde la escala individual y detallada de las realidades de cada una, hacia una escala mayor, en la que las categor\u00edas incluyan a todas las posibles mujeres y les permitan ser beneficiarias de las soluciones de las pol\u00edticas p\u00fablicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, algunos ejemplos alertan sobre la ausencia de ese paso paulatino desde el detalle de la realidad hacia la generalidad de las pol\u00edticas p\u00fablicas. En ellos se revela que las autoridades dise\u00f1an respuestas a una escala que presupone lejanas y desconocidas figuras que, sobre modelos te\u00f3ricos, reemplazan a las reales.<\/p>\n<table class=\"table1\" align=\"right\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img decoding=\"async\" class=\"alignright\" src=\"http:\/\/www.razonpublica.com\/images\/2014\/articulos\/Andree_Viana_Mujeres_posconflicto.JPG\" alt=\"Mujeres en el posconflicto\" \/><br \/>\nMujeres en el posconflicto<br \/>\nFoto:\u00a0Andr\u00e9e Viana<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">El caso de Maritza<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre el 24 y 27 de febrero de 1997 la Brigada XVII, al mando del entonces general Rito Alejo del R\u00edo, realiz\u00f3 de forma paralela y coordinada con el Bloque Elmer C\u00e1rdenas de las AUC, una operaci\u00f3n contrainsurgente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esas operaciones, que se extendieron por m\u00e1s de una semana, produjeron el desplazamiento de m\u00e1s de dos mil personas hacia Turbo, Panam\u00e1, Cupica y Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hecho m\u00e1s atroz de todos los que sucedieron en esos d\u00edas fue la decapitaci\u00f3n de Marino L\u00f3pez, con cuya cabeza jugaron f\u00fatbol, como ha sido establecido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El destino de Marino fue el m\u00e1s cruel y sanguinario, y por eso fue el que sirvi\u00f3 para generar el horror que motiv\u00f3 un desplazamiento masivo en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no fue el \u00fanico. A lo largo del proceso de refundaci\u00f3n colectiva que han emprendido estas comunidades desplazadas, otros dramas han hecho evidentes graves revictimizaciones en clave de g\u00e9nero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ejemplo, Maritza (su nombre real ha sido cambiado para protegerla) es una madre soltera, l\u00edder de una de las comunidades desplazadas por el terror de la Operaci\u00f3n G\u00e9nesis, que tuvieron que vivir cuatro a\u00f1os en el coliseo de Turbo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La crueldad de su situaci\u00f3n despu\u00e9s del desplazamiento, la incertidumbre y la profunda pobreza a la que quedaron sometidas las mujeres desplazadas, se sumaron al temor de Maritza por la vida y el bienestar de su hijo. Sin otra opci\u00f3n razonable, Maritza dej\u00f3 a su hijo al cuidado del padre mientras todo volv\u00eda a la normalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese hijo fue reclutado m\u00e1s tarde por el Ej\u00e9rcito nacional para prestar el servicio militar y tuvo que ir a la guerra, en donde perdi\u00f3 la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Maritza no le avisaron de su muerte sino hasta muchos meses despu\u00e9s. M\u00e1s tarde, el Ministerio de Defensa emiti\u00f3 la resoluci\u00f3n concediendo la indemnizaci\u00f3n por el deceso del soldado, y en ella solo se repar\u00f3 el da\u00f1o moral padecido por el padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella recibi\u00f3 la noticia como el \u00faltimo coletazo del desplazamiento que primero le quit\u00f3 a su hijo y luego hizo que la ignoraran en el duelo por su muerte.<\/p>\n<table class=\"table1\" align=\"right\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img decoding=\"async\" class=\"alignright\" src=\"http:\/\/razonpublica.com\/images\/2014\/articulos\/Andree_viana_mujeres_paz_desplazadas_cali.jpg\" alt=\"Mujer y su nieta desplazadas por la violencia, viven ahora a las afueras de la ciudad de Cali.\" \/><br \/>\nMujer y su nieta desplazadas por la violencia, viven<br \/>\nahora a las afueras de la ciudad de Cali.<br \/>\nFoto:\u00a0Chiara<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Ser v\u00edctima dos veces<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta decisi\u00f3n se dict\u00f3 a espaldas de Maritza, violando su derecho al debido proceso, y presumiendo que su ausencia f\u00edsica en la vida de los \u00faltimos a\u00f1os del chico se deb\u00eda a caprichos personales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta medida, adem\u00e1s, se aparta de los est\u00e1ndares m\u00ednimos sobre la titularidad del derecho a la reparaci\u00f3n por da\u00f1os morales en casos de p\u00e9rdida de un hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero lo m\u00e1s preocupante es que esa decisi\u00f3n constituye una revictimizaci\u00f3n directa de Maritza. El Ministerio de Defensa, conocedor y corresponsable del desplazamiento, termina convirtiendo ese mismo hecho en un bumer\u00e1n que la golpea dos veces:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(i)\u00a0En la resoluci\u00f3n desparece por completo el hecho de ella fue sometida a condiciones inhumanas como mujer v\u00edctima de desplazamiento, y<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(ii)\u00a0Por esa v\u00eda, se impide que la entrega de su hijo al padre sea considerada una consecuencia del mismo desplazamiento; por eso el dolor por su muerte es a\u00fan mayor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, el poder simb\u00f3lico de esa resoluci\u00f3n es devastador de cara a la transici\u00f3n y a las necesarias garant\u00edas de la no repetici\u00f3n y la no revictimizaci\u00f3n: uno de los desplazamientos masivos m\u00e1s graves de la historia de Colombia (del que ha sido declarado responsable internacionalmente el propio Estado) vuelve a desconocerse como la causa de la desarticulaci\u00f3n de un familia, encabezada por Maritza, madre que ha sido borrada del universo jur\u00eddico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan su propio testimonio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abYo he sido v\u00edctima dos veces del mismo desplazamiento: la primera cuando nos quitaron todo, nos aterrorizaron, y nos sacaron de nuestras tierras; y la segunda, cuando esa misma guerra me quit\u00f3 la vida de mi hijo y me borr\u00f3 jur\u00eddicamente como madre suya, porque tuve que dejarlo con su padre. No ten\u00eda otra: mi situaci\u00f3n de desplazada, hacinada en un coliseo con otras 600 personas y en la m\u00e1s absoluta pobreza, me imped\u00eda darle una vida digna y segura\u00bb.