{"id":23822,"date":"2020-09-04T12:23:40","date_gmt":"2020-09-04T17:23:40","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=23822"},"modified":"2020-09-04T12:24:57","modified_gmt":"2020-09-04T17:24:57","slug":"la-violencia-en-el-suroccidente-colombiano-causas-estructurales-y-nuevos-fenomenos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2020\/09\/la-violencia-en-el-suroccidente-colombiano-causas-estructurales-y-nuevos-fenomenos\/","title":{"rendered":"La violencia en el suroccidente colombiano: causas estructurales y nuevos fen\u00f3menos."},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Por Observatorio del conflicto y el posconflicto CNAI \/ Imagen Pacifista<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bf<ins>Q<\/ins>u<ins>\u00e9<\/ins> se juega en la lucha violenta por dominar la vertiente cordillerana occidental y el litoral pac\u00edfico, por parte de todos los actores tanto econ\u00f3micos<ins> y<\/ins> pol\u00edticos de \u00edndole legal e ilegal?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica realizada por Roberto Romero Ospina, titulada \u201cExpedientes contra el olvido\u201d, se rese\u00f1a que la primera masacre documentada contra integrantes de la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica cometida por paramilitares, se perpetr\u00f3 el 6 de enero de 1985 en el municipio de Yumbo (Valle del Cauca), all\u00ed fueron asesinados los activistas Rafael Arturo Alfaro, Gustavo Adolfo Santos y \u00c1lvaro Rodr\u00edguez. Esta estad\u00edstica de terror se cierra en 1997, trece a\u00f1os despu\u00e9s, con la masacre de Mapiripan (Meta) en donde los paramilitares asesinaron a treinta (30) personas (campesinos, mujeres, ni\u00f1os y ancianos), crimen que adem\u00e1s signific\u00f3 el primer ensayo de terror de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en la retaguardia estrat\u00e9gica de las FARC, como parte de su plan de expansi\u00f3n paramilitar ejecutado a plenitud entre 1997 y 2005.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que se pretende significar en este an\u00e1lisis, es que la regi\u00f3n del suroccidente y el pac<ins>\u00ed<\/ins>fico de Colombia (incluido su centro urbano m\u00e1s importante<ins>,<\/ins> la ciudad de Cali y sus municipios metropolitanos, viene siendo afectada por violencias paraestatales desde hace cuatro d\u00e9cadas; y no es una coincidencia que en el municipio de Yumbo se haya perpetrado una de las primeras masacres contra la UP que se tenga documentada, pues esto <del>lo que<\/del> indica <del>es<\/del> el nivel de implicaci\u00f3n sistem\u00e1tica de las estrategias contrainsurgentes en toda esta macroregi\u00f3n que incluye los departamentos de Valle del Cauca, Cauca, Putumayo, Nari\u00f1o, y Choc\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os ochenta el municipio de Yumbo fue basti\u00f3n de la lucha obrera y la resistencia del proletariado en ese departamento<ins>;<\/ins><del>,<\/del> all\u00ed se libraron importantes luchas sindicales y de viviendistas. En el a\u00f1o <del>de<\/del> 1984 la guerrilla del M-19 realiz<ins>\u00f3<\/ins><del>o<\/del> la toma de Yumbo,<del>,<\/del><ins> pues<\/ins> esa insurgencia ten\u00eda una significativa influencia <del>para su operaci\u00f3n <\/del>pol\u00edtico militar en esa regi\u00f3n; simult\u00e1neamente otras organizaciones de izquierda como la UP, contaban con bases sociales en los barrios de invasi\u00f3n promovidos por la Central Nacional Provivienda. En ese entonces, este municipio Vallecaucano ten\u00eda una presencia hist\u00f3rica de movimientos populares de origen liberal y de izquierda, que reclamaban democracia y enarbolaban reivindicaciones de cambio del r\u00e9gimen pol\u00edtico y econ\u00f3mico<ins>.