{"id":16389,"date":"2015-01-06T12:19:57","date_gmt":"2015-01-06T17:19:57","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=16389"},"modified":"2019-08-26T15:08:49","modified_gmt":"2019-08-26T20:08:49","slug":"1239-a-m-padres-de-familia-mandan-un-mensaje-a-su-hijo-secuestrado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2015\/01\/1239-a-m-padres-de-familia-mandan-un-mensaje-a-su-hijo-secuestrado\/","title":{"rendered":"12:39 A.M., PADRES DE FAMILIA MANDAN UN MENSAJE A SU HIJO SECUESTRADO"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_16390\" style=\"width: 630px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/36587_162731_1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-16390\" class=\"size-large wp-image-16390\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/36587_162731_1-640x336.jpg\" alt=\"Foto: Soho \" width=\"620\" height=\"326\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/36587_162731_1-640x336.jpg 640w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/36587_162731_1-300x158.jpg 300w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/36587_162731_1.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-16390\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Soho<\/p><\/div>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">Son las 12:39 de la noche y do\u00f1a Amalia tiene la bocina del tel\u00e9fono en la mano. Lee un mensaje para Enrique, su hijo, un hombre al que secuestraron las Farc desde hace 16 a\u00f1os: \u201cBueno, mi Kike, Kike del alma: el d\u00eda de la felicidad lo tendremos cuando hagas tu aparici\u00f3n. Hijito de mi coraz\u00f3n, pon calidez en cada uno de tus pensamientos, que nada podr\u00e1s temer\u2026\u201d, le dice, y acto seguido informa que de salud est\u00e1 mejor, enumera los amigos que le mandan saludos, le cuenta que su nieta \u2014Andrea, la sobrina de Kike, Kike, a quien \u00e9l no conoce\u2014 est\u00e1 pintando muy lindo, y le avisa que pasar\u00e1 su pap\u00e1. Y le da la bocina a don Ismael, que lo saluda brevemente y da su informe de la semana: \u201cHola, Kike, Kike: de los importantes acontecimientos semanales, destaco, en primer lugar, la ca\u00edda de los precios del petr\u00f3leo y lo sucedido con el general Alzate\u2026\u201d, y contin\u00faa con una peque\u00f1a cr\u00f3nica para actualizar a su hijo y a sus compa\u00f1eros de secuestro en un ejercicio de periodismo sint\u00e9tico y brillante que agradecen quienes est\u00e1n en la selva, y que \u00e9l viene entregando cada semana desde hace d\u00e9cada y media.<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">Porque ese es el tiempo que llevan sometidos a la rutina de enviar mensajes a su hijo a trav\u00e9s del programa Las voces del secuestro, de Caracol: el encomiable espacio ideado por el periodista Herbin Hoyos en 1994 despu\u00e9s de haber sido v\u00edctima \u00e9l mismo de un secuestro del que pudo fugarse; un programa radial a trav\u00e9s del cual los familiares env\u00edan mensajes a los secuestrados con la esperanza de que los oigan en la selva.<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">Los pap\u00e1s de Enrique, do\u00f1a Amalia y don Ismael, y su hermano Fernando se enteraron de que el programa exist\u00eda gracias a una compa\u00f1era de secuestro de su hijo que, una vez liberada, les avis\u00f3 que Kike lo o\u00eda. Eso fue unos pocos meses despu\u00e9s de la fecha en que se lo llevaron.