{"id":16632,"date":"2015-04-08T08:47:10","date_gmt":"2015-04-08T13:47:10","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=16632"},"modified":"2019-08-26T15:08:45","modified_gmt":"2019-08-26T20:08:45","slug":"la-partida-del-maestro-gaviria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2015\/04\/la-partida-del-maestro-gaviria\/","title":{"rendered":"La partida del Maestro Gaviria"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Antonio-Sanguino.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-14235\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Antonio-Sanguino-300x200.jpg\" alt=\"Antonio-Sanguino\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Antonio-Sanguino-300x200.jpg 300w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Antonio-Sanguino-640x426.jpg 640w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Antonio-Sanguino.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Se fue el maestro. As\u00ed conocimos todos a Carlos Gaviria. Como a Mockus lo conocemos y lo llamamos \u201cProfesor\u201d. No los reconocemos como \u201cdirigentes pol\u00edticos\u201d como una manera quiz\u00e1s de clasificarlos en una categor\u00eda en donde la \u00e9tica no sea escasa. O como una forma de mantenerlos en una vocaci\u00f3n que est\u00e1 por encima de la mundanal pol\u00edtica. Y de reconocerles, por supuesto, una integridad fuera de lo normal, una cierta superioridad moral. Para el gusto de muchos, mientras Mockus rompi\u00f3 la pol\u00edtica colombiana a punta de simbolismos e innovaci\u00f3n, Carlos Gaviria lo hizo haciendo gala de coherencia intelectual, de militancia sin temores en una idea de izquierda democr\u00e1tica y de integridad a toda prueba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No voy a repetir una semblanza biogr\u00e1fica del Maestro Gaviria. Ya se han hecho algunas y vendr\u00e1n otras memorables. No tuve una relaci\u00f3n personal con \u00e9l, salvo el haber militado en la misma orilla pol\u00edtica y hasta en el mismo partido por alg\u00fan tiempo. Y esa ausencia de cercan\u00eda y de amistad me libera de hacerlo. Pero en cambio me permite unas cuantas reflexiones, sin la aspiraci\u00f3n de profundidad y erudici\u00f3n a la que nos ten\u00eda acostumbrados el Maestro. Porque creo que la vida pol\u00edtica de Carlos Gaviria, su trayectoria y su paso, para mi desafortunadamente fugaz en la pol\u00edtica colombiana, desnuda nuestras miserias y nuestras b\u00fasquedas como sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carlos Gaviria salt\u00f3 a la pol\u00edtica luego de un paso excepcional por la hoy en entredicho Corte Constitucional. Podr\u00edamos decir, sin temor a equivocarnos, que buena parte de su prestigio en el contexto latinoamericano, se lo debemos a la jurisprudencia que nos dej\u00f3 esa Corte de la que pudo ser su Presidente con sobrados m\u00e9ritos. Escogi\u00f3 el Frente Social y Pol\u00edtico primero y el Polo Democr\u00e1tico Alternativo despu\u00e9s, para ensayar su incursi\u00f3n en un escenario en el que se disputan proyectos de sociedad o se sucumbe ante los privilegios del poder y del dinero f\u00e1cil. En las elecciones presidenciales del 2006, luego de una consulta popular que gan\u00f3 a Antonio Navarro, se convirti\u00f3 en el candidato \u00fanico de la izquierda que enfrent\u00f3 la reelecci\u00f3n de \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez. Perdi\u00f3 y fue segundo enfrentado a todo el establecimiento junto, salvo un Partido Liberal disminuido representado por Horacio Serpa Uribe que qued\u00f3 de tercero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se argument\u00f3 por aquellos d\u00edas, entre quienes particip\u00e1bamos en los debates de las izquierdas y en esa campa\u00f1a, que una candidatura como la de Carlos Gaviria, en comparaci\u00f3n con la de Navarro, un exguerrilero y hombre caracterizado de izquierdas de toda la vida, tendr\u00eda m\u00e1s viabilidad, despertar\u00eda menos temores en el establecimiento pol\u00edtico y en la dirigencia econ\u00f3mica. Y tendr\u00eda menores resistencias en el concierto internacional, es decir, en los Estados Unidos. Vana ilusi\u00f3n. El resultado, que a\u00fan se registra como hist\u00f3rico para la izquierda civil colombiana, los guarismos electorales de la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica, los de la ADM19 en la Constituyente o del propio Mockus en el 2010 que con una Ola verde puso en peligro la elecci\u00f3n del entonces aliado de Uribe y hoy Presidente Juan Manuel Santos, demuestran que estamos en presencia de un r\u00e9gimen y una \u00e9lite pol\u00edtica cerrada, taca\u00f1a y mezquina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esa ocasi\u00f3n poco importaron los quilates \u00e9ticos, la agudeza intelectual y la integridad \u00e9tica de un ex magistrado como Carlos Gaviria. Para la dirigencia del pa\u00eds se impon\u00eda aplastarlo a como diera lugar porque representaba un \u201cpeligro\u201d aunque nunca hubiera empu\u00f1ado un arma para defender sus ideas. Bastaba con haber sido elegido el candidato de la izquierda. Y aquella victoria de Uribe, luego de torcer la Constituci\u00f3n para permitir la reelecci\u00f3n inmediata, fue el resultado del abuso de todos los recursos del poder. Como fue el triunfo de Juan Manuel Santos contra el Mockus de la Ola Verde. No olvidemos que Uribe puso todo el aparato estatal al servicio de la elecci\u00f3n de un sucesor de sus entra\u00f1as.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco ha importado a nuestra \u00e9lite pol\u00edtica la necesaria alternancia en el poder entre opciones de izquierda y derecha, como una de las caracter\u00edsticas de una democracia aut\u00e9ntica. Unas veces acudiendo a la violencia y al asesinato como ocurri\u00f3 con Pizarro, Jaramillo o Pardo Leal. O desplegando una inmensa capacidad para cooptar al opositor pol\u00edtico, para domesticarlo, para amansarlo. Cierto es que las izquierdas y las fuerzas independientes al establecimiento pol\u00edtico pudieron incidir en la expedici\u00f3n de la Constituci\u00f3n de 1.991. Que en medio de la violencia m\u00e1s atroz han librado batallas en el Congreso o las altas Cortes. Que han ganado elecciones locales derrotando poderosas maquinarias y castas tradicionales que derrochan dinero por montones y que han podido gobernar desde Alcald\u00edas y Gobernaciones en la mayor\u00eda de las veces con audacia, convicciones democr\u00e1ticas y transparencia. Pero cuando se trata del poder nacional, del poder que otorga la Presidencia de la Rep\u00fablica en un r\u00e9gimen presidencialista, \u00fatil para empujar transformaciones sociales de fondo, las \u00e9lites se cierran y se protegen para preservar sus privilegios. Como para recordarnos que para ellas en Colombia aun no ha pasado la \u201cguerra fr\u00eda\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">@Antoniosanguino<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se fue el maestro. As\u00ed conocimos todos a Carlos Gaviria. Como a Mockus lo conocemos y lo llamamos \u201cProfesor\u201d. 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