{"id":17110,"date":"2015-06-19T16:49:38","date_gmt":"2015-06-19T21:49:38","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=17110"},"modified":"2019-08-26T15:08:41","modified_gmt":"2019-08-26T20:08:41","slug":"nos-les-gusta-lo-que-hace-la-guerra-pero-no-quieren-dejar-de-hacerla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2015\/06\/nos-les-gusta-lo-que-hace-la-guerra-pero-no-quieren-dejar-de-hacerla\/","title":{"rendered":"No les gusta lo que hace la guerra pero no quieren dejar de hacerla"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/PhotoSoft_20150609_0814451.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-16960\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/PhotoSoft_20150609_0814451-270x300.jpg\" alt=\"PhotoSoft_20150609_081445\" width=\"132\" height=\"146\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/PhotoSoft_20150609_0814451-270x300.jpg 270w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/PhotoSoft_20150609_0814451-576x640.jpg 576w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/PhotoSoft_20150609_0814451.jpg 1080w\" sizes=\"(max-width: 132px) 100vw, 132px\" \/><\/a>Uno se pregunta, el por qu\u00e9 de la manera airada y descompuesta como en la actualidad reaccionan los medios y sectores opositores al proceso de La Habana ante los hechos de la guerra y el coro que al respecto hace el gobierno, si al fin de cuentas, esto y algo m\u00e1s es lo que ha ocurrido en los m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os que lleva este conflicto del cual no nos hemos podido deshacer y que, adem\u00e1s, es el escenario de la guerra el que se ha impuesto por parte del Gobierno a la contraparte, las FARC.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero \u00e9sta pregunta no ameritar\u00eda tomarla en consideraci\u00f3n, si esta reacci\u00f3n a los hechos de la guerra obedeciera a una actitud de rechazo de la misma, producto de un sentimiento compasivo y aut\u00e9ntico por el dolor ajeno y de la natural ira que deber\u00eda suscitar la tragedia que subyace all\u00ed. No, se trata de una corriente de pensamiento hoy dominante a la cual los medios les sirven de caja de resonancia, que no le molesta la guerra porque esta le ha sido bastante funcional a su l\u00f3gica de poder, la cual ha tenido la habilidad para arrastrar tras de s\u00ed a buena parte de la sociedad que cree que la guerra es el \u00fanico camino viable para resolver este conflicto, as\u00ed sea necesario recurrir a m\u00e9todos que proscribe el derecho internacional. Por ello, en nada les incomoda y hasta justifican lo que ha hecho y hace el paramilitarismo y quieren esquivar hechos tan degradantes como los llamados falsos positivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta corriente a la que aludimos se nutre de avivar y alimentar el odio, sentimiento que est\u00e1 en las mismas entra\u00f1as de la guerra, as\u00ed, como la desconfianza. El car\u00e1cter prolongado del conflicto y su degradaci\u00f3n, la permanencia y desarrollo de una cultura pol\u00edtica que ahoga cualquier expresi\u00f3n democr\u00e1tica y socava cualquier soluci\u00f3n emparentada con lo com\u00fan y una ofensiva medi\u00e1tica, que desde hace m\u00e1s de 14 a\u00f1os d\u00eda tras d\u00eda y sin descanso, aviva los m\u00e1s regresivos sentimientos en la sociedad, no puede producir nada distinto a la voluntad de eliminar, excluir y demonizar al oponente. Mantener esto, resulta absolutamente pertinente para los enemigos de la paz, de all\u00ed, que un proceso como el de La Habana sea una amenaza y deba conjurarse no precisamente desde el discurso pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero ahora, cuando ese conflicto se coloca en el escenario de la negociaci\u00f3n y el tr\u00e1mite civilista y se propone no eliminar al contradictor sino de abrirle espacio en esa civilidad, mantener esta l\u00f3gica de la guerra y con ella la del odio expresado en toda un bater\u00eda de adjetivos desde instancias como el mismo gobierno, es lo que entra\u00f1a un absurdo. Y es un absurdo porque eso conduce a que, en una eventual firma del fin del conflicto, lo que se encontrar\u00eda ser\u00eda un escenario propicio a un nuevo genocidio como el que ocurri\u00f3 con la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica y un obst\u00e1culo a la compleja tarea de la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de