<\/ins><del>;<\/del> E<del>e<\/del>ste auge de las resistencias populares empez\u00f3 a declinar con la aparici\u00f3n del Cartel de Cali y la cultura mafiosa, que copt\u00f3<del>o<\/del> muchos de esos liderazgos a todo nivel <del>tanto <\/del>departamental como&nbsp; local, cambiando el paradigma obrero por el del enriquecimiento individual a trav\u00e9s del narcotr\u00e1fico, corrompiendo de paso a la mayor\u00eda de los estamentos de la sociedad y el poder pol\u00edtico&nbsp; en el territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la firma de la paz de los a\u00f1os noventa y la dejaci\u00f3n de armas del M-19, el v\u00f3rtice de la din\u00e1mica de la violencia pol\u00edtica y la disputa de los territorios entre la insurgencia, el ej\u00e9rcito y los grupos paramilitares, se reinstal\u00f3 en las monta\u00f1as del Cauca, <del>de donde nunca se ha ido y por el contrario <\/del>y se hab\u00eda extendido <del>al s<\/del>hacia Nari\u00f1o y Putumayo, incluyendo todo el litoral costanero entre Tumaco y Buenaventura.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese repertorio de violencia fratricida que ha ocupado casi cuatro d\u00e9cadas de nuestra historia, debe tener explicaciones estructurales, de car\u00e1cter econ\u00f3mico y territorial, m\u00e1s all\u00e1 de las estad\u00edsticas macabras de muertes, masacres y desplazamientos que lamentablemente<ins>,<\/ins> d\u00eda a d\u00eda<ins>,<\/ins> ocupan los titulares de los diarios del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Las preguntas que surgen son<ins>:<\/ins> \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 en disputa en la regi\u00f3n pacifica de Colombia? \u00bfqu\u00e9 se juega en la lucha por dominar la vertiente cordillerana occidental y el litoral pac\u00edfico<del>,<\/del> por parte de todos los poderes<del> tanto<\/del> econ\u00f3micos, pol\u00edticos, nacionales, transnacionales de \u00edndole legal e ilegal y los actores armados?<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta a estas preguntas hay que buscarla en la riqueza del territorio y su ubicaci\u00f3n estrat\u00e9gica. El primer gran bot\u00edn de esta guerra es la serran\u00eda del Alto Naya<ins>;<\/ins><del>,<\/del> ese sistema monta\u00f1oso que se conecta con los farallones y termina en el litoral pac\u00edfico entre Guapi y Buenaventura, muralla natural entre la costa y el interior habitado mayoritariamente por ind\u00edgenas Nasa y Gu\u00e1mbianos, campesinos colonos que huyeron de la violencia liberal<ins>&#8211;<\/ins>conservadora de los a\u00f1os 40 y negros libertos que se establecieron en&nbsp; las orillas de los r\u00edos que desembocan al litoral<ins>,<\/ins><del>;<\/del> formando territorios ancestrales denominados \u201cConsejos Comunitarios Afrodescendientes\u201d. Esta regi\u00f3n bendecida, cubierta por nieblas eternas y caminos intransitables, lluvia constante y clima enfermizo, ha sido el refugio de los marginados hist\u00f3ricos del gran Cauca, aquellos sin futuro y sin esperanza<ins>,<\/ins> a quienes el latifundio les arrebat\u00f3 sus expectativas de vida digna.