{"id":24691,"date":"2022-04-16T13:00:17","date_gmt":"2022-04-16T18:00:17","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=24691"},"modified":"2022-04-20T14:26:55","modified_gmt":"2022-04-20T19:26:55","slug":"damnatio-memoriae1-derribar-monumentos-construir-otra-el-sentido-emancipador-de-las-memorias-insumisas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2022\/04\/damnatio-memoriae1-derribar-monumentos-construir-otra-el-sentido-emancipador-de-las-memorias-insumisas\/","title":{"rendered":"DAMNATIO MEMORIAE[1]: Derribar monumentos, construir otra historia: el sentido emancipador de las memorias insumisas"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Por \u00c1lvaro Efr\u00e9n C\u00f3rdoba Obando<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>La Unidad para la Atenci\u00f3n y Reparaci\u00f3n Integral a las V\u00edctimas \u2013 UARIV es la instituci\u00f3n creada en el marco de la ley 1448 de 2011 para el restablecimiento de derechos y condiciones dignas de existencia a las personas, organizaciones y territorios que fueron afectados duramente por la violencia del conflicto armado que ha marcado gran parte de la vida del pa\u00eds. No obstante, la manera como esa entidad interpreta la norma, la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y varias sentencias de la Corte Constitucional respecto de las v\u00edctimas y de su reparaci\u00f3n integral, la convierten en otro actor m\u00e1s que violenta y revictimiza a los sujetos en reparaci\u00f3n, antes que contribuir a su dignificaci\u00f3n y reconocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan datos de investigaciones realizadas por los mismos sujetos en reparaci\u00f3n y los informes presentados por la Procuradur\u00eda General de la Naci\u00f3n al Congreso de la Rep\u00fablica, hay una evidente regresi\u00f3n en materia de restituci\u00f3n de derechos y de reparaci\u00f3n a las v\u00edctimas, especialmente en lo referente a la reparaci\u00f3n colectiva que tiene como sujetos de derechos a las organizaciones nacionales como a comunidades y territorios.<\/p>\n\n\n\n<p>La Procuradur\u00eda agrega que los funcionarios de la UARIV transgreden la constituci\u00f3n Pol\u00edtica de Colombia, al imponer normas (mediante resoluciones) que superan los principios y criterios de las normas legales de contrataci\u00f3n, generando un obst\u00e1culo insalvable a las organizaciones para el acceso a los recursos a que tienen derecho. En la pr\u00e1ctica se elimin\u00f3 la responsabilidad de muchas agencias y entidades del Estado en lo que la ley define como el Sistema Nacional de Atenci\u00f3n y Reparaci\u00f3n Integral a las V\u00edctimas -SNARIV- para reducir el marco de la reparaci\u00f3n a la voluntad, criterios y procedimientos de la misma UARIV, de manera que se reduce tanto el alcance como las condiciones m\u00ednimas necesarias para la reparaci\u00f3n a satisfacci\u00f3n del sujeto en reparaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Si a lo anterior se suma que mientras las organizaciones sujetos de derecho a la reparaci\u00f3n integral no reciben los recursos indispensables que les devuelvan las condiciones de existencia y posibilidad da\u00f1adas por la acci\u00f3n y omisi\u00f3n de agentes del Estado, la agencia responsable sigue girando fondos a agentes privados tan desconocidos como si ello fuera un secreto de seguridad nacional, o porque dichas entidades debieran actuar en la clandestinidad, sin subordinarse a las leyes que las obligan a actuar con transparencia, eficiencia, austeridad y el principio tan cacareado por los bur\u00f3cratas de la UARIV: la \u201cacci\u00f3n sin da\u00f1o\u201d, que resulta una ofensa m\u00e1s a la inteligencia de los sujetos en reparaci\u00f3n como a sus integrantes y sobrevivientes.<\/p>\n\n\n\n<p>La inoperancia del SNARIV impide que se puedan otorgar o garantizar las medidas de reparaci\u00f3n y satisfacci\u00f3n como la restituci\u00f3n de tierras o el derecho a la verdad respecto de las acciones que ofendieron a las organizaciones, personas y territorios, y a los agentes responsables del da\u00f1o, como a los procesos judiciales orientados a esclarecer los hechos y garantizar el acceso a la justicia conforme los principios de la misma ley. Parece entonces que la UARIV procura, mediante un dispendioso y complicado proceso de identificaci\u00f3n de atributos para la reparaci\u00f3n, reducir la relevancia pol\u00edtica, \u00e9tica y judicial de los hechos victimizantes, como evadir la exigencia de verdad de las v\u00edctimas. Una reparaci\u00f3n <em>express<\/em>, es decir, sin recursos, sin verdad ni justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el asunto no termina ah\u00ed, porque hay algo mucho m\u00e1s grave que es el derecho a la memoria, el derecho que tienen las v\u00edctimas de narrar lo que les pas\u00f3, dar cuenta al mundo de su naturaleza, objetivos, alcances, visi\u00f3n y misi\u00f3n, por la cual fueron violentados de manera sistem\u00e1tica para borrar literalmente su recuerdo y enviar al olvido su legado, su existencia misma, su derecho a existir, como en las m\u00e1s inclementes dictaduras. La UARIV ha dise\u00f1ado un entramado de condiciones, requisitos, procedimientos, instrumentos, leguleyadas (\u2026 ) para hacer imposible que las v\u00edctimas tengan voz y den a conocer su testimonio, como constancia \u00e9tica ante la versi\u00f3n hegem\u00f3nica que el r\u00e9gimen difunde, seg\u00fan la cual \u201cestamos muy bien y mejorando\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto no ser\u00eda m\u00e1s que un fen\u00f3meno circunstancial y pasajero derivado del perfil autoritario y negacionista del gobierno actual (2018 \u2013 2022) y de sus v\u00ednculos con las mafias criminales y las \u00e9lites, si no estuviera asociado a una larga cadena de hechos y decisiones que hacen de la perfidia una tradici\u00f3n hist\u00f3rica, como un comportamiento recurrente y sistem\u00e1tico con el que el actual gobierno nacional y los gobiernos de los \u00faltimos setenta a\u00f1os han actuado frente a los procesos y acuerdos que buscaban poner fin a esa violencia y abrir horizontes de convivencia y democracia aut\u00e9ntica.