{"id":9455,"date":"2013-03-18T11:02:45","date_gmt":"2013-03-18T16:02:45","guid":{"rendered":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/?p=9455"},"modified":"2019-08-26T15:10:11","modified_gmt":"2019-08-26T20:10:11","slug":"la-otra-muerte-anunciada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/2013\/03\/la-otra-muerte-anunciada\/","title":{"rendered":"La otra muerte anunciada"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-977\" title=\"alvaro_delgado_grav\" src=\"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/alvaro_delgado_grav.jpg\" alt=\"\" width=\"116\" height=\"146\" \/>En abril o mayo de 1964, cuando se iniciaba el conflicto armado que hoy todav\u00eda nos desangra, un alto dirigente del partido comunista me hizo un pedido inesperado: \u201cTenemos noticia de que asesinaron a un camarada del L\u00edbano y te pedimos que viajes all\u00e1 ahora mismo, te entrevistes con los compa\u00f1eros de direcci\u00f3n y te enteres del asunto, asistas a los funerales y te regreses lo m\u00e1s pronto que puedas\u201d. En la noche tom\u00e9 un bus del entonces afamado R\u00e1pido Tolima, que ten\u00eda su mal presentada agencia en la carrera 11, a pocos pasos de la iglesia del Voto Nacional, y menos de cuarenta horas despu\u00e9s estaba de vuelta en la capital. Alcanc\u00e9 a asistir a los \u00faltimos momentos de velaci\u00f3n del cad\u00e1ver en la salita de una peque\u00f1a vivienda, donde sirvieron en silencio tinto y aguardiente, particip\u00e9 en el silencioso desfile hasta la iglesia y de regreso hacia el cementerio, y nunca pude arrancar a los presentes una noticia satisfactoria. La desconfianza hacia el intruso no se rompi\u00f3.<\/p>\n<p>Hoy, casi cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s de esa frustraci\u00f3n, me topo de improviso con Leonidas Arango, periodista y militante irredento de la izquierda colombiana. Me cuenta que \u00e9l naci\u00f3 en el L\u00edbano y yo \u2013rememorando uno de los primeros trabajos hist\u00f3ricos de Gonzalo S\u00e1nchez\u2013 le hago dos preguntas de rigor: \u00bfcu\u00e1l es la clave del izquierdismo del L\u00edbano?, \u00bfconociste a Excelino Gonz\u00e1lez? El resumen de su relato es el siguiente:<\/p>\n<p>\u201cEl historiador norteamericano James Henderson se\u00f1ala que en el siglo XIX los antioque\u00f1os fundaron en el norte del Tolima seis poblaciones, pero de ellas solo el L\u00edbano fue colonizado por liberales. Eran familias que hab\u00edan escapado de sus tierras huyendo de las persecuciones por religi\u00f3n o por pol\u00edtica. Eso marc\u00f3 al L\u00edbano como un pueblo abierto al pensamiento y al mundo. Siempre fue un refugio de perseguidos y algunos n\u00facleos de espiritistas, te\u00f3sofos y librepensadores ayudaron a la formaci\u00f3n de varias generaciones de inconformes. Como pueblo cafetero fue muy pr\u00f3spero durante la primera mitad del siglo XX y tambi\u00e9n tuvo su propia clase obrera en actividades desarrolladas alrededor del caf\u00e9 en trilladoras, escogedoras y peque\u00f1as tostadoras. Por eso no es raro que all\u00ed haya ocurrido el movimiento que conocido como el de \u201clos Bolcheviques\u201d, tan bien analizado por el historiador Gonzalo S\u00e1nchez.<\/p>\n<p>\u201cLa vida del pueblo giraba en torno al caf\u00e9, que sal\u00eda como pergamino o trillado y en buena parte era manejado por empresarios alemanes. Los viejos contaban que durante el ascenso del nazismo, en alguna trilladora del pueblo onde\u00f3 la bandera de la cruz gamada.<\/p>\n<p>\u201cEl epicentro de producci\u00f3n cafetera local era el corregimiento de Santa Teresa. En los a\u00f1os 60 quedaban all\u00ed rezagos de las luchas populares de los 30 y casi sin excepci\u00f3n la gente de all\u00ed era liberal radical y cargaba rencores pol\u00edticos acumulados de mucho tiempo atr\u00e1s. En ese ambiente se formaron personajes de profundas ra\u00edces campesinas, como Excelino Gonz\u00e1lez, quien se convirti\u00f3 en l\u00edder comunal y pol\u00edtico, aunque pienso que no curs\u00f3 m\u00e1s que la primaria.