{"id":25354,"date":"2025-02-23T12:13:22","date_gmt":"2025-02-23T17:13:22","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=25354"},"modified":"2025-02-23T12:17:44","modified_gmt":"2025-02-23T17:17:44","slug":"paredes-blanqueadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2025\/02\/paredes-blanqueadas\/","title":{"rendered":"Paredes blanqueadas"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Margarita Mar\u00eda Dur\u00e1n Urrea<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Este texto es tomado de\u00a0<a href=\"http:\/\/elquinto.com.co\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">ElQuinto.com.co<\/a>\u00a0y se publica gracias al acuerdo entre dicho portal y la Corporaci\u00f3n Nuevo Arcoiris<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Una imagen mental es poderosa porque contiene, en s\u00ed misma, una representaci\u00f3n completa de la realidad. Por ejemplo, al mencionar el nombre Barichara autom\u00e1ticamente evocamos una imagen mental: cielos despejados y soleados, calles recubiertas de piedra y pr\u00edstinas paredes pintadas de blanco.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta imagen no s\u00f3lo nos habla de la Barichara contempor\u00e1nea, tur\u00edstica e hiper visitada. Ya que Barichara se conoce como el pueblo detenido en el tiempo, esta imagen nos trae una representaci\u00f3n del pasado pr\u00f3ximo, intermedio y lejano de los pueblos del sur de Santander, pueblos blancos, como el pueblo andaluz de la canci\u00f3n de Serrat.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo parad\u00f3jico de esta imagen es que no se corresponde con la realidad. Barichara, como muchos pueblos de Colombia y de Santander, fue azotada por las sucesivas oleadas de violencia que ocurrieron en nuestro pa\u00eds a partir de 1932, tuvieron su m\u00e1xima expresi\u00f3n entre 1946 y 1953 en el periodo conocido como La Violencia, y continuaron hasta bien entrados los a\u00f1os 80s del siglo pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>Incitadas y financiadas por los gamonales de provincia, durante todos esos a\u00f1os las violencias ocasionaron que la tierra cambiara de manos y miles de familias campesinas \u2212las due\u00f1as originales\u2212 fueran obligadas a salir huyendo. Este inter\u00e9s econ\u00f3mico explica el absurdo y sanguinario enfrentamiento bipartidista, o rojo-azul, que desgarr\u00f3 la sociedad y que algunas personas llaman&nbsp;<em>la guerra de los colores<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las estrategias para frenar dicha Violencia fue la designaci\u00f3n de militares como alcaldes, de los cuales Barichara tuvo m\u00e1s de veinte a\u00f1os de gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Al decir de algunos de los viejos y nuevos vecinos de Barichara, fueron los alcaldes militares los que dieron la orden de pintar todo el pueblo de blanco. Al decir de otros, antes de ese momento las paredes de las casas campesinas que formaban el pueblo estaban cubiertas de variopintos matices: amarillos pasteles, magentas, verdes, celestes, los tonos vibrantes que forman el paisaje y la paleta de colores que caracteriza al sur de Santander.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso, cuando se hacen los procesos de restauraci\u00f3n de antiguas viviendas, al raspar el encalado de las paredes emergen restos de color que atestiguan un pasado m\u00e1s popular, diverso y variado que la&nbsp;<em>aesthetic&nbsp;<\/em>imagen actual.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esta imagen de pueblo colorido no circula, porque el salto a la fama de Barichara como monumento nacional y luego pueblo patrimonio sucedi\u00f3 cuando las casas ya estaban pintadas de blanco y muchas nativas y nativos del pueblo, y todos sus visitantes, consideran que esta imagen \u2212presente\u2212 ha sido as\u00ed por siempre y desde siempre y que representa la identidad local.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, la orden de los alcaldes militares de blanquear el pueblo sirvi\u00f3, en realidad, para blanquear el tiempo y la diferencia: el pueblito campesino se transform\u00f3 en un blanco pueblo andaluz, un s\u00edmbolo de la cultura y de la herencia hisp\u00e1nica, representativo de la colonia espa\u00f1ola y detenido en el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>La pintura blanca, que no es solamente pintura \u2212como h\u00e1bilmente lo muestran las escenas sobre la pintura azul y la pintura roja de la adaptaci\u00f3n de Netflix de Cien A\u00f1os de Soledad\u2212 tuvo y tiene el poder de crear una imagen que conlleva un universo de significados que se fijan en la mente de todo aquel que la evoca. A la vez, silenci\u00f3 las memorias de dolor que atravesaron familias, veredas y pueblos y que, no abordadas, perviven y marcan las vidas y las relaciones actuales.