{"id":7141,"date":"2012-12-07T14:58:53","date_gmt":"2012-12-07T19:58:53","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=7141"},"modified":"2019-08-26T15:10:44","modified_gmt":"2019-08-26T20:10:44","slug":"paz-sin-reconciliacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2012\/12\/paz-sin-reconciliacion\/","title":{"rendered":"\u00bfPaz sin reconciliaci\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-1308\" title=\"antonio_garcia_grav\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/antonio_garcia_grav.jpg\" alt=\"\" width=\"118\" height=\"146\" \/>Un ejercicio de razonamiento sobre los ya casi incontables \u00a0procesos de paz que han tenido lugar en nuestra patria colombiana, podr\u00eda seguramente concluir, <em>prima facie<\/em>, que como cualquier otro proceso,\u00a0 el de la paz debe estar compuesto de partes, de fases, las unas requisitos de las otras. \u00a0Pasar del conflicto al posconflicto implica una serie de actividades que se desarrollan en una forma sistem\u00e1tica (o al menos as\u00ed deber\u00eda ser) \u00a0orientadas a construir el camino hacia la paz, o hacia el posconflicto, si se quiere llamar as\u00ed.<\/p>\n<p>No es posible entonces llegar a la paz en una forma an\u00e1rquica, sin claridad en el desarrollo y ese ha sido el gran problema de los m\u00faltiples procesos que se han desplegado en Colombia durante su historia.<\/p>\n<p>Todos los esfuerzos para lograr la paz que se han realizado en Colombia han tenido caracter\u00edsticas improvisadas que permitieron en su momento alg\u00fan nivel de acierto fundamentado en la t\u00edmida \u00a0confianza de los conflictuantes en el estado colombiano, confianza ganada en el proceso de negociaci\u00f3n y tambi\u00e9n en el desespero del \u00a0los colombianos por alcanzar la paz.<\/p>\n<p>Se ha ensayado de todo; negociar dentro del conflicto, cesar las hostilidades,\u00a0 zonas de distensi\u00f3n, despejes territoriales, campamentos de paz, zonas de ubicaci\u00f3n, impunidad, inmunidad, desmovilizaciones colectivas e individuales, \u00a0amnist\u00edas, indultos, sometimientos, penas alternativas, formulas de justicia transicional, (tambi\u00e9n torturas, traiciones, incumplimientos, asesinatos, desapariciones, e incluso extradiciones) en fin, una multiplicidad de estrategias que no han sido conducentes al supremo inter\u00e9s nacional.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9, despu\u00e9s de muchas negociaciones, de haber sacado a decenas de miles de combatientes ilegales del conflicto armado,\u00a0 no se ha logrado la paz?<\/p>\n<p>Es claro que para solucionar un conflicto no hay formulas magistrales, y que cada proceso de acercamiento y de negociaci\u00f3n requiere de un cierto nivel de improvisaci\u00f3n, de repentismo, \u00a0de creatividad e ingenio, y desde luego de mucha audacia, toda vez que los m\u00faltiples intereses en juego los demandan para poder obtener una soluci\u00f3n razonable para las partes.<\/p>\n<p>Nunca habr\u00e1 una soluci\u00f3n perfecta, que deje a todos tranquilos, por lo que tambi\u00e9n se requiere de capacidad de desprendimiento, y de lo que llaman los estudiosos en una forma coloquial \u201cponerse en los zapatos del otro\u201d, entendiendo que el otro en estos casos no son los que est\u00e1n al otro lado en la mesa sino los civiles colombianos que sufren el inmisericorde conflicto que tratan de destrabar los negociadores.<\/p>\n<p>Esas formulas intentadas han tenido unas constantes, como por ejemplo, en todas se quiere pasar de un plumazo, del conflicto a la paz. No se ha tenido en cuenta que el conflicto es uno,\u00a0 con m\u00faltiples y diversas manifestaciones contra el Estado o desde el Estado y lo que se negocia en cada caso es una de las manifestaciones de ese conflicto. Tambi\u00e9n es una notoria constante, que \u00a0en todos los procesos se desconoce ese paso intermedio entre el conflicto y la paz, que\u00a0 es la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<blockquote><p>Disponerse a la reconciliaci\u00f3n, ofrecer su participaci\u00f3n en ella y velar por que ocurra, debe ser el gran papel de la sociedad civil en los di\u00e1logos de paz.<\/p><\/blockquote>\n<p>Se ha otorgado al acto de\u00a0 la dejaci\u00f3n de armas los efectos de la paz. Silenciar los fusiles se ha convertido en \u00a0el fin del conflicto y el comienzo del posconflicto.