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Las mujeres en la transici\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El conjunto de transiciones (sociales, econ\u00f3micas, ciudadanas, democr\u00e1ticas, jur\u00eddicas, etc.) que se est\u00e1n gestando desde ahora, todav\u00eda en medio de la guerra, deber\u00edan converger en una finalidad com\u00fan: la recuperaci\u00f3n del Estado social de derecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa forma de Estado se pens\u00f3 como un modo de fortalecer los fundamentos solidarios de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero para que esa apuesta triunfe, siempre ha sido necesario, de una parte, contar con la confianza colectiva en su funcionamiento: una especie de convicci\u00f3n social de que es posible imponer el orden de la igualdad y desplazar el orden del ego\u00edsmo que produce desconfianzas, sospechas y exclusiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y que, de otra parte, esa convicci\u00f3n se traduzca en una ciudadan\u00eda activa que asuma la reivindicaci\u00f3n y el terco ejercicio de los derechos fundamentales que le sirven de pilar al Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se ha visto en los procesos organizativos m\u00e1s resistentes, pac\u00edficos y exitosos del pa\u00eds, las mujeres han sido actores fundamentales en esa tarea. Maritza y muchas mujeres m\u00e1s de estas comunidades desplazadas han vencido los yugos del miedo y se han reclamado libres.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se ha visto en los procesos organizativos m\u00e1s resistentes, pac\u00edficos y<em>exitosos<\/em> del pa\u00eds, las mujeres han sido actores fundamentales en esa tarea.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Han empezado a caminar por las sendas del posconflicto como guardianas de la democracia, de la diferencia y de la urgencia de una distribuci\u00f3n igualitaria del poder pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ellas, con todas las identidades que traslapan su nombre, son las agentes de la misi\u00f3n de la recuperaci\u00f3n democr\u00e1tica. Y su \u00e9xito o fracaso depender\u00e1n en gran parte de la eficacia de las garant\u00edas de no repetici\u00f3n y no revictimizaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esas garant\u00edas, como lo demuestra el caso de Maritza, tienen dos enemigos que hay que atajar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primero es la homogeneizaci\u00f3n de los par\u00e1metros de mujer, importados desde teor\u00edas feministas tradicionalistas y r\u00edgidas que terminan negando los verdaderos y m\u00e1s poderosos instrumentos de resistencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece dif\u00edcil, por ejemplo, que desde perspectivas de estudio basadas en modelos de la mujer estadounidense blanca de clase media, cuyo prototipo se construy\u00f3 en las d\u00e9cadas de los setenta y ochenta, se reconozca la dimensi\u00f3n que otorgan las mujeres del Bajo Atrato al parto como instrumento transgeneracional de resistencia, al cuidado comunitario de la vida, a la sensualidad como forma de reproducci\u00f3n cultural, o a la celebraci\u00f3n como forma de protecci\u00f3n colectiva y pac\u00edfica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posiblemente, y con riesgo de caricaturizarlas, desde las posiciones feministas tradicionales estas pr\u00e1cticas ser\u00e1n entendidas como sometimientos patriarcales. Esto no solo impide comprender los procesos y conquistas sociales de las v\u00edctimas-ciudadanas, sino que de paso oculta las verdaderas estructuras machistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo enemigo es el cansancio, des\u00e1nimo y desconfianza de estas ciudadanas agentes de la reconstrucci\u00f3n democr\u00e1tica, a quienes no puede exig\u00edrseles integridad y fortaleza sempiterna tras los repetidos atropellos de los violentos y las miserias de un derecho homog\u00e9neo, que sigue operando como el gran guardi\u00e1n del statu quo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>* Candidata a Doctora en Derecho Constitucional. Master en Protecci\u00f3n de Derechos. L\u00ednea de investigaci\u00f3n: Gesti\u00f3n democr\u00e1tica del territorio.<\/strong><\/p>\n<p>Tomado de:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.razonpublica.com\/index.php\/conflicto-drogas-y-paz-temas-30\/8004-las-mujeres-en-el-posconflicto-y-los-peligros-de-la-re-victimizaci%C3%B3n.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.razonpublica.com\/index.php\/conflicto-drogas-y-paz-temas-30\/8004-las-mujeres-en-el-posconflicto-y-los-peligros-de-la-re-victimizaci%C3%B3n.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Las mujeres han sido v\u00edctimas del conflicto pero tambi\u00e9n agentes de la reconstrucci\u00f3n. Ahora que se habla de transici\u00f3n hacia la paz hay que evitar los peligros de re-victimizarlas o de verlas de manera unidimensional. Andr\u00e9e Viana* Por la no repetici\u00f3n Para alcanzar con \u00e9xito la transici\u00f3n hacia la paz, la ciudadan\u00eda activa y la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":16055,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[462],"tags":[],"class_list":["post-16052","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacado"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16052","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16052"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16052\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16055"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16052"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16052"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16052"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}