{"id":16462,"date":"2015-01-27T14:14:27","date_gmt":"2015-01-27T19:14:27","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=16462"},"modified":"2019-08-26T15:08:48","modified_gmt":"2019-08-26T20:08:48","slug":"la-acordeonista-de-auschwitz-a-70-anos-del-holocausto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2015\/01\/la-acordeonista-de-auschwitz-a-70-anos-del-holocausto\/","title":{"rendered":"La acordeonista de Auschwitz: a 70 a\u00f1os del Holocausto"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_16464\" style=\"width: 630px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/56cabf1c-e36d-4d3a-8527-962fb12889e1.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-16464\" class=\"wp-image-16464 size-full\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/56cabf1c-e36d-4d3a-8527-962fb12889e1.jpeg\" alt=\"Foto: www.jornada.unam.mx\" width=\"620\" height=\"413\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/56cabf1c-e36d-4d3a-8527-962fb12889e1.jpeg 620w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/56cabf1c-e36d-4d3a-8527-962fb12889e1-300x200.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-16464\" class=\"wp-caption-text\">Foto: www.jornada.unam.mx<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Berl\u00edn<\/i>. La m\u00fasica ha sido el hilo conductor en la vida de Esther Bejarano, y lo que le salv\u00f3 la vida en el campo de concentraci\u00f3n de Auschwitz. En el mayor campo de exterminio nazi fueron asesinados m\u00e1s de un mill\u00f3n de prisioneros, la mayor\u00eda jud\u00edos. La acordeonista es una de las pocas sobrevivientes del Holocausto, que a sus 90 a\u00f1os recuerda v\u00edvidamente el horror que fue aquel infierno. Logr\u00f3 emigrar a Palestina en 1945, en donde se cas\u00f3 con Nassim Bejarano, pero volvi\u00f3 a Alemania con su marido y sus hijos porque no estaba de acuerdo con la pol\u00edtica de agresi\u00f3n israel\u00ed. \u201cQue se discriminara de esa manera a los palestinos, eso no lo pod\u00eda yo aceptar, no despu\u00e9s de haber sufrido la misma discriminaci\u00f3n nazi\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mirando en retrospectiva, Bejarano, que reside en Hamburgo desde los a\u00f1os 60, afirma que tuvo una suerte inmensa. Peque\u00f1ita y jovial, sigue teniendo una vida muy activa; con su banda \u201cMicrophone Mafia\u201d, en donde tambi\u00e9n toca su hijo, y dos m\u00fasicos m\u00e1s, un italiano cat\u00f3lico y un turco musulm\u00e1n, recorre Alemania haciendo campa\u00f1a contra la extrema derecha, el racismo y la intolerancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esther Loewy, nacida en el Sarre en el seno de una familia acomodada jud\u00eda, ten\u00eda 18 a\u00f1os cuando lleg\u00f3 al port\u00f3n de Auschwitz un 20 de abril de 1943. \u201cNos recibieron hombres vestidos de civil, que muy amablemente nos ayudaron a bajar de aquellos vagones para ganado en los que hab\u00edamos llegado. Nos dijeron que hab\u00eda a nuestra disposici\u00f3n transporte para los que no pudieran caminar. Nosotros pensamos que si se tomaban esa molestia, no pod\u00eda ser tan malo el lugar\u201d. Lo que los reci\u00e9n llegados no sab\u00edan era que los discapacitados eran enviados directamente a las c\u00e1maras de gas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los sanos caminaron un largo trayecto hasta llegar al port\u00f3n. \u201cAh\u00ed hombres y mujeres en uniforme nos recibieron con gritos, nos dec\u00edan \u201ccerdos jud\u00edos\u201d, ahora les vamos a ense\u00f1ar lo que significa la palabra trabajo\u201d. Ese mismo d\u00eda Esther, junto con cientos de mujeres y hombres fueron separados. Las prisioneras fueron llevadas a un pabell\u00f3n en donde fueron obligadas a desnudarse. En ese estado las raparon, las obligaron a ducharse bajo agua fr\u00eda y les tatuaron un n\u00famero en el brazo izquierdo. Esther se convirti\u00f3 en el n\u00famero 41948.