\u00a0 En algunos pocos casos se ha intentado, procesos de \u201creinserci\u00f3n\u201d o de\u00a0 \u201creintegraci\u00f3n\u201d de excombatientes a la sociedad, incluso desconociendo a las victimas.<\/p>\n<p>Para\u00a0 mayor evidencia de este problema, como excepci\u00f3n que confirmar\u00eda la regla, se cre\u00f3 mediante la Ley 975 de 2005, con bombos y platillos y extraordinariamente integrada por preclaros ciudadanos en su mayor\u00eda defensores de los derechos humanos, la Comisi\u00f3n Nacional de Reparaci\u00f3n y Reconciliaci\u00f3n, CNRR.\u00a0 Cumpli\u00f3 sus funciones, con muchas dificultades pero en una forma ejemplar sobre la reparaci\u00f3n a las victimas y avanz\u00f3 en aspectos relacionados con la reconciliaci\u00f3n, cu\u00e1l era su fin, pero fue eliminada por la ley de v\u00edctimas y restituci\u00f3n de tierras, con la que pr\u00e1cticamente desapareci\u00f3 la reconciliaci\u00f3n del panorama legislativo y funcional del Estado. Hoy se habla de reparaci\u00f3n, se habla de restituci\u00f3n, pero no se esta haciendo nada sobre la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No es posible alcanzar la paz sin un proceso de reconciliaci\u00f3n nacional efectivo. Tiene que darse entre victimas y victimarios y \u00a0debe ser ahora, entre vivos, hacer el acto colectivo permanente de razonamiento ideal del perd\u00f3n. No se puede esperar a que ya no existan victimas y victimarios. No existe la reconciliaci\u00f3n por sustracci\u00f3n de materia.<\/p>\n<p>Si el perd\u00f3n no es posible, que en muchos casos no lo ser\u00e1, es preciso concluir que es necesario aprender a convivir, a coexistir, a\u00a0 aceptar las diferencias con el otro, sin tener que suprimirlo, sin agredirlo. \u00a0Hay que aprender a vivir y dejar vivir. Que las victimas sean resilientes, que superen su tragedia sin olvidar y que los victimarios entiendan y acepten la nobleza del gesto de la mano que les ha sido tendida con toda la voluntad de convivir en humanidad.<\/p>\n<p>La gran falla por la ausencia de la reconciliaci\u00f3n en \u00a0todos los procesos anteriores ha sido notoria, no se ha promovido la reconciliaci\u00f3n, y esa es una de las funciones que debe cumplir el Estado colombiano, en forma transversal, permanente e independientemente de los logros\u00a0 y los acuerdos o desacuerdos de los procesos.<\/p>\n<p>Pero el Estado colombiano tambi\u00e9n debe participar en el proceso de reconciliaci\u00f3n activamente y asumir su papel, bien como victimario, (que lo ha sido) o si no como responsable \u00faltimo del conflicto por la omisi\u00f3n en el cumplimiento de sus funciones esenciales de proteger la vida e integridad de sus ciudadanos \u00a0y la gran mayor\u00eda de sus deberes constitucionales.<\/p>\n<p>Disponerse a la reconciliaci\u00f3n, ofrecer su participaci\u00f3n en ella y velar por que ocurra, debe ser el gran papel de la sociedad civil en los di\u00e1logos de paz.<\/p>\n<p><strong><em>\/ Por Antonio J. Garc\u00eda Fern\u00e1ndez<\/em><\/strong><\/p>\n<h6><strong><span style=\"color: #808080;\">Este es un espacio de opini\u00f3n del portal ArcoIris.com.co destinado a columnistas y blogueros.\u00a0Los puntos de vista y juicios aqu\u00ed expresados pertenecen exclusivamente a sus autores y no reflejan ni comprometen institucionalmente a la Corporaci\u00f3n Nuevo Arco Iris<\/span><\/strong>.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un ejercicio de razonamiento sobre los ya casi incontables \u00a0procesos de paz que han tenido lugar en nuestra patria colombiana, podr\u00eda seguramente concluir, prima facie, que como cualquier otro proceso,\u00a0 el de la paz debe estar compuesto de partes, de fases, las unas requisitos de las otras. \u00a0Pasar del conflicto al posconflicto implica una serie [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":1308,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[32,5,17,18],"tags":[],"class_list":["post-7141","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnistas","category-comunidad","category-paz","category-victimas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7141","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7141"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7141\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1308"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7141"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7141"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7141"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}