{"id":17103,"date":"2015-06-19T15:36:48","date_gmt":"2015-06-19T20:36:48","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=17103"},"modified":"2019-08-26T15:08:41","modified_gmt":"2019-08-26T20:08:41","slug":"el-cangrejo-azul-y-la-maria-mulata-en-amenaza-critica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2015\/06\/el-cangrejo-azul-y-la-maria-mulata-en-amenaza-critica\/","title":{"rendered":"El Cangrejo Azul y la Mar\u00eda Mulata en amenaza cr\u00edtica"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_17104\" style=\"width: 630px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Cangrejo-azul.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-17104\" class=\"wp-image-17104 size-large\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Cangrejo-azul-640x396.jpg\" alt=\"Foto Puche 2015\/ Monumento al Cangrejo Azul Parque del Cangrejo -  Barrio Crespo. Lo que nos queda.\" width=\"620\" height=\"384\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Cangrejo-azul-640x396.jpg 640w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Cangrejo-azul-300x186.jpg 300w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Cangrejo-azul.jpg 1035w\" sizes=\"(max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-17104\" class=\"wp-caption-text\">Foto Puche 2015\/ Monumento al Cangrejo Azul Parque del Cangrejo &#8211; Barrio Crespo. Lo que nos queda.<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LA DANZA DEL AMOR PERDIDO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El canto de bullerengue de la Mar\u00eda Mulata se extingue en su agon\u00eda al lado de la Marcha del Amor perdido de los cangrejos azules, cantos que fueron sin\u00f3nimo de alegr\u00eda y paisaje natural de la vieja Cartagena, donde fueron famosas las marchas interminables de los cangrejos azules en la antigua v\u00eda de Mamonal, los barrios de Ceballos, Zapatero, Bosque, San Isidro Alto y \u00a0Bajo, Crespo y Marbella, entre otros, donde \u00a0el cangrejo era parte obligada del inventario de los patios; \u201cRecuerdo\u00a0 c\u00f3mo en los patios de t\u00eda Rosiris y de las De Aguas, en la calle Segunda del Mam\u00f3n del barrio El Bosque, los cangrejos asomaban sus tenazas y su cuerpo regresando asustados a la cueva en busca de seguridad\u201d, tambi\u00e9n \u201cEra com\u00fan\u00a0 el sobresalto producido por un cangrejo oculto en cualquier lugar de la casa, en un rinc\u00f3n, en las s\u00e1banas de la cama, en el ba\u00f1o, \u00a0en la bacinilla o en la terraza de la casa, culturalmente se hab\u00eda aprendido a convivir con ellos, lo mismo que a servirlos en la mesa\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Danza del Amor del Cangrejo Azul fue un ritual disfrutado y degustado a la saciedad por moradores de estos barrios; con sus vidas\u00a0 contribu\u00edan a la canasta familiar de miles de hogares, las delicias gastron\u00f3micas que este crust\u00e1ceo permit\u00eda a la cocina criolla, lo hac\u00edan parte de la dieta alimenticia. Fueron famosos los platos t\u00edpicos de arroz de cangrejo, cangrejo guisado y \u201ccangrejo a la plancha\u201d de la comadre Eudos\u00eda en el Bajo San Isidro, y siguen siendo famosos estos mismos platos en las vendedoras de comidas del mercado de\u00a0 Bazurto, como \u201cLa Gorda, la\u00a0 Flaca y su Vecina\u201d, donde todav\u00eda se sirven. Las carretillas\u00a0 y triciclos que deambulan por el centro amurallado siguen ofreciendo arroz de cangrejo o de jaiba en descomunales ollas y calderos de 10 libras en tiempos de lluvia: los tiempos del Cangrejo Azul.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>EL CANTO DE BULLERENGUE <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la d\u00e9cada de los 90 a\u00fan se pod\u00eda disfrutar en abundancia de la algarab\u00eda de la Mar\u00eda Mulata en los atardeceres cartageneros, cuando el reloj biol\u00f3gico del ave m\u00edtica marcaba un cuarto para la seis de la tarde, en bandadas volaban raudas a buscar su lecho nocturno, iniciando con ello su ritual del sue\u00f1o, fen\u00f3meno que se convert\u00eda en una verdadera lucha a picotazo limpio, aleteo fugaz y canto de bullerengue por el derecho al espacio, cada rama, bejuco, hojarasca o nido del \u00e1rbol marcado como propio por un ave que se lo ganaba con virilidad y destreza, propias de esta especie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su canto alegre se esparc\u00eda expedito por la vecindad, invitando a propios y extra\u00f1os a gozar del espect\u00e1culo sublime de su natural ritual; cientos de aves de un negro plateado, desplegaban su plumaje elevando su canto al infinito, revoloteando colmaban en un instante su lecho de reposo, ubic\u00e1ndose sin dejar de gritar en su cuarto de hotel para esperar la noche, este evento se reproduc\u00eda en cada amanecer\u00a0 reafirmando su marca al territorio, antes de salir por los vericuetos de la ciudad en busca del sustento diario, para que otras especies incluida la humana, supieran quien era el due\u00f1o de ese tramo del ecosistema urbano.<\/p>\n<p>Ver documento completo a continuaci\u00f3n<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"issuuembed\" style=\"width: 525px; height: 340px;\" data-configid=\"3692087\/13638510\"><\/div>\n<p><script src=\"\/\/e.issuu.com\/embed.js\" async=\"true\" type=\"text\/javascript\"><\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA DANZA DEL AMOR PERDIDO El canto de bullerengue de la Mar\u00eda Mulata se extingue en su agon\u00eda al lado de la Marcha del Amor perdido de los cangrejos azules, cantos que fueron sin\u00f3nimo de alegr\u00eda y paisaje natural de la vieja Cartagena, donde fueron famosas las marchas interminables de los cangrejos azules en la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":51,"featured_media":17104,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[4,31],"tags":[],"class_list":["post-17103","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-a-profundidad","category-documentos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17103","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/51"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17103"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17103\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17104"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17103"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17103"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17103"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}