{"id":8658,"date":"2013-02-19T10:54:53","date_gmt":"2013-02-19T15:54:53","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=8658"},"modified":"2019-08-26T15:10:23","modified_gmt":"2019-08-26T20:10:23","slug":"por-que-se-asesina-a-los-maestros-en-colombia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2013\/02\/por-que-se-asesina-a-los-maestros-en-colombia\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 se asesina a los maestros en Colombia?"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-4490\" title=\"hernan_suarez\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/hernan_suarez.jpg\" alt=\"\" width=\"118\" height=\"146\" \/>Una de las verg\u00fcenzas nacionales que m\u00e1s deber\u00eda afrentarnos a los colombianos es el asesinato de 889 maestros en el lapso comprendido entre 1985 y 2011. Un promedio de 34 cada a\u00f1o.<\/p>\n<p>Estas dram\u00e1ticas cifras y una explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 se les asesina son analizadas en el libro <strong><em>Sindicalismo Asesinado<\/em><\/strong>, escrito por Le\u00f3n Valencia y Juan Carlos Celis, de la Corporaci\u00f3n Nuevo Arco Iris, de reciente publicaci\u00f3n. Un libro rico en su contexto interpretativo y en cifras, tomadas con rigor de las estad\u00edsticas de la Escuela Nacional Sindical y la Oficina para los Derechos Humanos de la Presidencia de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>La violencia contra los maestros ha sido una constante en nuestra historia. En el siglo XIX cerca de mil maestros que hab\u00edan sido formados por una misi\u00f3n educativa alemana, para ense\u00f1ar en las escuelas p\u00fablicas de los gobiernos del Radicalismo liberal de la \u00e9poca, murieron entre la llamada Guerra de las Escuelas en 1876 y la Guerra de los Mil D\u00edas de 1899. Su \u00fanico sobreviviente, un maestro llamado Ep\u00edmaco Cavarico, se suicid\u00f3 en un olvidado pueblo de Santander. (Revista <em>Educaci\u00f3n y Ciudad<\/em>, No. 3, IDEP, Bogot\u00e1, septiembre de 1987, P\u00e1g.7)<\/p>\n<p>En nuestra historia reciente y actual los educadores han sido v\u00edctimas de la violencia paramilitar, guerrillera y estatal. Seg\u00fan los autores del libro: \u201cLa Federaci\u00f3n Colombiana de Educadores es la organizaci\u00f3n sindical que registra el mayor n\u00famero de homicidios contra sus afiliados y el mayor de n\u00famero de violaciones a la vida, la integridad f\u00edsica y la libertad. Entre 1986 y 2011, 889 de sus afiliados fueron asesinados, 2.733 fueron v\u00edctimas de amenazas, 37 de atentados con o sin lesiones, 53 desapariciones, 122 detenciones arbitrarias, 40 secuestros y 19 torturas. En t\u00e9rminos porcentuales del total de homicidios cometidos contra sindicalistas en Colombia, el 31% correspondieron a Fecode, al igual que el 50% de las amenazas, el 24% de los secuestros, y el 19% de las detenciones arbitrar\u00edas y las desapariciones. (Sindicalismo Asesinado, P\u00e1g.31, Bogot\u00e1, Edit. Debate, 2012).<\/p>\n<p>Colombia tiene el deshonroso registro de ser el pa\u00eds donde m\u00e1s se han asesinado maestros en el mundo en las tres \u00faltimas d\u00e9cadas. Del 2004 al 2006 en Colombia fueron asesinados 236 sindicalistas, mientras en el resto del mundo fueron asesinados 162. La impunidad es vergonzosa, el 96% de los asesinatos no han sido castigados sus responsables.<\/p>\n<p>Los maestros han sido asesinados de todas las formas y en todos los lugares: en la sede de sus sindicatos, como el caso de Luis Felipe V\u00e9lez, presidente de la Asociaci\u00f3n de Educadores de Antioquia (Adida) asesinado por paramilitares el 25 de Agosto de 1987, por orden de Carlos Casta\u00f1o. En la propia velaci\u00f3n fueron asesinados, un d\u00eda despu\u00e9s, H\u00e9ctor Abad G\u00f3mez y Leonardo Betancur.