<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">Desde entonces, es decir, desde hace 15 a\u00f1os, cada s\u00e1bado esperan la llamada de los productores y alistan un mensaje que prefieren leer para no repetir ideas ni quitar tiempo a las cerca de 28 familias de otros secuestrados que alcanzan a hacer lo propio en cada emisi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">Al principio deb\u00edan hacer fila en la calle, frente a las instalaciones de Caracol. Despu\u00e9s lo grababan desde la plaza de Bol\u00edvar, y hac\u00edan cola con unas 200 personas m\u00e1s. Ahora, alguno de los 20 voluntarios universitarios que se turnan labores period\u00edsticas y de producci\u00f3n sin cobrar un solo peso los llaman a sus casas y los sacan al aire.<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">Esta noche, el programa dar\u00e1 prioridad a una familia de Guatemala, cuya hija fue secuestrada esta semana: ellos hablar\u00e1n en el primer turno, una dolorosa amabilidad para que estrenen su nueva condici\u00f3n sin exponerse a la ansiedad de pasar en un turno tard\u00edo. En adelante, qui\u00e9n sabe por cu\u00e1nto tiempo, tendr\u00e1n que someterse al vaiv\u00e9n de la incertidumbre, a esta muerte peor que la muerte que los va matando sin que se puedan morir del todo.<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">Cuando las cerca de 30 de familias emitan sus palabras, seguir\u00e1 un especial de 25 minutos dedicado a un secuestrado en particular, a quien pondr\u00e1n su canci\u00f3n favorita y procurar\u00e1n sorprender de alguna manera \u2014con un saludo de la estrella de su club de f\u00fatbol, por ejemplo\u2014 y tras ello, continuar\u00e1 un programa llamado \u00c1ngeles de libertad, en el cual solo hablan ni\u00f1os, voces de ni\u00f1os que dan \u00e1nimo a sus parientes secuestrados: el est\u00edmulo mayor que se puede escuchar en la desolaci\u00f3n del cautiverio.<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">Por lo pronto son las 12:39, y do\u00f1a Amalia tiene la bocina en la mano. Agradece a los oficiales de la Fuerza A\u00e9rea y del Ej\u00e9rcito que siempre hacen presencia en la cabina de la emisora. Toma la hoja amarilla en que redact\u00f3 su mensaje. Se infla de \u00e1nimo. Tiene fe en que su hijo los oye. Y por un instante guarda la incertidumbre que la corroe d\u00eda por d\u00eda, minuto por minuto, por culpa de la cual tiene adheridas a la cabeza preguntas obsesivas, de las cuales no se puede desprender: \u00bfestar\u00e1 vivo?; \u00bfestar\u00e1 sufriendo?; \u00bflo mataron? Y saca de s\u00ed misma su mejor versi\u00f3n, la m\u00e1s optimista, para que Kike, Kike reciba su voz como si fuera una antorcha: son las 12:39, y do\u00f1a Amalia lee frases a su Kike, Kike del alma, que es la forma con que encabeza cada llamada, el sello que ha permitido que su hijo se distinga de los dem\u00e1s en ese oc\u00e9ano de horror en que se hunden los secuestrados: el doblemente Kike que lleva secuestrado un tercio de su vida.<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">El tormento de do\u00f1a Amalia y don Ismael, esta pareja de amables y modestos abuelos, ya es una rutina: desde hace 16 a\u00f1os padecen el infierno de imaginar c\u00f3mo puede estar su hijo, amarrado en qu\u00e9 parte, padeciendo cu\u00e1les dolores: c\u00f3mo puede estar Enrique M\u00e1rquez D\u00edaz, a quien las Farc secuestraron el 11 de febrero de 1999 pasadas las 6:30 de la ma\u00f1ana en el parqueadero de su oficina: el lugar del que se lo llevaron en su propio carro.<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda de su secuestro llam\u00f3 dos veces a su casa: en la primera, procur\u00f3 hablar en clave; en la segunda, dijo que lo ten\u00eda el frente 51 de las Farc y que se lo hab\u00edan llevado por error, porque en realidad iban por el gerente de la empresa en que trabajaba, Conalcr\u00e9dito. Desde entonces, han sabido de \u00e9l por los compa\u00f1eros de cautiverio que han sido liberados.