{"id":7178,"date":"2012-12-10T11:43:37","date_gmt":"2012-12-10T16:43:37","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=7178"},"modified":"2019-08-26T15:10:43","modified_gmt":"2019-08-26T20:10:43","slug":"la-paz-y-las-regiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2012\/12\/la-paz-y-las-regiones\/","title":{"rendered":"La paz y las regiones"},"content":{"rendered":"<p><em><span style=\"color: #808080;\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-7179\" title=\"jose_sierra\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/jose_sierra.jpg\" alt=\"\" width=\"118\" height=\"162\" \/>\/ Por Jos\u00e9 Giron Sierra*<\/strong><\/span><\/em>. La afirmaci\u00f3n de que la paz en Colombia se viste de los colores de las regiones, es completamente cierta. La realidad es elocuente: los imaginarios que al respecto se tienen en Caloto, Medell\u00edn, Yopal, Bogot\u00e1 o el Catatumbo, no son los mismos. Para quienes la confrontaci\u00f3n armada con la guerrilla \u00a0inunda su cotidianidad, sus demandas distan mucho de quienes en lo urbano acusan otras expresiones de las violencias como las que se derivan de la vida intrafamiliar y las acciones de las organizaciones urbanas que se articulan al narcotr\u00e1fico y el paramilitarismo. Podr\u00eda sonar exagerado, pero\u00a0 para la mayor\u00eda de las ciudades capitales el conflicto con las guerrillas es algo lejano.<\/p>\n<p>Por eso hablar de la paz en general acusa una inexactitud de fondo que, aunque se reconoce, no tiene las consecuencias debidas sobre todo cuando se habla de construir e implementar pol\u00edticas. Buena parte del fracaso de muchas pol\u00edticas, pensadas con buenas intenciones, radica en que, por un lado, se han configurado con una mirada homogenizadora y centralista y sobre todo, han omitido las l\u00f3gicas del poder regional, siendo all\u00ed donde, muchas de ellas, se hacen exitosas o como suele suceder, se desfiguran y pervierten. Con el af\u00e1n de salirle al quite a la corrupci\u00f3n y a las debilidades estructurales del Estado local, se ha venido en una l\u00f3gica regresiva de un centralismo que paraliza y profundiza las inercias de municipios y regiones, rompiendo con toda posibilidad de legitimar esas buenas intenciones. Se olvida que hacer la ley es lo m\u00e1s f\u00e1cil, concretarla, lo m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n<p>Es por ello que los gobernantes al no concebir que el \u00e9xito de una pol\u00edtica en Colombia pasa por lo regional y \u00a0por entregarle al Estado local el poder y las condiciones para el desarrollo de sus competencias con miras a hacer realidad lo que apenas est\u00e1 en el papel, a la hora de los balances queden en franca deuda y le den cabida la desilusi\u00f3n del electorado y \u00a0al remoquete casi siempre bien ganado de promeseros de turno. Mucha responsabilidad tienen al respecto los partidos pol\u00edticos que sin ning\u00fan recato cohabitan en lo local \u00a0con las clientelas y toda gama de pr\u00e1cticas ilegales. La cosa es as\u00ed de simple, sin un Estado local fuerte en sentido democr\u00e1tico no es posible imaginar que se llegue a buen puerto incluida una paz duradera y sostenible.<\/p>\n<blockquote><p>Las regiones no pueden ser un convidado de piedra en el proceso de paz con las Farc, y deben jugar un papel destacado desde su dirigencia y sociedad civil organizada.<\/p><\/blockquote>\n<p>Una ley tan decisiva para la paz en Colombia como la ley de v\u00edctimas y restituci\u00f3n de tierras, es un buen ejemplo de lo que se afirma. Abordar un tema tan complejo como el despojo de que han sido v\u00edctimas miles de campesinos y el acercarse en grado importante a la verdad de un conflicto, degradado en extremo, desde los escritorios bogotanos resulta una real caricatura. Lo m\u00e1s grave es que en gran medida los gobiernos locales, de manera c\u00f3moda, quieren que el gasto lo haga el gobierno central, entre otras cosas porque esto les permite a algunos no crearse\u00a0 problemas con los victimarios y despojadores que hacen parte de esa elite econ\u00f3mica y pol\u00edtica que elige en las escalas m\u00e1s bajas del estado nacional, o simplemente, es colocar a la paz en el \u00e1mbito de los c\u00e1lculos electorales. Estas contradicciones y paradojas son a las que muy poco se les presta atenci\u00f3n lo cual no deja de despertar sospechas sobre los gobiernos que parecieran ignorarlo o que simplemente se hacen los de de la vista gorda.