<\/p>\n\n\n\n<p>Baste mencionar el inicio de la guerra sucia tan pronto inici\u00f3 el proyecto de la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica en el gobierno de Belisario Betancur, la declaratoria de guerra integral hecha por C\u00e9sar Gaviria en los noventa, la pacificaci\u00f3n de Guillermo Le\u00f3n Valencia en los sesenta, la amnist\u00eda y luego el fusilamiento de Guadalupe Salcedo por orden de Rojas Pinilla en los 50, el asesinato de cuatro candidatos presidenciales en el gobierno de Barco a finales de los ochenta, el asesinato de Jorge Eliecer Gait\u00e1n en el 48, y la lista parece infinita.<\/p>\n\n\n\n<p>De esas violencias y cr\u00edmenes de Estado no hablan las \u00e9lites, no reconocen la responsabilidad en el da\u00f1o a la democracia, como a la dignidad del pueblo colombiano, tampoco hablan de pedir perd\u00f3n con arrepentimiento sincero o de reparar a sus millones de v\u00edctimas, d\u00e9cada tras d\u00e9cada en un cinismo y una impavidez que asombra al m\u00e1s desprevenido historiador criollo o extranjero; cr\u00edmenes atroces que sobrepasan los de quienes se han acogido a la legalidad y han abandonado las armas y la violencia pol\u00edtica en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Pero &nbsp;esta \u00e9lite pasa siempre como la v\u00edctima que nunca hizo nada, que siempre fue una mansa paloma, cuando su riqueza est\u00e1 a\u00fan manchada de sangre y sufrimiento de millones de v\u00edctimas.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s dif\u00edcil a\u00fan se hace dicha reparaci\u00f3n en un gobierno que no tiene inter\u00e9s, sensibilidad ni compromiso \u00e9tico frente a las v\u00edctimas y que por el contrario se subordina a las \u00e9lites que les apoyan para ganar elecciones, que se al\u00eda con sus victimarios, pol\u00edticos corruptos, cuestionados por su vinculaci\u00f3n con mafias narcotraficantes y paramilitares para el mantenimiento en el poder para el usufructo de los bienes p\u00fablicos para aumentar las arcas de grandes conglomerados econ\u00f3micos nacionales y extranjeros a quienes sirven sin rechistar.<\/p>\n\n\n\n<p>Si es muy dif\u00edcil la reparaci\u00f3n integral de las v\u00edctimas en el contexto de mafias empresariales y criminales empoderadas en el gobierno, es casi imposible que esas mafias reconozcan el valor \u00e9tico \u2013 pol\u00edtico de la memoria individual y colectiva de dichas organizaciones y colectivos en reparaci\u00f3n, que controvierten o confrontan la historia oficial hegem\u00f3nica elaborada y difundida desde esas instancias de poder.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las memorias otras como campo en disputa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto la recuperaci\u00f3n de la memoria hist\u00f3rica en una organizaci\u00f3n social nacional, heredera y depositaria de un ideario pol\u00edtico rebelde, insumiso, emancipado y emancipador, contrahegem\u00f3nico, popular y revolucionario, acumulado y sedimentado por d\u00e9cadas, de una generaci\u00f3n a otra, en un abanico de formas y manifestaciones de acci\u00f3n pol\u00edtica colectiva, se convierte en una lucha pol\u00edtica por la recuperaci\u00f3n del futuro que so\u00f1amos junto con el pasado que pudimos ser, pero que ha sido borrado a punta de violencia y del relato justificatorio del victimario \u2013 vencedor; raz\u00f3n por la cual tambi\u00e9n motiva la acci\u00f3n de las \u00e9lites y sus funcionarios en el gobierno para obstaculizar la emergencia y la difusi\u00f3n de una versi\u00f3n otra que controvierte y confronta, la versi\u00f3n oficial de la historia que pretende ser \u00fanica e incontrovertible.<\/p>\n\n\n\n<p>Las memorias insumisas, inobedientes, disidentes, locales, fragmentadas, diversas, plurales, h\u00edbridas, mestizas, populares, memorias otras, emancipadoras, militantes, subversivas, clandestinas y rebeldes, seguir\u00e1n siendo perseguidas y combatidas con estrategias de silencio y olvido, negaci\u00f3n y naturalizaci\u00f3n de la violencia hegem\u00f3nica para su legitimaci\u00f3n y perpetuaci\u00f3n. Por eso las primeras se contraponen al relato de la memoria hist\u00f3rica oficial nacional domesticada, derivadas de los pactos de silencio entre las \u00e9lites<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, para seguir gobernando sin riesgo de que otras fuerzas pudieran socavar su poder, lo que llaman memoria \u201cdemocr\u00e1tica\u201d, memoria obediente, memoria \u00fanica, homogeneizante y hegemonizante, pura, blanca, europea, acad\u00e9mica, \u00fanica.<\/p>\n\n\n\n<p>En medio de \u201cexhaustivas investigaciones\u201d para \u201cencontrar a los responsables\u201d y \u201caplicar de manera severa y ejemplarizante todo el peso de la justicia\u201d han quedado en la m\u00e1s absoluta impunidad cr\u00edmenes de Estado y\/o de actores armados ilegales, \u201cfuerzas oscuras\u201d que han hecho el trabajo sucio para las \u00e9lites por d\u00e9cadas y d\u00e9cadas, de manera que se garantice su impunidad o \u201cinocencia\u201d <em>ad aeternum<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Esos acontecimientos hist\u00f3ricos cargados de barbarie han sido ocultados en los maquillados relatos de la historia y la historiograf\u00eda acad\u00e9micamente sustentada para darle apariencia y consistencia cient\u00edfica que niega los relatos y los acontecimientos menos decorosos de esas hegemon\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las otras memorias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde la conquista y la colonizaci\u00f3n emergen