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n han sido asesinados delante de sus estudiantes, como ocurri\u00f3 el 25 de Agosto del 2012 en Miranda (Cauca), donde fue baleado por dos paramilitares el profesor Joselino Beltr\u00e1n, de 40 a\u00f1os, los propios estudiantes capturaron a uno de los asesinos. El D\u00eda del Maestro tampoco ha sido la excepci\u00f3n, el domingo 15 de mayo fue asesinado el educador<strong> <\/strong>Dionis Alfredo Sierra Vergara, quien se desempe\u00f1aba como docente de primaria en la instituci\u00f3n educativa, Luis Fernando Gonz\u00e1lez Botero, del municipio de La Apartada, seg\u00fan cr\u00f3nica del diario El Universal de Cartagena.<\/p>\n<p>En su casa tampoco est\u00e1n seguros: en pleno 31 de diciembre de 1989 fue asesinado en Tol\u00fa, Sucre, el presidente de sindicato de educadores de C\u00f3rdoba, Ferm\u00edn Mel\u00e9ndez Acosta, mientras descasaba en una mecedora.<\/p>\n<p>Las maestras tambi\u00e9n han sido v\u00edctimas de la acci\u00f3n criminal, como el lamentado caso de Olga Cecilia Duque, docente de Cocorna, Antioquia, asesinada por el ELN. Los 44 maestros del colegio p\u00fablico rural Las Delicias, en Tierralta, C\u00f3rdoba, tuvieron que abandonar el establecimiento para ponerse a salvo de extorsiones amenazantes de presuntos paramilitares y refugiarse en Monter\u00eda.<\/p>\n<blockquote><p>En 25 a\u00f1os fueron asesinados 889 maestros sindicalizados en el pa\u00eds, con un promedio de 34 por a\u00f1o. Colombia tiene el deshonroso registro de ser el pa\u00eds donde m\u00e1s se han asesinado maestros en el mundo en las tres \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p><\/blockquote>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 los asesinan, desplazan o amenazan? Le\u00f3n Valencia y Juan Carlos Celis arriesgan una interpretaci\u00f3n: \u201cLos sindicatos colombianos se han empe\u00f1ado en asegurar que la protesta laboral es la causa principal o \u00fanica de las agresiones que ha sufrido el sindicalismo. La investigaci\u00f3n revela que esta explicaci\u00f3n es incompleta. La acci\u00f3n pol\u00edtica al lado de las guerrillas o la lucha aut\u00f3noma por la democracia desat\u00f3 una respuesta atroz y desproporcionada de las \u00e9lites regionales, de agentes del Estado y de fuerzas ilegales\u201d. (Sindicalismo Asesinado, P\u00e1g.19)<\/p>\n<p>\u201cLa cooperaci\u00f3n de una parte importante de dirigentes sindicales con fuerzas pol\u00edticas vinculadas a las guerrillas no era inocente. Muchos dirigentes sindicales sab\u00edan de donde ven\u00edan las consignas que agitaban y sab\u00edan tambi\u00e9n que las guerrillas incurr\u00edan en secuestros, en extorsiones y en asesinatos de empresarios y pol\u00edticos\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEl Estado colombiano sostiene la tesis contraria con la ilusi\u00f3n de que as\u00ed puede eludir las responsabilidades \u00e9ticas, pol\u00edticas y judiciales que le competen por esta larga cadena de asesinatos y de violaciones a los derechos humanos. Piensa que al decir que la mayor\u00eda de los cr\u00edmenes tienen una vinculaci\u00f3n directa con el conflicto armado queda exento de culpa o puede atenuar su responsabilidad.\u201d<\/p>\n<p>\u201cNo hay la m\u00e1s m\u00ednima justificaci\u00f3n para que agentes del Estado por mano propia o en alianzas con ilegales maten o atropellen a personas en estado de indefensi\u00f3n, as\u00ed sean dirigentes pol\u00edticos o sociales con alg\u00fan grado de afinidad o v\u00ednculos con agentes o consignas subversivas. La \u00fanica opci\u00f3n del Estado es perseguir en derecho y en democracia a sus impugnadores.