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa regi\u00f3n indomable, se hizo fuerte la resistencia armada a un estado y a un r\u00e9gimen clasista y asesino que nunca los ha escuchado. En medio de esas monta\u00f1as y hondonadas<ins>,<\/ins> <del>las tres etnias <\/del>han sobrevivido<ins> estas <\/ins>comunidades, la mayor\u00eda de las veces arm\u00f3nicamente<ins>;<\/ins> juntas aprendieron a luchar contra la injusticia y el olvido. De esa regi\u00f3n han salido centenares de guerrilleros para los diferentes grupos insurgentes que se han establecido en ese territorio; \u201cel indio Manuel Quint\u00edn Lame\u201d le ense\u00f1\u00f3<del>o<\/del> a su pueblo Nasa a defender su tierra, luchando, incluso con las armas; los campesinos colonos de origen liberal, tra\u00edan en su huida el legado de sus mayores que combatieron en la guerra de los mil d\u00edas y que organizaron autodefensas campesinas cuando mataron a Gait\u00e1n; y por \u00faltimo los afros que se ocultaron en humedales y esteros de sus verdugos esclavistas, tambi\u00e9n aprendieron a pelear por la madre tierra y por sus aguas, cantando alabaos y resistiendo la violencia que amenaza con acabar con su cultura y su cosmovisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre el Naya&nbsp; tambi\u00e9n pusieron su mirada las <ins>\u00e9<\/ins><del>e<\/del>lites empresariales y terratenientes Vallecaucanas y Caucanas, que unidas con el narcotr\u00e1fico, planificaron su conquista en el a\u00f1o de<a> 1998<\/a><a href=\"#_msocom_1\">[ac1]<\/a>&nbsp;<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>, cuando importaron el modelo paramilitar&nbsp; del Clan Casta\u00f1o para derrotar a la guerrilla de las FARC y el ELN y someter a la poblaci\u00f3n rural que habita esas \u00e1reas; la excusa fue librar la zona de guerrilla, pero el verdadero prop\u00f3sito fue y sigue siendo apoderarse de esos ricos territorios, y todo lo que contienen, incluido por supuesto el cultivo, procesamiento y tr\u00e1fico y producci\u00f3n de coca\u00edna y marihuana, las rutas de embarque y salida de coca por el mar pac\u00edfico, y la explotaci\u00f3n de los yacimientos de oro y metales preciosos que yacen en el subsuelo de este sistema monta\u00f1oso<ins>,<\/ins> integrando&nbsp; de paso estas \u00e1reas al modelo capitalista extractivista y \u201cdescomponiendo\u201d la cultura del el campesinado<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a> y las formas ancestrales de propiedad y uso de la tierra de ind\u00edgenas y afrodescendientes.<\/p>\n\n\n\n<p>En esos a\u00f1os, la fuerte unidad de las comunidades en el territorio, sumado a la presencia hist\u00f3rica de las guerrillas de las FARC-EP, impidi\u00f3 que tuviera \u00e9xito el plan de conquista del Naya. La ofensiva del bloque Calima de las AUC, en coordinaci\u00f3n con mandos militares del ej\u00e9rcito y la polic\u00eda tuvo su punto de quiebre en la masacre del Naya, y la posterior contraofensiva de las FARC que <del>termino <\/del>termin\u00f3 con una estruendosa derrota del paramilitarismo y la retirada de sus tropas&nbsp; al mando de Ever Veloza, alias HH<del>,<\/del> a los campamentos&nbsp; del centro del Valle del Cauca; posteriormente ese bloque paramilitar se desmoviliz<ins>\u00f3<\/ins> en el a\u00f1o 2005, en las negociaciones de paz de Ralito, entre el gobierno Uribe y las AUC; en consecuencia el plan de reconquista del Naya se aplaz\u00f3 por un tiempo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad y con la llegada del <del>Uribismo <\/del>uribismo al poder y la reedici\u00f3n de la pol\u00edtica de seguridad democr\u00e1tica, a trav\u00e9s de la estrategia de \u201cPaz con legalidad\u201d del gobierno de Iv\u00e1n Duque, la extrema derecha econ\u00f3mica, alienta el viejo anhelo de \u201cpacificar\u201d, enti\u00e9ndase invadir el Naya y de ah\u00ed extenderse hacia el suroccidente, a la regi\u00f3n pac\u00edfica y andina hasta la frontera con el Ecuador.