{"id":24161,"date":"2021-03-29T23:33:49","date_gmt":"2021-03-30T04:33:49","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=24161"},"modified":"2021-03-29T23:38:01","modified_gmt":"2021-03-30T04:38:01","slug":"invitacion-a-la-defensa-de-la-vida-y-la-paz-en-los-montes-de-maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2021\/03\/invitacion-a-la-defensa-de-la-vida-y-la-paz-en-los-montes-de-maria\/","title":{"rendered":"Invitaci\u00f3n a la defensa de la vida y la paz en los Montes de Mar\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<p>Por: L\u00edderes y lideresas de los Montes de Mar\u00eda y Miembros de la Mesa Regional de Excombatientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Documento elaborado con el apoyo del Movimiento por la Paz (MPDL) y la Comisi\u00f3n para el Esclarecimiento<br \/>de la Verdad, para ser le\u00eddo en el marco del IV Festival de la Reconciliaci\u00f3n, organizado por el Espacio Regional<br \/>de Construcci\u00f3n de Paz de los Montes de Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La larga historia comunitaria de Montes de Mar\u00eda muestra que la vocaci\u00f3n social del territorio es la paz. Durante la Conquista y colonizaci\u00f3n espa\u00f1olas, las monta\u00f1as, valles, ca\u00f1os y ci\u00e9nagas que dan forma a la geograf\u00eda montemariana sirvieron de escudo protector, tanto para las naciones ind\u00edgenas que por milenios fueron sus pobladores, como para las etnias del \u00e9xodo africano que hab\u00edan sido desarraigadas y tra\u00eddas de manera forzada a Am\u00e9rica. El territorio tambi\u00e9n fue un refugio ideal para gentes de paz durante las guerras civiles del siglo XIX y las violencias de la primera mitad del XX. Por entonces, expresiones violentas aisladas no impidieron que convivieran poblados ind\u00edgenas, palenques africanos y aldeas mestizas, en las que el trabajo del campo y la vida en libertad fueron<br \/>la constante, a pesar del vigoroso proceso de concentraci\u00f3n de la tierra en manos de unos pocos.<\/p>\n\n\n\n<p>Nada diferente a la inequidad del latifundio y sus formas ineficientes de explotaci\u00f3n econ\u00f3mica, principalmente la ganader\u00eda extensiva, explica la aut\u00f3noma movilizaci\u00f3n social del campesinado montemariano desde finales de los a\u00f1os 60 del siglo XX, en el marco de una equitativa y necesaria pol\u00edtica p\u00fablica impulsada por el presidente Carlos Lleras Restrepo: la reforma social agraria. De esta manera, las reivindicaciones campesinas se ajustaban a la legalidad y se nutr\u00edan de esa vocaci\u00f3n de paz desarrollada ancestralmente. Es en este escenario de las luchas y resistencias campesinas que la violencia m\u00e1s agresiva se asom\u00f3 a los Montes de Mar\u00eda. Por una parte, la actitud reaccionaria de quienes defend\u00edan el latifundio, y por la otra quienes retaron al orden prestablecido apelando a las mismas l\u00f3gicas violentas. Se olvid\u00f3 que si se quiere la paz no hay que prepararse para la guerra, sino para la paz, aunque suene obvio.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia reciente de Montes de Mar\u00eda nos muestra fuertes tensiones entre la guerra y la paz. Las insurgencias de los a\u00f1os 80 del siglo XX se subieron al bus de los di\u00e1logos de paz promovidos por los diferentes gobiernos nacionales de la \u00e9poca, y Montes de Mar\u00eda presenci\u00f3 los acuerdos y desmovilizaciones del PRT, el EPL y la CRS, en el nuevo marco pol\u00edtico-institucional de la Constituci\u00f3n<br \/>de 1991. Sin embargo, el sue\u00f1o de apertura democr\u00e1tica y la inversi\u00f3n social para la paz, claves para superar las llamadas \u201ccausas objetivas\u201d de la violencia, no produjo el efecto esperado. Por el contrario, la