<\/p>\n<p>\u201cExcelino era un peque\u00f1o finquero de Santa Teresa. Lo conoc\u00ed en el pueblo y lo recuerdo como un hombre de unos treinta a\u00f1os, blanco, espigado, de bigote fino. Usaba sombrero de fieltro y sobre la frente siempre le bailaba un mech\u00f3n crespo. No s\u00e9 c\u00f3mo funcionaba el partido comunista en el L\u00edbano de entonces, pero pienso que Excelino militaba al lado de Primitivo Sierra, quien era la cabeza m\u00e1s visible.<\/p>\n<p>\u201cMi pap\u00e1, Leonidas Arango Correa, fue siempre un liberal de izquierda y desde joven simpatiz\u00f3 con la luchas de los campesinos. Ten\u00eda una farmacia y ellos lo buscaban en sus urgencias de medicamentos porque les aconsejaba y les daba facilidades de pago. Durante la Violencia laureanista hab\u00eda organizado el albergue de decenas de familias sobrevivientes de las matanzas en sus fincas, y Excelino y \u00e9l manten\u00edan largas conversaciones sobre pol\u00edtica nacional e internacional.<\/p>\n<p>\u201cCon los a\u00f1os vine a saber que Excelino ten\u00eda alguna experiencia guerrillera y que posiblemente tuvo alg\u00fan contacto con Roberto Gonz\u00e1lez, alias \u2018Pedro Brincos\u2019, que ten\u00eda una dentister\u00eda en el pueblo. \u2018Pedro Brincos\u2019 fue muerto antes que Excelino.<\/p>\n<blockquote><p>En el siglo XIX los antioque\u00f1os fundaron en el norte del Tolima seis poblaciones, pero de ellas solo el L\u00edbano fue colonizado por liberales.<\/p><\/blockquote>\n<p>\u201cEn esa \u00e9poca, todos los s\u00e1bados llegaba a la oficina del R\u00e1pido Tolima un paquete con veinte o treinta ejemplares del semanario comunista Voz de la Democracia, para distribuirlo especialmente en el campo. El hecho se cumpli\u00f3 durante un tiempo pero, de un momento a otro, miembros uniformados del Batall\u00f3n Patriotas se dieron a la tarea de esperar desde temprano el bus que llevaba las remesas procedentes de Bogot\u00e1 y recoger la que conten\u00eda el peri\u00f3dico, para impedir que circulara. Un d\u00eda, Excelino le propuso a mi pap\u00e1 utilizar un truco: convenir con Bogot\u00e1 el despacho del semanario como si se tratara de un paquete de mercanc\u00eda con destino a la farmacia. Eso se logr\u00f3 con la complicidad del agente local de R\u00e1pido Tolima, un conservador de integridad personal a toda prueba, don Chucho Villegas, distribuidor tambi\u00e9n del diario El Espectador. El mismo d\u00eda en que llegaba el paquete, Excelino o alguien enviado por \u00e9l lo recog\u00eda en la farmacia, y s\u00e9 que el truco funcion\u00f3 por mucho tiempo.<\/p>\n<p>\u201cExcelino trabajaba en el campo pero resid\u00eda en el casco urbano, y un d\u00eda cualquiera desapareci\u00f3 del lugar. Su hijo me cont\u00f3 que estuvo como voluntario en Cuba, cuando la invasi\u00f3n de Bah\u00eda Cochinos de 1961. Lo recuerdo a su regreso, radiante de orgullo, contando de viajes en aviones sovi\u00e9ticos Tupolev y exhibiendo en la mu\u00f1eca un pesado reloj marca Poljot, entonces orgullo de la t\u00e9cnica proletaria.<\/p>\n<p>\u201cEn 1964 yo terminaba bachillerato en el Instituto Isidro Parra y entre los estudiantes hab\u00eda mucha agitaci\u00f3n por las noticias de los bombardeos a Marquetalia y el Pato. Ya hab\u00eda en el pueblo un n\u00facleo de estudiantes de izquierda y de \u00e9l resultaron las bases de distintas organizaciones, entre ellas la Juco y el Moec. Posteriormente se organiz\u00f3 un grupo de seguidores del padre Camilo Torres, en el Frente Unido.<\/p>\n<p>\u201cA finales de abril se supo que a Excelino Gonz\u00e1lez lo hab\u00edan asesinado en una emboscada que le tendieron en el campo. Muchos compa\u00f1eros de colegio estuvieron en su velaci\u00f3n en el Barrio Jaramillo, entre ellos Afranio Parra, destinado tambi\u00e9n a morir asesinado como l\u00edder del M-19, y un grupo de amigos de la Juventud Comunista. La prensa de Bogot\u00e1 registr\u00f3 la muerte de Excelino como la de un dirigente local del MRL.