<\/p>\n<p>En el mismo sentido, deber\u00eda hacerse menci\u00f3n del proceso de negociaci\u00f3n que se adelanta con las Farc y muy probablemente con el Eln. Resulta equivocado que, dentro de la comodidad que se mencionaba antes, se siga pensando en el gobierno nacional y local que el tema del conflicto armado y la seguridad \u00a0es s\u00f3lo de la cuerda de la Presidencia de la Rep\u00fablica. Asombra en Antioquia el silencio que al respecto se estila en Gobernaci\u00f3n y Alcald\u00eda, los gobernantes de uno de los territorios m\u00e1s golpeados por el conflicto con las guerrillas, el paramilitarismo y el narcotr\u00e1fico.<\/p>\n<p>Seg\u00fan lo acordado en La Habana, se da comienzo a\u00a0 unos foros sobre la agenda acordada en torno a los cuales se presentaran las iniciativas que permitan darle forma al pacto al cual deseamos vehementemente que se llegue. El problema no radica en si la manija de este asunto tan crucial no la quiera soltar el presidente Santos, el problema es que las regiones no pueden ser un convidado de piedra y deben jugar un papel destacado desde su dirigencia y sociedad civil organizada en jug\u00e1rsela para que este proceso sea exitoso atendiendo a sus propias particularidades. En Antioquia en particular, temas como\u00a0 el despojo de tierras, la\u00a0 democratizaci\u00f3n\u00a0 de la sociedad expresada en la inclusi\u00f3n y una participaci\u00f3n ciudadana eficaz, la introducci\u00f3n a un tema de tanta incumbencia para Antioquia como el narcotr\u00e1fico y el tema de la seguridad urbana, asumida como un problema que va m\u00e1s all\u00e1 de estrategias punitivas, ser\u00eda un grave error de nuestros gobernantes caer en la praxis de que esto no es conmigo, pues el costo podr\u00eda ser muy alto.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 no crear el Consejo departamental y municipal de paz? \u00bfPor qu\u00e9 no crear mesas paralelas a los foros que convoquen el gobierno y guerrilla y producir propuestas e iniciativas en donde gobierno y ciudadan\u00eda incidan en la agenda convenida?<\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><em><\/em><em><strong>\/ Por Jos\u00e9 Giron Sierra.\u00a0<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><em><\/em><em><strong><\/strong><\/em><em style=\"color: #333333;\">*Analista pol\u00edtico<\/em><\/span><\/p>\n<h6><span style=\"color: #808080;\"><strong>Este es un espacio de opini\u00f3n del portal ArcoIris.com.co destinado a columnistas y blogueros.\u00a0Los puntos de vista y juicios aqu\u00ed expresados pertenecen exclusivamente a sus autores y no reflejan ni comprometen institucionalmente a la Corporaci\u00f3n Nuevo Arco Iris.<\/strong><\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\/ Por Jos\u00e9 Giron Sierra*. La afirmaci\u00f3n de que la paz en Colombia se viste de los colores de las regiones, es completamente cierta. La realidad es elocuente: los imaginarios que al respecto se tienen en Caloto, Medell\u00edn, Yopal, Bogot\u00e1 o el Catatumbo, no son los mismos. Para quienes la confrontaci\u00f3n armada con la guerrilla [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":23,"featured_media":7179,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[32,5,17,15,28],"tags":[57,63],"class_list":["post-7178","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnistas","category-comunidad","category-paz","category-politica","category-regiones","tag-farc","tag-santos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7178","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7178"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7178\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7179"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7178"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7178"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7178"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}