anticipadamente memorias (Fray Bartolom\u00e9 de las Casas) que controvierten \u201clas memorias ejemplares\u201d (Juan de Castellanos) para contarnos las cr\u00f3nicas de la barbarie de esos \u201cvarones ilustres de indias\u201d, por mencionar dos referentes contempor\u00e1neos entre s\u00ed que narran versiones contrarias de un mismo acontecimiento, la una como eleg\u00eda de esos varones y la otra como una memoria desde las v\u00edctimas y los esclavizados por dichos varones infames antes que ilustres; desde entonces, queda abierta una brecha entre la versi\u00f3n oficial de la historia, contada desde los victimarios y otra desde las v\u00edctimas y sobrevivientes que irrumpe sin permiso y con la fuerza de la indignaci\u00f3n forjada durante siglos, en acciones simb\u00f3licas y pol\u00edticas como el derribamiento de estatuas y monumentos de esos varones en Bogot\u00e1, Cali, Canad\u00e1 o en Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>En otras palabras, la disputa por la memoria es la disputa por la existencia misma, por la identidad de un sujeto racializado, negado, silenciado, ofendido, calumniado, explotado, esclavizado, subordinado, enga\u00f1ado, perseguido, estigmatizado y ridiculizado, lo que hace de esto un asunto que representa un reto para el mundo acad\u00e9mico investigativo, pero tambi\u00e9n un cuestionamiento ontol\u00f3gico y \u00e9tico \u2013 pol\u00edtico en la recuperaci\u00f3n del pasado (rememoraci\u00f3n) y del futuro (anticipaci\u00f3n) como el sentido de la existencia misma en este eterno presente en permanente construcci\u00f3n como dice Paul Ricoeur.<\/p>\n\n\n\n<p>Las acciones de la UARIV no solamente han sido torcidas para favorecer a operadores privados que nadie conoce su identidad, ni su origen (suponemos amigos del r\u00e9gimen), trayectoria, idoneidad, eficiencia ni transparencia, mientras se restringe o se obstaculiza por completo el acceso a los recursos que fueron dispuestos para que esas organizaciones y comunidades logren su propio fortalecimiento, sostenibilidad y autonom\u00eda del gobierno, lo que evidencia una vez m\u00e1s la perfidia y el cinismo de los funcionarios que ofende la dignidad de las v\u00edctimas.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay solicitud respetuosa, ni derecho de petici\u00f3n debidamente soportado en la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica que permita acceder a informaci\u00f3n de manera oportuna, completa, suficiente, conforme con la ley 1712 de 2014, porque para los bur\u00f3cratas la transparencia, el derecho de acceso a la informaci\u00f3n, el control social y la veedur\u00eda ciudadana no aplican a esta instituci\u00f3n (\u2026) como tampoco a sus funcionarios y contratistas ni a los recursos que manejan, todos cubiertos con el argumento de que se debe salvaguardar la identidad de las v\u00edctimas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hacemos resistencia y memoria para la re-existencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNo se trata de celebrar a los h\u00e9roes desaparecidos, lo que, como todo ritual de duelo, vuelve a hacer que desaparezcan por segunda vez, aceptando el hecho de su desaparici\u00f3n. Se trata m\u00e1s bien de retomar el combate all\u00ed donde ellos lo dejaron, sin olvidar la violencia que los venci\u00f3, la que tambi\u00e9n es necesario intentar comprender.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Fragmentos de \u00ab<em>L&#8217;assassinat de Maurice Halbwachs<\/em>\u00ab, Pierre Bourdieu.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEs m\u00e1s dif\u00edcil honrar a los sin-nombre que a los<\/p>\n\n\n\n<p>famosos. A la memoria de los sin-nombre est\u00e1<\/p>\n\n\n\n<p>consagrada la construcci\u00f3n de la historia.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Walter Benjamin<\/p>\n\n\n\n<p>El ser humano es una narraci\u00f3n hist\u00f3rica, afirma Ignacio Rivas Flores (2013), por lo tanto, esa narraci\u00f3n hist\u00f3rica es un acto profundamente humano que busca dar cuenta de su existencia y su propio devenir, de sus pr\u00e1cticas y de las formas de comprender y explicar esas pr\u00e1cticas, esas maneras de ser y estar en el mundo. La narraci\u00f3n y la historia son, entonces, consustanciales al devenir de la humanidad misma, que cuentan de su evoluci\u00f3n, sus cambios, manifestaciones seg\u00fan el lugar y tiempo, por lo tanto merecen el mayor cuidado y respeto por parte de los acad\u00e9micos, as\u00ed como de los pol\u00edticos y funcionarios del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, los sectores hegem\u00f3nicos que controlan los estados y subordinan los gobiernos procuran por todos los medios eliminar de los individuos y los pueblos sus recuerdos del pasado, proscribiendo las memorias rebeldes para mantener la versi\u00f3n \u00fanica de la historia elaborada acorde con su inter\u00e9s y beneficio. Este es el escenario y contexto en el que se busca recuperar la memoria hist\u00f3rica de la Corporaci\u00f3n Nuevo Arco Iris -CNAI- organizaci\u00f3n de militantes pol\u00edticos y activistas sociales conformada a partir de la dejaci\u00f3n de armas y acuerdo de paz de una organizaci\u00f3n insurgente a principios de los noventa del siglo pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>La construcci\u00f3n o recuperaci\u00f3n de la memoria hist\u00f3rica de la CNAI reviste particulares condiciones por las caracter\u00edsticas que definen e identifican a esta organizaci\u00f3n, tanto desde su naturaleza y objeto social establecidos en sus estatutos como centro de pensamiento y acci\u00f3n pol\u00edtica, como por su composici\u00f3n, organizaci\u00f3n, presencia territorial y la trayectoria de vida de sus asociados\/as; pero sobre todo, por el legado y el ideario pol\u00edtico que recibe desde el momento mismo de su fundaci\u00f3n y que remite a un contexto hist\u00f3rico \u2013 pol\u00edtico de la segunda mitad del siglo XX; eso hace que la memoria de la CNAI est\u00e9 \u00edntimamente vinculada a las din\u00e1micas populares en varios momentos de la historia reciente del pa\u00eds, como de los procesos sociales y pol\u00edticos de la Am\u00e9rica Latina, lo que no la hace inmune a la acci\u00f3n criminal y violenta del Estado como de grupos armados de extrema derecha que ahora gozan de sus alianzas con el gobierno nacional y otros organismos estatales.