{"id":16455,"date":"2015-01-27T13:14:14","date_gmt":"2015-01-27T18:14:14","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=16455"},"modified":"2019-08-26T15:08:48","modified_gmt":"2019-08-26T20:08:48","slug":"historia-de-un-exodo-mampujan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2015\/01\/historia-de-un-exodo-mampujan\/","title":{"rendered":"Historia de un \u00e9xodo: Mampuj\u00e1n"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_16456\" style=\"width: 630px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/bitacora-de-un-exodo-llamado-mampujan-body-image-1421871243.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-16456\" class=\"wp-image-16456 size-large\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/bitacora-de-un-exodo-llamado-mampujan-body-image-1421871243-640x359.jpg\" alt=\"Ni\u00f1os de Las Brisas muestran fotos de sus familiares asesinados por los paramilitares. Foto por Jos\u00e9 Luis Rodr\u00edguez.\" width=\"620\" height=\"348\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/bitacora-de-un-exodo-llamado-mampujan-body-image-1421871243-640x359.jpg 640w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/bitacora-de-un-exodo-llamado-mampujan-body-image-1421871243-300x168.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-16456\" class=\"wp-caption-text\">Ni\u00f1os de Las Brisas muestran fotos de sus familiares asesinados por los paramilitares. Foto por Jos\u00e9 Luis Rodr\u00edguez.<\/p><\/div>\n<div class=\"contributor-info\">\n<p class=\"contributor-full-name\">por <a href=\"http:\/\/www.vice.com\/es_co\/author\/david-gonzalez\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">David Gonz\u00e1lez<\/a><\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo contar una historia tantas veces contada? \u00bfC\u00f3mo decirle al lector que mientras lee estos p\u00e1rrafos pasan segundos en los que las familias de Mampuj\u00e1n siguen sin volver a su tierra? \u00bfC\u00f3mo explicarle que mientras los viejos esperan ser enterrados en los jardines de su rancho, los m\u00e1s j\u00f3venes, los que oyen su champeta a todo volumen sobre las puertas de sus casas nuevas de bareque y zinc, ya no quieren regresar, no quieren saber nada de la vida campesina? \u00bfC\u00f3mo contar el \u00e9xodo que 245 familias han soportado durante 14 a\u00f1os?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1s lo mejor sea empezar por contar lo que fue, as\u00ed se corra el riesgo de alargar el relato.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>D\u00eda 0: el viejo Mampuj\u00e1n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Iluminada ya no cuenta los a\u00f1os. Es una anciana feliz que canta cumbias en medio de la entrevista, sonr\u00ede, mama gallo, coquetea y vuelve a sonre\u00edr. Sus ojos, sin embargo, lucen tristes. Ha visto muchas muertes, mucho dolor. Pero ella quiere hablar de otra cosa: del viejo Mampuj\u00e1n, del de antes que empezara su \u00e9xodo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella quiere hablar de un corregimiento de campesinos que exist\u00eda a nueve kil\u00f3metros de la cabecera municipal de Mar\u00eda la Baja, en Bol\u00edvar, una zona de mesetas, peque\u00f1as colinas selv\u00e1ticas y el calor pegajoso de los Montes de Mar\u00eda. Un caser\u00edo tranquilo, donde los d\u00edas se alargaban hasta volverse a\u00f1os, rodeado por los arroyos fr\u00edos de Coral y Mampuj\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un pueblo que era muy sano, dice, donde viv\u00eda sabroso. Cuenta que en ese Mampuj\u00e1n no hab\u00eda tantas enfermedades, eso de la depresi\u00f3n, del az\u00facar, del colesterol, no pasaba. Ella viv\u00eda de cuidar sus animales, de sembrar guayaba, cocos, aguacate. Iluminada estaba nueva, hac\u00eda sus rosas, trabajaba en el monte, sembraba yuca, \u00f1ame, y lo que pod\u00eda recoger lo vend\u00eda en el pueblo. Ten\u00eda puercos, gallinas. -\u00abEra buena esa vida\u00bb-.