Manifiesto por la paz, la democracia territorial y el poder del pueblo

Por Mesa Nacional de Interlocución social por la Paz

Dirigido al Senador Iván Cepeda y a la Representante Aída Quilcué, líderes natos de la oposición.

Las organizaciones sociales, comunitarias, populares, indígenas, campesinas, afrodescendientes, raizales y palenqueras, juveniles, comunales, sindicales, de mujeres, de diversidad sexual y defensor@s de derechos humanos, vendedores ambulantes, adultos mayores, victimas y población con discapacidad levantamos nuestra voz con respeto, esperanza y firmeza ante el momento que
vive Colombia después de conocidos los Resultados de la Segunda Vuelta Presidencial.

En ese sentido, reconocemos los avances en la apertura de escenarios democráticos del Gobierno que termina y en el reconocimiento de sectores históricamente excluidos y en la necesidad de seguir construyendo la paz desde los territorios; sin embargo, las transformaciones que se requieren que continúen no puede quedarse en discursos desde la oposición, ni en promesas o espacios de
diálogo sin capacidad real de incidir en las decisiones. Es por ello que Colombia necesita que la paz, la seguridad, los derechos humanos y la justicia social se construyan desde el pueblo y con el pueblo, entendiendo que la democracia no puede limitarse al voto ni a la representación institucional, sino que debe expresarse en la capacidad real de las comunidades para decidir sobre sus territorios, presupuestos, planes de vida, derechos y futuro.

Bajo esta premisa, este manifiesto no es solo una exigencia: es una invitación a construir conjuntamente una agenda popular, verificable y vinculante, que reconozca a las organizaciones sociales como sujetos políticos, actores de gobernanza territorial y fuerza viva de la transformación democrática.

Nuestra voz y nuestro manifiesto

Como organizaciones sociales, hemos sostenido históricamente las luchas por la vida, la paz, la dignidad, la justicia social y los derechos de los pueblos, al tiempo que hemos defendido los territorios, acompañado a las comunidades, cuidado la vida de los liderazgos y mantenido viva la esperanza en medio de la violencia, la exclusión y el incumplimiento estatal.

Por eso afirmamos que la no continuidad de un nuevo ciclo progresista nos debe llamar a un replanteamiento de la forma de hacer política con y para las bases y sus liderazgos desde la oposición no los debe llevar acuerdos electorales, coaliciones partidistas o liderazgos individuales, sino que debe construirse desde una agenda popular con compromisos claros, responsables institucionales, cronogramas, recursos, indicadores de cumplimiento y mecanismos permanentes de seguimiento ciudadano. De este modo, el poder popular debe entenderse como la capacidad organizada de las comunidades para incidir, decidir, controlar y orientar las decisiones políticas que afectan sus vidas, puesto que no se trata únicamente de ser escuchados, sino que se trata de participar con capacidad real de decisión.

Llamados fundamentales

  1. 1. Participación vinculante y democracia real

Garantizar que la participación ciudadana no se reduzca a consultas simbólicas, sino que tenga efectos reales en la planeación, la
formulación de políticas públicas, la definición de presupuestos y el seguimiento a los compromisos del Estado, todo esto exigido desde las bancadas de la oposición.

2. Fortalecimiento de la democracia territorial

Impulsar reformas que fortalezcan las Juntas Administradoras Locales, las organizaciones comunales, las asambleas populares, los procesos comunitarios y los mecanismos de democracia directa en los territorios.

3. Paz territorial con justicia social

Construir la paz desde las comunidades, atendiendo las causas sociales, económicas, políticas y territoriales de los conflictos. La paz no será sostenible si no garantiza vida digna, derechos, seguridad humana, justicia social y presencia integral del Estado. Por eso es un llamado al compromiso, la voluntad, el interés, para la construcción de un gran acuerdo nacional por la paz, la justicia social, la equidad y la democracia.

4. Protección efectiva de liderazgos sociales

Implementar estrategias integrales de protección colectiva y territorial para quienes defienden la vida, los derechos humanos, los territorios, la paz y la organización comunitaria. Defender nuestros derechos no nos puede seguir costando la vida.

5. Respeto por la autonomía Indígena, Campesina, afrodescendiente, Rom, Raizal, Palenqueran y Comunitaria.

Reconocer y garantizar los gobiernos propios, los planes de vida, las autoridades tradicionales, los derechos colectivos y las formas organizativas comunitarias.

6. Formación política, técnica y comunitaria

Crear un sistema permanente de formación política, jurídica, administrativa, presupuestal y organizativa que permita a las comunidades participar con autonomía, conocimiento y capacidad de incidencia, sin depender de intermediaciones clientelistas o partidistas.