<\/p>\n\n\n\n<p>La CNAI &nbsp;es una organizaci\u00f3n no gubernamental conformada por activistas integrantes de procesos sociales y organizaciones populares de diferentes territorios del pa\u00eds, creada a partir del acuerdo de paz y dejaci\u00f3n de las armas de la Corriente de Renovaci\u00f3n Socialista -CRS- (9 de abril de 1994), disidencia del Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional (ELN). Por lo tanto, es una expresi\u00f3n de un acumulado de principios, valores, ideales, movimientos, organizaciones y procesos pol\u00edticos en Colombia durante los \u00faltimos sesenta a\u00f1os, y en tal sentido constituye en s\u00ed misma un testimonio vivo de una parte de la historia del pa\u00eds que es indispensable documentar en la perspectiva de la comprensi\u00f3n de los procesos pol\u00edticos de Colombia, de los movimientos sociales, de la lucha por la democracia y la justicia social, lo que le otorga una gran importancia para asumir el presente y proyectar el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>La recuperaci\u00f3n de la memoria hist\u00f3rica de la CNAI tiene pues una alta relevancia en la historia, la educaci\u00f3n, la transformaci\u00f3n social, la construcci\u00f3n de una democracia real y el logro de una paz con justicia social.<\/p>\n\n\n\n<p>Nada m\u00e1s importante en el marco de esta coyuntura de movilizaci\u00f3n ciudadana sostenida en el tiempo (iniciada el 28 de abril de 2021) y expandida en casi todo el territorio nacional, que documentar los procesos sociales y pol\u00edticos para entender y explicar el contexto hist\u00f3rico de las organizaciones populares y movimientos sociales que han marcado al pa\u00eds en las \u00faltimas d\u00e9cadas y responder por la pregunta acerca de la relaci\u00f3n (diferenciaci\u00f3n o identificaci\u00f3n) entre esas din\u00e1micas sociales y pol\u00edticas nacionales con los procesos hist\u00f3ricos del resto del <em>nuestra am\u00e9rica<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Para mencionar casos: el acceso al gobierno de candidatos con programas de gobierno progresistas a principios de la segunda mitad del siglo XX que fueron derrocados por medio de golpes de Estado y\/o alzamientos militares, agenciados por el gobierno de los Estados Unidos en desarrollo del \u201dplan c\u00f3ndor\u201d para la aplicaci\u00f3n de la doctrina de la \u201cseguridad nacional\u201d que dar\u00eda origen a dictaduras que permanecieron por d\u00e9cadas en Am\u00e9rica Latina desde los sesenta, lo que motiv\u00f3 el surgimiento de movimientos armados de distinta naturaleza, identidad y prop\u00f3sitos entre los cuales est\u00e1n las organizaciones insurgentes de Colombia.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por esta raz\u00f3n que es necesario e indispensable que la memoria hist\u00f3rica de la CNAI indague por su pasado inmediatamente anterior, as\u00ed como por la trayectoria de sus asociados\/as y fundadores\/as cuyos prop\u00f3sitos, motivos e ideales recogen tambi\u00e9n parte del ideario de los movimiento sociales y organizaciones populares de la izquierda y que puede ayudar a recomponer o reconfigurar una alternativa de transformaci\u00f3n social que permita aprender de la experiencia, incluyendo sus aciertos y errores, lo que le otorga a la investigaci\u00f3n un valor mucho m\u00e1s grande que la comprensi\u00f3n y explicaci\u00f3n del pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo anterior nos permite entender el presente y proyectar con m\u00e1s acierto y confianza las acciones inmediatas para el futuro deseado. De lo contrario, la historia que se construya y relate seguir\u00e1 siendo definida desde las \u00e9lites, con la perspectiva hegem\u00f3nica de los vencedores, para evitar que la de los vencidos se conozca y se retome como proyecto hacia adelante.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La memoria hist\u00f3rica en la CNAI<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La recuperaci\u00f3n y reconstrucci\u00f3n de la memoria hist\u00f3rica (MH) en la CNAI es un proceso colectivo de investigaci\u00f3n de la trayectoria de personas, comunidades, organizaciones sociales de base y movimientos populares, que participan de las luchas pol\u00edticas por la transformaci\u00f3n estructural del pa\u00eds, motivados por el an\u00e1lisis de la realidad social, pol\u00edtica, econ\u00f3mica y cultural y por ideales de justicia y dignidad desde una perspectiva libertaria, insurgente y rebelde.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, la MH de la CNAI no es una sola, ni empieza en 1994 o en 1996 (por los aspectos legales de la entidad como persona jur\u00eddica), sino que es una historia compuesta por m\u00faltiples y diversas historias personales, familiares, comunitarias, locales, regionales, tem\u00e1ticas y sectoriales que convergen en m\u00faltiples y diversos movimientos populares y luego en las din\u00e1micas de la sociedad civil a partir de la nueva Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de 1991.