{"id":6836,"date":"2012-11-26T15:46:15","date_gmt":"2012-11-26T20:46:15","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=6836"},"modified":"2019-08-26T15:10:47","modified_gmt":"2019-08-26T20:10:47","slug":"el-25-de-noviembre-y-mi-violencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2012\/11\/el-25-de-noviembre-y-mi-violencia\/","title":{"rendered":"El 25 de noviembre y mi violencia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-3104\" title=\"jose_antequera\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/jose_antequera.jpg\" alt=\"\" width=\"123\" height=\"146\" \/>Siempre salgo rega\u00f1ado cuando quiero hablar de \u201ctemas de g\u00e9nero\u201d. Pero necesito hacerlo ahora, por m\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Me ense\u00f1aron una visi\u00f3n del mundo donde brillan las desigualdades econ\u00f3micas, las injusticias sociales, las batallas pol\u00edticas, la historia no-oficial y mi sitio entre todo ello; una perspectiva revolucionaria para comprender y transformar las relaciones sociales, para hacernos libres, \u00a0seg\u00fan rezo \u00a0en mi propio discurso. Pero teniendo que comprender muchos de los problemas de la vida como abstracciones, ha sido muy poco lo que he podido encontrar acerca de la \u00a0forma revolucionaria de ver y comprender aquellas relaciones que me espetan como parte de mi felicidad o infelicidad en el nivel m\u00e1s intimo: las relaciones del amor, de la amistad, de la familia, etc.<\/p>\n<p>No desconozco la oportunidad que he tenido para apreciar una larga cuenta de miradas y pr\u00e1cticas disidentes y felices frente a estos asuntos, ni el hecho de que tambi\u00e9n han sido objeto de moldeamiento a punta de represi\u00f3n y exterminio. Pero en lo que a mi experiencia se refiere, me parece que los valores alternativos han sido asumidos las m\u00e1s de las veces como licencias temporales marginales, aisladas, incapaces de vincularse en serio en cotidianidad \u00a0de las apuestas pol\u00edticas renovadoras para permitir cerrar el c\u00edrculo de las mismas como propuestas frente a nuestra forma de vida concreta y presente, m\u00e1s ac\u00e1 del sue\u00f1o de la macropol\u00edtica.<\/p>\n<p>Entre todos, los valores que me pesan para conjurar son los que tienen que ver con la pasada conmemoraci\u00f3n del 25 de noviembre: El D\u00eda Internacional de la Eliminaci\u00f3n de la Violencia contra las Mujeres. \u00a0Su sentido, sin duda, tiene que ver con el hecho de que exista una pr\u00e1ctica sistem\u00e1tica de violencia contra las mujeres, legitimada socialmente, como problema espec\u00edfico por denunciar y enfrentar. Pero su potencia, como en toda conmemoraci\u00f3n, est\u00e1 en la posibilidad de llamarnos a tomar en serio las implicaciones del repudio profundo de esa realidad a otros niveles.<\/p>\n<blockquote><p>Existe una pr\u00e1ctica sistem\u00e1tica de violencia contra las mujeres, legitimada socialmente, como problema espec\u00edfico por denunciar y enfrentar. An\u00e1lisis del columnista Jos\u00e9 Antequera, a prop\u00f3sito del D\u00eda internacional de la eliminaci\u00f3n de la violencia contra las mujeres.<\/p><\/blockquote>\n<p>Aqu\u00ed es donde corro el riesgo de decir cosas que me terminen por colgar de las orejas. Pero el mito de que no puedo o no debo\u00a0 hablar desde mi lugar, porque soy hombre, y disfruto de los privilegios de mi posici\u00f3n entre la clase de los hombres,\u00a0 o porque en este lugar s\u00f3lo puedo expresarme con un arsenal acad\u00e9mico, es justamente una de las limitaciones por superar, creo.<\/p>\n<p>La violencia contra las mujeres nos tiene que interpelar, a mi me cachetea, sobre nuestras relaciones en sus t\u00e9rminos m\u00e1s \u00edntimos, y por eso m\u00e1s silenciados. Lo que se supone natural, desde lo que significa ser hombre y ser mujer, y ser en tantos t\u00e9rminos, \u00a0tiene que ser puesto sobre la mesa p\u00fablica, incluso en contraste con el modelo de imposici\u00f3n narco paramilitar y el conflicto, que hoy definen hasta la moda del corte de pelo en tantos territorios.<\/p>\n<p>Ha sido dif\u00edcil para m\u00ed reconocerme dentro de la relaci\u00f3n de violencia \u201cnatural\u201d, en mi\u00a0 sitio. Y mucho m\u00e1s, el intentar hacerlo m\u00e1s all\u00e1 del esquema de la culpa f\u00e1cil que \u00a0tergiversa \u00a0el problema con el slogan reducido que dice \u201ca la mujer no se le ha de tocar, ni con el p\u00e9talo de una rosa\u201d. Sin haber ejercido violencia f\u00edsica contra ninguna mujer, siento verg\u00fcenza al verme replicando una forma est\u00e1ndar de relaciones cargadas de infelicidad normalizada. Yo debo probar mi fuerza, yo debo proveer, yo soy el hombre de la casa, yo debo ser como mi padre (tambi\u00e9n, o sobre todo, en el plano sexual), y debo soportar silencioso las conductas tambi\u00e9n \u201cnaturales\u201d que mi posici\u00f3n implica. El grito, la manipulaci\u00f3n, el celo, el deseo reprimido, la hipocres\u00eda.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, me parece necesario asumir seriamente la conmemoraci\u00f3n del 25 de noviembre: pensar la violencia inmersa y supuestamente natural de nuestras relaciones sexuales y de g\u00e9nero, todas, como homenaje amplio a las mujeres que insisten y resisten. Hay una felicidad por ganar que vale por una revoluci\u00f3n en s\u00ed misma, y una revoluci\u00f3n por construir que puede ser mucho m\u00e1s real que tantos experimentos fracasados, \u00a0desde all\u00ed.<\/p>\n<p>Ojal\u00e1.<\/p>\n<p>\/ Por Jos\u00e9 Antequera Guzm\u00e1n<\/p>\n<p><a href=\"mailto:jose.antequera@gmail.com\">jose.antequera@gmail.com<\/a><\/p>\n<h6><strong><span style=\"color: #808080;\">Este es un espacio de opini\u00f3n del portal ArcoIris.com.co destinado a columnistas y blogueros.\u00a0Los puntos de vista y juicios aqu\u00ed expresados pertenecen exclusivamente a sus autores y no reflejan ni comprometen institucionalmente a la Corporaci\u00f3n Nuevo Arco Iris<\/span><\/strong>.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siempre salgo rega\u00f1ado cuando quiero hablar de \u201ctemas de g\u00e9nero\u201d. Pero necesito hacerlo ahora, por m\u00ed mismo. 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