{"id":19173,"date":"2016-06-01T13:51:09","date_gmt":"2016-06-01T18:51:09","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=19173"},"modified":"2019-08-26T15:07:57","modified_gmt":"2019-08-26T20:07:57","slug":"la-soledad-de-la-miseria-una-reflexion-sobre-las-condiciones-de-los-marginales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2016\/06\/la-soledad-de-la-miseria-una-reflexion-sobre-las-condiciones-de-los-marginales\/","title":{"rendered":"La soledad de la miseria -Una reflexi\u00f3n sobre las condiciones de los marginales-"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/IMG_1134.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-17916 \" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/IMG_1134-273x300.jpg\" alt=\"Alejandro Neita\" width=\"183\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/IMG_1134-273x300.jpg 273w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/IMG_1134.jpg 393w\" sizes=\"(max-width: 183px) 100vw, 183px\" \/><\/a>Apenas abr\u00ed los ojos sent\u00ed la realidad plena y posible, colmada de las sensaciones angustiantes de las que fui preso de inmediato. Hubiera querido mantenerme dentro de mis sue\u00f1os, al menos en ellos las im\u00e1genes se desentienden del filo emblem\u00e1tico de sus dise\u00f1os, pues son espurias y no adolecen del crudo enga\u00f1o de la realidad tan sist\u00e9mica e inm\u00f3vil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 hago en esta calle desolada y triste? \u00bfQui\u00e9n me trajo hasta estos rincones oscuros? \u00bfHabr\u00e9 sido yo? \u00bfPor qu\u00e9 estoy en harapos, tan sucio y oloroso a olvido, como si mi existencia hubiera emergido de alg\u00fan basurero?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escasamente recuerdo quien soy, me llamo (\u2026) mentiras, no lo s\u00e9. \u00bfMi edad? Tengo\u2026 bueno, tampoco lo s\u00e9. No soy nada. A decir verdad el tiempo para m\u00ed muy de vez en cuando se cristaliza, solamente en las actividades necesarias para mi subsistencia; entonces s\u00e9 de los momentos en los que rebusco los sobrados de comida en los basureros de los restaurantes, cuando la fr\u00eda lluvia me obliga a escampar en cualquier espacio cubierto (por lo general los andenes de las casas, debajo de los puentes o, en los peores casos, debajo de los \u00e1rboles) y, por supuesto, de las g\u00e9lidas noches de brillantes estrellas en las que quisiera confundirme con una de ellas para aplacar mis enervantes escalofr\u00edos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tengo motivos para creer que siempre he existido en este lugar, como si mi nacimiento hubiera sido producto de esta monda pared que tengo a mi lado. \u00a1Miento! \u00a1Miento enormemente! Recuerdos fugaces revolotean en mi cabeza: el pez\u00f3n del seno de mi madre, el rostro de la vieja arrugada y l\u00edvida, las penurias de un barrio m\u00edsero, la marginalidad y, finalmente, este oscuro callej\u00f3n una ma\u00f1ana de Abril \u00bfo de Diciembre? Desde luego omito muchos procesos dentro de la sociedad y mi construcci\u00f3n como sujeto que de una u otra manera representaron la apuesta por un sendero de vida, pero en este momento las he olvidado por completo pues se han recubierto en esos saltos temporales que mencion\u00e9, o bien porque los l\u00e1nguidos senos de mi madre no alcanzaron a alimentar por siempre a todos en la familia, o bien porque la marginalidad nos destroz\u00f3 desde dentro las cabezas y los cuerpos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mis d\u00edas pueden ser largos o cortos, eso depende del tipo de droga que haya consumido. \u00a1Claro que me drogo! Este fatal estado me obliga a depender de sus (in) significados y mundos; bajo sus efectos la realidad se vuelve de papel o de alguna textura blanda, entonces puedo traspasar paredes como portales y dirigirme hacia los confines del universo donde existo en la intimidad vulnerada y cegada de mi soledad, como un navegante extraviado m\u00e1s all\u00e1 de sus l\u00edmites, contemplando la forma conc\u00e9ntrica del universo, cuando lo veo desplegado ante m\u00ed, pienso que \u00e9ste tiene la finura de una hoja de papel; los portales tambi\u00e9n me llevan a imaginar el mundo sin mi existencia, donde yo soy solo alguien que observa desde afuera los acontecimientos; o me llevan al \u00fatero de mi madre cuando era solo un feto o al momento