<\/p>\n\n\n\n<p>No es una coincidencia que parte de la estrategia de simulaci\u00f3n y sabotaje del acuerdo de paz de la Habana se ha<ins>ya<\/ins> dirigido hacia los departamentos de Cauca, Nari\u00f1o, Putumayo y Valle del Cauca; el prop\u00f3sito es hacer estallar todo este territorio en conflictos sin control. Por un lado, el gobierno le suspendi\u00f3 las ayudas a cientos de familias cocaleras que se acogieron al PNIS para la sustituci\u00f3n de cultivos de <ins>c<\/ins><del>C<\/del>oca, desfinanciando ese programa y dejando a mitad de camino el plan de sustituci\u00f3n voluntaria<del>,<\/del> que las familias campesinas iniciaron en el a\u00f1o 2017, y por el otro lado, las fuerzas de tarea conjunta (FUDRAS) del ej\u00e9rcito<del>,<\/del> intensifican el plan de erradicaci\u00f3n forzada en los municipios de Corinto y Argelia en el Cauca; Tumaco, Mag<ins>\u00fc\u00ed<\/ins>,<del>ui<\/del> Payan y Samaniego en Nari\u00f1o; Mocoa y Puerto As\u00eds en el Putumayo; hechos que han provocado masivas protestas campesinas que dejan varios muertos y heridos entre los manifestantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Simult\u00e1neamente, con la militarizaci\u00f3n de las zonas se han incrementado escandalosamente los hechos violentos; entre los meses de enero <ins>y<\/ins><del>a<\/del> agosto de 2020<del>,<\/del> se han producido 21 masacres en estos cuatro (4) departamentos, que han dejado cerca de cien (100)<del>,<\/del> victimas mortales, seg\u00fan datos de Indepaz y Marcha Patri\u00f3tica<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>La sevicia de las ultimas masacres, como las de Samaniego, Cali y Timba, muestran el <em>crescendo<\/em> de este tipo de patr\u00f3n de criminalidad, que<ins>,<\/ins> como un virus, aumenta exponencialmente e<ins>l<\/ins><del>n<\/del> n\u00famero de muertes, hecho que preocupa a toda la sociedad y en especial a las comunidades que han defendido la implementaci\u00f3n del acuerdo de paz. Cuando se pierde cualquier l\u00edmite de respeto por la vida, estamos ad portas de revivir las terribles masacres de los a\u00f1os noventa como la de El salado, Segovia, Mapiripan, en las que los asesinatos alcanzaron hasta el medio centenar de civiles inocentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Este repertorio de violencia, es t\u00edpico del m\u00e9todo paramilitar para el control del territorio, pero a diferencia del pasado, estos cr\u00edmenes no se los atribuye ninguna estructura contrainsurgente, como s\u00ed ocurr\u00eda cuando operaban las AUC en todo el pa\u00eds antes de su desmovilizaci\u00f3n en el a\u00f1o 2005; antes de ello&nbsp; estos grupos reconoc\u00edan su autor\u00eda en las masacres y se ufanaban de sus cr\u00edmenes, mediante los cuales enviaban mensajes de poder\u00edo criminal a la sociedad colombiana, invit\u00e1ndola a que respaldara sus acciones como parte del plan para derrotar a las guerrillas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy el m\u00e9todo paramilitar persiste, pero nadie se atribuye la autor\u00eda de estas masacres, por el contrario, dejan la carga de la prueba a manos de la fiscal\u00eda y las fuerzas militares; por su parte el gobierno nacional de manera presurosa construye matrices de responsabilidad que apuntan al ELN y las disidencias de las FARC, o a supuestos carteles mexicanos que han llegado a Colombia a desatar una nueva fase de terror, con el objetivo de apoderarse por la fuerza de toda la cadena del narcotr\u00e1fico, lo que pretende generar genera dudas sobre la versi\u00f3n de&nbsp; las v\u00edctimas y las organizaciones de DD.HH, y sobre la seriedad de sus investigaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Surgen preguntas como: \u00bfesta degradaci\u00f3n del conflicto es producto de esos autores, que las primeras hip\u00f3tesis de las autoridades judiciales se\u00f1alan como estructuras criminales al servicio del narcotr\u00e1fico o hay algo m\u00e1s de fondo?, \u00bfqu\u00e9 intereses hay detr\u00e1s de este clima de violencia?, o, dicho en otras palabras, \u00bfcu\u00e1les son las causas estructurales e hist\u00f3ricas que reciclan las violencias en contra del territorio y los habitantes del suroccidente y el pac\u00edfico colombiano?