{"id":19937,"date":"2016-09-16T15:37:33","date_gmt":"2016-09-16T20:37:33","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=19937"},"modified":"2019-08-26T15:07:31","modified_gmt":"2019-08-26T20:07:31","slug":"donde-estan-los-lectores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2016\/09\/donde-estan-los-lectores\/","title":{"rendered":"\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los lectores?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/ramiro-guzman.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-19938\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/ramiro-guzman-300x225.jpg\" alt=\"ramiro-guzman\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/ramiro-guzman-300x225.jpg 300w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/ramiro-guzman-768x576.jpg 768w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/ramiro-guzman-640x480.jpg 640w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/ramiro-guzman.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Aborrezco empezar a escribir apoyado en el t\u00edtulo del art\u00edculo y m\u00e1s a\u00fan si est\u00e1 interrogando, porque considero que es la forma m\u00e1s f\u00e1cil de solucionar el problema m\u00e1s dif\u00edcil de la redacci\u00f3n: la titulaci\u00f3n. Reconozco que preguntar d\u00f3nde est\u00e1n los lectores, a estas alturas de la vida, tiene un tono tan anacr\u00f3nico como preguntarse qu\u00e9 se hicieron los borrachitos que en la madrugada del domingo se agarraban del poste de la energ\u00eda para darles vivas a su glorioso partido pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los lectores como los pintorescos borrachitos est\u00e1n en v\u00eda de extinci\u00f3n. Los colombianos y los coste\u00f1os en particular siguen siendo m\u00e1s conversadores que lectores. Las cifras oficiales indican que los colombianos leen entre 1.9 y 2.2 libros cada a\u00f1o, mientras en Espa\u00f1a el n\u00famero de textos por habitante alcanza 10.3 libros al a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto podr\u00eda tener su justificaci\u00f3n hist\u00f3rica porque desde que Gutenberg hizo que se popularizara la lectura con la invenci\u00f3n de la imprenta y hasta que a alguien se le ocurri\u00f3 traer una improvisada imprenta a Colombia hab\u00edan transcurrido al menos cuatrocientos veinte a\u00f1os. Es decir, Europa nos lleva casi quinientos a\u00f1os de lectura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la hora de los balances habr\u00eda que decir que en Monter\u00eda la lectura tuvo su \u00e9poca dorada en la d\u00e9cada de los 60 y 70. Para entonces leer no solo era de eruditos y acad\u00e9micos sino una actividad socialmente popular. No hab\u00eda hogar donde no hubiera un infatigable lector. La librer\u00eda La Sevillana, en la calle 36 entre carreras tercera y cuarta, era un punto de encuentro. All\u00ed y en el \u201cCallej\u00f3n de los Cacharros\u201d se intercambiaban desde los cl\u00e1sicos de la literatura universal hasta las fotonovelas de Mar\u00eda del Socorro Tellado L\u00f3pez, \u201cCor\u00edn Tellado\u201d. Para entonces la lectura flu\u00eda. Era un torrente. Le\u00edan los intelectuales. Le\u00edan los comerciantes. Le\u00edan las amas de casa. Le\u00edan las prostitutas. Hasta los ladrones de bicicleta y caldero robaban libros para venderlos por encargo. Leer no era una tortura acad\u00e9mica, era un disfrute, un goce.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cualquier parte se le\u00eda, se intercambiaba y se hablaba de libros: en las barber\u00edas, en las sastrer\u00edas, en los gabinetes dentales, en los restaurantes, en los caf\u00e9s y bares. Los estudiantes amanec\u00edamos estudiando y leyendo con un termo de caf\u00e9 en la Avenida Primera. En el colegio nacional Jos\u00e9 Mar\u00eda C\u00f3rdoba (Conalco) hab\u00edamos fundado clandestinamente los Centros de Estudios 12 y 13 de Marzo, en los que le\u00edamos todo lo que ca\u00eda en nuestras manos, desde los cl\u00e1sicos de la literatura universal hasta los libros que para entonces permearon la sociolog\u00eda cotidiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los