cuando vi por primera vez la luz ciega del hospital, esto es devastador para m\u00ed y en el mismo instante que nazco lloro como aquel reci\u00e9n nacido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ocasiones me veo caminando por las calles de la ciudad, apart\u00e1ndome de las bestiales miradas de las personas que, juntos a sus enormes edificios, conforman la unidad totalizante de mi confinamiento. Luego, como por arte de magia, aparezco en otro lugar, \u00a1En serio! nunca he sabido c\u00f3mo funciona el tiempo y el espacio, \u00e9ste se figura simplemente en calles y avenidas por las que transito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEn qu\u00e9 consiste mi confinamiento o la nefasta coherencia de lo totalizante? En las disposiciones de las luces p\u00fablicas que se juntan con las calles para darle el terrible aspecto sim\u00e9trico de la ciudad, en el sentimiento de perdici\u00f3n al ver en diferentes momentos la ventana del d\u00e9cimo piso de un edificio en donde permanece asomado un anciano, en las alturas con las que \u00e9stos se construyen obnubilando diariamente la luz del sol, o en las miles de historias que siempre permanecen mudas dentro de los muros de alguna calle estrecha. A pesar de todo veo la ciudad tan peque\u00f1a obedeciendo a los ciclos circulares e infinitos de la noche y del d\u00eda. No hay muchas cosas por detallar al verla, desde un punto distante, consumida en un punto amarillo como lo hago yo en mis noches.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando camino por la ciudad encuentro mucha gente igual a m\u00ed y de las que puedo dar cuenta en tanto personas marginadas y olvidadas como yo. Pedimos monedas o alimentos para vivir, nos hacemos alrededor de una fogata y en ocasiones dormimos debajo de los puentes o en el Bronx, ese lugar exclusivo para la mendicidad y las autoridades endemoniadas que piensan en nosotros como basura. \u00a1No creo que el hombre haya evolucionado para esto! Por otro lado, cuando no estamos muy drogados sacamos de nuestro interior cierta tibieza poca acostumbrada: nos damos aliento entre miradas acompasadas de tristezas o de alegr\u00edas incongruentes con nuestro aspecto; nos re\u00edmos de esta condici\u00f3n mostrando los tres o cuatro dientes amarillos y negros al borde del colapso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La noche y el d\u00eda son indiferentes para m\u00ed, s\u00e9 que en la primera el fr\u00edo quema sobre la piel como si el hielo mismo se deslizara por las venas, tambi\u00e9n en \u00e9sta los soles de colores alumbran en decenas colgados de los \u00e1rboles met\u00e1licos del alumbrado p\u00fablico. Igualmente s\u00e9 que el d\u00eda se contrasta con la noche por la apariencia de movimientos y dinamismo: las personas en el d\u00eda aparecen y desvanecen en la inmediatez de sus afanes y revoloteos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En mi caso prefiero las noches, porque no me siento vulnerable ante la indiferencia de esas multitudes de personas: no hay miradas fr\u00edvolas de odio o comentarios adversos de demostraciones de superioridades infundadas en la costumbre y la raz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alguna vez escuch\u00e9 decir a un poeta que la noche est\u00e1 cargada de la melancol\u00eda de sus vigilantes. No supe descifrar su dichoso adagio pues de sentimientos s\u00e9 poco, supongo, bas\u00e1ndome en sus palabras, que la melancol\u00eda es uno mismo trat\u00e1ndose de hallar en razones o sentimientos inconclusos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo y cu\u00e1ndo sucedi\u00f3 todo esto? \u00bfQui\u00e9n me trajo aqu\u00ed? \u00bfFui yo capaz de realizar semejante recorrido? No lo recuerdo con exactitud, pero, mientras me fumo esta colilla de cigarrillo que reci\u00e9n encontr\u00e9 en el piso, deseo que fuese as\u00ed, que la marginalidad fuese m\u00eda solamente y no algo causado por las relaciones intangibles o materiales de los otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Mario Alejandro Neita Echeverry<\/em><br \/>\n<em>Polit\u00f3logo de la Universidad Nacional<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apenas abr\u00ed los ojos sent\u00ed la realidad plena y posible, colmada de las sensaciones angustiantes de las que fui preso de inmediato. 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