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese <em>antes <\/em>de la CNAI es indispensable para la comprensi\u00f3n hist\u00f3rica \u2013 dial\u00e9ctica de esta organizaci\u00f3n, heredera, integrante y gestora de los movimientos sociales en Colombia a partir de los a\u00f1os 60 y agente de las din\u00e1micas de transformaci\u00f3n pol\u00edtica en Am\u00e9rica Latina y el Caribe, de donde se nutren sus ideales, principios y formas de acci\u00f3n, as\u00ed como las identidades y formas de articulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En tal sentido, el reconocimiento de la CNAI como sujeto colectivo de reparaci\u00f3n (organizaci\u00f3n nacional) es una oportunidad para inaugurar un proceso de m\u00e1s largo plazo y de mayor alcance sobre las din\u00e1micas regionales de los movimiento sociales en Colombia, junto con la evoluci\u00f3n y realizaci\u00f3n de un ideario de izquierda que ha incidido de manera evidente en la historia misma del pa\u00eds, en varios territorios, como del continente Suramericano, lo que le otorga una gran utilidad e importancia tanto en el \u00e1mbito acad\u00e9mico como pol\u00edtico contempor\u00e1neos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, se busca generar e inaugurar las condiciones previas para la elaboraci\u00f3n de monograf\u00edas regionales que tienen la posibilidad y condiciones de alcanzar el nivel y la calidad para convertirse en series de publicaciones en torno a los temas y procesos que aparezcan durante la investigaci\u00f3n como categor\u00edas emergentes, y hallazgos tempranos derivados de una primera recopilaci\u00f3n de informaci\u00f3n en campo a partir de fuentes primarias (testimoniales) y fuentes secundarias (documentales) que puedan dar cuenta de otros aspectos que no est\u00e1n recopilados, documentados, ni difundidos sobre la historia reciente del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Generar esas condiciones y capacidades entre asociados y amigos de la CNAI constituye un reto pedag\u00f3gico para una nueva fase de fortalecimiento e incidencia pol\u00edtica de nuestra organizaci\u00f3n alrededor de los desaf\u00edos del pa\u00eds en el presente y futuro inmediato.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La importancia de hacer memoria por\/de s\u00ed mismo y la historia para otros &#8211; todos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El proceso de reparaci\u00f3n integral de un sujeto colectivo que comporta caracter\u00edsticas particulares respecto de otros sujetos de reparaci\u00f3n (individuales) determina y exige un enfoque y metodolog\u00eda particular de recuperaci\u00f3n, reconstrucci\u00f3n o reconfiguraci\u00f3n de la memoria hist\u00f3rica (Ricoeur), que trasciende el enfoque te\u00f3rico de la investigaci\u00f3n para ubicarse en la perspectiva cr\u00edtico-dial\u00e9ctica con alto sentido \u00e9tico \u2013 pol\u00edtico y as\u00ed superar tambi\u00e9n los enfoques historiogr\u00e1ficos y teor\u00e9ticos de la investigaci\u00f3n, porque adem\u00e1s de explicar el estado de la reflexi\u00f3n sobre la memoria hist\u00f3rica como problema de investigaci\u00f3n, lo cual es importante y necesario para el \u00e1mbito acad\u00e9mico, es necesario contribuir con la memoria misma documentada a la construcci\u00f3n de la historia hacia adelante, como proceso colectivo y pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>El prop\u00f3sito de la investigaci\u00f3n sobre la MH es la indagaci\u00f3n por el origen, trayectoria y memoria de la CNAI como un sujeto pol\u00edtico en la historia del pa\u00eds, es decir, como un sujeto situado en las din\u00e1micas sociales y pol\u00edticas en un tiempo y lugar determinados. Por estos motivos no puede equipararse a las investigaciones b\u00e1sicas tradicionales (te\u00f3ricas), ni mucho menos ajustarse a los par\u00e1metros de la ortodoxia en materia de paradigmas, enfoques, m\u00e9todos como si se tratara de un ejercicio exclusivamente te\u00f3rico o historiogr\u00e1fico. Es un ejercicio que como lo plantea Walter Benjamin cuestiona la historia y la cultura oficiales y mira, hace visible y otorga sentido y significado a la barbarie que se oculta, se niega, se justifica y naturaliza desde el poder que esa versi\u00f3n oficial representa.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, la investigaci\u00f3n adquiere la ventaja, la posibilidad y la necesidad de recurrir a otros paradigmas de la investigaci\u00f3n cualitativa, como a la integraci\u00f3n de herramientas metodol\u00f3gicas para la construcci\u00f3n o recuperaci\u00f3n de informaci\u00f3n que permitan prefigurar y configurar una narrativa propia de su trayectoria y experiencia espacio-temporal que otorgue o evidencie el sentido mismo de esa trayectoria y del sujeto de su existencia misma, as\u00ed como de la experiencia vivida (Larrosa Bond\u00eda, 2006). Un sujeto colectivo situado (en el sentido de Husserl, Merleau-Ponty, De Beauvoir y otros) en un contexto hist\u00f3rico \u2013 pol\u00edtico determinado que le otorga la condici\u00f3n de ciudadano y sujeto pol\u00edtico al individuo, conforme el planteamiento de Hannah Arendt (2009. pp 22. 23) y que por lo tanto le permite trascender de su \u201cnaturaleza\u201d a su \u201cCondici\u00f3n Humana\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La recuperaci\u00f3n de la memoria colectiva de la CNAI tiene un alto valor pol\u00edtico y educativo en un contexto en el que la memoria y la verdad son asuntos en disputa, entre relatos y narrativas hegem\u00f3nicas del establecimiento (estatus quo) y las fuerzas que desde la resistencia y la rebeld\u00eda han promovido y jalonado procesos de transformaci\u00f3n para cambiar el sentido de la historia misma, como de las sociedades y grupos humanos en diferentes momentos del pa\u00eds y del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hay una disputa sobre el qui\u00e9n, qu\u00e9 y c\u00f3mo se hace esa recuperaci\u00f3n o reconstrucci\u00f3n de la memoria hist\u00f3rica: el qui\u00e9n de la investigaci\u00f3n suele ser un qui\u00e9n distinto del qui\u00e9n de la vivencia, de la historia vivida, un investigador externo a veces comprensivo y otras veces omnisciente, \u201cneutral\u201d y \u201cobjetivo\u201d respecto del sujeto de la vivencia, y de la historia misma, cuando ya sabemos que la neutralidad y la objetividad no existen.