<\/p>\n\n\n\n<p>Las claves pueden estar en las pretensiones de acabar con la autonom\u00eda pol\u00edtica y econ\u00f3mica, que han alcanzado las comunidades del suroccidente y el pacifico colombiano. Autonom\u00eda pol\u00edtica, a partir de las experiencias de resistencia civil desarrolladas por el movimiento ind\u00edgena en el Cauca, la consolidaci\u00f3n de la guardia ind\u00edgena como autoridad reconocida por la comunidad, modelo que se ha trasferido a las regiones vecinas en las que los campesinos, resguardos y consejos comunitarios, han conformado guardias campesinas y cimarronas en el territorio y <del>dictan <\/del>construyen colectivamente las normas de convivencia en las zonas rurales, a la vez que interlocutan con los actores armados y con las fuerzas de seguridad estatales.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese empoderamiento desde la base y lo local, ha cualificado la capacidad pol\u00edtica del movimiento ind\u00edgena, afro y campesino, que ha llevado a que el gobierno nacional, deba negociar la agenda de reivindicaciones sociales con los voceros de estas comunidades, sin la intermediaci\u00f3n de los cacicazgos regionales o los operadores pol\u00edticos que dirigen el poder regional.<\/p>\n\n\n\n<p>Esas nuevas insurgencias civiles y pac\u00edficas, echan mano de los mecanismos de protesta social y participaci\u00f3n ciudadana, para exigir sus derechos al establecimiento<ins>;<\/ins> son molestos para las elites del poder en el territorio<ins>,<\/ins> es por ello que la aristocracia terrateniente Caucana y el notablato hacendatario e industrial del Valle del Cauca se han unido en una cruzada por acabar con este poder plebeyo que les compite su hegemon\u00eda de clase. Esas \u00e9lites han promovido el odio de clase, fomentado la violencia contra el movimiento social, instrumentalizando al ej\u00e9rcito y la polic\u00eda para que reprima a la pobrer\u00eda ind\u00edgena, negra y mestiza.<\/p>\n\n\n\n<p>Como la acci\u00f3n coercitiva de ej\u00e9rcito y polic\u00eda no ha sido exitosa para dome\u00f1ar a ese poder comunitario rural, y el experimento de paramilitarizar la regi\u00f3n <del>fracaso <\/del>fracas\u00f3 a trav\u00e9s del modelo de invasi\u00f3n que puso en pr\u00e1ctica el Bloque Calima<del>,<\/del> mientras existi\u00f3 como estructura armada ilegal, <del>l<\/del>las elites vienen ensayando una nueva estrategia<del>,<\/del> que consiste en debilitar el poder de las autoridades ancestrales y comunales desde su interior.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la salida de las FARC-EP del territorio, las comunidades rurales en el Cauca se han venido dividiendo e incluso enfrentando en sus agendas<ins>;<\/ins> ese fen\u00f3meno ya se present\u00f3 en el pasado, en los a\u00f1os noventa en la regi\u00f3n del Urab\u00e1 y signific<ins>\u00f3<\/ins> el desplome de la capacidad de resistencia del proletariado, lo que a la postre aceler<ins>\u00f3<\/ins> la conquista de esos territorios por parte de las multinacionales bananeras, aliadas con latifundistas y narcotraficantes <ins>a<\/ins>ntioque\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>La entrop\u00eda, que enfrentan las formas propias de autonom\u00eda rural en la regi\u00f3n del suroccidente colombiano, es una amenaza mucha m\u00e1s grave para la supervivencia de las formas organizativas propias<ins> (campesinas, afros e ind\u00edgenas)<\/ins>, que las agencias estatales por a\u00f1os han pretendido cooptar.