Por Julio Arenas*
A un mes del terremoto que asolo a Colombia y el eje cafetero, el balance que podemos hacer es que el gobierno de Delaespriella, se ha pasado de anuncio en anuncio, cada cual más espectacular, pero soluciones concretas no ha cumplido casi ninguna, a la fecha no ha llegado a las víctimas del sismo el tan cacareado subsidio de arrendamiento que el presidente se comprometió a entregar por tres (3) meses a todas las personas que perdieron sus viviendas y que debieron desalojar sus lugares de residencia para refugiarse en alberges o en casas de amigos y familiares a la espera de la ayuda oficial que hasta ahora no llega.
Negro panorama para miles de familias que se arruinaron en Pereira y en Colombia y que empiezan ahora si a sentir el terrible peso económico de perder su lugar de vivienda y su forma de subsistencia, pero que deben enfrentar las deudas adquiridas por los bancos, las tarifas de servicios públicos y el pago del impuesto predial, sin ningún tipo de alivio por parte del estado.
“Mucho tilín tilín y nada de paletas”, muchos anuncios y nada de milagros, el histriónico mandatario de los colombianos Aberlardo de Espriella, se ha tomado fotos por todo el país regalando balones en unos casos, trivializando la tragedia como lo hizo en Buenaventura o con grandes empresarios al estilo de su alter ego Donald Trump como se vio en Quibdó, celoso con la imagen positiva que dejo la cantante Shakira quien llego a ese región del pacifico con un altruista multimillonario[1] para garantizar ayuda a los colegios y escuelas destruidos a través de la fundación “Pies descalzos” que fundo la cantante colombiana hace muchos años; también se le ve al presidente continuamente con alcaldes y gobernadores de los departamentos afectados acompañado de su pintoresca comitiva de ministros reforzando en sus alocuciones la retórica de la milagrosa reconstrucción que promete realizar en tiempo récord, pero la realidad es que de soluciones nada o casi nada, como dice el refrán “si así es el desayuno ya nos imaginamos como va ser el almuerzo”; por el contrario, lo que se ve hasta el momento es una tremenda improvisación del gobierno nacional para enfrentar la más grave catástrofe natural del siglo XXI, es insultante lo que sucedió el 05 de septiembre en Buga en donde con fanfarria incluida el ministro de vivienda, el bien bronceado “pastorcito” Andrés Beltran, anuncio la entrega de una (1) vivienda para una familia afectada por el terremoto[2], a esa velocidad las 100 mil viviendas que requieren los colombianos que perdieron sus casas tardara 50 años, que maravilla ministro, las victimas estamos salvadas con semejante eficiencia y eficacia en la reconstrucción.
Recordemos que de acuerdo con cifras oficiales el número de viviendas destruidas “asciende a 31.519 unidades, a lo que se le suma 178. 236 averiadas o seriamente afectadas y 591 edificios colapsados” (1) de los que no se tiene una cifra precisa cuantos hogares los habitaban.
En lo que respecta a Risaralda y Pereira lasa cifras son: Pereira. 500 edificios deben ser demolidos, 80 edificios colapsaron y 35.000 viviendas fueron averiadas por el terremoto, por su parte en Risaralda. 5.525 viviendas fueron destruidas y 63.000 resultaron afectadas y averiadas
Visto este balance, hasta ahora lo único que ha hecho el gobierno del presidente De la Espriella es hacer retorica con el dolor de las víctimas del terrible sismo ocurrido a solo 3 días de su posesión, esa ampulosidad verbal quedo evidenciada en la reciente visita del secretario de estado de los EE.UU, Marcos Rubio el día 08 de agosto a la ciudad de Barranquilla, en donde el discurso presidencial estuvo adornado de una lacrimógena plegaria a la potencia del norte para recibir trato presencial en materia arancelaria, poniendo como atenuante y ruego, los graves efectos sobre la economía colombiana de los altos costos de la reconstrucción de las regiones más afectadas por el terremoto del 08 de agosto. Plañidera postura de un gobierno títere ante las draconianas alzas en los aranceles impuestos por E.U.U a los productos que llegan a la potencia norteamericana desde el exterior y que en lo referente a Colombia afectan los costos para el sectores de la floricultura, café, carbón, entre otros comodities.