<\/p>\n\n\n\n<p>Por estas razones, no es extra\u00f1o el combate de pinturas que se libra en las paredes de Bucaramanga, y de otras ciudades del pa\u00eds, al tenor de los murales \u201cLas cuchas tienen raz\u00f3n\u201d que vocean que los cuerpos que emergen de la fosa com\u00fan en la Escombrera, Medell\u00edn, atestiguan lo que las madres sab\u00edan hac\u00eda d\u00e9cadas: que sus hijas e hijos fueron asesinados por el Ej\u00e9rcito y la Polic\u00eda en el marco de violencias de Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Por cada mural pintado con letras rojas, negras y amarillas, emerge espont\u00e1neamente un grupo de restauradores con baldes de pintura gris, a cubrir los colores para devolver la buena imagen uniforme de los grises muros urbanos. Mientras tapan las letras, hacen lo mismo que la pintura blanca de la \u00e9poca de la Violencia: silenciar a los que no mandan, decir que aqu\u00ed no ha pasado nada, que no hay ninguna pelea y que as\u00ed lo atestiguan las paredes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El 13 de febrero, en su cuenta de X, Canal Tro public\u00f3 que los miembros de la Reserva Activa borrar\u00edan todos los murales, excepto los feministas, para reemplazarlos por im\u00e1genes de la gastronom\u00eda y la cultura bumanguesas.<\/p>\n\n\n\n<p>Como en el caso de Barichara, viene de nuevo aqu\u00ed la cultura, o mejor, la buena cultura, entendida como un conjunto de significados fijado por gente con poder acad\u00e9mico y capital social, a blanquear el pasado y el presente de conflicto en Colombia, a eliminar los recuerdos de la muerte, pero tambi\u00e9n los de la verdadera vida popular.<\/p>\n\n\n\n<p>Al poco rato, las feministas integrantes del colectivo Madres y Comadres contestaron v\u00eda X con el numeral #LaMemoriaNoSeBorra, y en vez de agradecer que las convocaran a formar parte de esta cultura permitida y auditada, reclamaron al Alcalde por consentir este acto violento contra la memoria de las v\u00edctimas.<\/p>\n\n\n\n<p>En l\u00ednea, la Red Nacional de Ollas comunitarias contest\u00f3 que las acompa\u00f1ar\u00e1n en nuevas jornadas de pintura-denuncia. Y en esta y otras redes sociales se ha anunciado que sindicatos, grupos de estudiantes, ambientalistas, movimientos por las v\u00edctimas, artistas, asociaciones de trabajadores, madres y mujeres, organizaciones de derechos humanos, batucadas e incluso la barra de la Fortaleza Leoparda Sur participar\u00e1n en el repintado del mural.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 entonces por verse c\u00f3mo evoluciona esta disputa de pinceles, que no est\u00e1 pele\u00e1ndose s\u00f3lo por una u otra pintada en una pared, sino por la imagen mental con la que concebimos y concebiremos la realidad actual: \u00bfun pa\u00eds con todo solucionado y listo para el turismo cultural, cueste lo que cueste? \u00bfo uno con toda una historia de conflicto pendiente por contar y sanar, para, desde all\u00ed, construir una paz duradera?<\/p>\n\n\n\n<p>La pelea no es, como algunos quisieran argumentar, entre la libertad (de quienes censuran) y la delincuencia (de quienes denuncian): es entre el olvido y la memoria, entre la amnesia y la conciencia, entre el uso conveniente de la fuerza sobre las v\u00edctimas y el reconocimiento de su dignidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Para cerrar, un apunte milenario sobre las paredes pintadas de blanco: no fueron invento de los alcaldes militares.<\/p>\n\n\n\n<p>Har\u00e1 unos dos mil a\u00f1os mal contados, los fariseos tambi\u00e9n sab\u00edan usar la pintura blanca, as\u00ed como Trump propone utilizarla ahora en la franja de Gaza. En su momento lo coment\u00f3 Jesucristo, seg\u00fan el evangelio de Mateo: \u201c\u00a1Ay de ustedes, maestros de la Ley y fariseos, hip\u00f3critas!, que son como sepulcros blanqueados. Por fuera lucen hermosos, pero por dentro est\u00e1n llenos de huesos de muertos y de impurezas. As\u00ed tambi\u00e9n ustedes, por fuera dan la impresi\u00f3n de ser justos, pero por dentro est\u00e1n llenos de hipocres\u00eda y de maldad.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>A la luz de esta exhortaci\u00f3n b\u00edblica, \u00bfser\u00e1 que la \u00e9tica y las intenciones de los hip\u00f3critas fariseos jud\u00edos fueron las mismas que hoy tienen quienes, en Colombia y en Bucaramanga, quieren borrar las denuncias sobre los huesos de los muertos y las impurezas de las violencias de Estado, con un recurso tan simple como la pintura?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Margarita Mar\u00eda Dur\u00e1n Urrea Este texto es tomado de\u00a0ElQuinto.com.co\u00a0y se publica gracias al acuerdo entre dicho portal y la Corporaci\u00f3n Nuevo Arcoiris. Una imagen mental es poderosa porque contiene, en s\u00ed misma, una representaci\u00f3n completa de la realidad. 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