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEn Auschwitz me obligaron a hacer trabajos pesados. Ten\u00eda que cargar piedras de un lado del campo al otro. Los nazis ten\u00edan la divisa <i>exterminio a trav\u00e9s del trabajo<\/i>\u201d. Esther, que sab\u00eda tocar el piano, sol\u00eda cantar obras de Schubert, Bach y Mozart ante alg\u00fan capo (como se llamaba a los vigilantes, tambi\u00e9n prisioneros), para ganarse una raci\u00f3n extra de pan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Casi todos los campos de concentraci\u00f3n nazis ten\u00edan su propia orquesta que ten\u00eda el objetivo de amenizar la vida de los oficiales de las SS. En 1943, las SS ordenaron a la maestra polaca Sofia Czjkowska, conformar una orquesta femenil. \u201c<i>Das M\u00e4dchenorchester von Auschwitz<\/i>\u201d se convirti\u00f3 en la \u00fanica formaci\u00f3n musical femenina existente en la red de campos de concentraci\u00f3n nazis. Debido a la escasez de mujeres con formaci\u00f3n musical se permiti\u00f3 a las jud\u00edas formar parte de la orquesta, lo que las salvaba de ser enviadas a las c\u00e1maras de gas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cUn d\u00eda uno de los capos buscaba a mujeres que supieran tocar alg\u00fan un instrumento. Me propuso a m\u00ed y a otras dos prisioneras. Nos llevaron a una barraca para presentar un examen, yo dije que sab\u00eda tocar el piano. Czjkowska me dijo que eso no hab\u00eda, que si pod\u00eda tocar el acorde\u00f3n me pod\u00eda quedar en la orquesta. Nunca antes lo hab\u00eda tocado, pero logr\u00e9 sacar los acordes de Bel Ami, y fue como un milagro porque me aceptaron igual que a mis amigas\u201d, recuerda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser miembro de la orquesta les permiti\u00f3 tener algunos privilegios, como dormir en una cama con colch\u00f3n, cobija y hasta s\u00e1banas. Tambi\u00e9n pod\u00edan comprar productos de higiene y ropa a cambio de raciones de pan. El repertorio musical de la orquesta era limitado, as\u00ed como los instrumentos que ten\u00edan. Interpretaban marchas alemanas, canciones folcl\u00f3ricas y piezas militares polacas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cNuestra funci\u00f3n en esa orquesta era acompa\u00f1ar musicalmente el paso de las caravanas de trabajadoras cuando sal\u00edan a trabajar y recibirlas cuando volv\u00edan en la noche. Tambi\u00e9n ten\u00edamos que tocar cuando llegaban trenes de transporte con nuevos prisioneros\u201d, recuerda Bejarano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEsos trenes que llegaban a trav\u00e9s de v\u00edas especiales provenientes de numerosos pa\u00edses de Europa, pasaban a un lado de donde nosotras est\u00e1bamos y se deten\u00edan delante de las c\u00e1maras de gas y los hornos crematorios. Nosotras toc\u00e1bamos y los reci\u00e9n llegados nos saludaban con la mano. Pensar\u00edan que en donde se toca m\u00fasica las cosas no pueden estar tan mal, yo sent\u00eda una profunda tristeza\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta que grado llegaba la meloman\u00eda nazi, lo muestra una an\u00e9cdota que salv\u00f3 la vida a la joven. Otto Moll, comandante en jefe de las SS en Auschwitz y director del crematorio, era temido por su crueldad y sadismo. Sin embargo, cuando la joven acordeonista enferm\u00f3, Moll, que se sent\u00eda responsable de la orquesta, lleg\u00f3 a amenazar a la m\u00e9dica checa con fusilarla si no lograba que la acordeonista recobrara su salud. Bejarano que estuvo al borde de la muerte con una fiebre muy alta se enter\u00f3 por la enfermera que la cuid\u00f3. Regres\u00f3 a su puesto de acordeonista despu\u00e9s de cuatro semanas, aunque sigui\u00f3 padeciendo enfermedades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e9dico nazi Josef Mengele, que hac\u00eda sus experimentos con gemelos y esterilizaba a las mujeres jud\u00edas en Auschwitz, acud\u00eda regularmente a la plaza central del campo cuando se pasaba lista a las prisioneras. Con un gesto de mano decid\u00eda a quien le tocaba morir y con otro a quien quer\u00eda en su barraca de experimentos. Esther Bejarano, que enfermaba a menudo, le ten\u00eda pavor. Despu\u00e9s de siete meses en Auschwitz fue trasladada al campo de concentraci\u00f3n para mujeres de Ravensbr\u00fcck, en Alemania, una consideraci\u00f3n, tal vez por iniciativa del mismo Moll, por tener una abuela cat\u00f3lica. La joven logr\u00f3 huir poco antes de que el campo fuera liberado por el Ej\u00e9rcito Rojo.<\/p>\n<p>Tomado de:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/ultimas\/2015\/01\/26\/la-acordeonista-de-auschwitz-8293.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.jornada.unam.mx\/ultimas\/2015\/01\/26\/la-acordeonista-de-auschwitz-8293.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Berl\u00edn. La m\u00fasica ha sido el hilo conductor en la vida de Esther Bejarano, y lo que le salv\u00f3 la vida en el campo de concentraci\u00f3n de Auschwitz. En el mayor campo de exterminio nazi fueron asesinados m\u00e1s de un mill\u00f3n de prisioneros, la mayor\u00eda jud\u00edos. 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