{"id":19994,"date":"2016-09-30T19:00:44","date_gmt":"2016-10-01T00:00:44","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=19994"},"modified":"2019-08-26T15:07:28","modified_gmt":"2019-08-26T20:07:28","slug":"la-caverna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2016\/09\/la-caverna\/","title":{"rendered":"La caverna"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/IMG_1134.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-17916 \" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/IMG_1134-273x300.jpg\" alt=\"Alejandro Neita\" width=\"175\" height=\"192\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/IMG_1134-273x300.jpg 273w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/IMG_1134.jpg 393w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u00ab\u00bfCu\u00e1nto tiempo m\u00e1s habr\u00e1 que pensar en t\u00e9rminos econ\u00f3micos y no humanos? Habr\u00e1 que deshacernos en lo furtivo y en lo pasional, solo \u00e9stas podr\u00e1 traer nuevas historias.\u00bb \u00a0Alejandro Neita<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hace mucho termin\u00e9 de leer la novela la Caverna de Jos\u00e9 Saramago y como generalmente ocurre con sus escritos una serie de divagaciones filos\u00f3ficas y sociales me han asaltado. Un libro que fue como una tormenta de rayos y truenos retumbando en mis arcillosas paredes del pensamiento. A quienes no lo han le\u00eddo los invito de especial manera a que se impregnen de sus letras insidiosas, paganas y rebeldes a los encierros modernos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, el tema principal de la obra: la preocupaci\u00f3n siempre vigente de la transformaci\u00f3n desenfrenada de todo el aparato social y econ\u00f3mico. En segundo lugar: la invitaci\u00f3n de Saramago a vivir en primera persona, a trav\u00e9s del personaje principal de Cipriano Algor, las inquietudes, los vac\u00edos, las ausencias, los reemplazos de la historia, particularmente de su historia y, junto a ella, el modo y los espacios de vivir en la casa de la alfarer\u00eda en un pueblo perif\u00e9rico de una ciudad cualquiera, como esta. Aqu\u00ed pone varios temas gruesos: la recreaci\u00f3n artificial del mundo, la desposesi\u00f3n del trabajo y el intelecto como \u00fanicas cualidades humanas y, por ende, la dependencia de lo ajeno, ll\u00e1mese \u00e9ste capital, relaciones sociales hegem\u00f3nicas, estructuras sociales, instituciones etc. Como lector puedo decir que una de las cosas m\u00e1s fascinantes de un libro es precisamente internalizar el ambiente, las condiciones o caracter\u00edsticas de los personajes, pensarse en la otredad en los mismos ojos del protagonista o personajes secundarios y confundirse uno mismo con las sensaciones, sentimientos y ambivalencias, es romper desde las letras la propia subjetividad. Finalmente, coloca en la mente del lector la imagen fulminante del fracaso de la humanidad, una alegor\u00eda pesada y vibrante que retumba en ecos desde el momento de su descubrimiento: los estatutos de piedra los he llamado yo, que vienen acompa\u00f1ados de todo el contenido y simbolog\u00edas del libro, me refiero, por supuesto a nosotros en la caverna debajo del Centro, esa calamidad disfrazada de tentaci\u00f3n, desarrollo y progreso. A esta imagen le sobreviene inmediatamente, como contraposici\u00f3n, las esperanzas de los personajes del libro (Cipriano, Marta, Marcial, Isaura, y el mismo Encontrado) y las del autor, supongo: la decisi\u00f3n de libertad, producida por la consciencia de su estrechamiento causado a su vez por el enjambre de negaciones, aniquilaciones y asimilaciones de un modo de trabajo que pasa a ser la vida y la historia misma de Cipriano y su familia. Pues bien, quiero referirme al libro pero sin dejar de hacer apuntes a la realidad tal como est\u00e1 en estos momentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La transformaci\u00f3n desenfrenada del aparato social y econ\u00f3mico conlleva al desmantelamiento de modos y estructuras sociales que parecen desencajar en las necesidades creadas por ese nuevo estado de cosas, y as\u00ed mismo consume aquellas formas de vida ajenas a su inmanencia, como lo hace una avalancha de nieve cuando se desliza por la monta\u00f1a atragant\u00e1ndose todo a su paso. Se crea as\u00ed un im\u00e1n hegem\u00f3nico que va asimilando a las personas y\/o modos de vidas que est\u00e9n dispuestas a seguir con el orden planteado, las nuevas caracterizaciones y directrices postuladas. \u00a1Claro! La primordial condici\u00f3n es tener la capacidad adquisitiva y mental suficiente para hacerlo, de lo contrario se los exilia y margina, a\u00fan m\u00e1s a aquellos quienes no est\u00e1n de acuerdo, a las que rechazan sus movimientos gelatinosos, es decir, la gran mayor\u00eda de personas que no tiene m\u00e1s que ofrecer sino su existencia desarraigada; aqu\u00ed me refiero, entonces, a la tensi\u00f3n entre el crecimiento de los l\u00edmites del Centro y Las Chabolas pauperizadas: una din\u00e1mica de asimilaci\u00f3n y exclusi\u00f3n constante en donde se imponen barreras sociales y reales; las de cemento pero tambi\u00e9n las de especialidades, t\u00e9cnicas, modas y actualizaciones desenfrenadas. El libro as\u00ed nos lleva a traspasar de unas p\u00e1ginas, de las palabras, a nuestros alrededor m\u00e1s inmediato.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Centro conlleva a la creaci\u00f3n de perspectivas de vida que obedecen a un conjunto de prohibiciones y mandatos: no debes ir por ah\u00ed indagando cosas, le dicen a Cipriano cuando \u00e9ste decide establecerse all\u00ed, en un peque\u00f1o apartamento, con el yerno y su hija; las disposiciones del tiempo se manejan dentro como vivencias artificiales; pr\u00e1cticamente entrar en ese circuito es vivir seg\u00fan el Centro lo disponga. Las Chabolas por su parte son los cinturones de exclusi\u00f3n y pobreza que son apartadas cada vez m\u00e1s de ese mundo extremadamente tecnificado y artificial personificado en el Centro, un margen destinado a la supervivencia; est\u00e1n regladas por lo que se les puede permitir hacer, un caos controlado, y por el enga\u00f1o porque sobre \u00e9stas cae el peso ideol\u00f3gico de la civilizaci\u00f3n en t\u00e9rminos de que son \u00e9stas donde se producen los males sociales y por el peso de ley quien entra a poner el orden televisado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, para no da\u00f1arle a alguien el libro anticipando situaciones o desenlaces, dir\u00e9 solamente que la desaparici\u00f3n de un modo de vida causado por los cambios en toda la estructura econ\u00f3mica supone nuevas composiciones de las actividades econ\u00f3micas, y la utilizaci\u00f3n del trabajo y el capital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Detr\u00e1s de esta preocupaci\u00f3n de la transformaci\u00f3n desenfrenada del aparato social y econ\u00f3mico se encuentra la alarma est\u00e9tica de Saramago, es decir \u00bfsobre qu\u00e9 confusos y aparentes placeres se viene construyendo la sociedad? Es la pregunta de fondo del autor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuar leyendo en: <span style=\"color: #993300;\"><em><strong><a style=\"color: #993300;\" href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/La-caverna.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">La Caverna<\/a><\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<em>Mario Alejandro Neita Echeverry<\/em><br \/>\n<em>Polit\u00f3logo de la Universidad Nacional<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab\u00bfCu\u00e1nto tiempo m\u00e1s habr\u00e1 que pensar en t\u00e9rminos econ\u00f3micos y no humanos? 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