puntos de encuentro y tertulia eran de acuerdo al tema y sentir de las personas. Los reconocidos intelectuales se reun\u00edan en el los bares: La Cita, El Percal, El Zorba, El Ganadero, El Candilejas. Los fines de semana la cita era en El Tosca (hoy Toscana) y El Club Ghisays, sitios m\u00e1s informales donde los temas eran deportivos porque se hac\u00edan las apuestas de la h\u00edpica y el f\u00fatbol del rentado nacional en los formularios del 5 y 6 y el Totogol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en las noches de los fines de semana la intelectualidad de Monter\u00eda se volcaba a El Palmar, el bailadero de salsa m\u00e1s popular de la ciudad. Todos los estratos llegaban. Las diferencias sociales quedaban en la puerta de entrada. Hab\u00eda di\u00e1logo constructivo. Se hablaba de lo le\u00eddo en la semana y se bailaba salsa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para entonces mi padre ten\u00eda el Restaurante Zaiza en la calle 32 entre carreras 2 y 3. Los s\u00e1bados se armaban verdaderas tertulias. Llegaban abogados, m\u00e9dicos, odont\u00f3logos, escritores y estudiantes. All\u00ed se le\u00edan gratis todos los peri\u00f3dicos. Lo s\u00e1bados m\u00e1s que un lugar de tertulia era un tribunal porque se reun\u00edan magistrados, jueces, fiscales, diputados y abogados. En fin, Monter\u00eda le rend\u00eda culto a la lectura y al di\u00e1logo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego lleg\u00f3 la d\u00e9cada aciaga de los 80. La \u00e9poca en que se escribieron las p\u00e1ginas m\u00e1s sangrientas y tenebrosas de la historia de C\u00f3rdoba. Y la lectura entr\u00f3 en crisis. Decay\u00f3. Se deprimi\u00f3. Los lectores desaparecieron. A otros los mataron. Otros le perdieron el gusto porque \u2013dicen- dej\u00f3 de transformarnos, transformar y no hab\u00eda con quien hablar. La lectura perdi\u00f3 sentido. Las p\u00e1ginas de los libros se oxidaron. Los libros fueron rematados a los vendedores callejeros. Y, desde entonces, nunca m\u00e1s se volvi\u00f3 a leer en la misma proporci\u00f3n ni en los mismos lugares. Los sitios de tertulia desaparecieron. Se cerraron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy el panorama es deprimente. La violencia desestimul\u00f3 el h\u00e1bito de la lectura y las nuevas herramientas de comunicaci\u00f3n amenazan con pulverizarla. Sin embargo, digamos que no todo est\u00e1 perdido, hace un par de semanas fui invitado al lanzamiento de \u201cPlanch\u00f3n Literario\u201d. No creo que se me vaya la mano si reconozco que desde la sencillez del t\u00edtulo se percibe que es un proyecto esperanzador y ambicioso. Seg\u00fan el alcalde Marcos Daniel Pineda Garc\u00eda se pretende aprovechar las bondades de la naturaleza, del r\u00edo Sin\u00fa para que la gente lea en sitios claves de la ciudad, en las escuelas y colegios. En escenarios gratuitos. Se pretende que quienes miren a la lectura no sean los escasos lectores profesionales que a\u00fan quedan por ah\u00ed refugiados en el anonimato, sino j\u00f3venes, muchachos de los colegio. Por algo se debe arrancar y \u201cPlanch\u00f3n Literario\u201d es un excelente punto de partida. Monter\u00eda necesita reencontrarse con la lectura. A tener puntos de encuentro, tertulias callejeras, porque donde la gente se encuentra hay di\u00e1logo, donde hay di\u00e1logo hay entendimiento y donde hay entendimiento hay paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autor:\u00a0Ramiro Guzm\u00e1n Arteaga<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ver en <span style=\"color: #993300;\"><strong><em><a style=\"color: #993300;\" href=\"http:\/\/www.lapiragua.co\/2016\/09\/opinion\/donde-estan-los-lectores\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">La Piragua<\/a><\/em><\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aborrezco empezar a escribir apoyado en el t\u00edtulo del art\u00edculo y m\u00e1s a\u00fan si est\u00e1 interrogando, porque considero que es la forma m\u00e1s f\u00e1cil de solucionar el problema m\u00e1s dif\u00edcil de la redacci\u00f3n: la titulaci\u00f3n. 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