<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">Enrique M\u00e1rquez D\u00edaz ten\u00eda 30 a\u00f1os cuando fue secuestrado. Hoy tiene 46. Los d\u00edas de sus pap\u00e1s y de su hermano gravitan en torno a su ausencia. Viven con un vac\u00edo de fondo que siempre los acompa\u00f1a; que agrava los malos momentos y ensombrece los felices, como el nacimiento de Andrea, la nieta de la casa, que aprendi\u00f3 a crecer con la idea de que tiene a un t\u00edo secuestrado en la selva: Enrique no la ha visto jam\u00e1s, pero ha seguido su vida en las narraciones telef\u00f3nicas que recibe desde hace nueve a\u00f1os: los nueve a\u00f1os irrecuperables para verla crecer de nuevo.<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">Desde que se llevaron a Kike, Kike, sus familiares han removido instituciones, gestionado apoyos, acudido a cuanta instancia pueda ayudar a que liberen a su hijo, padecido angustias y soportado falsos mensajes a trav\u00e9s de los cuales pretenden sacarles dinero. No han parado. El secuestro ha sido un lento calvario, una suerte de tortura incesante cargada a la vez de una esperanza obligatoria, casi dolorosa, gracias a la cual se levantan cada d\u00eda.<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">En un comienzo, las noticias sobre el destino de Enrique fueron constantes. Gracias a las gestiones de Jaime Garz\u00f3n, quien estuvo empe\u00f1ado en conseguir su libertad, se enteraron de que por \u00f3rdenes de alias Roma\u00f1a a Kike, Kike lo hab\u00edan trasladado al Cagu\u00e1n, y por un momento tuvieron la ilusi\u00f3n de que el humorista conseguir\u00eda que lo soltaran para el d\u00eda de su cumplea\u00f1os, el 14 de agosto.<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">Por eso, aquel 13 de agosto de 1999 en que asesinaron a Garz\u00f3n, a do\u00f1a Amalia, a don Ismael y a Fernando se les desplom\u00f3 el mundo en la cabeza, y desde entonces golpean las puertas de cuanta instituci\u00f3n pueda serles \u00fatil, y caen exhaustos cada s\u00e1bado ante esta bocina en que lanzan mensajes de optimismo a su hijo: \u00bfde d\u00f3nde sacan la valent\u00eda para estar abatidos por la tristeza y a la vez dar palabras de aliento? \u00bfQu\u00e9 fuerza sobrehumana se necesita tener para estar ro\u00eddo por la angustia y la derrota, y a la vez impulsar con optimismo a su hijo?<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">Pero cada s\u00e1bado es igual, como este de ahora en que son las 12:42 y do\u00f1a Amalia se despide y pasa el auricular a su marido, un jubilado correcto a la manera antigua, en quien brilla una decencia de verdad, que se nota en las maneras y que recuerda a los personajes de su generaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">Como en todas estas historias, las noticias sobre Enrique se fueron espaciando en meses, y despu\u00e9s en a\u00f1os, e imperceptiblemente su secuestro dej\u00f3 de ser un esc\u00e1ndalo local y se convirti\u00f3 en este h\u00e1bito con el que la familia lidia en silencio, derruida por dentro y con la necesidad de salir a flote por fuera. La terrible e impactante novedad que conmovi\u00f3 su peque\u00f1o mundo fue quedando abajo, olvidada en la capa de los a\u00f1os, y el alboroto inicial dio paso a esta lucha callada, a este sometimiento infame que padecen sin rendirse.<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">Don Ismael ha sacado casta de l\u00edder y se ha encargado de congregar a sus vecinos de pesadilla; de pelear en favor de los secuestrados civiles y organizar plantones cuando ha sido necesario. Tambi\u00e9n de hacerles recordar a quienes quieran o\u00edrlo que cuando unos guerrilleros del frente 51 de las Farc se llevaron a su hijo, a Enrique M\u00e1rquez D\u00edaz, en realidad no se estaban llevando un nombre sino una vida. Un muchacho de 30 a\u00f1os que segu\u00eda los pasos de su pap\u00e1 y se dedicaba al sector solidario. Un exalumno del Claustro Moderno que se pag\u00f3 \u00e9l mismo el primer semestre de Derecho de la Universidad Externado, y que fue becado en el resto de la carrera. Un estudiante que ten\u00eda la costumbre de pasar a m\u00e1quina las notas de clase, lo cual lo cotizaba en el momento de definir grupos de trabajo. Un hombre que coleccionaba discos de jazz y rompecabezas de osos, que viv\u00eda pendiente de los resultados del Deportivo Cali y que sab\u00eda cocinar pastas como nadie. Y, sobre todo, un tipo con futuro, con la vida reluciente por delante.