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero como todos los pueblos que resultan puntos estrat\u00e9gicos para la guerra en Colombia, esa tranquilidad no iba a durar mucho. Mampuj\u00e1n as\u00ed como era un corredor para comercializar el \u00f1ame, el ma\u00edz y el pl\u00e1tano, se volvi\u00f3 estrat\u00e9gico para los ej\u00e9rcitos. Primero para la extinta guerrilla de izquierda Partido Revolucionario del Trabajo (PRT), luego para el frente Jaime Batem\u00e1n del Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional (ELN), m\u00e1s tarde para los frentes 35 y 37 de las FARC y, por \u00faltimo, para el bloque Montes de Mar\u00eda de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Estado pr\u00e1cticamente no exist\u00eda y la guerrilla hacia su agosto extorsionando a los pocos que ten\u00edan recursos. En 1996 llegaron los paramilitares desde C\u00f3rdoba. Junto a ellos, las fuerzas armadas iniciaron los ataques contra las FARC, que convirtieron los Montes de Mar\u00eda en un campo de batalla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese Mampuj\u00e1n tranquilo de do\u00f1a Iluminada empez\u00f3 a temer la llegada de los fusiles y los muertos. La \u00fanica presencia del Estado eran los docentes de la escuela mixta. La comunidad estaba sola, abandonada a su suerte, como siempre hab\u00eda sido. Incluso ese abandono la hab\u00eda hecho m\u00e1s fuerte, m\u00e1s independiente del mundo exterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda una articulaci\u00f3n comunitaria y solidaria. Seg\u00fan los informes de la <a href=\"http:\/\/ilsa.org.co:81\/node\/820\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">ONG ILSA<\/a>, los que ten\u00edan bastante tierra ced\u00edan a los que no y el proceso de cultivo era solidario, no se pagaba con plata a los campesinos sino con jornales. \u00abEra una comunidad independiente hacia lo externo, unida y con orientaci\u00f3n a lo colectivo\u00bb, en la que cada quien ten\u00eda su rol: el m\u00fasico, el poeta, la partera, los curanderos. Un caser\u00edo no por decir feliz, porque de esos no hay, pero s\u00ed alegre. Celebraban las fiestas del 20 de julio, festejaban en la caseta de la esquina a su patrona, la Virgen del Carmen. Todo eso se fue rompiendo. Los rumores de la llegada de los \u00abparas\u00bb tuvieron el efecto de una grieta que crece en medio de la humedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Do\u00f1a Iluminada ya era vieja hace 14 a\u00f1os, un d\u00eda antes de que llegaran los &#8216;paras&#8217; a matar a la gente de Mampuj\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>D\u00eda 1: los hechos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El bloque paramilitar H\u00e9roes de Montes de Mar\u00eda era dirigido por alias Diego Vecino. Su nombre real no importa. El 10 de marzo, alias Cadena, su segundo al mando, reuni\u00f3 60 hombres en la finca El Palmar de San Onofre, Sucre. Desde all\u00e1 plane\u00f3 el operativo y sali\u00f3 en tres veh\u00edculos con su ej\u00e9rcito. Si alguien le pregunta a un habitante de Mampuj\u00e1n c\u00f3mo de una finca pueden salir decenas de hombres armados hasta los dientes, atravesar un departamento y no ser detenidos por ning\u00fan reten de las fuerzas armadas en la carretera, va a tener una sonrisa por respuesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juancho Dique, otro comandante de ese mismo bloque, despu\u00e9s bosquejar\u00eda una respuesta. En una sesi\u00f3n que tuvo lugar en septiembre de 2009 frente al tribunal que lo conden\u00f3, y como qued\u00f3 rese\u00f1ado en la Sentencia de la Corte Suprema de justicia en 2011, Dique suministrar\u00eda un informe donde evidenciar\u00eda pagos a la Polic\u00eda de San Onofre, la de Tol\u00fa Viejo, la Brigada n\u00famero 1 de Colosal, el Comandante de la Sijin, el batall\u00f3n n\u00famero 4 de la infanter\u00eda. Eso lo saben todos en Mampuj\u00e1n, pero prefieren decir que no. Porque lo que iba a pasar ese d\u00eda todav\u00eda est\u00e1 grabado en sus mentes como la peor de las pesadillas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A las 5:30 de la tarde, cuando empez\u00f3 a oscurecer, llegaron al corregimiento los 60 hombres de Cadena m\u00e1s los 90 hombres de alias El Gallo, otro \u00abpara\u00bb. Llegaron por las colinas, por el cementerio, por las quebradas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hombres vest\u00edan prendas de uso privativo de las fuerzas militares, de forma que nadie sab\u00eda a qu\u00e9 ej\u00e9rcito pertenec\u00edan. En medio de insultos y golpes, citaron a toda la comunidad a una reuni\u00f3n en el centro del corregimiento. Uno de los hombres armados, un tipo sombr\u00edo, robusto, de pocas palabras, llevaba un pasamonta\u00f1as y una lista. Todav\u00eda la comunidad se pregunta qui\u00e9n era ese hombre \u2013algunos creyeron ver ojos conocidos detr\u00e1s de su disfraz\u2013.