{"id":23452,"date":"2019-11-06T16:19:55","date_gmt":"2019-11-06T21:19:55","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=23452"},"modified":"2019-11-07T01:18:58","modified_gmt":"2019-11-07T06:18:58","slug":"una-llama-al-viento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2019\/11\/una-llama-al-viento\/","title":{"rendered":"Una llama al viento"},"content":{"rendered":"\n<p>Foto: Juan Camilo Buitrago<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Esto no es una eleg\u00eda sino un reconocimiento al arte de narrar desde el viaje a pie, al que no muere porque quedan sus palabras resonando. Ya Fernando Gonz\u00e1lez nos lo hab\u00eda ense\u00f1ado con su m\u00e9todo sociol\u00f3gico de pensar caminando y de observar el caminar de la gente, sus afanes, sus \u00edmpetus: el gran mulato que reluce entre tanto eunuco. Alfredo Molano Bravo (1944-2019) nos devel\u00f3 en la linea de Fernando Gonz\u00e1lez un personaje aut\u00e9ntico, con rostro propio: el campesino. Y narr\u00f3 la saga de los pueblos antes que la \u00e9pica de los h\u00e9roes y los m\u00e1rtires.  Nos sedujo con una mirada fresca, descarnada y po\u00e9tica. Dej\u00f3 entrever la Colombia rural que solo se aprende viviendo la cotidianidad de sus comunidades, comiendo en sus casas, durmiendo en sus suelos.<\/p>\n\n\n\n<p>Quedaron narradas en sus cr\u00f3nicas la cuesti\u00f3n agraria y la lucha campesina por acceder a la tierra y por no perder la conquistada, la haza\u00f1a del colono abriendo frontera agr\u00edcola y la del cocalero as\u00ed mismo arranc\u00e1ndole cada vez m\u00e1s tajos a la selva. En esa trama lleg\u00f3 a la historia de las Farc desde adentro, es decir, caminando y padeciendo con ellos la amenaza de los bombardeos. Todo esto sin que medrara el estigma oficial y el calificativo de \u201camigo del terrorismo\u201d. Molano se exili\u00f3 pero regres\u00f3 para seguir develando el meollo del conflicto social y armado en la voz de quienes lo padecen en sus territorios.<\/p>\n\n\n\n<p>El caso es que no es triste su partida porque muri\u00f3 con las botas puestas. Y del coraz\u00f3n. Fue un poeta de la tierra a su manera. \u00bfY qu\u00e9 es un poeta en este tr\u00f3pico atravesado por el dolor y la pasi\u00f3n? \u201cNada\u201d, dir\u00e1 Barba Jacob dando alaridos por toda am\u00e9rica. \u201cUna llamita al viento\u201d. Sopla viento, sopla, y que arda la rebeld\u00eda que Molano inspir\u00f3 en nuestros\u00a0 corazones.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces lo que expreso es gratitud por esa pluma. Para Molano este verso de Rimbaud: \u201cLa mano que conduce la pluma, vale tanto como la que conduce el arado\u00bb. La eleg\u00eda s\u00ed la hace el hijo, Alfredo Molano Jimeno, en un texto memorable publicado ante la muerte de su padre (El Espectador, Noviembre 3 de 2019):<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Y de qu\u00e9 m\u00e1s ibas a morir, padre m\u00edo, sino del coraz\u00f3n, de ese coraz\u00f3n grande en el que cupimos muchos. Ese coraz\u00f3n con el que escribiste 20 libros y miles de columnas. Ese coraz\u00f3n noble que te llev\u00f3 a luchar por los campesinos de este pa\u00eds a lomo de mula o al anca de un caballo. Ese coraz\u00f3n pleno, tan viejo de latir, con el que sembraste un pedazo de ti en quienes te quisimos y admiramos. Buen viaje, pap\u00e1, vete tranquilo que aqu\u00ed quedaron tus semillas.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Gracias Molano por sembrar\nen cada escrito una carga de emotividad, de sabidur\u00eda, de rabia, de sentido\nhist\u00f3rico, de campo y campesinos, de lucha, de paz y m\u00e1s lucha por la paz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Foto: Juan Camilo Buitrago Esto no es una eleg\u00eda sino un reconocimiento al arte de narrar desde el viaje a pie, al que no muere porque quedan sus palabras resonando. 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