{"id":22748,"date":"2018-01-30T16:55:51","date_gmt":"2018-01-30T21:55:51","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=22748"},"modified":"2019-08-26T15:05:45","modified_gmt":"2019-08-26T20:05:45","slug":"lo-importante-no-es-la-caida-sino-el-aterrizaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2018\/01\/lo-importante-no-es-la-caida-sino-el-aterrizaje\/","title":{"rendered":"Lo importante no es la ca\u00edda sino el aterrizaje"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/WhatsApp-Image-2017-01-24-at-15.07.55.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-20683\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/WhatsApp-Image-2017-01-24-at-15.07.55.jpeg\" alt=\"\" width=\"160\" height=\"160\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/WhatsApp-Image-2017-01-24-at-15.07.55.jpeg 640w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/WhatsApp-Image-2017-01-24-at-15.07.55-100x100.jpeg 100w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/WhatsApp-Image-2017-01-24-at-15.07.55-300x300.jpeg 300w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/WhatsApp-Image-2017-01-24-at-15.07.55-70x70.jpeg 70w\" sizes=\"(max-width: 160px) 100vw, 160px\" \/><\/a>En la pel\u00edcula El odio (1995) durante la escena en la que los tres chicos de las barriadas est\u00e1n a vueltas sobre la situaci\u00f3n de uno de sus amigos que por un abuso policial en comisaria se encuentra entre la vida y la muerte, un hombre mayor irrumpe y les narra c\u00f3mo perdi\u00f3 a un compa\u00f1ero de viaje cuando iban como prisioneros en un tren a Siberia. Su nombre era Grunwalski, en las pocas paradas hab\u00eda que bajar del vag\u00f3n a hacer del cuerpo y subir pronto para no quedarse en medio de la nada, todos bajaban juntos y todos sub\u00edan juntos. Pero Grunwalski prefiri\u00f3 ir a solas hasta los arbustos y cuando el tren se puso en marcha, corri\u00f3 de vuelta con las manos sujet\u00e1ndose los pantalones y no pudo estrechar el brazo que le tend\u00edan desde el tren los otros prisioneros. (Ver pel\u00edcula <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=utQTZ4hwP-I&amp;feature=share&amp;app=desktop\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><span style=\"color: #800080;\"><em><strong>AQU\u00cd<\/strong><\/em><\/span><\/a>)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los di\u00e1logos de paz no son ni de lejos un ventanal abierto para una transformaci\u00f3n social que ponga a Colombia en la actualidad socioecon\u00f3mica mundial, por m\u00e1s que su discurso impl\u00edcito sobre el progreso haya calado en el panorama electoral. Si comparo a los di\u00e1logos y al tren que perdi\u00f3 Grunwalski, no es por vicio desarrollista, sino m\u00e1s bien porque siento temor y tristeza por un proyecto nacional que afecta a cientos de l\u00edderes sociales y comunidades en distintos territorios del pa\u00eds en los que no ha existido nunca construcci\u00f3n democr\u00e1tica del Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta misma met\u00e1fora, solamente para poder existir, los prisioneros deben descargar su mierda juntos y subir juntos. Porque el fr\u00edo de la estepa no es una zona gris donde inventar mundos nuevos, ni continuar en la guerra una forma de fortalecer a los suyos y las comunidades en despojo. Por priorizar sujetarse los pantalones, Grunwalski pierde el tren que pese a todo es la \u00fanica garant\u00eda de seguir vivo y con los suyos. Cada uno juega sus cartas, faroles y chantajes, pero con exterminio no hay si quiera juego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de ser una empresa en las econom\u00edas ilegales donde no hay Estado, el ELN ha procurado mantenerse como grupo rebelde en b\u00fasqueda de beligerancia. Su existencia acarrea atentados a la Fuerza P\u00fablica y a la infraestructura energ\u00e9tica. Como contraparte, ellos mismos han sufrido la ofensiva estatal, se les tiene identificados objetivos de alto valor militar y con un escenario de vac\u00edos de poder, el Estado no ha renunciado al copamiento de zonas en disputa incluso durante el cese al fuego. Situaci\u00f3n reiterada en la historia de di\u00e1logos de paz. Sucedi\u00f3 en los ochenta con el M-19 y el EPL, e incluso en el cese bilateral de los recientes di\u00e1logos con las FARC.