<\/p>\n<p>\u201cLa antipat\u00eda de los sectores populares se centraba en el Batall\u00f3n Patriotas, que desde hac\u00eda a\u00f1os ocupaba las hermosas instalaciones de la Escuela Urbana de Varones. A diario hab\u00eda quejas de atropellos por cualquier motivo. Por ejemplo, me enter\u00e9, de manera muy cercana, del fusilamiento a sangre fr\u00eda de un muchacho homosexual al que sorprendieron andando con un ni\u00f1o en el Parque Infantil. Lo mat\u00f3 un soldado que custodiaba la casa de un oficial. Por supuesto, no fue extra\u00f1o que la muerte de Excelino se le achacara al Ej\u00e9rcito\u201d.<\/p>\n<p>\u2013Pero, \u00bfno hay una persona se\u00f1alada como responsable del crimen?<\/p>\n<p>\u2013Hace un tiempo me enter\u00e9 de que quien le dispar\u00f3 fue Alfonso Agudelo, un obrero de zapater\u00eda del L\u00edbano a quien llamaban \u2018Pocholo\u2019, que se convirti\u00f3 en informante y sicario del reci\u00e9n creado Departamento Administrativo de Seguridad, DAS. Una fuente muy fidedigna me cuenta que cuando \u2018Pocholo\u2019 recibi\u00f3 la orden de eliminar a Excelino, \u00e9l mismo fue y le advirti\u00f3: \u201cExcelino, s\u00e9 que hay la orden de matarlo a usted. Es mejor que abandone este pueblo\u201d. Tal vez por exceso de confianza o porque no crey\u00f3 en la advertencia, el hombre sigui\u00f3 en sus actividades cotidianas y \u2018Pocholo\u2019 volvi\u00f3 a advertirle: \u201cExcelino, lo van a matar, v\u00e1yase\u201d. Eso se repiti\u00f3 por tres o cuatro veces, con los resultados conocidos. Me cuentan que \u2018Pocholo\u2019 termin\u00f3 su vida en el mundo de los traquetos.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfY la familia de Excelino?<\/p>\n<p>\u2013Tuvo por lo menos un hijo, su tocayo, que posee un taller de latoner\u00eda en el L\u00edbano. Su nieto, Freddy Excelino, es un ciclista que gan\u00f3 dos veces el premio de monta\u00f1a en el famoso Giro de Italia. Hasta ah\u00ed s\u00e9.<\/p>\n<p>En el camino a mi apartamento pienso en que los llamados revolucionarios vivimos decenas de a\u00f1os al lado de otros tambi\u00e9n llamados revolucionarios y nunca llegamos a conocernos.<\/p>\n<h6><span style=\"color: #808080;\"><strong>Este es un espacio de opini\u00f3n del portal ArcoIris.com.co destinado a columnistas y blogueros.\u00a0Los puntos de vista y juicios aqu\u00ed expresados pertenecen exclusivamente a sus autores y no reflejan ni comprometen institucionalmente a la Corporaci\u00f3n Nuevo Arco Iris.<\/strong><\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En abril o mayo de 1964, cuando se iniciaba el conflicto armado que hoy todav\u00eda nos desangra, un alto dirigente del partido comunista me hizo un pedido inesperado: \u201cTenemos noticia de que asesinaron a un camarada del L\u00edbano y te pedimos que viajes all\u00e1 ahora mismo, te entrevistes con los compa\u00f1eros de direcci\u00f3n y te [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":977,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[32,5,21,17,15,28],"tags":[],"class_list":["post-9455","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnistas","category-comunidad","category-justicia","category-paz","category-politica","category-regiones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9455","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9455"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9455\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/977"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9455"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9455"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcoiris.com.co\/v3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9455"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}