<\/p>\n\n\n\n<p>El <em>qu\u00e9<\/em> suele estar condicionado por las prioridades e intereses particulares de instituciones y personas que aunque afirman haber abandonado el paradigma positivista y hegem\u00f3nico de la investigaci\u00f3n, se afanan por las preguntas, sentidos, categor\u00edas, enfoques, fuentes ligadas a la informaci\u00f3n oficial y los aportes desde el \u00e1mbito acad\u00e9mico que el propio testimonio de los sobrevivientes. Estos, desde una perspectiva del pensamiento epist\u00e9mico, confrontan o interpelan el saber te\u00f3rico al \u201cponerse frente a la realidad\u201d (Zemelman M., s.f.).<\/p>\n\n\n\n<p>El <em>c\u00f3mo<\/em> de la investigaci\u00f3n suele estar determinado o condicionado por la intenci\u00f3n de memoria y olvido de quienes detentan autoridad y hegemon\u00eda en el poder, como en los \u00e1mbitos del conocimiento y la investigaci\u00f3n misma, y de ello hay evidencia en muchas de las experiencias anteriores relacionadas con fen\u00f3menos hist\u00f3rico \u2013 pol\u00edticos cuyos relatos a\u00fan est\u00e1n en disputa como las dictaduras militares en el Cono Sur, las guerras recientes en Centro Am\u00e9rica o la guerra civil espa\u00f1ola y para no ir m\u00e1s lejos, sobre la historia de la violencia en Colombia, sea en torno a sucesos como la masacre de las bananeras, el bogotazo o la violencia bipartidista en m\u00e1s de doscientos a\u00f1os de vida republicana.<\/p>\n\n\n\n<p>Se traslada entonces al \u00e1mbito de <em>la memoria<\/em> la disputa por el poder, ahora por la <em>verdad<\/em>, en el prop\u00f3sito de imponer una narrativa y versi\u00f3n desde los lugares y perspectivas hegem\u00f3nicos, negando o invisibilizando interpretaciones, como versiones y visiones otras que contrastan, controvierte o confrontan la versi\u00f3n oficial, incluida la de las instancias de direcci\u00f3n o estructuras de poder de las propias organizaciones y movimientos. Por lo tanto, es una disputa y un conflicto que no termina, que no se ha resuelto, que sigue latente y encuentra formas de emerger cada cierto tiempo, tanto en los reclamos por la verdad, como en las luchas por la transformaci\u00f3n de la historia misma como proceso pol\u00edtico e investigativo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque hay m\u00faltiples enfoques y criterios para determinar la pertinencia desde el punto de vista epistemol\u00f3gico, como metodol\u00f3gico y \u00e9tico sobre <em>qui\u00e9n<\/em> investiga, <em>qu\u00e9<\/em> investiga y <em>c\u00f3mo<\/em> investiga, para el caso de la memoria hist\u00f3rica de procesos y movimientos pol\u00edticos en contextos de precariedad de espacios democr\u00e1ticos, represi\u00f3n, rebeli\u00f3n, conflicto armado y acuerdos de paz y perfidia, adquieren un rol fundamental en la investigaci\u00f3n los relatos y testimonios de participantes en esas luchas, procesos y movimientos, no \u00fanicamente como fuente de informaci\u00f3n sino como el sujeto mismo que da sentido y significaci\u00f3n a sus narrativas que refieren ese pasado, procesos y luchas, como lo menciona Elizabeth Jelin (2002).<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, para el caso que nos ocupa aqu\u00ed y a diferencia de la indagaci\u00f3n por la memoria en las experiencias de la represi\u00f3n pol\u00edtica de las dictaduras militares en el Cono Sur y sus transici\u00f3n posterior a reg\u00edmenes democr\u00e1ticos, no se pueden establecer momentos precisos de violencia y violaci\u00f3n de derechos humanos, en tanto que la situaci\u00f3n de Colombia est\u00e1 atravezada por unos factores que parad\u00f3jicamente combinan la apariencia de un r\u00e9gimen democr\u00e1tico formal con un fen\u00f3meno de violencia pol\u00edtica que parece sistem\u00e1tica y estructural, desde los tiempos de la fundaci\u00f3n de Rep\u00fablica y desde de la guerra de independencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La memoria y la memorializaci\u00f3n en el sentido de Aug\u00e9 (1998, 22) y Ricoeur (2008) buscan trascender los criterios de verdad y mentira en el relato hist\u00f3rico, pues no se trata de un ejercicio de recordaci\u00f3n -Huella mn\u00e9sica- del pasado, sino de la construcci\u00f3n narrativa desde el presente que procura encontrar u otorgar sentido a esos acontecimientos del pasado, de reconstruir nuevas significaciones y sentidos a los sujetos, lugares y tiempos (Castillejo, 2004).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la narraci\u00f3n, dice Ricoeur (1996), no solamente tiene un sentido pol\u00edtico e hist\u00f3rico en tanto que enuncia la versi\u00f3n y la visi\u00f3n desde otro <em>locus<\/em>&nbsp; contrahegem\u00f3nico, reberde y subversivo, sino que tiene un sentido trascendental para el propio sujeto de la narraci\u00f3n, de la experiencia vital, y que tiene que ver con la propia construcci\u00f3n de s\u00ed, de su identidad, del sentido mismo de su existencia y re-existencia, de su esencia original y originaria y de los cambios y transformaciones sufridas en el tiempo, que constituye entonces la identidad narrativa<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a> y la autoformaci\u00f3n del sujeto, lo que implica a su vez un ejercicio de comprensi\u00f3n de s\u00ed y de interpretaci\u00f3n de s\u00ed que manifiesta el sentido epistemol\u00f3gico, ontol\u00f3gico y \u00e9tico de la investigaci\u00f3n narrativa en tanto que permite al propio sujeto (comunidad u organizaci\u00f3n) comprender y dar cuenta de s\u00ed mismo en su devenir en el tiempo y el espacio.