violencia social y pol\u00edtica arreci\u00f3 con la llegada al territorio de nuevos actores armados: otras guerrillas y el paramilitarismo. Con ellos el escenario de la guerra se radicaliz\u00f3 y la poblaci\u00f3n<br \/>civil, en esencia poblaci\u00f3n campesina, llev\u00f3 la peor parte. Las masacres, los homicidios selectivos, el desplazamiento forzado, los despojos, el reclutamiento forzado, las violencias sexuales, los secuestros, entre otros fen\u00f3menos violentos, se apoderaron del territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>Los esfuerzos posteriores para defender la vida y la paz en Montes de Mar\u00eda no han sido suficientes. La desmovilizaci\u00f3n de paramilitares no signific\u00f3 el fin del paramilitarismo, sino que este se recicl\u00f3 en otras estructuras dedicadas al narcotr\u00e1fico, el microtr\u00e1fico, el sicariato, la extorsi\u00f3n y otras actividades il\u00edcitas, que de manera paulatina acrecientan su presencia y hacen temer un masivo control territorial. Otras voces tambi\u00e9n hablan ahora de la inminente llegada al territorio de guerrillas recicladas. De manera especial, este escenario se ha vuelto m\u00e1s confuso en los \u00faltimos tres a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Los di\u00e1logos y negociaciones de La Habana dieron paso a una nueva esperanza que toca defender e impulsar, despu\u00e9s que el grueso de las Farc dejara las armas y se comprometiera a construir sociedad en el escenario de la paz. En este marco, una de las regiones con mayores oportunidades es Montes de Mar\u00eda. Sin embargo, este recorrido por su historia regional y la actual realidad de su contexto nos permite identificar la preocupante presencia de los siguientes factores de persistencia de violencia en Montes de Mar\u00eda:<br \/>&#8211; Estructura agraria latifundista, contrarreforma agraria violenta y grandes masas de<br \/>campesinos sin acceso a la tierra y al agua;<br \/>&#8211; Presencia de macroproyectos estrat\u00e9gicos, como la palma africana, la teka y la ganader\u00eda<br \/>extensiva<br \/>&#8211; Fluidas din\u00e1micas de narcotr\u00e1fico y microtr\u00e1fico en el territorio, ligadas a un fallido proceso<br \/>de desarme, desmovilizaci\u00f3n y reintegraci\u00f3n de excombatientes de las AUC;<br \/>&#8211; Alianzas criminales entre \u00e9lites, agentes del Estado y grupos criminales ligados al<br \/>narcotr\u00e1fico y el microtr\u00e1fico;<br \/>&#8211; Subordinaci\u00f3n de autoridades locales a estructuras criminales en algunos sectores del<br \/>territorio;<br \/>&#8211; Oferta de oportunidades a los j\u00f3venes por parte del crimen organizado, que contrasta con<br \/>la escasez de oportunidades ofrecidas por el Estado;<br \/>&#8211; Presencia diferenciada del Estado, corrupci\u00f3n enquistada en la administraci\u00f3n p\u00fablica e<br \/>impunidad rampante; y<br \/>&#8211; Creciente violencia, ya no masiva, sino selectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta coyuntura nos ha llevado a abrir un espacio de di\u00e1logo social para la defensa de la vida y la paz en Montes de Mar\u00eda, integrado por un pu\u00f1ado de l\u00edderes y lideresas sociales y por antiguos combatientes de diferentes grupos que en el pasado hicieron la guerra y se enfrentaron, pero que en un momento de decisi\u00f3n hist\u00f3rica renunciaron a la violencia y apostaron por la construcci\u00f3n de<br \/>paz. Nuestro prop\u00f3sito fue intercambiar ideas sobre la realidad pasada, presente y futura de los Montes de Mar\u00eda, desde nuestra experiencia personal y colectiva, en el entendido de que la paz no es un estado, sino un proceso permanente. Desde este lugar de di\u00e1logo, \u00fanica forma human\u00edstica de resolver las diferencias, no permitimos dejar los siguientes mensajes, invitaciones y propuestas:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Ratificamos que Montes de Mar\u00eda ha sido y es, por encima de los conflictos naturales de toda sociedad y las diferentes expresiones hist\u00f3ricas y recientes de violencia, un referente hist\u00f3rico de la construcci\u00f3n de paz en nuestro pa\u00eds.