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Edil Malcal\u00e1 naci\u00f3 en Sincer\u00edn, Bol\u00edvar, pero llevaba viviendo 28 a\u00f1os en Mampuj\u00e1n (42 si cuenta lo que lleva de \u00e9xodo). Tiene siete hijos y est\u00e1 casada con Argemiro, un campesino. Recuerda que a golpes los sacaron a la plaza. Ella dej\u00f3 a Dilma, su hija, una coste\u00f1a hermosa como las mujeres de esa regi\u00f3n, encerrada en el cuarto. Pens\u00f3 que la reuni\u00f3n no iba a ser por mucho tiempo. Pero el martirio se alarg\u00f3 por cuatro horas. El temor de Edil empez\u00f3 a crecer al constatar la violencia de esa gente, al ver que bland\u00edan machetes y de pensar que iban a violar a su hija.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La noche fue terrible, nadie sab\u00eda en qu\u00e9 iba a terminar. Unos lloraban por aqu\u00ed, otros lo hac\u00edan por all\u00e1. Los \u00abparas\u00bb organizaron a las personas en dos filas, hombres y mujeres. El encapuchado revis\u00f3 con lista en mano si estaban presentes los se\u00f1alados de ser colaboradores de la guerrilla. No los encontraron, a ninguno. Ese fue el primer milagro de la noche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u00abparas\u00bb empezaron a gritar que los iban a matar a todos, tal cual hab\u00eda sucedido un mes atr\u00e1s en el pueblo de<a href=\"http:\/\/www.centrodememoriahistorica.gov.co\/descargas\/informes2009\/informe_la_masacre_de_el_salado.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"> El Salado<\/a>, no muy lejos de all\u00ed, donde asesinaron 60 personas. \u00abExhib\u00edan sus machetes, dec\u00edan que iban a mochar cabezas, que iban a matar hasta los perros\u00bb, recuerda Edil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y entonces los cristianos evang\u00e9licos de Mampuj\u00e1n atribuyen lo que sucedi\u00f3 al segundo milagro de la noche. Era luna llena y dos nubes alargadas como brazos la cubr\u00edan parcialmente. \u00abEran \u00e1ngeles. No era el momento de morir, todav\u00eda no.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El comandante de los \u00abparas\u00bb recibi\u00f3 un llamada por radiotel\u00e9fono donde le ordenaban no matar a nadie. \u00c9l pareci\u00f3 contrariado, pero finalmente obedeci\u00f3. Mientras la comunidad celebraba el anuncio, les dio una noticia: ten\u00edan hasta las 10 de la ma\u00f1ana del d\u00eda siguiente para abandonar el pueblo por pocos d\u00edas mientras el ej\u00e9rcito constru\u00eda una base.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Empezaba el \u00e9xodo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u00abparas\u00bb escogieron siete hombres del pueblo para que les indicaran el camino hacia la vereda vecina de Las Brisas. Saquearon las tiendas, las casas y se fueron. Edil corri\u00f3 a su rancho y all\u00ed encontr\u00f3 a su hija todav\u00eda escondida. Estaba bien y ese fue el tercer y \u00faltimo milagro de la noche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>D\u00eda 2: la huida&#8230;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leer art\u00edculo completo:<a href=\"http:\/\/www.vice.com\/es_co\/read\/bitacora-de-un-exodo-llamado-mampujan\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u00a0http:\/\/www.vice.com\/es_co\/read\/bitacora-de-un-exodo-llamado-mampujan<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por David Gonz\u00e1lez \u00bfC\u00f3mo contar una historia tantas veces contada? \u00bfC\u00f3mo decirle al lector que mientras lee estos p\u00e1rrafos pasan segundos en los que las familias de Mampuj\u00e1n siguen sin volver a su tierra? \u00bfC\u00f3mo explicarle que mientras los viejos esperan ser enterrados en los jardines de su rancho, los m\u00e1s j\u00f3venes, los que oyen [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":16456,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[16,462,3,463,28],"tags":[89,57,579],"class_list":["post-16455","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conflicto-armado","category-destacado","category-pais","category-por-temas","category-regiones","tag-eln","tag-farc","tag-mampujan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16455","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16455"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16455\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16456"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16455"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16455"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16455"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}