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo anterior &nbsp;hace de la investigaci\u00f3n en su dimensi\u00f3n reflexiva una facultad y atributo de autoformaci\u00f3n del propio sujeto (L\u00f3pez G\u00f3rriz, 2007). Es decir, su empoderamiento a partir del c\u00edrculo hermen\u00e9utico de la triple m\u00edmesis que Paul Ricoeur desarrolla en su trilog\u00eda Tiempo y Narraci\u00f3n, particularmente en el primer volumen, Configuraci\u00f3n del Tiempo en el Relato Hist\u00f3rico (Ricoeur, 2004). Esa reflexividad que deriva de lo que nos pasa y nos transforma (Larrosa Bond\u00eda, 2006) es lo que constituye la base fundamental de la formaci\u00f3n y autoformaci\u00f3n de ese sujeto pol\u00edtico, colectivo en escencia, por naturaleza y principio seg\u00fan Paulo Freire (1975), de donde derivan la mayor\u00eda de las historias de vida que dar\u00e1n cuenta del sentido existencial, ontol\u00f3gico y \u00e9tico \u2013 pol\u00edtico de la CNAI.<\/p>\n\n\n\n<p>Es indispensable recuperar y reconstruir la memoria hist\u00f3rica de un sujeto pol\u00edtico colectivo como la CNAI porque su trayectoria, su presencia en el escenario p\u00fablico y la manera como ha realizado su incidencia es significativa para comprender tambi\u00e9n los procesos de cambio que est\u00e1 experimentando el pa\u00eds en el comienzo de la tercera d\u00e9cada del siglo XXI a partir de la movilizaci\u00f3n ciudadana en una nueva perspectiva que supera lo pensado por las teor\u00edas, posiciones o planteamientos pol\u00edtico ideol\u00f3gicos con los que se explicaba y transformaba la historia hasta mediados de los a\u00f1os noventa.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese per\u00edodo se desvanecen algunos referentes importantes del siglo XX en relaci\u00f3n con la historia, en sentido gen\u00e9rico, general, \u00fanico, universal y abstracto para dar paso a historias <em>otras<\/em>, m\u00faltiples y diversas que fueron silenciadas, negadas, invisibilizadas por medio de la violencia y el abuso del poder o de los grandes metarrelatos de la modernidad, las hegemon\u00edas, estereotipos y uniformidad de las mismas organizaciones que negaban la diversidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Varios autores mencionados aqu\u00ed reconocen que la memoria es un asunto en disputa, como la violencia, la guerra y la historia misma. Entre ellos Benjamin y Todorov, Elizabeth Jelin o Elsa Blair para mencionar algunos te\u00f3ricos que se han ocupado de ello. De ah\u00ed se puede inferir que, no hay una \u00fanica manera de comprender y explicar la historia, porque como dir\u00eda Huyssen \u201cnunca existe una \u00fanica forma verdadera del recuerdo\u201d (2007), pues la memoria tiene diversas y divergentes formas de ver un fen\u00f3meno y no una \u00fanica y universal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Este proceso tal vez sea uno de los casos en el que se puede demostrar esas m\u00faltiples y deversas maneras (formas y pr\u00e1cticas), sujetos, perspectivas, subjetividades, motivaciones, sentidos, territorialidades, organizaciones, lugares y tiempos que confluyen o convergen en la CNAI desde la Guajira, la Costa Atl\u00e1ntica, el nororiente, hasta las regiones del suroccidente colombiano: din\u00e1micas sociales, pol\u00edticas y territoriales que concurrieron a Flor del Monte, Corregimiento del Municipio de Ovejas \u2013 Departamento de Sucre \u2013 Colombia, el 9 de abril de 1994 a la fundaci\u00f3n de la Corporaci\u00f3n Arco Iris (CNAI a partir de 1996) como organizaci\u00f3n legal para fortalecer, articular, acompa\u00f1ar y empoderar dichas din\u00e1micas m\u00faltiples y diversas, gestadas y acompa\u00f1adas desde d\u00e9cadas atr\u00e1s, inspiradas en diferentes ideales, ideolog\u00edas y teor\u00edas, costumbres y cosmovisiones y cuyos descendientes y herederos emergen hoy en nuevas expresiones de lucha y movilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Emergen, entonces, como un pasado que no ha pasado, que no est\u00e1 muerto y que reclama ser narrado (Ricoeur, Tiempo y narraci\u00f3n I, 2004) y <em>recuperar el futuro perdido<\/em>, como lo plantea Huyssen en el libro que lleva el mismo nombre. Es decir, plantear, proponer una nueva relaci\u00f3n con el mundo contemporaneo y con \u00e9l futuros posibles, d\u00e1ndole as\u00ed a la memoria y a la re-configuraci\u00f3n de la memoria un valor en el presente y en la gestaci\u00f3n de futuros posibles, como otra historia posible por construir, por gestar y a la historia en un sentido de anticipaci\u00f3n de futuro m\u00e1s que recordaci\u00f3n o rememoraci\u00f3n del pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, la sociedad democr\u00e1tica, las organizaciones sociales, los gobiernos y agencias internacionales, las universidades y centros de investigaci\u00f3n, los medios de comunicaci\u00f3n independientes, las nuevas generaciones de profesionales y de activistas, tienen aqu\u00ed mucho que hacer para ayudar a recuperar una memoria de la que podr\u00edamos aprender y desaprender todos juntos, para avanzar en la construcci\u00f3n de un mundo, una sociedad y un pa\u00eds verdaderamente democr\u00e1tico, para una paz estable y duradera, como lo anhelamos todos.