<\/p>\n\n\n\n<p>El otro fen\u00f3meno que representa un obst\u00e1culo para los grupos de poder en la zona, es la autonom\u00eda econ\u00f3mica que han alcanzado las comunidades rurales de la regi\u00f3n gracias al ingreso del cultivo y comercializaci\u00f3n de la coca y la marihuana; los habitantes rurales de las vertientes cordilleranas y el litoral se han visto en la necesidad de recurrir<ins>,<\/ins> desde hace varios a\u00f1os<ins>,<\/ins> a estas econom\u00edas de subsistencia ligadas a los cultivos de uso il\u00edcito.<\/p>\n\n\n\n<p>Los peque\u00f1os minifundios de las monta\u00f1as caucanas, ubicados en zonas de dif\u00edcil acceso, permitieron el cultivo descentralizado de la hoja de coca y de c\u00e1nnabis, junto a huertas tradicionales; las formas de gobierno comunal por su parte, aceptaron que las autoridades ind\u00edgenas protegieran esas pr\u00e1cticas de subsistencia econ\u00f3mica de colonos, ind\u00edgenas y afros, pertenecientes a sus resguardos o parcialidades. La presencia hist\u00f3rica de la guerrilla de las FARC en esas zonas cre\u00f3 un muro de protecci\u00f3n armada frente al ej\u00e9rcito y la polic\u00eda, garantizando la estabilidad de las actividades asociadas a la cadena de cultivo y producci\u00f3n de sustancias de uso recreativo y alucin\u00f3geno, formando a la vez un contingente de mano de obra de jornaleros y raspachines<ins>,<\/ins> muchos de ellos oriundos de la regi\u00f3n, que han mejorado su calidad de vida gracias a la \u201cmata\u201d, como ellos llaman a los cultivos de uso il\u00edcito.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas familias hallaron en esta econom\u00eda la forma de garantizar la satisfacci\u00f3n de sus necesidades b\u00e1sicas ante la imposibilidad de acceder al circuito econ\u00f3mico legal; esa es una realidad que no se puede desconocer a la hora de estudiar las din\u00e1micas pol\u00edticas, econ\u00f3micas y sociales del suroccidente del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, al lado de los beneficios de la econom\u00eda de la coca y el c\u00e1nnabis<del>,<\/del> tambi\u00e9n se han incrementado los riesgos y las amenazas para las comunidades; un ejemplo claro de ello es el boom de los precios del c\u00e1nnabis medicinal en los mercados internacionales<del>,<\/del> y la inflaci\u00f3n en los precios de la tierra y de las licencias del cultivo del c\u00e1nnabis medicinal<del>,<\/del> en los territorios pertenecientes a los resguardos ind\u00edgenas del Cauca<ins>,<\/ins><del>;<\/del> que ha provocado que mafias de la droga y multinacionales de la medicina<del>,<\/del> est\u00e9n implementando estrategias para monopolizar este sector de la econom\u00eda; las multinacionales adquiriendo licencias y tierras aptas para el cultivo del c\u00e1\u00f1amo, y las mafias financiando guerras entre los campesinos e ind\u00edgenas por la comercializaci\u00f3n del producto. En ese mismo sentido, hay que hablar de los cultivos y la comercializaci\u00f3n de la coca, lo que ha desatado la guerra por el control del piedemonte y el alto Naya en donde hay presencia de cultivos de coca, laboratorios de procesamiento y rutas de embarque hacia el oc\u00e9ano pac\u00edfico por las v\u00edas fluviales de los r\u00edos que desembocan desde all\u00ed hasta Guapi y Buenaventura.