<br \/>&#8211; En este sentido, invitamos a anclar los esfuerzos por la defensa de la vida y la paz de los Montes de Mar\u00eda en sus manifestaciones culturales y aut\u00f3ctonas.<br \/>&#8211; Invitamos tambi\u00e9n a juntar las luchas sociales y paces del pasado con las luchas sociales y las paces del presente. Es importante promover espacios intergeneracionales para desarrollar lo que en otras regiones se ha llamado \u201cC\u00e1tedra del Territorio\u201d. Las escuelas<br \/>deber\u00edan ser el escenario natural de esta iniciativa, pero tambi\u00e9n es dable hacerlo en diferentes espacios comunitarios.<br \/>&#8211; Resulta importante promover la movilizaci\u00f3n social por la defensa de la vida y la paz. Invitamos a la unidad de las diferentes corrientes sociales que le dan vida al territorio para que este esfuerzo d\u00e9 sus frutos. Nuestros hermanos ind\u00edgenas nos han ense\u00f1ado que los<br \/>cuatro pilares de la acci\u00f3n social son unidad, territorio, cultura y autonom\u00eda. Nuestros hermanos del pueblo negro nos han ense\u00f1ado tambi\u00e9n que el \u00e9xito de los procesos sociales est\u00e9 en la perseverancia de la causa com\u00fan. Sin la articulaci\u00f3n de los procesos sociales ser\u00e1 m\u00e1s dif\u00edcil \u2013y costoso en vidas humanas\u2013 alcanzar la paz.<br \/>&#8211; Defender la paz pasa por defender los procesos sociales del territorio. Invitamos a campesinos, afros, ind\u00edgenas, mujeres, j\u00f3venes y clase trabajadora a continuar luchando por la conquista y defensa del territorio y de los derechos colectivos e individuales, en un marco<br \/>de unidad, paz y reconciliaci\u00f3n.<br \/>&#8211; Defender la paz pasa tambi\u00e9n por defender el acuerdo de La Habana. Para los Montes de Mar\u00eda es indispensable que se avance en la adquisici\u00f3n de tierras para los campesinos sin tierra o con escasa tierra; implementar a fondo los Programas de Desarrollo Rural con<br \/>Enfoque Territorial (PDET), para saldar la deuda hist\u00f3rica del Estado con las comunidades rurales de los Montes de Mar\u00eda; y luchar por la conquista de las 16 curules para las v\u00edctimas, necesarias para agenciar el desarrollo local desde el Congreso de la rep\u00fablica.<br \/>&#8211; Desde nuestras distintas experiencias, procesos e iniciativas de paz, invitamos a los violentos que hoy hacen presencia en los Montes de Mar\u00eda a deponer la violencia, a no desangrar a la poblaci\u00f3n, a construir desde las culturas del di\u00e1logo y la legalidad.<br \/>&#8211; Finalmente, invitamos a la sociedad civil montemariana a mantenerse en la idea de que la movilizaci\u00f3n social y el di\u00e1logo son la \u00fanica soluci\u00f3n. Estas voces quieren y necesitan ser escuchadas, por eso tambi\u00e9n invitamos a la institucionalidad territorial a escucharlas y a<br \/>construir con ellas, desde la diferencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Los Palmitos (Sucre), marzo 26 de 2021.<\/p>\n\n\n\n<p>Firma,<\/p>\n\n\n\n<p>ESPACIO DE DI\u00c1LOGO SOCIAL ENTRE L\u00cdDERES Y LIDERESAS DE LOS MONTES DE MAR\u00cdA Y<br \/>MIEMBROS DE LA MESA REGIONAL DE EXCOMBATIENTES DE LOS MONTES DE MAR\u00cdA<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: L\u00edderes y lideresas de los Montes de Mar\u00eda y Miembros de la Mesa Regional de Excombatientes. 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