<strong><br \/><\/strong><strong><br \/><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fundaci\u00f3n de un recuerdo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No es exactamente como fundar una ciudad<br \/>sino m\u00e1s bien como fundar una dinast\u00eda<br \/><br \/>el recuerdo tiene manos nubes estribillos<br \/>calles y labios \u00e1rboles y pasos<br \/>no se planifica con paz ni comp\u00e1s<br \/>sino con una sarta de esperanzas y delirios<br \/><br \/>un recuerdo bien fundado<br \/>un recuerdo con cimientos de solo<br \/>que con todo su asombro busca el amor<br \/>y lo encuentra de a ratos o de a lustros<br \/>puede durar un rumbo o por lo menos<br \/>volver algunas noches a cavar su dulzura<br \/><br \/>en realidad no es como fundar una dinast\u00eda<br \/>sino m\u00e1s bien como fundar un estilo<br \/><br \/>un recuerdo puede tener mejillas<br \/>y canciones y b\u00e1lsamos<br \/>ser una fantas\u00eda que de pronto<br \/>se vuelve vientre o pueblo<br \/>quiz\u00e1 una lluvia verde<br \/>tras la ventana compartida<br \/>o una plaza de sol<br \/>con pu\u00f1os en el aire<br \/><br \/>un recuerdo s\u00f3lidamente fundado<br \/>fatalmente se acaba si no se lo renueva<br \/>es decir es tan fr\u00e1gil que dura para siempre<br \/>porque al cumplirse el plazo lo rescatan<br \/>los viejos reflectores del insomnio<br \/><br \/>bueno tampoco es como fundar un estilo<br \/>sino m\u00e1s bien como fundar una doctrina<br \/>un recuerdo amorosamente fundado<br \/>nos limpia los pulmones nos aviva la sangre<br \/>nos sacude el oto\u00f1o nos renueva la piel<br \/>y a veces convoca lo mejor que tenemos<br \/>el trocito de haza\u00f1a que nos toca cumplir<br \/><br \/>y es claro un recuerdo puede ser un esc\u00e1ndalo<br \/>que a veces nos recorre como un sol de franqueza<br \/>como un alud de savia como un poco de magia<br \/>como una palma de todos los d\u00edas<br \/>que de repente se transforma en \u00fanica<br \/><br \/>pens\u00e1ndolo mejor<br \/>quiz\u00e1 no sea como fundar una doctrina<br \/>sino m\u00e1s bien como fundar un sue\u00f1o.<br \/><br \/><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/www.saudaderadio.com\/search\/label\/Mario%20Benedetti\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Mario Benedetti<\/a>&nbsp;&#8211;&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.saudaderadio.com\/search\/label\/Poemas%20de%20otros\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Poemas de otros<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Referencias<\/h1>\n\n\n\n<p>Arendt, H. (2009). <em>La Condici\u00f3n Humana.<\/em> Buenos Aires: Paid\u00f3s.<\/p>\n\n\n\n<p>Aug\u00e9, M. (1998). <em>Las formas del olvido.<\/em> Barcelona: Gedisa.<\/p>\n\n\n\n<p>Freire, P. (1975). <em>La pedagog\u00eda del Oprimido.<\/em> Madrid: Siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p>Huyssen, A. (2007). <em>En busca del futuro perdido.<\/em> Buenos Aires: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica de Argentina S.A.<\/p>\n\n\n\n<p>Jelin, E. (2002). <em>Los Trabajos de la Memoria.<\/em> Madrid: Siglo Veintiuno de Espa\u00f1a Editores s.a.<\/p>\n\n\n\n<p>Larrosa Bond\u00eda, J. (2006). <em>Sobre la Experiencia.<\/em> Recuperado el 22 de noviembre de 2016, de Aloma: revista de psicologia, ci\u00e8ncies de l&#8217;educaci\u00f3 i de l&#8217;esport: http:\/\/www.raco.cat\/index.php\/Aloma\/article\/viewFile\/103367\/154553.<\/p>\n\n\n\n<p>L\u00f3pez G\u00f3rriz, I. (2007). La investigaci\u00f3n autobiogr\u00e1fica generadora de procesos autoformativos y de transformaci\u00f3n existencial. <em>Revista Qurriculum<\/em>(20), 11-37.<\/p>\n\n\n\n<p>Ricoeur, P. (1996). <em>S\u00ed mismo como otro.<\/em> M\u00e9xico DF: Siglo Veintiuno Editores s.a. de c.v.<\/p>\n\n\n\n<p>Ricoeur, P. (2004). <em>Tiempo y narraci\u00f3n I.<\/em> M\u00e9xico: Siglo XXI Editores.<\/p>\n\n\n\n<p>Ricoeur, P. (2008). <em>La Memoria, La historia, el olvido<\/em> (2\u00aa. ed.). Buenos A\u00edres: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p>Rivas Flores, J. I. (2013). El ser humano como narraci\u00f3n hist\u00f3rica: aprendiendo desde la acci\u00f3n. <em>Panorama &#8211; Di\u00e1logos, 3<\/em>(75-76), 23-28.<\/p>\n\n\n\n<p>Zemelman M., H. (s.f.). Pensar Te\u00f3rico y Pensar Epist\u00e9mico: Los Retos de las Ciencias Sociales Latinoamericanas. (IPECAL, Ed.) M\u00e9xico. Recuperado el 12 de julio de 2016, de www.ipecal.edu.mx: http:\/\/www.ipecal.edu.mx\/Biblioteca\/Documentos\/Documento7.pdf.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Alocuci\u00f3n Latina que significa <em>Condenar la memoria<\/em>, borrar todo rastro del pasado, condenar el recuerdo de un enemigo del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Docente Universidad de Antioquia, Asociado fundador de la Corporaci\u00f3n Nuevo Arco Iris \u2013 CNAI, Integrante de la Junta Directiva Nacional, <a href=\"mailto:alvaro.cordobao@udea.edu.co\">alvaro.cordobao@udea.edu.co<\/a>, <a href=\"mailto:alvarocordoba50@hotmail.com\">alvarocordoba50@hotmail.com<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Como el pacto de Benidorm en 1956.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> Al respecto se puede consultar a Ricoeur, S\u00ed mismo como otro, Quinto estudio, la identidad personal y la identidad narrativa, pp. 107 y ss en donde desarrolla la dial\u00e9ctica entre mismidad e ipseidad, para dar cuenta del proceso en el sujeto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por \u00c1lvaro Efr\u00e9n C\u00f3rdoba Obando[1] La Unidad para la Atenci\u00f3n y Reparaci\u00f3n Integral a las V\u00edctimas \u2013 UARIV es la instituci\u00f3n creada en el marco de la ley 1448 de 2011 para el restablecimiento de derechos y condiciones dignas de existencia a las personas, organizaciones y territorios que fueron afectados duramente por la violencia del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":24692,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[44,638,634,31,15,648,18],"tags":[],"class_list":["post-24691","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arcanos","category-conflictos","category-construccion-de-paz","category-documentos","category-politica","category-protesta-y-movilizacion-social","category-victimas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24691","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24691"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24691\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/24692"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24691"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24691"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24691"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}