Lo que se puede observar con claridad desde este primer mes, es como este gobierno va utilizar el teflón del terremoto cada vez que lo necesite, pero en la concreta, en lo que tiene que ver con ayudar a las miles de familias sumidas en la miseria, el resultado va ser negativo, de incumplimientos, ausencia de planes solidos para la recuperación económica e indolencia para los trabajadores y trabajadoras de las regiones más afectadas; ya los mandatarios regionales y locales se empiezan a poner nerviosos ante tantos anuncios y tan pocas realidades; en ese sentido preocupa que el único giro que se ha realizado al departamento de Risaralda, de acuerdo con fuentes de la DIGER departamental es de un monto de 13.600 mil millones de pesos, para entregar subsidios de arrendamiento y otras ayudas, lo que apenas alcanza para atender un poco más de 4.000 familias de los 63.000 hogares que perdieron sus viviendas o sufrieron averías y daños graves en el departamento. De acuerdo con los cálculos financieros, el gobierno para atender esta primera fase de emergencia en Risaralda debe girar recursos por el orden de los 150.000 millones de pesos, solo para los tres (3) primeros meses de la ayuda de emergencia que el presidente de la república se comprometió públicamente a entregar a las familias damnificadas en esta región. Por lo tanto, la cifra girada por el DAPRE el pasado 06 de septiembre de 2026 solo representa el 9% del valor total de este primer paquete de auxilios prometido por el gobierno de la Espriella.
En lo que respecta a la ciudad de Pereira, el panorama es mucho peor, pues de los 130.000 millones de pesos que requieren ser inyectados de urgencia en la capital de Risaralda para cubrir Las ayudas a de los 35.000 mil damnificados de la ciudad, hasta el día de hoy 10 de septiembre de 2026, a 30 días ( un mes) del terrible suceso no ha llegado un solo peso por parte del gobierno nacional, es necesario recalcar que sobre las administraciones locales, el trabajo voluntario de miles de ciudadanos y el apoyo de la pequeña y mediana empresa han recaído los costos de las ayudas alimentarias de emergencia que se ha suministrado a miles de familias victimas en el área metropolitana de Pereira y Dosquebradas, así como los costos de remoción de escombros, y demolición de edificaciones en riesgo de colapso, esa monumental actividad de solidaridad en la reconstrucción no ha sido cuantificada aun, pero en todo caso ha sido el admirable esfuerzo de las comunidades en el territorio y no del gobierno nacional que se quedó en la esfera de los anuncios mediáticos y las promesas incumplidas.
En materia de reactivación económica del comercio y la industria, los avances son muy pocos, los cientos de comerciantes y empresarios pequeños y medianos que perdieron sus negocios o sufrieron graves daños que obligaron a cerrarlos total o parcialmente, al día de hoy no han recibido una ayuda económica por parte del ministerio de industria y comercio, no se escucha de parte del ejecutivo nacional una propuesta seria de apoyo al empleo del sector privado como por ejemplo, subsidiar la nómina de los empleados de pequeñas y medianas empresas y negocios comerciales que presentaron una destrucción total o parcial de sus edificios y locales, por lo que han debido cerrar sus actividades y van a recibir el impacto directo de la grave recesión económica que se va registrar en el área metropolitana y el departamento de Risaralda, ante la caída a negativos históricos en los sectores del comercio, el turismo, entretenimiento, gastronomía y agricultura en todo lo que resta del año 2026 y buena parte del 2027.
Para la ciudad de Pereira y un gran número de municipios de Risaralda y el norte del Valle el terremoto del 10 de agosto es una “nueva pandemia”, como la que se vivió en el año 2020, por lo tanto el plan de choque debe ser de grandes proporciones y de carácter integral, que mitigue el aumento del índice Gini de pobreza multidimensional en el eje cafetero ante el crecimiento del desempleo, el detrimento de la calidad de vida de sus habitantes, la pérdida del valor adquisitivo de los hogares de los estratos 1,2, 3, 4 y 5; el deterioro de la salud mental de ciudadanos y ciudadanas y el probable aumento de actividades ilícitas o ilegales.
Ante este panorama es importante resaltar como positiva la creación por parte de lideres sociales y cívicos de la primera Veeduría ciudadana en la ciudad de Pereira, para vigilar la transparencia y la equidad en el manejo de los recursos que serán invertidos en la reconstrucción de la capital de Risaralda por parte del estado y cuyas fuentes deben provenir del presupuesto general de la nación en los próximos cuatro años y de las donaciones de la cooperación internacional y del sector privado, no se puede permitir que a los miles de víctimas del terremoto los dejen tiradas a su suerte o que se le dé un manejo mezquino o excluyente a los recursos económicos escasos que se van a invertir en nuestro territorio.
[1] Shakira viajó al departamento del Chocó en agosto de 2026 acompañada por el filántropo y empresario Howard Buffett, Diario el Pais de Espana, agosto 2026.
[2] El 5 de septiembre de 2026, el Gobierno Nacional entregó la primera vivienda definitiva en el corregimiento de Pueblo Nuevo, en Buga, a una familia damnificada por el sismo del 10 de agosto, Minvivienda.gov.co
*Coordinador programa observatorio del conflicto- Corporación Nuevo Arco Iris.