\u201d<\/p>\n<p>\u201cUtilizar como expediente para reprimir las protestas sociales la acusaci\u00f3n de que los sindicalistas y dirigentes sociales asesinados obedec\u00edan a intereses pol\u00edticos o estaban infiltradas por la subversi\u00f3n, tal como se ha hecho a lo largo de los \u00faltimos treinta a\u00f1os por los gobiernos nacionales y locales, es una negaci\u00f3n clara y llana de la democracia.\u201d (Sindicalismo Asesinado, P\u00e1g.20).<\/p>\n<p>Es evidente que a los maestros los matan principalmente por hacer pol\u00edtica. Su presencia en la lucha electoral es notoria y exitosa. En las elecciones parlamentarias del 2006, los maestros eligieron 5 senadores, tres de ellos ex presidentes de Fecode. Para las fuerzas tradicionales regionales y para el paramilitarismo, la incursi\u00f3n de los maestros en la competencia electoral representa una amenaza a su hegemon\u00eda y control pol\u00edtico, incluido el prop\u00f3sito de \u201crefundar la patria\u201d. Por eso el periodo de mayor violencia contra los maestros, 1995-2001, corresponde al periodo de mayor expansi\u00f3n y criminalidad del paramilitarismo en el pa\u00eds y parad\u00f3jicamente, se corresponde con la \u00e9poca de oro que vivi\u00f3 Fecode con el gobierno de Ernesto Samper, su gran protector al cual dirigentes de Fecode respaldaban pol\u00edticamente.<\/p>\n<p>El Estado y la sociedad colombiana, al igual que la Federaci\u00f3n Colombiana de Educadores, est\u00e1n en deuda con la memoria hist\u00f3rica de estos 899 maestros asesinados. Su muerte reclama justicia y reparaci\u00f3n. Reconstruir con urgencia la historia de este holocausto contra la inteligencia, el pensamiento, la cultura y la educaci\u00f3n es una obligaci\u00f3n \u00e9tica y pol\u00edtica de la dirigencia del magisterio para honrar su memoria, su sacrificio y para que una desventura de esta naturaleza no siga ocurriendo a presente y a futuro.<\/p>\n<p>El libro <strong><em>Sindicalismo Asesinado, <\/em><\/strong>es una valiosa contribuci\u00f3n, posiblemente controvertible y pol\u00e9mica, a la reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica de la violencia contra los sindicalistas colombianos y en particular contra el magisterio. Su lectura arroja cifras e interpretaciones de obligada consulta para explicar porque la sociedad colombiana ha permitido el asesinato de sus maestros y guarda un silencio inexplicable, mientras otras sociedades rinden culto a su esfuerzo formador y guardan un respeto por su profesi\u00f3n y dedicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>* Columna publicada en Seminario Virtual Caja de Herramientas -Ed\u00a0339- 15 al 21 de febrero de 2013.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-8659\" title=\"libro_sindicalismo\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/libro_sindicalismo.jpg\" alt=\"\" width=\"270\" height=\"466\" srcset=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/libro_sindicalismo.jpg 270w, https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/libro_sindicalismo-173x300.jpg 173w\" sizes=\"(max-width: 270px) 100vw, 270px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><strong>Le\u00f3n Valencia Agudelo y\u00a0<\/strong><\/span><strong style=\"color: #333333;\">Juan Carlos Celis Ospina<\/strong><\/p>\n<p><strong style=\"color: #333333;\">Ramdon House Mondadori 2012\u00a0<\/strong><strong style=\"color: #333333;\">-DEBATE-<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><strong>253 Pgs.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las verg\u00fcenzas nacionales que m\u00e1s deber\u00eda afrentarnos a los colombianos es el asesinato de 889 maestros en el lapso comprendido entre 1985 y 2011. 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