7. Unidad popular y articulación nacional.

Promover una política nacional de articulación con los movimientos sociales, capaz de superar la fragmentación, construir agendas comunes y garantizar una interlocución permanente entre el Gobierno Nacional y las organizaciones sociales.

8. Derechos sociales para vivir con dignidad

Luchar por hacer realidad los derechos consagrados en la Constitución: educación, salud, vivienda, servicios públicos, trabajo
digno, alimentación, cultura, deporte, ambiente sano, comunicación, información y protección social. La igualdad no puede seguir siendo una promesa escrita; debe convertirse en vida digna para el pueblo y en su defecto defender aquellos ya ganados.

9. Justicia para las mujeres y la población LGBTIQ+

Avanzar en la transformación real de las condiciones de vida de las mujeres y de las personas LGBTIQ+, garantizando el pleno
ejercicio de sus derechos fundamentales, sociales, económicos y políticos, sin discriminación ni violencia.

10. Garantía integral de derechos para las personas con discapacidad y reconocimiento de la discapacidad como eje transversal de la democracia, la paz y la justicia social

Reconocer que las personas con discapacidad hacen parte activa del pueblo colombiano y son sujetos políticos, sociales y de derechos, cuya voz, participación y liderazgo deben estar presentes en la construcción de todas las políticas públicas, planes, programas y proyectos del Estado.

11. Defensa del territorio y de la naturaleza

Construir políticas públicas con participación de las comunidades para proteger los territorios, el agua, la biodiversidad, el patrimonio ambiental y las formas de vida que hacen posible la existencia digna de los pueblos; promoveremos la elaboración y la firma de pactos territoriales para avanzar en el desarrollo humano sostenible, en la paz, la democracia y la superación de delitos como el narcotráfico, la minería ilegal y la corrupción, entre otros.

12. Fortalecer la Unidad, la Organización y lucha del Pueblo Colombiano

Promover la defensa de la soberanía nacional y nuestra autodeterminación como pueblo Colombiano frente a cualquier agresión de estados extranjeras.

Nuestro compromiso

Este manifiesto expresa una voluntad colectiva: Construir con ustedes, no desde la subordinación, sino desde la dignidad, la autonomía y la corresponsabilidad histórica. Es por esto que estamos dispuestos a aportar a la construcción de una fuerza social, política y comunitaria capaz de sostener las transformaciones hasta ahora ganadas y que Colombia necesita; pero esa construcción exige respeto por la voz del pueblo, garantías para la participación real y compromisos verificables con las comunidades. Después de todo, la paz no será completa si no hay justicia social, la democracia no será real si el pueblo no decide, los derechos humanos no
serán efectivos si no se protege la vida, y ningún proyecto progresista será sostenible si no se construye con las organizaciones sociales, los territorios y las comunidades.

Finalmente, convocamos al Senador Iván Cepeda y a la Representante Aída Quilcué a seguir caminar con el pueblo, a toda la bancada de la Alianza Por la Vida y del Pacto Histórico, a escuchar sus mandatos, reconocer sus luchas y construir una agenda democrática donde la participación popular sea vinculante, la paz sea territorial, los derechos sean garantizados y la vida digna sea el centro de toda acción política.

Estamos comprometidos como organizaciones sociales y populares a coadyuvar en la realización de un Encuentro Nacional de los Pueblos y Organizaciones Sociales y Populares para el Mes den Septiembre de 2026, para el cual queremos contar con su irrestricto respaldo.

¡Que defender los derechos humanos, los territorios y la paz no nos cueste la vida!
ORGANIZACIONES SOCIALES Y MOVIMIENTOS POPULARES FIRMANTES

  • MENISP – Mesa Nacional de Interlocución Social para la Paz
  • REDEPAZ – Red Nacional de Iniciativas Ciudadanas por la Paz y contra la Guerra
  • Movimiento UNIDAD en MINGA por Colombia
  • RED de Organizaciones Sociales, Campesinas, Étnicas, Agrícolas y Rurales
  • Organización Indigena Nacional Gobierno Mayor
  • Corporación Nuevo Arco Iris
  • MOSODIC – Movimiento Eco social de Discapacidad
  • Vamos por los Derechos Discapacidad Colombia – Internacional
  • Fuerza Nacional Campesina
  • JTC – Juventud Trabajadora de Colombia
  • CINCOOP – Central de Integración y Capacitación Cooperativa
  • Mesa Nacional de Víctimas
  • SINALTRAINAL
  • Incorruptibles
  • Tribu Guimbales del Pueblo Pijao
  • UNIR – Unión Nacional Independiente de Recicladores
  • ANP – Asamblea Nacional Popular – Coordinadora Nacional por el Cambio
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