tres a\u00f1os de estar en un proceso de negociaci\u00f3n son reveladoras las cifras publicadas recientemente a ra\u00edz de la \u00faltima encuesta polim\u00e9trica de junio: el 87% de las personas encuestadas desaprueba que la insurgencia no pague c\u00e1rcel, el 34% cree que solo es posible la derrota militar y solamente el 33% cree en la negociaci\u00f3n. Si bien estas encuestas tienen el sesgo de que la poblaci\u00f3n consultada es la de las grandes ciudades para quienes las FARC es una amenaza bastante lejana y cuya mayor preocupaci\u00f3n, como lo se\u00f1ala la misma encuesta, es la delincuencia en un 35% y la guerrilla un 15%, no dejan de ser relevantes, pues ser\u00e1n los grandes centros urbanos quienes, en un hipot\u00e9tico escenario de refrendaci\u00f3n, aprobar\u00edan o negar\u00edan el acuerdo que se firme entre el gobierno y la insurgencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No ser\u00e1 posible una aceptaci\u00f3n de una paz negociada, mientras buena parte de la sociedad colombiana siga convencida de que la guerra, nuestra guerra, es una aventura de un pu\u00f1ado de bandoleros, delincuentes y terroristas que se comportan como \u201cburros\u201d( como si existiera alguien que en la guerra tomara decisiones inteligentes), seg\u00fan expresi\u00f3n reciente del ministro de defensa, y que la verdad de lo sucedido no es otra que aquella que hemos escuchado de quienes tienen el poder para contarla y que deliberadamente omiten en sus relatos cualquier responsabilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien a la guerra, como se ha indicado antes, no la caracteriza la asepsia ni mucho menos una invitaci\u00f3n al humanismo, la insurgencia atendiendo al contexto y la coyuntura no deber\u00eda seguir con la ol\u00edmpica postura de no darle importancia a la imagen que la sociedad tiene de ella, pues por momentos no se sabe a qu\u00e9 es lo que juegan las FARC que pareciera, sin quererlo, ayudar con su proceder a los prop\u00f3sitos de la ultraderecha de socavar el proceso. Razones de orden pol\u00edtico son las que deben primar, m\u00e1s que las ventajas militares, y ellas deber\u00edan jugar hoy en las decisiones que se toman en las acciones armadas al activarse la confrontaci\u00f3n, evitando que la sociedad y sobre todo los sectores m\u00e1s vulnerables se vean afectados. Muy \u00fatil para su imagen hubiese sido que, a pesar de la respuesta violenta del gobierno en el Cauca y su decisi\u00f3n de suspender los bombardeos , la tregua unilateral se conservara y aprovechara m\u00e1s bien la coyuntura para acelerar el acuerdo de desescalamiento del conflicto que iba en un desarrollo prometedor. Esta decisi\u00f3n, la de la tregua unilateral, bien valdr\u00eda la pena que fuera retomada a la luz del ambiente nada favorable que se vive y que empuja hacia el fracaso del proceso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo que hace la guerra es por lo que queremos su fin, este fin aunque esquivo, es la utop\u00eda y la disyuntiva a que nos vemos abocados hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 Gir\u00f3n Sierra<br \/>\nObservatorio \u2013IPC<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno se pregunta, el por qu\u00e9 de la manera airada y descompuesta como en la actualidad reaccionan los medios y sectores opositores al proceso de La Habana ante los hechos de la guerra y el coro que al respecto hace el gobierno, si al fin de cuentas, esto y algo m\u00e1s es lo que ha [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":51,"featured_media":16960,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[32,5,16,21,17],"tags":[],"class_list":["post-17110","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnistas","category-comunidad","category-conflicto-armado","category-justicia","category-paz"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17110","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/51"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17110"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17110\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16960"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17110"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17110"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17110"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}