<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">Do\u00f1a Amalia y don Ismael son un matrimonio sencillo y corriente. Tienen un peque\u00f1o apartamento con peque\u00f1os adornos puestos sobre peque\u00f1as carpetas. \u00bfEn qu\u00e9 consiste la revoluci\u00f3n de quitarles un hijo a estos ciudadanos correctos e inofensivos? \u00bfCu\u00e1l es la reivindicaci\u00f3n social que la guerrilla pretende ofrecer al pa\u00eds secuestrando a Kike, Kike?<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">A las 12:43, don Ismael est\u00e1 a punto de terminar su mensaje. La espesa tristeza del ambiente, el alto volumen del radio, el lamido amarillo de los bombillos por las paredes invaden el apartamento.<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">Hace casi 16 a\u00f1os, las Farc les pusieron a \u00e9l y a su esposa y a su hijo esta cruz de plomo que ellos sobrellevan con un decoro conmovedor. Si con actos como el secuestro la guerrilla nos envilece como especie y nos convierte en la \u00fanica capaz de inventar la c\u00e1mara de gas o las pescas milagrosas, esta pareja la reivindica: son 16 a\u00f1os dejando mensajes cargados de fuerza con la esperanza de que caigan en los o\u00eddos de su hijo; 16 a\u00f1os de levantar con entusiasmo a Kike, Kike, aunque no sepan de su suerte; 16 a\u00f1os de no permitir que los secuestradores arrebaten tambi\u00e9n ese \u00faltimo rescoldo de esperanza que gracias a ellos a\u00fan est\u00e1 a salvo y que ya nos pertenece a todos.<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">Desde hace seis a\u00f1os no tienen noticia de Enrique, pero cumplen la cita sin falta, con una persistencia invencible. Son un tr\u00edo de valientes. Y esa forma de resistir sin grandilocuencias, de ser h\u00e9roes de una epopeya que a casi nadie parece importar, de alguna manera tambi\u00e9n los salva de la condena que arbitrariamente les impusieron. Claro que tiene sentido grabar una y otra vez nuevos mensajes, lanzarlos a la selva cada s\u00e1bado, llenar de amor el vac\u00edo de no obtener respuestas. Su persistencia es una victoria. Y la forma de no dejarse vencer, su silenciosa \u00e9pica de personas ordinarias capaces de sobrellevar un dolor extraordinario, nos devuelve a todos la misma dignidad que las Farc pretendieron arrebatarnos.<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">Son las 12:44. Y don Ismael cuelga la bocina.<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">Por Daniel Samper \u00a0Ospina<\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">Tomado de:<a href=\"http:\/\/www.soho.com.co\/zona-cronica\/articulo\/mensaje-un-secuestrado-por-las-farc-por-daniel-samper-ospina\/36496\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u00a0http:\/\/www.soho.com.co\/zona-cronica\/articulo\/mensaje-un-secuestrado-por-las-farc-por-daniel-samper-ospina\/36496<\/a><\/p>\n<p class=\"medium-size-text\" style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Son las 12:39 de la noche y do\u00f1a Amalia tiene la bocina del tel\u00e9fono en la mano. Lee un mensaje para Enrique, su hijo, un hombre al que secuestraron las Farc desde hace 16 a\u00f1os: \u201cBueno, mi Kike, Kike del alma: el d\u00eda de la felicidad lo tendremos cuando hagas tu aparici\u00f3n. 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