{"id":22075,"date":"2017-08-25T15:14:29","date_gmt":"2017-08-25T20:14:29","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=22075"},"modified":"2019-08-26T15:06:02","modified_gmt":"2019-08-26T20:06:02","slug":"testimonio-sobre-el-libro-y-la-alegria-de-leer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2017\/08\/testimonio-sobre-el-libro-y-la-alegria-de-leer\/","title":{"rendered":"Testimonio sobre el Libro y la alegr\u00eda de leer"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/foto-ramiro.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-20420\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/foto-ramiro.jpg\" alt=\"\" width=\"125\" height=\"167\" \/><\/a>Un d\u00eda de 1966, me vi metido en un inmenso ba\u00fal de mi abuela jugando con unos libros que ten\u00edan unas portadas en las que se ve\u00edan escenas fant\u00e1sticas y multicolores, con misteriosos personajes que volaban sobre alfombras de finos tejidos; en otras se ve\u00edan diablos y dioses con alas disput\u00e1ndose la ca\u00edda al infierno y en otra mujeres en alg\u00fan cuarto de clima fr\u00edo. Abr\u00ed uno de los libros esperando encontrarme con otras im\u00e1genes parecidas a las de la portada, pero todav\u00eda no salgo del asombro del desconcierto que experiment\u00e9 al encontrarme con una cantidad de signos y s\u00edmbolos indescifrables, que no alcanzaba a interpretar ni mucho menos comprender. A\u00fan no sab\u00eda leer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mucho tiempo despu\u00e9s supe que algunos de esos libros eran Las mil y una noches, La Divina Comedia, y Los Hermanos Karamazov. Debo confesar que ese fue mi primer contacto con los libros y con la literatura, un contacto y lectura de im\u00e1genes y no de letras, que se complementaban con la imaginaci\u00f3n de los cuentos de brujas que me contaban mis abuelos desde las seis de la tarde hasta las ocho de la noche cuando nos \u00edbamos a dormir tras escuchar la fanfarria que anunciaba en la radio la finalizaci\u00f3n del programa \u201cRPC Complace\u201d, que era transmitido por la \u00fanica emisora de Lorica, en el Bajo Sin\u00fa, donde me hab\u00eda criado con mis abuelos maternos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y fue all\u00ed, en El Campano, la finca de mi abuelo, en ese ambiente natural, cuando empec\u00e9 a entrar en contacto con las primeras letras, gracias a la paciencia de la profesora Betty, quien deb\u00eda soportar mi ausencia cada vez que yo quer\u00eda porque el rancho de palma donde dictaba clase a, unos ocho muchachos, era de mi abuelo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La letra con sangre no entra<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo que desde entonces nunca m\u00e1s volv\u00ed a separarme de la literatura ni de la escritura, con la \u00fanica diferencia de que siempre lo he hecho por pasi\u00f3n y no por obligaci\u00f3n, y casi siempre apartado un poco de las estrictas reglas gramaticales que me limitan y en ocasiones me impiden por completo mostrarme tal como soy o tener un encuentro m\u00e1s humano con mis lectores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta alegre experiencia me qued\u00f3 claramente justificada cuando tiempo despu\u00e9s estudi\u00e9 por completo al maestro Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez y su obra fant\u00e1stica, literaria, period\u00edstica, objetiva, pero sobretodo humana. Tambi\u00e9n comprend\u00ed que los libros y la escritura son los que le dan soporte al conocimiento, que su popularizaci\u00f3n transforma al ser humano individualmente y socialmente, que quien no lee carece de fundamento te\u00f3rico y siempre se quedar\u00e1 echando un cuento mal echado; que la lectura debe ser una pasi\u00f3n y no una obligaci\u00f3n, que a nadie se le debe obligar a leer sino sensibilizar hacia el h\u00e1bito de la lectura, que quien no lee no escribe porque igualmente carece de fundamento, que los libros son un sitio de encuentro en el que dialogamos con alguien que no est\u00e1: el autor. En fin, entend\u00ed que la letra con sangre no entra, sino con amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>De la edad de oro al oscurantismo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tratando de interpretar y comprender la evoluci\u00f3n del problema de la lectura en nuestro contexto social y cultural debo destacar, como en otras ocasiones, la \u00e9poca de oro en la que en Monter\u00eda se percib\u00eda en el ambiente el amor y la vocaci\u00f3n hacia la lectura; me refiero a la \u00e9poca de los a\u00f1os 60 y 70, y es posible que desde mucho antes, en la que la lectura era algo inherente a la vida cotidiana y acad\u00e9mica de la ciudad, en la que no faltaba un lector compulsivo en la familia, en la que los estudiantes de bachillerato amanec\u00edamos estudiando en la Avenida Primera con un termo de caf\u00e9, en la que nuestros padres y madres estaban afiliados al C\u00edrculo de Lectores y le\u00edan hasta altas horas de la noche, en la que la lectura era un disfrute, un placer. La \u00e9poca en que se compart\u00edan libros y contenidos en cualquier sitio de la ciudad; de cuando la biblioteca departamental David Mart\u00ednez era un verdadero punto de encuentro de lectores y escritores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para entonces en que en Monter\u00eda espont\u00e1neamente se formaban sitios de encuentro y di\u00e1logo constructivo con fundamento en la lectura de libros, peri\u00f3dicos y revistas; sitios en los que las tertulias eran una necesidad para dialogar sobre temas de lectura y hechos de la vida cotidiana. Para entonces en el Colegio Nacional Jos\u00e9 Mar\u00eda C\u00f3rdoba (Conalco) hab\u00edamos fundado los Centros de Estudios 12 y 13 de Marzo, donde le\u00edamos desde los cl\u00e1sicos de la literatura universal hasta obras de Marx, Hegel y Oparin, tratados de sociolog\u00eda y el origen del universo y la vida. La \u00e9poca en la que reconocidos intelectuales se reun\u00edan en el los bares: La Cita, El Percal, El Zorba, El Ganadero, El Candilejas. Los fines de semana la cita era en El Tosca (hoy Toscana) y El Club Ghisays, sitios m\u00e1s informales donde los temas eran deportivos porque se hac\u00edan las apuestas de la h\u00edpica y el f\u00fatbol del rentado nacional en los formularios del 5 y 6 y el Totogol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuar leyendo en la p\u00e1gina 2 de\u00a0<em><strong><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/El-Libro.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El Libro<\/a><\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un d\u00eda de 1966, me vi metido en un inmenso ba\u00fal de mi abuela jugando con unos libros que ten\u00edan unas portadas en las que se ve\u00edan escenas fant\u00e1sticas y multicolores, con misteriosos personajes que volaban sobre alfombras de finos tejidos; en otras se ve\u00edan diablos y dioses con alas disput\u00e1ndose la ca\u00edda al infierno [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":51,"featured_media":20420,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[32,5,41],"tags":[],"class_list":["post-22075","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnistas","category-comunidad","category-territorio-y-desarrollo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22075","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/51"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22075"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22075\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20420"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22075"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22075"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22075"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}