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un viejo amigo nos dice que guerrear no es definitivamente un problema de disparos y tiros, sino que es ante todo, ganar la conciencia y la simpat\u00eda de la poblaci\u00f3n. Formar una cuadrilla armada es mucho m\u00e1s f\u00e1cil que lanzar un movimiento pol\u00edtico. Y alimentarse de la fraseolog\u00eda del cambio social es un repertorio que pareciera patrimonio de la humanidad desde los tiempos b\u00edblicos. Si bien las guerrillas fueron referente de autodefensa y acompa\u00f1amiento en la construcci\u00f3n de tejido social de colonos desplazados, hoy se han convertido en un obst\u00e1culo para la autonom\u00eda de las organizaciones populares y en un perfecto cohesionador de las \u00e9lites que buscan distraer el trasfondo del conflicto social, alimentando pol\u00edticas de combate al enemigo interno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Qu\u00e9 insensible simplemente afirmar ante los asesinatos de l\u00edderes sociales y el terror de los paquetes bomba en las comisar\u00edas, que lo que ocurre es que el conflicto sigue. Nunca se ha negado eso, si la salida negociada existe a\u00fan como posibilidad pol\u00edtica es porque se busca acabar con su forma armada, con la guerra sucia estatal que ha sido permisiva e incluso c\u00f3mplice en la persecuci\u00f3n a los l\u00edderes sociales, pero tambi\u00e9n con la forma irregular de las decenas de focos criminalizados de los remanentes guerrilleros, de desertores y disidentes, pues ambos son parte de un mismo problema, la persistencia de la violencia pol\u00edtica exterminadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pesimismo de la realidad es hoy una ca\u00edda, la perspectiva de los movimientos sociales y pol\u00edticos es m\u00e1s bien desiderativa y el panorama electoral tiene su primera prueba de fuego en las coaliciones para legislativas. Pero si lo importante es el aterrizaje, mantengamos la voluntad y la mano tendida a la soluci\u00f3n pol\u00edtica al conflicto armado. Aunque los guerreros manifiesten que las armas no les estorban, nosotros como constructores diarios de paz, debemos reaccionar a quienes desde el descontento instigan al odio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al renunciar al odio, evitamos darle vuelo a quienes instigan al miedo y reciben r\u00e9ditos pol\u00edticos de \u00e9ste. El alivio humanitario para las comunidades que est\u00e1n en medio de la guerra, sin duda requiere de un cese al fuego en el que el ELN eval\u00fae si tiende la mano o se queda en la guerra sujet\u00e1ndose los pantalones. Es menester pasar la p\u00e1gina de la violencia del conflicto armado para poner la atenci\u00f3n en las violencias del conflicto social, porque si nos achacan una posici\u00f3n vergonzante respecto a la seguridad, es de hecho vergonzoso que solo se entienda por seguridad el combate a la criminalidad sin desatascar las reformas pendientes que conten\u00eda el Acuerdo del teatro Col\u00f3n y que desde el congreso bloquearon perpetuando los problemas de las econom\u00edas ilegales y de los grupos armados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Esteban Clavijo Rodr\u00edguez<\/em><br \/>\n<em>Polit\u00f3logo de la Universidad Nacional<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la pel\u00edcula El odio (1995) durante la escena en la que los tres chicos de las barriadas est\u00e1n a vueltas sobre la situaci\u00f3n de uno de sus amigos que por un abuso policial en comisaria se encuentra entre la vida y la muerte, un hombre mayor irrumpe y les narra c\u00f3mo perdi\u00f3 a un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":51,"featured_media":20683,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[634,18],"tags":[],"class_list":["post-22748","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-construccion-de-paz","category-victimas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22748","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/51"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22748"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22748\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20683"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22748"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22748"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22748"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}