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que pretenden <ins>los <\/ins>actores estatales, como el ej\u00e9rcito y la polic\u00eda, o actores ilegales como las estructuras sucesoras del paramilitarismo, es hacer estallar el territorio en conflictos cada vez m\u00e1s violentos que afecten a la poblaci\u00f3n civil; esa anarqu\u00eda es conveniente para la <ins>acci\u00f3n militar impl<\/ins><ins>\u00edcita en la <\/ins>estrategia de \u201cPaz con legalidad\u201d del gobierno de Iv\u00e1n Duque, por eso no hay que hacerse muchas ilusiones<del>,<\/del> <del>en <\/del><ins>respecto de <\/ins>las medidas que tome el gobierno para contener los asesinatos de l\u00edderes y excombatientes de las FARC, o para evitar las masacres. P\u00e9rfidamente, esos \u201cda\u00f1os colaterales\u201d son necesarios para convencer a la sociedad de imponer estrategias de mano dura por parte de las Fuerzas militares, realizar aspersiones a\u00e9reas a los cultivos de coca y marihuana, y sustituir el poder civil de las comunidades ancestrales a trav\u00e9s de las \u201cZonas Futuro\u201d, que son la nueva versi\u00f3n de las \u201czonas de consolidaci\u00f3n\u201d, puestas en pr\u00e1ctica en el pasado por su mentor el expresidente Uribe, en sus ocho a\u00f1os de gobierno de la seguridad democr\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Corporaci\u00f3n Nuevo Arco Iris<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Desde la segunda mitad de la d\u00e9cada del 80 en la vereda Guachicono del municipio de La Vega, al pie del Purac\u00e9, Cauca, ya estaba asentado un campamento paramilitar que ten\u00eda&nbsp; una acci\u00f3n importante en ese sector del macizo colombiano en disputa con frentes de casi todos los grupos insurgentes (M 19, EPL, ELN y FARC) y ya ten\u00eda una importante actividad ligada al narcotr\u00e1fico en conexi\u00f3n con El Bordo &#8211; Pat\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> La descomposici\u00f3n del campesinado \u201c<em>es un concepto que forma parte del desarrollo de la econom\u00eda como ciencia a\u00fan antes de que Marx abordara el tema; es un proceso inmerso en el desarrollo de la sociedad capitalista que tiende a eliminar todas las formas de producci\u00f3n precapitalistas entre ellas la propiedad de la tierra por parte del que la trabaja cuyo \u00fanico fin es la reproducci\u00f3n de la familia; el campesino no busca en su<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>actividad crear capital, solo vivir y heredar la tierra a sus hijos para que a su vez constituyan sus propias familias<\/em>&nbsp;<em>\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> Ver peri\u00f3dico el espectador, agosto 2020<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>&nbsp;<a href=\"#_msoanchor_1\">[ac1]<\/a>En los a\u00f1os 80 en la vereda Guachicono del municipio de La Vega, al pie del Purac\u00e9, Cauca estaba asentado un campamento paramilitar que ten\u00eda ya una acci\u00f3n importante en ese sector del macizo colombiano en disputa con frentes de casi todos los grupos insurgentes (m 19, epl, eln, farc) y ya ten\u00eda una importante actividad ligada al narcotr\u00e1fico en conexi\u00f3n con El Bordo &#8211; Pat\u00eda. Yo tuve que cruzar muchas veces por ah\u00ed, en mi trabajo con campesinos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Observatorio del conflicto y el posconflicto CNAI \/ Imagen Pacifista \u00bfQu\u00e9 se juega en la lucha violenta por dominar la vertiente cordillerana occidental y el litoral pac\u00edfico, por parte de todos los actores tanto econ\u00f3micos y pol\u00edticos de \u00edndole legal e ilegal? 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